Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
UN PEDIDO
La mujer se lo quedo mirando unos breves instantes, escudriño con la mirada los celestes ojos del joven, lo miraba como si buscara algo en ellos.
El Joven a pesar de la incomodidad le sostuvo la mirada, luego la madre de la castaña reacciono y le estiro la mano para saludarlo, fue un saludo escueto, serio.
La Sra. Granger hizo pasar a los jóvenes al interior de la casa, la chica se adentro en el que fue su hogar mientras el pelirrojo arrastro las valijas y los bultos al interior.
Dejo las cosas en el pasillo que llevaba a la sala y siguió a su chica, pasaron por una alta puerta y entraron en una sala alfombrada con sillones amarillos, las paredes estaban tapizadas con un papel de finas líneas rojas y negras, habían muchos platitos colgados con pequeños dibujos de flores y paisajes, la chimenea era amplia y sobre ella la Sra. Granger tenía prolijamente acomodada fotos de su hija, en ellas se podía ver de manera progresiva el crecimiento de la chica, las fotos iban desde el nacimiento hasta el final de sus años escolares.
El pelirrojo quiso hacer un comentario sobre lo hermosa que era Hermione de bebe pero se dio cuenta que las dos mujeres ya estaban cómodamente sentadas esperando que el dejara de ver las fotos.
-Oh, lo siento, me quede mirando las fotos.
-Siéntate aquí.
La chica le señalo el espacio libre que quedaba junto a ella, con paso tímido el chico llego hasta el mullido sillón.
La madre de la castaña seguía mirando a Ron de manera muy extraña, para cortar la tensión que producía el silencio les ofreció algo para tomar:
-¿Puedo ofrecerles una taza de Té?
-Claro, ¿tú quieres Té? – le pregunto Hermione a Ron
-Si, si muchas gracias.
-Te ayudo mamá.
-Oh, no hija, quédate, ya regreso.
La mujer salió a paso firme hacia la cocina, los chicos intercambiaron miradas,
Hermione pudo leer en los ojos de su amor un destello de desesperación, ella también sentía la incomodidad de la situación, algo le sucedía a su madre, pero ¿qué? Se pregunto la joven.
La chica miraba con ansias la puerta de entrada de la sala, esperaba que su Padre bajara en cualquier momento, pero la que entro fue la castaña madre de la joven.
Apoyo una bandeja de madera colorada sobre la mesa ratona, traía en ella una tetera de porcelana blanca , tres tazas y la azucarera, sirvió el Té y coloco dos cuadraditos de azúcar en cada taza, ni siquiera le pregunto al pelirrojo cuanto quería de azúcar, la castaña noto esto y se apresuro a corregir el error de su madre.
-¿Quieres más azúcar Ron?
-Oh, no, he…Esta bien así gracias.
La chica le dio la taza al joven, él la recibió con manos temblorosas, ella paso suave y disimuladamente su mano sobre los dedos del joven con intensión de calmarlo.
-¿Donde está Papá?
-Tu Padre llegara en cualquier momento.
-¿No está?- pregunto extrañada Hermione
-Ayer fue a dar una charla a un congreso (consulto su reloj pulsera) Su avión aterrizo hace unos cuarenta minutos.
La mujer sorbió un poco de su té, el pelirrojo la imito y la castaña miro seriamente a su Madre.
-Sra. Granger, me permite pasara al…
-Claro, hija indícale el camino.
La castaña condujo al joven hasta el pasillo, caminaron por él y subieron por una angosta y blanca escalera de madera, al final de ella la chica señalo la puerta de la izquierda.
Antes de que el joven entrara en el cuarto de baño, ella le dio un suave beso en los labios,
-Todo está bien-Le susurro.
Ella bajo a toda velocidad y entro en la sala donde seguía sentada su madre.
-Mamá, ¿qué es lo que sucede?
-¿Eso me pregunto yo?
-¿Perdón? No entiendo.
La mujer bajo la voz y hablo casi en un susurro modulando exageradamente.
-Pues no entiendo bien que hace él aquí.
-Bien, cuando llegue Papá se lo explicaremos a los dos.
-Esa no es una respuesta Señorita.
-No me trates como una niña porque ya no lo soy.
-Me gustaría una explicación.
-¿Así?, Y ¿qué tipo de explicación quieres Madre?
La mujer se puso de pie con la taza en la mano.
-Que tal una razonable, porque si mal no recuerdo te fuiste huyendo de él y ahora regresas…¿Con él? Pues discúlpame, no lo entiendo.
-Cuando llegue mi Padre se lo explicaremos ambos.
-Y por que el misterio, no necesito a tu padre aquí para darme cuenta que entre tú y él hay algo.
