Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
La reunión de las damas y de los caballeros
Uno a uno los invitados se fueron retirando, Harry se acerco a su pelirrojo amigo para decirle unas últimas palabras.
-El lunes debes regresar al trabajo
Ron puso mala cara pero sabía que tendría que volver, su amigo ya lo había cubierto bastante
-Justo ahora- pensó.
Harry le recomendó que regresara y anunciara su casamiento así podía pedir los días libres para la luna de miel.
-Oh, Por Dios- Exclamo Ron, no había pensado donde iría con la chica.
Antes De subir a su nuevo auto Harry grito a Ron lo siguiente.
-Hey, lleva tu escoba a la casa de tu padre, ¡luego nos vamos al partido de quidditch!
Estaba todo arreglado, al día siguiente, que era Sábado, las mujeres se reunirían en casa de la madre de la novia y los hombres en casa del padre del novio.
Cuando todos se retiraron a sus respectivas casas, el pelirrojo abrazo a su chica y le dijo:
-¡Me siento muy feliz!
-¡Yo también!
El joven con su varita hizo que todos los platos, cubiertos y vasos se fueran directo al fregadero, la chica hizo desaparecer la mesa y cuando estaba por eliminar los globos, el chico la detuvo.
-No, son muy bonitos.
Apunto con su varita y envío uno de ellos al cuarto e hizo desaparecer los demás.
Estaban verdaderamente agotados, ya había pasado la tensión del momento y ahora estaban más relajados y Ron le decía Hermione mientras subían las escaleras:
-¿Sabes? No quisiera que te quitaras el vestido, te queda muy bien jajaja.
-No puedo dormir con el vestido.
-Lo sé, era solo una observación.
Los jóvenes se desvistieron y se metieron en la cama, la noche estaba muy linda, una brisa fresca traía el perfume del campo hasta su cuarto, se recostaron muy abrazados y se entregaron a los brazos de Morfeo mientras el bello globo los iluminaba.
El muchacho tuvo un sueño, en él podía verse junto a la castaña, estaban es su cuarto y él la estaba desnudando, antes de terminar ella, lo detenía…Quería decirle algo.
Justo en ese momento se despertó, abrió los ojos y mientras se desperezaba recordó que ya había tenido ese sueño antes, busco con la mirada a la castaña, se incorporo de inmediato, no estaba en la cama, de un salto digno de un atleta llego hasta la puerta y bajo las escaleras, entro en la cocina y vio a la joven que estaba de espaldas a él preparando el desayuno, en puntas de pie fue hasta ella y la rodeo de la cintura diciéndole
-Buenos días
Del susto a la chica se le cayó la taza que tenía en la mano.
-Por Dios Ronald, casi me matas de un susto.
-Oh, lo siento. Le dio un cálido beso en los labios.
-Por favor, no me llames Ronald. Siempre que te enojas me dices así y no me gusta…
La joven se río y le dijo que no estaba enojada, solo se había asustado un poco.
-¿Por qué no me despertaste?
-Te veías muy bien durmiendo, no quise molestarte.
-¿Molestarme? No digas eso. Es terrible despertar y que no estés a mi lado.
-Eres muy dulce mi amor. Toma el desayuno y prepárate, en un rato llegaran mi padre y Harry a buscarte.
Desayuno como siempre, mucho, esa mañana estaba particularmente hambriento.
-Bueno y tu ¿cómo te irás a casa de tu madre?
-Tu Madre y Fleur vendrán en un rato, juntas iremos por Ginny y luego a casa de mi Madre.- Contesto la castaña mientras se comía una tostada
-Llévate el auto.
-¿Y tú?
-Yo me iré en el auto de Harry.
Luego del suculento desayuno, el chico se dio una ducha, se vistió en su cuarto y al bajar ya estaban en la sala su madre y Fleur.
Las mujeres saludaron con alegría al novio, Molly seguía emocionada y miraba a su hijo con orgullo.
-Luego tenemos el partido con los chicos del ministerio, ¿iras a buscarme Herm?
