Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Este en realidad es el capitulo 28, el 27 ya se los puse en su lugar se titula: Una alegria, es chirris pero si que le hacia falta para ubicar este correctamente.
Saludos Foaby
La Sra. Weasley
Después de la deliciosa cena los Potter despidieron a los recién llegados en la puerta de su casa, los chicos cargaron todo en el auto del pelirrojo y luego subieron en el.
Saludaron por última vez al matrimonio y partieron.
Ron estaba ansioso por llegar a su casa y entrar de la mano con Hermione la cual le dijo:
-¿Se esta poniendo fresco no?
-¿Tienes frío?
-Eh…No, pero esta refrescando.
Ron estaba tan emocionado, la casa los aguardaba, ese sería de ahora en adelante el lugar de los dos, desde ese lugar construiría su nueva vida.
Llegaron al rato y bajaron todo del coche, el pelirrojo abrió la puerta y dejo pasar a su chica, dejo las cosas en el pasillo y encendió las luces.
-Todo se ve igual- Comento con vos cansina la joven.
-¿Estas cansada?, ¿Quieres ir a dormir?
-Humm….Si, pero primero me daré un baño, me permites pasar…
-Herm, esta es tu casa ahora, no debes pedir permiso para ir al baño o la cocina, es tu casa mi amor.
-Tienes razón, solo debo acostumbrarme.
Le dio un corto beso en los labios y dio unos pasos para llegar al pasillo donde estaba su valija, la abrió y tomo un poco de ropa, hecho esto, subió por las escaleras y se metió en el cuarto de baño.
El joven aprovecho la corta ausencia de su chica para ir al cuarto, tomo su varita y acomodo todo con un complicado movimiento, abrió las ventanas y corrió las cortinas para dejar entrar el aire.
Se sintió tentado de hacerle compañía a la castaña y sin dudarlo dando grandes zancadas llego a la puerta, la abrió lentamente y pudo escuchar el ruidito que hacía el agua al caer, el cuarto estaba inundado de un vapor perfumado, lentamente tomo con su mano izquierda la cortina que cubría la ducha y asomando su cabeza dijo
-Hola
La castaña dio un pequeño gritito.
-Por Dios Ron, me has asustado!
-Lo siento, te extrañaba jajaj. No me dejarias…Pasar y…
-No, ve y escribe una carta para tu madre, dile que mañana los esperamos a todos para cenar, que le avise a Fred y George también.
Al joven no le quedo más remedio, bajo por las escaleras con poco animo, solo quería estar con ella, pero la chica tenía razón, debía escribir a su madre.
Se sentó en la silla junto a su escritorio, tomo un trozo de pergamino, una pluma y la tinta. Escribió lo siguiente.
Mamá,
Estoy bien, estoy ya en mi casa, por favor ven mañana con toda la familia para cenar, te quiero mucho.
Ron.
Nunca fue muy expresivo, pero con esas pocas líneas su madre se calmaría. Para hacer honor a la verdad con la única persona que era sumamente expresivo, era con HERMIONE.
Mientras doblaba el pergamino para llevarlo a la parte trasera de la casa donde estaba la lechuza, escucho bajar por las escaleras a la joven. Se giro lentamente y la vio parada en la entrada de la sala, la imagen lo perturbo, la castaña estaba envuelta en una toalla con su largo cabello húmedo sobre la cara.
-Te ves…Increíble, digo nunca te había visto así.
Se fue sobre ella como un tornado y la tomo de la cintura
-Eres hermosa
La chica respondió con una sonrisita, sin embargo, no lo dejo continuar.
-Mi amor, envía esa lechuza a tu Madre y luego date un baño.
El chico hizo una mueca pero obedeció, salió a toda velocidad, bordeo el costado de la casa y vio a su lechuza que alulo de alegría al verlo.
-Yo también, me alegro de verte, necesito que lleves esto a mi madre, ve a la madriguera.
