Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


La seguridad

La castaña regreso a su casa, dejo a Ginny en la suya, luego Fleur y Molly se bajaron cerca de la casa de los Potter y desaparecieron, la chica estaba agotada, tenía menos de la mitad de las cosas resueltas, por suerte Ron y el resto de los hombres ya habían resuelto varios de los temas.

Llego a su casa y Ron la esperaba en la entrada, el pelirrojo salió a su encuentro, le abrió la puerta del coche, la chica bajo con cara fatigada, él tomo su bolso y la llevo de la mano hasta la casa y entrando le dijo:

-Te ves muy cansada. ¿Qué pasa?

La chica rompió a llorar, él la tomo del rostro y la beso,

-¿Que pasa mi amor?, No llores- Le dijo.

Ella lloraba desconsoladamente y el chico sentía que su corazón se destrozaba.

-Mi amor, háblame, ven vamos a sentarnos en el sillón y me dices que pasa.

Cuando se sentó el muchacho seco con sus manos las lagrimas del húmedo rostro de su chica.

-Yo…oh, Ron…

Lo abrazo y escondió su cara en el pecho del joven mago. Él le levanto el rostro con su mano y le suplico que le contara.

-Yo…No voy a llegar a organizar todo, lo siento, no podemos casarnos en 25 días, recién hemos resuelto el tema de las invitaciones y el vestido, falta todo lo demás, la fiesta, el lugar, la luna de miel, todo…

La chica seguía llorando de la impotencia y él se rió.

-Mi amor, esta vez los chicos hemos sido más inteligentes, creo que hemos resuelto casi todos los temas.

Ella detuvo su llanto y lo miro extrañada mientras él le preguntaba:

-Mira, cuéntame, ¿que han resuelto?
-Bueno, elegí las invitaciones, y ya tenemos el día para ir a ver el vestido.
-Muy bien, ahora te contare yo: Mi padre y mi Madre te regalaran el vestido, tú solo debes ir y elegirlo. Bill y Charlie se ocuparan de las bebidas y la comida para la recepción, Fred y George se ofrecieron a pagar la fiesta, Harry y Ginny me regalaran la túnica de gala, yo solo debo elegir la que me guste, tú padre nos regalara la luna de miel, solo debemos resolver a donde nos gustaría ir. Mi padre hablara con el ministro y le consultara si podemos casarnos ahí. ¿Lo ves? No queda mucho, hasta nos quedo tiempo para jugar quidditch y no sabes lo bien que juega tu padre.

La chica tenía los ojos muy abiertos, no podía dar crédito a lo que escuchaban sus oídos.

-¿Cómo?
-Como lo oyes. Todo estará bien, habla mañana con Ginny y cuéntale todo esto, desde ya ella lo sabrá hoy por Harry, pero así podrán organizarse mejor.

Por primera vez en su vida Ron le estaba dando una solución para organizarse y hacer las cosas bien, cuando iban al colegio ella era la que preparaba horarios y agendas para que sus amigos tuvieran sus días escolares organizados, ahora de manera muy sencilla, los hombres habían avanzado sin ninguna dificultad.

-Oh, no..No puedo creerlo.
-¿Por qué? ¿A caso no nos crees capases?
-Oh, si es que…Me pone muy feliz, perdóname por llorar como una tonta.
-No digas eso. Me ha gustado mucho la nota que me dejaste esta mañana, ¡eres adorable!

Los jóvenes se abrazaron tiernamente, Ron propuso tomar algo mientras preparaban la cena.

En casa de los Potter, un feliz Harry recibía a Ginny, la pelirroja estaba muy agotada.

-¿Mi amor, como estas?
-¡Rendida! No puedo creer el trabajo que lleva una boda, sabes ni siquiera resolví que me pondré para ese día. Jajaja.

La pobre Herm, se fue algo triste, es que creo que no avanzamos mucho, pero bueno, es solo el primer día, tenemos muchos días por delante para la organización.

Harry, le contó a su esposa todo lo que habían resuelto ellos, la chica no lo podía creer, pero estaba feliz.

-Cuanto me alegro, lo que pasa es que las chicas somos más detallistas, no quiero decir que ustedes lo tomen a la ligera, pero me alegra. Me muero de hambre, ¿cenamos?