-¿Como crees? Es una boda hijo, las mujeres tenemos mucho trabajo, y como dijo tu madre querida, muy poco tiempo.
Ron puso cara de circunstancia, no quería pasar todo el día alejado de la castaña.
-¿Entonces nos veremos en la tarde?
-Te la regresaremos a eso de las 6 ó 7 de la tarde.- le dijo Fleur
-¿Tan tarde?
-Mi amor, hay mucho por hacer, nos vemos a la tarde.
Le dio un besito para despedirse y todas juntas se fueron charlando vivazmente.
El joven se quedo sentado mirándolas partir, no comprendía cómo podían pasar todo el día hablando de ropa.
Lo más doloroso para él era la cantidad de tiempo que estarían separados, parece una tontería, pero este chico estaba locamente enamorado y ahora que la tenía, no quería separarse ni por un instante de la chica.
De pronto se dio cuenta que el Lunes debía regresar al trabajo, el realmente adoraba su trabajo, pero se imagino que la iba a extrañar horrores mientras estuviera fuera de la casa.
Miro el sillón en el que tantas veces se había dormido pensando en ella, miro el resto de la sala y se dio cuenta de que se veía diferente, arriba de la chimenea la chica había dejado un jarrón con unas preciosas flores, inmediatamente se acerco al florero y acaricio con la yema de sus dedos los delicados pétalos, en esa casa ahora vivía una mujer y se notaba, todo parecía más ordenado, más prolijo, hasta el aroma de la casa era distinto.
Su pecho se inflo de alegría, ya nunca más se sentiría solo.
Era una nueva sensación la que experimentaba, era la maravillosa sensación de ser dos, dos para el desayuno, dos para la cena, dos para la cama, una risa se poso en sus labios, imagino que si alguien lo miraba en ese momento, riendo mientras olía las flores, seguramente pensaría que estaba loco, de alguna manera lo estaba, ¡loco de amor!
No conocía esta nueva felicidad, era extraño, ahora no solo vivía por él, ahora también lo hacía por ella, sus prioridades habían cambiado, ahora sus preocupaciones eran completamente diferentes, le preocupaba todo lo que tuviera que ver con ella, desde si había tomado desayuno hasta asegurarse que había dormido bien, recordó que la tarde anterior cuando la escucho estornudar, su corazón se acelero pensando en que quizás se sintiera mal o tuviera fiebre, ¿cómo podía ser eso?
-Es que la amo con toda mi alma-Pensó,
Solo quería que fuera feliz junto a él y en lo posible que nada la perturbara, ni siquiera un molesto refrío. Decidió ir a la cocina y tomar más té mientras esperaba a Harry y al Sr. Granger.
Al entrar pudo ver una nota sobre la mesa, la tomo con curiosidad y descubrió la perfecta caligrafía de su amada, se sentó y leyó:
Mi amor, te parecerá muy tonto que te deje una nota cuando acabo de verte para el desayuno, pero quería decirte que me siento muy feliz, que te amo y eres el amor de mi vida.
Seguramente no llegare muy temprano, ¡¡¡de verdad hay mucho por hacer!!! Quiero que todo sea perfecto para ti ese día y voy a ocuparme de eso, quiero verme bien para ti y que todo salga como lo deseamos.
Nos veremos a la tarde, espero que disfrutes tu día junto a tus padres, hermanos y junto a Harry.
Te ama.
Herm
El chico leyó la carta nuevamente, era la primera carta que la joven le escribía en tres años, suspiro y sus ojos se humedecieron
-Si supieras cuanto te amo- Dijo en vos alta.
Escucho que un auto llegaba, guardo la carta en su bolsillo y salió al encuentro del visitante, abrió la puerta de entrada y pudo ver al padre de la joven bajar de su auto bordo, el hombre lo saludo con la mano y lo llamo señalando su reloj, era evidente que se les estaba haciendo tarde.
Ron regreso por el pasillo dejando la puerta abierta y tomo un bolso donde llevaba la ropa para el partido y su escoba.