El animal respondió batiendo suavemente las alas y luego salió volando, el pelirrojo la miro hasta que se perdió en el cielo.
Regreso a toda maquina, vio que la joven seguía sacando cosas de la valija.
-¿Que haces?
-Estoy buscando mi celular y el cargador, debo llamar a mi padre. ¿Tienes enchufe?
-Creo que hay uno en la cocina, nunca lo use,
Se fue a la cocina y la joven lo siguió. El joven le señalo un pequeño enchufe que estaba sobre una de las paredes de la mesada.
-¿Es eso lo que necesitas?-Pregunto.
La joven asintió he inmediatamente enchufo el cargador y lo conecto al celular.
-Ve a ducharte amor, le dijo sin mirarlo.
El joven auror partió por las escaleras mientras se iba sacando la sudadera.
Hermione marco el teléfono de la casa de sus padres rezando para que el que contestara fuera su padre y no su madre, el aparato sonó cinco veces antes de que alguien le respondiera, por suerte para ella fue su padre el que contesto.
La chica hablo con su padre un largo rato y lo invito para la cena del día siguiente, le dio la dirección y le explico como llegar.
El Sr. Granger acepto gustoso la invitación, se despidieron calidamente auque su padre no pudo dejar de notar cierta pena en la vos de su hija.
Luego de esto, dejo el celular sobre la mesada para que terminara de cargar la batería, al salir de la cocina vio a Ron parado al pie de la escalera, ahora era ella la que lo miraba fascinada, el chico estaba también envuelto en una blanca toalla bien agarrada en la cintura, con sus manos secaba su rojo cabellos con una toalla mas pequeña, la chica lo miro unos instantes, se veía increíble, su torso blanco y desnudo dejaba ver su magnifico cuerpo.
Ella se apoyo sobre el umbral de la puerta y le dijo.
-Que rápido te has bañado.
El levanto la vista y la contemplo.
-Te extrañaba.
Bajo lentamente las escaleras y los ojos de ella se encendieron, llego hasta ella y la tomo del rostro besándola con pasión,
-Te amo-Le dijo suavemente.
Ella coloco sus manos sobre el desnudo pecho del pelirrojo y lo acaricio, el no pudo mas que cerrar los ojos y suspirar, ella llevo sus labios hasta el cuello de él, Ron la tomo firmemente de la nuca, pudo sentir un leve temblor en el cuerpo de la joven.
-Tienes frío- Le pregunto.
Ella respondió que si.
La tomo de la mano y la llevo hasta la sala, tomo la varita de la joven y encendió la chimenea, unas suaves y cortas llamas les dieron calor.
La tomo de la mano y la recostó en el sillón, se acomodo junto a ella y volvió a besarla, con suma suavidad desprendió la toalla que protegía su cuerpo, tomo la manta que estaba apoyada en una silla que estaba justo al costado y la cubrió. Ambos quedaron bajo la suave manta, no se escuchaba nada, solo sus propias respiraciones y Ron le dijo:
-¿Eres feliz?
-Mucho y ¿tú?
-No sabes cuanto.
La beso nuevamente y ella desprendió la toalla que llevaba sujeta a la cintura, lo dejo desnudo junto a ella y lo abrazo con todas sus fuerzas, el acaricio su húmedo cabello y aspiro el suave perfume que desprendía su cuerpo, estaban solos en el que de ahora en adelante sería su hogar, estaban felices, serenos…La felicidad que sentían no podía explicarse con palabras.
Dejaron paso a las caricias y los besos para expresar su amor.
La calida luz de la chimenea los iluminaba, los ojos celestes del joven destellaban en la penumbra de la sala
-Eres precioso
Dijo la chica mirándolo a los ojos, acarició su rostro con la yema de sus dedos, toco su frente, las mejillas, acarició la punta de su nariz y luego paso suavemente sus dedos por los labios del pelirrojo, el muchacho sintió una punzada en su vientre, entre abrió los labios y beso con ternura los pequeños dedos de la chica.
