Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Lo siento por la tardanza en actualizar pero ya estoy de vuelta y espero continuar actualizando como se debe, mas adelante les respondere sus cometarios que agradesco mucho.
Solo comentarles que me la pase increible estos dias, creo que fue una de esas experiencias unicas e irrepetible.
Foaby
El anuncio
Al entrar en la cocina el pelirrojo noto como su chica intentaba sacar todo de las bolsas.
-¿Te ayudo?
-Si por favor.
El joven tomo su varita y con un moviendo desembolso todo, los alimentos y botellas quedaron prolijamente ordenados sobre la mesada.
-¿Que haces?
-Bueno, yo iba a cocinar…
-Pero ¿por que haces todo esto? Usa tu varita.
-Ya lo se, es que…Bueno quería hacerlo yo.
El la miro con infinita ternura, la comprendía y valoraba su gesto de querer agasajar a todos con algo hecho por sus propias manos.
-Mi amor, yo te comprendo, pero no hace falta. Aprovechemos el tiempo para nosotros, un rato antes de que lleguen todos prepararemos la cena, no te preocupes.
-Ven conmigo-. La tomo de la mano y la llevo hacia la puerta de entrada de la casa.
-¿Que haces?
-Ven.
Caminaron de la mano hasta el lago, se sentaron en la orilla y el joven la abrazo.
-Estaba pensando que quizás tú quieras cambiar cosas de la casa, no se, las cortinas, los muebles…Bueno yo creo que estaría bien.
-¿Si?¿ De verdad me dejarías re-decorar tu casa?
-Nuestra casa, claro, creo que sería maravilloso que le des tu toque.
Se quedaron abrazados hablando sobre los posibles cambios, ella se entusiasmo tanto que no paraba de hablar de cortinas, muebles, alfombras, la chica hablaba alocadamente y él solo la miraba, verdaderamente no estaba escuchando lo que decía, solo la observaba,
-Eres hermosa- Pensó mientras la chica seguía hablando, cada tanto él le acariciaba el cabello y decía
-Si, que bien- -Es una buena idea-
Pero no escuchaba, por él Hermione podía pintar la casa de rosa chillón, solo le importaba que estaba junto a ella.
Una suave brisa hizo que el cabello de la chica se agitara, un mechón le cayó sobre el rostro, ella se lo quito como si nada, el pelirrojo la miraba extasiado.
La Joven estaba diciendo que sería bueno tener una heladera en la cocina, para él esa palabra no significaba nada, no sabía lo que era, pero igual asintió con la cabeza.
Ron abrió las pierna y acomodo a la joven entre ellas, de esa forma pudo abrazarla mejor mientras ella seguía hablando.
La rodeo de la cintura, la chica había quedado de espaldas a el mirando el lago, acerco su rostro al cabello de la joven, sintió su perfume y cerro los ojos.
-Dios mío- Se dijo, -Como alguien puede ser tan feliz-
-¿ Que te parece?
-¿Que cosa?
-Hace media hora que estoy hablando de los cambios que podemos hacer y tú me preguntas que cosa
-Oh, lo siento. Creo… Creo que es genial, lo que tú quieras estará bien.
La joven se giro para mirarlo, Ron seguía abrazándola.
-¿No me has escuchado verdad?
-Ni una palabra, lo siento.
-¿Que te sucede?
-Cuando estoy contigo me vuelvo más tonto de lo normal, jajajaj. Es que me quede pensando y deje de escuchar. No es que no me importe lo que decías, lo que pasa…Es que no pude evitarlo.
-¿Y que pensabas?
-En ti, me preguntaba como alguien podía ser tan feliz! No te imaginas lo que siento, no te das una idea de la felicidad que me das.
La tomo del rostro y la beso, luego de unos cuantos besos le dijo.
-Cambia lo que quieras, mientras estés aquí conmigo. Te amo, si supieras cuanto.
Volvió a besarla, la castaña le regreso ese dulce beso con el mismo amor, le acarició el rostro y lo abrazo con fuerzas y le dijo:
-Nunca imagine que podría sentir esto que siento por ti, ni siquiera puedo explicarlo con palabras.