Luego salió de la casa y cerró la puerta tras él.
-Buenos días, aun no ha llegado Harry- Dijo esto mientras le daba un apretón de manos
Justo en ese momento vio un auto que venía a lo lejos.
-Debe ser él.- dijo el Sr. Granger
Efectivamente, Harry Potter venía en su coche nuevo, freno el auto detrás del automóvil del señor Granger y asomo su cabeza por la ventanilla.
-Hola, me he cruzado con Hermione en el camino, maneja como un piloto profesional jajaja
-¿Un qué?
-Luego te explico Ron. Vamos- le dijo su futuro suegro
-Yo los seguiré en mi auto, ve con él Ron.
El pelirrojo subió al coche de su futuro suegro y todos partieron camino a la madriguera.
Hermione ya había llegado a casa de Ginny, la chica las esperaba en la entrada de su casa, en cuanto las vio llegar cerró la puerta y se monto en la parte trasera del auto.
-Huy, ¡¡¡buenos días!!! Estoy muy emocionada, he confeccionado una lista con todo lo que necesitamos para que no se nos escape¡¡¡ ningún detalle!!!
La castaña la miro por el espejo retrovisor y se sonrió, ¿como ella no había pensado en eso?
En el camino todo trascurrió con calma, la conversación era la típica charla de mujeres, ropa, accesorios, adornos… Cuando Molly le dijo:
-¡¡¡Las invitaciones!!!
-Yo estaba pensando que podía pedirlas en la imprenta del callejón Diagon.- Dijo la castaña
-Desde ya, es la mejor imprenta el mundo mágico jajaja.- estuvo de acuerdo su futura suegra
-Porque no me dejas cerca del callejón, yo puedo ir a buscar a la imprenta algunos modelos para que elijas- se ofreció Fleur
-Que buena idea, ganaríamos mucho tiempo.- Acordaba Ginny
-¿Pero como vas a llegar a casa de mis padres?
-Bueno, dame la dirección y…Llegare.
-No querida, yo iré a buscarlas.
- Pero Sra. Weasley, es lo mismo, como llegara Ud.
-No te preocupes, yo sé llegar a casa de tus padres.
La joven la miro de reojo, ¿cómo sabía donde quedaba la casa de sus padres?
La madre del pelirrojo se sonrió poniéndose algo colorada, la chica , que era muy inteligente, lo comprendió de inmediato, la noche anterior la había visto cuchichear y reír de manera cómplice con su madre.
Sin importarle que Fleur y Ginny estuvieran ahí le dijo
-Gracias
-No se dé que me hablas-Dijo riendo luego la mujer le guiño un ojo
Mientras todas seguían hablando, la castaña se sintió feliz de que su futura suegra fuera una mujer tan gentil y dulce, sabía que la presencia de su madre en la cena tenía que ver con Molly, no sabía como lo había logrado, como había hecho para que la mujer entendiera que Ron la amaba y ella a él, de todas maneras estaba feliz de entrar en una familia tan maravillosa.
-Déjame aquí.
-¿Esta segura? Puedo acercarla más.
-¿Pero qué dices? Desde acá me puedo aparecer, nos vemos más tarde.
La regordeta mujer, bajo del auto y en un abrir y cerrar de ojos ya no estaba.
-Siempre he sentido envidia por la facilidad que tiene para aparecerse jajaja.- decía Ginny
Anduvieron un ratito más y llegaron a la casa de los Granger.
En la madriguera un ansioso Sr. Weasley esperaba la llegada de Ron.
-Esa es la casa de mis padres.
El Sr. Granger, que nunca había estado en casa de los Weasley miro con asombro la torcida casa, el muchacho lo noto y dijo.
-Nosotros tampoco sabemos cómo se sostiene. Jajaja.
Estacionaron el auto y saludaron.
-¡Ron, Harry, Sr. Granger! Buenos días. Pero que auto tan maravilloso tiene, el motor funciona sin magia, que increíble. Me…Permitiría verlo.
-Sr. Weasley, nos debemos ocupar de la boda de Ron.