En la casa del pelirrojo, el muchacho le contaba a su castaña sobre el partido y lo mucho que la había extrañado. Cenaron y luego se fueron a la cama, estaban rendidos.

El Domingo por la mañana se despertaron con los primeros rayos de Sol, la chica beso en los labios al somnoliento muchacho,

-No te muevas.

Bajo de la cama y fue hasta la cocina, regreso al rato con el desayuno sobre una bandeja, arriba de esta también había un pergamino, una pluma y el tintero.

-¿Para qué es eso?- Pregunto Ron mientras bostezaba.

La joven le explico que escribiría al Profeta para subscribirse.
Tomaron el desayuno en la cama y charlaron sobre los invitados.

-¡Tengo una idea! Vamos de picnic, cerca del lago, nos llevamos un pergamino y tinta y vamos anotando los nombres de los invitados- sugirió el pelirrojo

-Oye, genial, ¡qué buena idea!

La chica se metió en el baño para darse una rápida ducha, mientras tanto el pelirrojo preparaba una canasta con una manta, comida, jugo, el pergamino, la tinta y claro está, la pluma, subió por las escaleras y entro en el baño, la chica ya se estaba secando con el toallón.

-¿Estas lista?
-Si…Me visto y estoy.
-Bueno, me ducho entonces…

Sin más entro en la ducha, el baño fue rápido pero lo ayudo a despabilarse.

Cuando estaban en la sala listos para salir vieron que una lechuza golpeaba con fuerzas la ventana de la cocina, la castaña se acerco y tomo al animal.

-Trae una nota- Dijo mientras Ron desde la sala le pidió:
-Léela amor, ¿de quién es?

La chica leyó la nota que rezaba lo siguiente.

Chicos, los esperamos al medio día para almorzar.
Harry.

-Es de Harry, dice que nos invita para almorzar con ellos.
-Oh no! Yo quiero pasar el día contigo, mañana debo regresar al trabajo, quiero estar todo el día contigo, no vallamos.

La chica lo rodeo del cuello y lo acaricio.

-¿Ya debes regresar? Bueno, lo entiendo. Mira yo también quiero estar contigo, pero no podemos rechazar la invitación, nos están ayudando mucho, no sería justo.
-Ya lo sé pero…oh está bien, como siempre tienes razón.

Tomo la nota de Harry y respondió.

Harry, ahí estaremos.
Ron.

El muchacho coloco la nota en la pata del animal y la envió a la casa de Harry.

-De todas maneras, nos vamos de picnic, aunque más no sea hasta el medio día. JAJAJA.

Salieron de la casa y se subieron al auto, anduvieron con él bordeando el lago hasta que encontraron un frondoso árbol, decidieron parar ahí, bajaron la canasta con la manta y todo lo demás y se sentaron cómodamente bajo el gran árbol.

La chica agarro el pergamino y la pluma y se dispusieron a barajar los nombres de los invitados.

La chica no tenía mucha familia para invitar, no todos en su familia sabían que era una bruja, el resultado de la lista para la familia de la castaña constaba de sus padres, su tía Elisa y su prima Belinda, por su parte Ron tenía a parte de sus padres y hermanos, primos y tíos por doquier, pero se decidió por los más cercanos, en total, solo de familia, sumaban 30 personas.

Siguieron con amigos, entre ellos figuraba la antigua profesora de transformaciones hoy directora del colegio al que habían asistido, compañeros de trabajo del pelirrojo y Neville…

-¿Neville? Lo ves, ¿sabes donde esta?
-Si, trabaja para el ministerio haciendo investigaciones de herbología, no está en Londres pero, creo que puedo averiguar dónde está.

La suma de invitados, no sumo más de 55 personas, ellos lo preferían así, algo íntimo.

Por su parte la castaña había invitado a Floirand, su amiga de Suiza y a Frederic, su antiguo jefe, por supuesto figuraba el ministro y el secretario

-Espero que su hija no venga.
-Claro que no, invito al secretario porque bueno…Debo invitarlo.
-Ya, comprendo.