Ella suspiro cerrando los ojos, lo amaba tanto y lo deseaba con toda su alma.
-Hazme el amor- le pidió con vos gimiente.
Lentamente el se acerco a su rostro buscando su boca, la beso dulcemente, sus lenguas se encontraron y se unieron en un beso profundo…
Guiado por sus sentimientos el la tomo del rostro besándola con renovada pasión, el beso se hizo mas y mas intenso, la chica acaricio el torso desnudo y busco el cuello de su chico con desesperación,
-Te amo tanto-Le susurro.
Ron entorno los ojos y se entrego al más profundo acto de amor.
Ella seguía besándolo y el suspiraba al sentir las tiernas manos de la chica sobre su piel, sus manos buscaron los bellos pechos de la castaña, sus pezones estaban erizados y él los tomo entre sus dedos, bajo su rostro hacia ellos mientras ella revolvía su cabello con sus dedos,
-Me enloqueces-Dijo la chica.
-Oh Herm, tu me enloqueces a mi, no tienes idea cuanto te amo, cuanto te deseo, voy a amarte toda la vida…Hasta el fin de mis días.
La castaña se sonrió con una profunda felicidad.
-Yo también mi amor, voy amarte siempre.
Sin poder contenerse Ron se acomodo entre sus piernas, beso su cuello, sus hombros, beso con amor los calidos senos de su chica, la miro a los ojos y ella pudo ver que le brillaban,
-Te adoro Herm- Le dijo,
Ella lo abrazo con sus piernas y el suave y lentamente la penetro.
-Te amo- Dijo la chica.
El empujo más su cuerpo hacia ella y la joven gimió con los labios entre abiertos, el pelirrojo mago aprovecho la oportunidad para hundir su lengua en esa boca que lo provocaba y extasiaba, con rítmicos movimientos fue colmando de placer a esa mujer que vibraba entre sus brazos, no perdían oportunidad para besarse y declararse su amor.
Cuando no lo soportaron mas se entregaron al más glorioso de los placeres, la chica se agarro con fuerzas a su espalda y el empujo una ultima vez sosteniéndola de las caderas.
Se besaron durante un tiempo prolongado, a rato ella estaba recostada sobre su pecho.
-Debemos poner fecha- le dijo el pelirrojo mientras le acariciaba el pelo
-¿Cuando quieres que nos casemos?
-jajaja, Que te parece mañana jajjaa
-Lo digo en serio Ron.
-Yo también. En 20 días te parece bien.
-No se si lograremos hacer todo en tan poco tiempo.
-Pero que es todo lo que hay que hacer?
-Mí vestido por ejemplo.
-Entonces que sean 25 días jajja.
-Tienes razón, me dedicare de tiempo completo a organizar la boda, Ginny puede ayudarme.
Siguieron charlando de la boda, los invitados y la recepción hasta que el sueño los venció.
Esa noche Ron tuvo un sueño maravilloso.
Despertaron a la mañana siguiente con unos golpes, el pelirrojo abrió los ojos y se sobresalto, miro a la castaña que también estaba abriendo los ojos y esta le pregunto:
-¿Es…la puerta?
-Creo que si, alguien llama.
El se levanto desnudo como estaba y espió por la ventana del comedor.
-Es mi madre.
-¡Por Dios Santo!
La chica salto del sillón y salio corriendo para subir por las escaleras.
-Espera.
El pelirrojo tomo la varita de la joven y tocándose con ella quedo vestido.
-Ya va, un momento!
Luego apunto los bultos y las valijas y con un movimiento las envió al cuarto, le lazo la varita a la chica y esta salió corriendo por las escaleras, luego de asegurarse que la chica ya no estaba a la vista fue hasta la entrada de la casa.
Abrió la puerta algo molesto, no era la forma en la que quería despertar esa mañana.
Su mal humor se esfumo al momento que la sonrisa de su madre se asomo tras la puerta.