-Oh, por supuesto, claro, disculpen.
-No se preocupe, le prometo que cuando los chicos se vayan de luna de miel, lo invitare a mi casa y personalmente le mostrare y explicare como funciona cada artefacto del mundo Muggle como dice Ud.
Harry y Ron cruzaron miradas y rieron por lo bajo, el pelirrojo se sintió muy feliz de ver a su padre y al padre de la castaña, se alegro de que se llevaran tan bien.
Adentro de la casa aguardaban sentados en la mesa de la cocina Bill, Charlie, Fred y George y este último le dijo:
-¡Al fin llegas hermanito!
-Lo primero que debemos organizar es la despedida de soltero jajaja.- Dijo su gemelo con una sonrisa picarona
Harry se rió con ganas, los gemelos siempre estaban pensando en la forma de divertirse.
Todos se sentaron en la mesa y comenzaron a debatir sobre la túnica de gala que luciría el pelirrojo ese día.
-Oye, creo que mamá todavía guarda la túnica que te mando para el baile de cuarto año jajaja.
El pelirrojo puso cara de asco de solo recordar la horrenda túnica que le recordó George
-Debe ser algo con lo que te sientas cómodo, deberíamos ir la tienda de Madame Malkin Túnicas para todas las Ocasiones- Opino Bill
-Sí, creo que es lo mejor. El lunes después del trabajo podemos pasar.- Dijo Harry
-Yo recuerdo ese lugar, tiene cosas muy bonitas.- Dijo el padre de la castaña
-¿Como llaman ustedes a las tiendas que venden trajes?
-Sastrerías.
-Fascinante.
-Papá. Deja de atosigarlo, ya te ha dicho que luego te mostrara todo el mundo muggle.
-Claro, claro, perdón.
-No hay problema. Hablando de eso, yo estaba pensando con mi esposa que, bueno, nos gustaría pagarles, como regalo de bodas el viaje de la luna de miel.
-¡Fantástico!- Dijo Charlie
-¡Un punto menos!- dijo Harry
- Gracias Sr. Granger, es muy generoso.
-Por favor, y ya deja de llamarme Sr. Granger, me llamo Patric. Y espero que todos los demás me llamen igual.
-Bien, iras con Harry a ver la túnica.- le dijo Bill
-Yo también iré.- Dijo el papa de los pelirrojos
-Como decía, tú, papá y Harry Irán por la túnica el Lunes, debemos ver donde haremos la ceremonia y la recepción.
-En el ministerio, donde más- acoto Harry resolviendo la duda de Bill
-Por supuesto, tu eres un Auror, ayudaste a Matar a Voldemort, estoy seguro que el ministro estará orgulloso de que se casen ahí.- recordó el Sr. Weasley
Los hombres tenían casi todo resuelto, El Sr. Weasley se ocuparía de hablar con el ministro y así reservar un salón para la ceremonia y otro para la recepción, la túnica era solo cuestión de elegirla, las invitaciones, la lista de invitados, por sugerencia de Harry, la confeccionarían entre Ron y Hermione, la luna de miel estaba a cargo de los Granger, ellos solos debían elegir el lugar.
Charlie y Bill se ocuparían de la comida y las bebidas para ese día, como regalo de Bodas Fred y George pagarían el costo de la fiesta.
-¿Y yo con que colaborare?- Dijo Harry.
El Sr. Granger sugirió que los Potter podían regalar al novio la túnica para la Boda. Pero el Sr. Weasley, hizo una mueca, el tenía pensando con su esposa hacer ese regalo, pero no dijo nada.
-Bueno, nosotros, digo Molly y yo podemos regalarle el vestido a Hermione.
Al pelirrojo novio se le iluminaron los ojos, era un gran gesto de su padre, lo miro con ternura y murmuro:
-Gracias Papá
-Solo nos queda la despedida de soltero, nosotros ponemos el lugar y ¡las chicas!- Dijo Fred
Harry largo una carcajada y dijo:
-Yo diría que olvides lo de las chicas, tu hermana podría matarme.