El no la dejo seguir, le tapo la boca con un dulce beso, tomo el rostro de la Joven con ambas manos y la sostuvo firmemente, lentamente la fue recostando en el verde pasto, cuando ambos quedaron tendidos en la fina hierva el chico acaricio sus hombros por encima de la camisa de la castaña.
-Te adoro-Le dijo,
-No me dejes nunca Herm
La chica no pudo mas que besarlo, era un beso lleno de amor, sus bocas se entre abrieron, él inundo la calida boca de la joven con su legua, se recostó por completo junto a ella y la giro, la chica quedo encima de él, lo besaba con infinita pasión
-Te amo mi amor- le dijo la joven.
Cada vez que ella lo llamaba "Mi amor" el corazón del pelirrojo daba un vuelco.
-Dilo nuevamente.
-¿Que cosa?
-Dime mi amor.
La chica le daba cortos besos y entre beso y beso le decía
-Mi amor-,
- Te amo mi amor
El muchacho la abrazo tomándola de la cintura, sus besos se tornaron un torbellino de pasión incontenible, cada beso que se daban hacía que sus cuerpos se encendieran de deseo.
Como pudo, el pelirrojo fue desabotonando la camisa de la chica.
-No, por favor, puede vernos alguien.
-Nadie pasa por aquí.
Y sin decir más nada continuo besándola.
-Oh, no Ron de verdad, estamos en el pasto.
-¿Y que? No me importaría hacerte el amor en el pasto.
La chica se rió con ganas.
-Vamos a la casa, debemos preparar todo. No creo que entren todos en el comedor, quizás debamos colocar unas mesas afuera, pero no se… El clima esta cambiando, esta más fresco, seguramente les dará frío.
-Por favor, no te vayas, quédate aquí conmigo, solo un rato más.
-Pero mi amor…
El la beso nuevamente pero esta vez no fue su boca, sino su cuello, la chica entorno los ojos, al instante dejo de pensar en la cena, los invitados, el frío, todo quedo atrás.
Ron besaba su cuellos y pasaba su sedosa lengua por el, sus manos se fueron nuevamente a los botones de la camisa y continuo desabotonándolos uno a uno, en cuanto sus manos hicieron contacto con su piel, la joven gimió, con un inmenso amor y con desbocada pasión hicieron el amor junto al lago.
Al cabo de una hora, los dos jóvenes corrían medio desnudos a campo traviesa para llegar a la casa, estaban muertos de risa por lo que acababan de hacer.
Entraron en la casa con los zapatos en la mano, la joven se coloco los zapatos mientras un feroz estornudo salió de su boca.
-Oh Por Dios, te has resfriado, lo siento, no debí…
-¿Que? Desnudarme sobre el pasto jajajaja, no te preocupes, no es nada.
Ve a darte un baño, yo me ocupare de ver donde colocamos las mesas.
Ron partió no sin antes darle un último beso a la joven.
La chica salio al parque y realizo unos movimientos con su varita, primero aparecieron unas mesas de madera amplias, luego unas sillas con cómodos respaldos, coloco manteles en la mesa, una flores en cada extremo, cubiertos, platos, bebidas y un vino.
Por ultimo hizo aparecer una especie de globos blancos y anaranjados que tenía lucen brillantes por dentro,
-Con esto estará bien iluminado- Dijo en voz alta.
Regreso a la cocina y con un complicado moviendo de su varita, las papas se pelaron, el pollo se metió en el horno, las ensaladas se prepararon, el pan se coloco prolijamente sobre una bella panera de madera, hizo a aparecer tablas con quesos surtidos y pequeños posillos con diferentes salsas.
Miro su reloj y se dio cuenta de que eran las 7 de la tarde, a las 7:30 llegarían todos y ella no estaba lista.
Subió por las escaleras,
-Por que se demoraba tanto Ron- Se pregunto.
Generalmente el chico se bañaba en cuestión de minutos.
Llamo a la puerta del baño pero nadie respondió, entre abrió la puerta y lo llamo, asomo su cabeza y vio que el cuarto estaba vació.
-Aquí estoy- dijo una voz detrás de ella.
Se giro para ver al joven, pero se llevo una gran sorpresa.
El chico estaba parado junto a la puerta de su habitación.