-Hola Ron. Lo abrazo sin aviso, el joven respondió abrazando a su madre nerviosamente.
-No me invitas a pasar?
-Claro, pasa.
-Perdona que haya venido así, pero tenía muchas ganas de verte a solas y conversar contigo.
La mujer fue decididamente a la cocina y se sentó, saco su varita de la cartera y sirvió Té para los dos.
-¿Como estas?
-Muy bien ¿y tu?
-Y ¿como esta Hermione?
-Pues, bien…
-¿Eres feliz?
-¿Que?
-¿Esta durmiendo?
El joven se rió con ganas.
-¿Como lo haces para saber todo?
-Eres mi hijo y te conozco.
-No, no duerme, esta en mi cuarto.
-Bueno, dime algo, esta todo arreglado.
-Si todo.
-Bien hecho hijo, bien hecho. Vine para decirte que…Te quiero mucho, y estoy muy orgullosa de ti, no puedo decirte esto delante de los demás, se como te pones, pero no aguantaba las ganas de verte.
Unas lágrimas asomaron de sus ojos.
-No, no llores, mamá, todo esta bien, yo estoy bien y ella también lo esta. Por favor, ¿que sucede?
-Que has crecido, ya eres un hombre y eso me hace feliz.
Se tomaron de las manos y el joven beso las manos de su madre. La mujer se sorprendió un poco, el pelirrojo no era de tener estos gestos, pero se alegro.
-Bueno, me voy, no quiero molestar, se que…Perdóname, no debí venir así, pero no sabes cuanto te extrañaba, voy camino a casa de Ginny y…bueno, no pude resistir pasar.
-No te vallas, espera.
Se levanto y fue hasta el umbral de la entrada de la cocina.
-Herm! Herm, baja por favor.
La chica bajo las escaleras, al entrar por la puerta vio a la Madre del pelirrojo y se sonrojo levemente.
-Buenos días Sra. Weasley.
-Querida que bueno verte. Estoy tan feliz que estés aquí. Pero… Por que estas tan colorada?
Le dijo esto mientras se ponia de pie y la abrazaba
-Querida ya se que has pasado la noche aquí, no te avergüences.
-Mamá!
-¿Que?, ¿Pero no te das cuenta que esta avergonzada? No te preocupes querida, soy yo la que ha venido sin avisar.
-Gracias.
-¿Que tal si todos desayunamos?
Pregunto el pelirrojo a lo que Hermione contesto:
-Perfecto. Yo lo haré.
-No te molestes, que quieres, Té, Café…
Pregunto Molly a la castaña
-Café.
La Madre de los pelirrojos hizo aparecer más Té y Café para la joven, tostadas y galletas.
-Ma, no comentes nada.- Le dijo el pelirrojo con la boca llena
-Si, nosotros queremos darles una sorpresa a todos.
-No se preocupen, no diré nada. ¿Harry sabe que están aquí?
-Si.
-¿Y vendrán tus padres?
-Mi Padre.
-¿Y tu Madre querida, esta de viaje?
-No ella…Bueno, no esta feliz con esto y…
Los ojos de la chica se entristecieron Ron la tomo de la mano y contesto a su madre:
-Ella, bueno, cree que no es buena idea que estemos juntos.
-¿Pero por que?
-Cree que yo…La haré sufrir o quizás quiera algo mejor que yo para su hija.
-No digas eso Ron, tu eres lo mejor para mi.
-¡Así se habla! No te preocupes querida, se solucionara, a veces las madres nos preocupamos demasiado, pero es por amor, no lo olvides Hermione, es solo por amor.
Luego del desayuno, la mujer se despidió de los chicos no sin antes dar su palabra de no decir nada.
Salio de la casa y camino unos metros para poder aparecerse cerca de la casa de su hija.
Ya lo tenía decidió, averiguaría donde vivían los Granger y hablaría con la Madre de la castaña.