-¿Y eso te molesta?
-No es eso.
-¿Y que es mamá?
-Pues… Bueno, es que no entiendo, es tus cartas no lo mencionaste, simplemente no te entiendo y me preocupa que…
-No hay nada de qué preocuparse, creo que no fue una buena idea venir a verlos.
-¿Cómo puedes decir eso?, sabes que te queremos mucho, solo quiero estés bien, no quiero verte sufrir.
El pelirrojo que estaba en la puerta no se quedo callado a pesar de sus nervios.
-¿Por qué cree que Hermione sufrirá?
-Oh, no sabía que estabas ahí.
-No me respondió.
-No me gusta tu tono Ronald.
-Te ha preguntado algo con educación Madre.
En ese momento todo quedaron en silencio al escuchar la puerta, el Sr. Granger había llegado.
Un hombre alto prolijamente peinado entro en la sala.
Lo primero que vio fue a Ron, no comprendió bien que hacia el chico ahí pero igual lo saludo cálidamente, luego vio a su hija de pie junto a la chimenea.
El Padre corrió para abrazar a su hija, los dos se fundieron en un abrazo conmovedor.
El Sr. Granger era un hombre muy afectuoso y como hacía bastante que no veía a su hija no escatimaba en besos y palabras de afecto para la castaña.
Luego saludo tiernamente a su esposa, se sentó junto a ella y dijo:
-Pero que recibimiento más lindo, me alegra tanto verte, hace bastante que no te veíamos, no sabes cuánto te extrañaba.
-¿Quieres una taza de Té?- pregunto su esposa
-No querida gracias
-A mí también me alegra mucho verte- Le dijo la castaña a su padre.
-Pero Ron, que grande estas. Hace muchísimo tiempo que no te veíamos, ¿cómo están tus padres?, pregunto su futuro suegro.
-Muy bien, todos están bien.
-Por qué no avisaste que llegabas hoy hija, hubiéramos organizado para ir a buscarte, mira que molestar a tu amigo.
-No Papá, Ron no me ha ido a buscar a la estación, ha venido conmigo.
-¿Cómo?- pregunto algo sorprendido el Sr. Granger
-Han llegado juntos esta mañana.
-Pero, ¿cuándo llegaste a Inglaterra? Quiero decir te has quedado en casa de la familia Weasley.
-No Papá, Ron y yo hemos venido juntos de Suiza.
El hombre quedo un poco perplejo y acoto:
-Oh, creo que no comprendo bien.
-Yo…Yo se lo puedo explicar- hablaba por fin un nerviosa pelirrojo
-Nos encantaría querido- expresaba la mamá de Hermione
El muchacho sintió que sus mejillas se encendían, todo el discurso que había preparado ahora no servía de nada.
Lo ojos de la madre de la castaña seguían mirándolo con recelo, el Padre en cambio, solo esperaba que le contara, el hombre no se imaginaba ni remotamente lo que estaba a punto de suceder.
El joven auror tomo aire y luego de suspirar dijo con voz entre cortada:
-Bueno, yo he ido a buscar a… Hermione a Su…Suiza. Yo… Me fui para tratar de…Bueno de, como decirlo… Yo quería tratar de solucionar nuestros problemas…Y cuando…
-Ron, ¿de qué problemas hablas?, hace tres años que mi hija se fue, hasta donde se no ha tenido contacto contigo- le comento el Sr. Granger
-Lo que pasa es que…- trato de ayudarlo Hermione pero Ron la interrumpió
-No, por favor déjame a mí.
La cara del chico estaba tan roja como su pelo. Quería explicar todo el mismo, pero se le estaba haciendo bastante difícil, la mirada de la mujer lo ponía muy nervioso.
-Sr. Granger, yo…Quiero…He… ¿Podríamos hablar a solas, solo Ud. Y yo?
El hombre se sorprendió pero se puso de pie con elegancia majestuosa y le dijo:
-Sígueme.
El pelirrojo siguió al padre de la joven, pensó que lo llevaría a alguna sala donde pudieran conversar tranquilos, pero eso no pasó, el hombre fue hasta la puerta de entrada, salió por ella y camino bordeando la casa para llegar al jardín trasero, el muchacho lo seguía con grandes zancadas.
El hombre entrado en canas se acomodo en una mecedora de madera brillante y Ron en un pequeño tronco enfrente de él.
-¿Que sucede Ron?, te conozco desde que eres pequeño y nunca te he visto así.
El pelirrojo se estrujaba las manos y cada tanto pasaba una de sus blancas manos por la frente.
El padre de la joven saco del bolsillo de su camisa una cajita dorada, la abrió y le ofreció al joven algo de lo que había adentro.
-¿Quieres uno?