-Yo no quiero problemas con Hermione.
-Ni yo con Fleur.
-Pero no sería una despedida de soltero sin mujeres.
Todos lo miraron con los ojos muy abiertos y Charlie escondió la cabeza para que no se notara su risa, Ron miro para otro lado, no podía creer el descaro de su suegro.
-¡ERA BROMA! Dijo jocosamente el padre de la castaña.
-Bien solo bebidas y charla de hombres para la despedida, me resulta inconcebible que sea de esta manera, pero bueno. – Acoto George
-Bien ya tenemos lo que necesitamos, ¿qué tal un partido de quidditch?
Todos se fueron con escobas hacia la colina, el padre de la castaña paso un momento maravilloso, Bill lo llevaba en la parte trasera de su escoba, ni siquiera parecía que no era mago, lo disfrutaba enormemente y hasta hizo un tanto cuando le pasaron la quaffle.
En casa de la Sra. Granger las cosas eran muy distintas, la joven comenzaba a sentir un ligero dolor de cabeza, mientras Ginny le decía:
-Las invitaciones las traerá mi madre, cuando las veas podremos elegir la que más te guste.
-Si.
-¿Cuantos invitados serán?- pregunto la Sra. Granger
-Oh, bueno no lo se.
-Pero ¿no tienes una idea aunque sea?- insistía su madre a la castaña
-Puedes empezar contando a tus familiares.
La castaña y su madre cruzaron miradas, ante la sugerencia de Fleur
-Bueno, no todos saben que soy bruja, en realidad son muy pocos.
Las Sra. Weasley llamo justo en ese momento a la puerta. La castaña Madre fue a recibirla, la mujer entro en la sala con una gran caja.
-Acá las tengo, tenemos para entretenernos.
Las mujeres se abalanzaron sobre la caja frente a la absorta mirada de Hermione, por todos lados se podía ver invitaciones de todos los colores y con diferentes motivos, los había con motivos de flores, corazones, lechuzas y hasta con forma de casas.
La Sra. Granger nunca había visto invitaciones tan extrañas.
-Herm, ven aquí, míralas, tú debes elegirlas- Dijo Ginny
La joven bruja se acerco a la caja y tomo una invitación al azar, el papel tenía la forma de una rana y era de color azul, al abrirla emitía un extraño sonido.
-Parece más una broma de la tienda de Fred y George-Dijo la muchacha.
-Mira esta- Dijo Fleur
La castaña tomo la invitación con forma de varita, al abrirla salía un chorro de luz rosa.
-Es muy bonita-Comento Molly.
La joven no se convencía, tomo otra invitación de forma rectangular de color pastel, cuando la abrió un aroma a rosas y una suave melodía salió de su interior
-Esta es- Dijo alegremente.
-Pero aun te quedan muchas más por ver- dijo su mama
-No hace falta, quiero esta.
Estaba decidida, la invitación le resulto tan romántica y cálida, estaba segura que a Ron le gustaría.
-Bien, esta decidió. Veamos el tema del vestido.- Dijo su futura suegra
-Bueno, yo estaba pensando que tu vestido podía hacerlo la misma persona que hizo el mío, hace trabajos maravillosos.
-Oh, Mamá, es muy tierno de tu parte, pero preferiría un vestido de Madame Malkin.
La mujer no dijo nada, pero en su cara se noto la decepción.
-Por favor Mamá, comprende, quiero un vestido que tenga que ver con mi mundo, el mundo de los magos.
-Lo entiendo hija.
-Podemos ir el Lunes, todas juntas- Dijo Molly
-¡Que buena idea!, todos los hombres trabajan el lunes podemos ir tranquilas.
-Preparare Té para todas y luego hablaremos de la organización de la fiesta- dijo la Sra. Granger
La joven miro a su alrededor mas aliviada, ese dolor de cabeza que intento atacarla, se desvaneció, todas la estaban ayudando, ya tenía resuelto dos de los puntos, las invitaciones y el lunes iría por su vestido.