La imagen que vio hizo que su boca se abriera y sus cejas se levantaran.
El joven llevaba puesta una camisa blanca con una corbata negra, pantalones pinzados, el saco del traje le quedaba de maravillas…sus zapatos negros perfectamente lustrados hacían que se viera impecable. Y mirandose a si mismo ron le dijo:
-Pensé que debía vestirme bien para la ocasión.
La chica lo miro unos segundos, a diferencia de él, ella tenía el pelo enmarañado, la frente sudada y la camisa manchada de verde por el pasto.
-Te ves…
-No te gusta. Bueno puedo cambiarme.
-Déjame terminar, te ves increíble, estas muy apuesto…Yo, bueno, woo, eres absolutamente precioso.
El joven estaba tan colorado como su cabello, se acomodo el nudo de la corbata y respondió.
-Gracias mi amor.
La chica seguía algo sorprendida, sabía que su chico era muy buen mozo, pero estaba exultante en su traje.
Ahora el turno de ella, se dio una rápida ducha, y se fue al cuarto, abrió el ropero y saco decididamente de una percha un hermoso vestido blanco, el modelo tenía las mangas hasta los codos, era ajustado, pero sobrio, se abotonaba en la parte de adelante y en la cintura llevaba un fino cinturón haciendo juego, se coloco unos zapatos al tono que tenían un pequeño taco, nuevamente se fue hasta el cuarto de baño llevando con ella un pequeño estuche.
Cerro la puerta y limpio el vapor del espejo, se miro en el unos minutos, estaba sumamente feliz,
-Ojala venga mi Madre-Pensó.
Pero la chica sabía que su madre era tan orgullosa como ella,
-No vendrá-Se respondió.
Tomo su estuche y unos cuantos cosméticos quedaron a la vista. Tres minutos antes de las 7:30 salio del cuarto de baño.
El pelirrojo ya estaba en el patio sentado en la punta de la mesa, cuando la vio salir por la puerta tuvo la misma reacción que la castaña al verlo antes.
Se puso torpemente de pie tirando hacia atrás la silla donde había estado sentado, en la otra punta una hermosa mujer con una figura única lo miraba, la chica llevaba su cabello suelto peinado prolijamente una fina línea en el costado, se veía sensual y elegante en ese pequeño vestido, sus zapatos con el fino taco hacia que sus piernas se vieran exquisitas.
-Te ves increíble-Dijo un combulcionado Ron.
Cuando ella se acerco mas, él pelirrojo pudo ver que estaba levemente maquillada, sus mejillas lucían tenuemente rosadas y sus labios estaban coloreados por un carmesí que hacia que su boca fuera irresistible, sus pestañas estaban arqueadas por un rimel suave, sus ojos se veían aun más profundos de lo habitual.
Sin meditarlo la tomo de la cintura y una vez más le dijo que se veía preciosa, beso sus labios y le dijo que la amaba.
Los primeros en llegar fueron los Potter. Bajaron de un auto gris. El pelirrojo anfitrion saludo a su amigo y cuñado
-Hola.
-Hola.
-¿De donde sacaste ese auto?
-Tu padre me ayudo a conseguirlo, Ginny ya no puede volar ni aparecerse así que buscamos algo para poder movilizarnos.
-¿No me vas a saludar?- Reclamo su hermana
-Claro, ven, dame un abrazo.
Ginny y Harry estaban muy elegantes, la pelirroja llevaba un vestido celeste precioso y Harry, al igual que su amigo llevaba camisa y pantalón.
-Te vez muy bien Harry
-Hola Herm, tu..Te ves increíble.
-Gracias. Ginny ven.
Las chicas se abrazaron y Ginny no dejo de alagar a la castaña por lo hermosa que estaba.
-Tu también hermanito, te ves muy bien. De verdad muy guapo.
-Gracias. Por que no nos sentamos.
Todos se acomodaron alrededor de la mesa, la noche ya se estaba haciendo presente y las primeras estrellas comenzaban a asomarse en el celeste cielo. Y Hermione ofrecio a sus invitados:
-¿Que quieren tomar?
-Yo quiero una copa de vino- pidio Ginny
-Un poco de Jugo- contesto Harry
-Creo que tomare un poco de vino también.