-Oh, perdón, ¿qué son?
-Cigarrillos, ¿quieres uno?
-Yo, no… eh, la verdad nunca había visto algo como…
-No importa, si no te molesta yo me encenderé uno, creo que sé lo que quieres decirme y será mejor que me tranquilice y me fume uno.
-¿Ud. Sabe lo que le quiero decir?
-Alguna vez yo también me senté frente al padre de mi esposa para hacer exactamente lo que tú harás. Solo que bueno, uno nunca está listo para esto… Habla tranquilo, te escucho.
El joven sintió una ola de inmensa gratitud hacia el Sr. Granger. Tomo valor y sin pensarlo le explico todo.
-Hace un tiempo Hermione regreso, mi hermana como Ud. Sabe está casada con Harry, bien ellos están esperando su primer hijo, Ginny, mi hermana le escribo a Herm para contarle la noticia, ellas son muy amigas y Hermione vino a visitarlos. Cuando ella regreso, yo… Bueno, me di cuenta que siempre he estado enamorado de su hija, estuvimos juntos y yo pensé que todo estaría bien entre nosotros, pero…Hubo un mal entendido y Hermione se marcho a Suiza. Cuando ella se fue yo…Sentí que me moría, hice lo que creí era mejor y partí a Suiza a buscarla…Bueno, por suerte todo quedo aclarado y hemos venido juntos porque yo quiero pedirle la mano de Hermione.
Se hizo un profundo silencio, el Sr. Granger fumaba su corto cigarrillo sin mirar al joven.
-Tú… Digo, ¿la quieres?
-Yo la amo, créame por favor, ella es el amor de mi vida, es la persona más importante del mundo para mí, yo…Simplemente no podría vivir sin ella. Créame.
-Te creo. ¿Y ella que te respondió?
-Me dijo que si- Contesto el pelirrojo con una sonrisa de oreja a oreja y un brillo en los ojos
-Entonces yo también te digo que sí.
El pelirrojo tenía el cuerpo alivianado, quiso estrechar la mano del Sr. Granger, pero este lo abrazo efusivamente dándole unas palmadas en la espalda.
-Lo has hecho muy bien Ron, eres un buen hombre. Siempre he sabido que ustedes dos terminarían juntos. Me hace muy feliz que Hermione te haya elegido a ti.
-Gracias Sr. Granger.
-Ya no me digas Sr. Ahora serás mi yerno jajajaja. Vamos a ver a las mujeres, te daré un consejo sobre las mujeres de mi familia. Nunca las hagas enojar, ellas siempre creen que tienen razón, lamentablemente para ti, generalmente la tienen. JAJAJAJA.
Los dos se fueron caminando serenamente bordeando la casa, entraron en la sala y vieron a las dos mujeres que se miraban con furia.
-¿Que pasa Hija?- pregunto extrañado el Sr. Granger
-Nada, Ron y yo ya nos vamos.
-¿Pero cómo? Ron me acaba de pedir tu mano y yo…Bueno pensaba invitarlos… y que almorzáramos todos juntos en un lugar lindo para brindar, es una maravillosa noticia.
-No le veo lo maravilloso.
Hablo la Sra. Granger y su esposo sorprendido la cuestiono:
-¿Pero cielo que te pasa?
-Sra. Granger, permítame- hablaba Ron pero la Sra. Granger no lo dejo continuar:
-No Ron, no te permito.
Y sin decir más salió de la sala, los tres escucharon como subía con paso firme las escaleras, luego se escucho claramente un portazo.
-Lo siento Papá, hubiera querido que fuera de otra…
No pudo continuar, rompió en llanto, Ron se fue hacia ella para abrazarla y contenerla pero el padre de la joven los sostuvo del Hombro.
-Déjenme a mí- les dijo y se dirigió a su hija:
-Querida, no llores hija, sabes que me destroza verte así, yo…hablare con ella, no sé que tiene pero te aseguro que se le pasara, dale tiempo. Ahora vete con Ron, tienen mucho que hacer. Déjame decirte que te felicito, él es un gran hombre y estoy muy orgulloso de tu elección.
La levanto suavemente, la abrazo con ternura y los acompaño hasta la puerta.
-Oh, Ron, supongo que Hermione se quedara en tu casa, por favor cuando puedas has instalar un teléfono, quisiera estar comunicado con mi hija.
-Claro, gracias por todo. Lo esperamos cuando quiera, me gustaría mucho que viniera y no sé, cenara con nosotros y mi familia.
-Desde ya, solo me avisan cuando y ahí estaré.
Los jóvenes arrastraron los bultos y las valijas y se perdieron de vista. Ahora debían ver a Harry y la familia de Ron.