La castaña se fue la cocina para buscar los vasos.
-Yo voy contigo.
Los dos hombres se quedaron solos,
-¿Estas nervioso?-Pregunto Harry a su amigo.
-Y por que debería estarlo.
-Ya, no digas nada, aguardare como todos.
El pelirrojo se río fuertemente.
-Te ves muy bien y Herm también.
-¿No es preciosa?
-Si lo es, jajaja.
En la cocina la pelirroja juntaba vasos y preguntaba a su amiga de que se trataba todo eso.
-Dime que va a pasar, o mejor dicho corrobórame lo que me imagino.
-Pues, no se lo que te imaginas jajja.
-Vamos Herm, dímelo.
-Vamos, llevemos los vasos, los hombres deben estar sedientos.
Sin dar crédito a las preguntas de su amiga la castaña salio de la cocina y llego hasta la mesa en el jardín exterior.
Cuando estaba sirviendo las diferentes bebidas otro auto de color bordo llego hasta la entrada de la casa, la chica lo reconoció de inmediato, era el coche de su padre.
El Sr. Granger bajo de vehiculo enfrascado en un traje muy elegante, llevaba un ramo de flores en la mano, la chica se alegro, pero cuando este cerro la puerta se dio cuenta que estaba solo.
El hombre bordeo el auto hasta la puerta del acompañante y la abrió, por ella bajo una mujer de cabello castaño vestida con un traje de satén color pastel, la chica dejo los vasos y corrió a su encuentro, se topo primero con su padre que la abrazo con fuerzas, luego la tomo de los hombros y le dijo con una gran emoción:
–Te ves hermosa hija- Le entrego el ramo de flores y avanzo hacia el Jardín.
La castaña quedo de pie junto al auto y enfrente de ella su madre la miraba con ternura.
No dijeron nada, solo se abrazaron, la chica no quería llorar y arruinar su maquillaje, pero sus ojos se humedecieron.
-No por favor, perdóname hija, solo quería protegerte, yo…No fui justa contigo ni con Ron
-Esta bien mamá, pasa, estoy segura que Ron esta ansioso por saludarte.
-¡Sr. Granger! Que bueno que ha venido. -El hombre saludo con un cariñoso abrazo al pelirrojo y le propino unas palmaditas en la espalda.
-¿Recuerda a Harry y a mi hermana Ginny?
-Pero claro, como no recordarlos, ¿como están?
-Muy bien Sr. Gracias.
-Ginny, pero que bien te ves- la halago el padre de la castaña
-Gracias.
-Seguramente recuerdan a mi Madre.
Ron camino hacia la mujer y estiro su mano para saludarla, ella la tomo con timidez, Ron la miro a los ojos y la mujer se abalanzo sobre el.
-Querido, te debo una disculpa, perdóname por favor, no he querido hacerlos sufrir.
Ron le contesto hablandole al oido:
-No diga nada, quiero que sepa que la amo con toda mi alma.
-Me doy cuenta querido.
Luego saludo a los Potter y todos se acomodaron en la mesa, los demás fueron llegando.
Fred y George fueron los siguientes, traían una botella de vino con ellos y saludaron a todos con alegría. Luego llegaron el resto de los Weasley.
Los padres del pelirrojo estaban tan contentos, saludaron a todos, pero Miolly saludo especialmente a la madre de la castaña.
-Cuanto me alegro que este aquí.- Luego le dio un calido abrazo.
Ron fue presentando uno a uno el resto de los integrantes de su familia.
-Sr. y Sra., Grager, este es mi hermano Bill, su esposa Fleur y mi otro hermano Charlie.
Cuando todos estuvieron presentados la castaña con ayuda de Ron trajo las fuentes con la comida a la mesa.
La cena era encantadora, la luz de los globos los iluminaba, los grillos les cantaban y la risa y la charla eran perfectas.
-Oye Herm, te ves realmente muy bonita.
-Gracias George.
-No te pases hermanito.
-Pero que dices, solo me preguntaba si no tenías alguna prima o pariente, si todas las Granger son así de lindas.
Bill le dio al gemelo un pisotón por debajo de la mesa y Molly lo reto frente a todos, Harry se rió con ganas, -los gemelos no cambian- pensó.
-Oh, esta bien, Me disculpo Hermione.-Dijo esto inclinando la cabeza y la chica se sonrió dulcemente.
Todos comieron y bebieron, la charla era encantadora, Harry miro a su alrededor y le dijo a su esposa en el oído.
-¿No crees que es la mejor familia que puede existir?
-Ya lo creo, imagínate cuando nazca nuestro hijo, jajjaa.
Harry lo se lo imagino, todos reunidos y un niño corriendo alrededor de la mesa, -Que maravilloso se dijo-.
Las mujeres retiraron los platos y fueron trayendo el postre, Fleur aprovechp para comentar:
-Es increíble lo que comen los hombres de esta familia.
-Harry no es un Weasley pero te juro que últimamente como por los tres jajajaja.
Las chicas llevaron copas con helado para todos, la noche transcurría de la mejor manera para la feliz pareja y Fred comento:
-Por favor, ya no puedo comer más.
-Si estaba delicioso. Oh, Sr., Granger, por que no me sigue contando sobre ese apasionante aparato al que llaman lavarropas
Ron se sonrió con ternura frente a la pregunta de su padre, nunca entendió por que le parecían tan interesantes los muggles.
La castaña y el pelirrojo cruzaron miradas y se dieron a entender que era la hora.
Se pusieron de pie tomados de la mano, Molly Weasley se llevo una mano a los labios, los padres de la castaña se tomaron de las manos y los demás los miraron con apremio.
-Bueno…Este los hemos juntado por que queríamos decirle a todos juntos…Que. Bueno el Sr. Grager ya lo sabe, nosotros….
-¡Dilo de una ves!
-Cállate Fred y escucha a tu hermano.- le dijo Hermione y el gemelo se puso aun mas colorado que su cabello y cerro la boca de inmediato.
La castaña apretó fuertemente la mano de su chico y esto fue como un estimulo para el.
-Bueno, yo…Quiero decirles que amo profundamente a Hermione y ella dice que también, (Todos sonríen) cosa que me hace muy feliz. Cuando me fui a Suiza a buscarla comprendí muchas cosas, una de ellas es que no puedo vivir sin ella. Por eso…Yo …quiero que todos sepan, que me hace muy feliz anunciarles que vamos a casarnos en 25 días.
La gente estallo en aplausos, Molly limpiaba sus lagrimas con el pañuelo de su esposo, Bill se puso de pie y aplaudía acaloradamente mientras Fred y George le daban golpes a la mesa para hacer mas alboroto.
-¿Y quienes serán los padrinos?
Pregunto Charlie a lo que Hermione contesto mientras se miraba con Ron:
-Bueno, nosotros queremos que nuestros padrinos de boda sean Harry y Ginny.
Ginny estaba muy emocionada y se levanto para abrazar a su amiga.
Harry se aferro a un emocionado Ron.
Era la mejor noticia que había tenido después del embarazo de Ginny.
-¡¡¡Tenemos poco tiempo y mucho por hacer!!! ¿Que les parece si mañana nos juntamos "solo las mujeres en mi casa"? Tenemos que ver el vestido de inmediato!
La castaña corrió para abrazar a su madre, sin poder evitarlo lloro de alegría en su hombro.
-Y los hombres en la mía. Tenemos que ayudar a mi hijo con su ropa ¡Ven aquí Ron! El joven fue hasta su padre que lo abrazo y acaricio su mejilla.
-Estoy muy orgulloso de ti, lo has hecho muy bien, ¡deseo que seas muy feliz!
Luego fue Molly la que abrazo a su hijo, la mujer no pudo decir nada estaba muy emocionada.
-Mamá, se que tus lagrimas son de alegría, gracias.
Ginny hizo aparecer algo similar a una radio y una música alegre comenzó a sonar.
-¡¡¡Que bailen los novios!!!- Grito Fred
A Ron le costo un poco, era muy mal bailarín, pero su chica lo arrastro y tomándolo de las manos comenzó a bailar con el mientras todos aplaudían, luego los siguieron Harry y Gynny, al rato todos bailaban y se reían.
Estaba todo dicho, ahora solo que daban los preparativos.