Después de terminar la lista, se dedicaron a mirar el lago y besarse, la mañana era linda aunque ya el fresco se abría paso cada vez con más intensidad, el chico abrazo con sus fuertes brazos a Hermione con la intención de abrigarla, no dejo de acariciar su rostro, su cabello, no quería irse de ese lugar, lo estaba pasando fantástico con ella, el lugar era ideal, estaban solos frente al lago, solos, sin la mirada de nadie, sin testigos.

Él chico beso la nuca de la castaña haciendo que esta se estremeciera,

-te amo-Le murmuro.
-Sabes, el lunes cuando vaya al trabajo hablare con el ministro para que puedas trabajar como Auror.

-¿De verdad? oh Ron gracias.
-Me gustaría que comenzaras después de la luna de miel, por ahora quisiera que solo te ocupes de nuestra boda.
-¡Claro! Te amo.
-A propósito, ¿donde quieres ir de luna de miel?
-No lo sé, ¿qué te parece Paris?
-Ya has estado ahí.
-Si, pero no contigo.
-No se, y el mar. ¿Te gustaría ir a un lugar con mar?.
-Si, bueno busquemos el lugar. Yo puedo ir a una agencia de turismo y averiguar, mi padre nos quiere regalar el viaje, la agencia de turismo será lo mejor.
-No sé que es una agencia tubismo…
-Turismo Ron.
-Como sea, lo que quería decir es que si te parece, averigua ahí y vayamos al mar!!!

Pasaron lo que restaba de la mañana besándose y planeando la fiesta.

Al medio día subieron al coche y partieron a casa de Harry Potter.

Llegaron pasado el medio día, Ginny los saludo gustosa y los invito a pasar, Harry estaba en la cocina preparando el almuerzo.

-Hola Amigo- saludo Ron
-Ron, Hermione. Qué bueno que han venido.
-¿Y con que nos vas a deleitar Harry?- Pregunto la castaña a lo que Ginny le contesto
-Oh bueno hoy tenemos pastas jajaja.
-A Hermione le gustan mucho las pastas. ¿Nos sentamos?- pregunto el pelirrojo

-Vamos a la sala, falta tu padre- afirmó Harry
-¿Mi padre?
-Sí, queremos hablar con Ustedes.
-¿Que pasa Harry?- pregunto preocupada la castaña

-Nada grave mujer, vamos, vamos a la sala- la tranquilizo su amiga

La pelirroja partió mientras acariciaba su vientre que ya estaba más prominente. Cuando se sentaron en los sillones fue Ginny la que retomo la conversación.

-Herm, ¿sabes de qué nos olvidamos ayer?
-Hay no, ¿de qué?
-De la despedida de soltera. Por suerte los chicos, no olvidaron ese punto y ya lo organizaron.

El pelirrojo se hundió en el sillón y miro de mala gana a Harry, él moreno miro para otro lado.

-¿Ah sí? No sabía nada,- dijo esto mientras miraba a Ron.
-¡Ah no! Yo me entere por Fred que paso esta mañana, se le debe de haber escapado, porque venía de una fiesta y pensó que esta era su casa jajaja.

-Bueno, yo te lo iba a decir…- se defendió Harry mientras su esposa aun reclamaba un poco:
-¿Ah sí?
-No tiene nada de malo Ginny, es una tradición, además nosotras también tendremos la nuestra.

-Solo seremos los hombres, no habrá mujeres.
-No te atajes hermanito.
-No de verdad, solo seremos nosotros…
-Cállate Potter.
- JAJAJAJA, Ya Harry, ¿qué te imaginas que haremos?
-Yo tengo mucha imaginación.
- Ginny…
-Es broma mi amor.- acoto la pelirroja al ver la cara de su marido

Al los 30 minutos llego el Sr. Weasley. Saludo a los jóvenes y le dedico un espacial saludo a la futura madre, conversaron largo rato sobre la boda, el Sr. Weasley no dejaba de mencionar lo feliz que estaba con la boda y con la llegada del futuro nieto.

Harry también hablo de su futuro hijo, ese, últimamente era su tema preferido. Ginny estaba feliz de que los padrinos de su futuro hijo estuvieran juntos y cerca de ellos.

-Pasemos a la cocina y comamos.
-Si, ¡tengo muchas ganas de comer!- Respondió de inmediato el pelirrojo a la afirmación de su cuñado

Todos se acomodaron y las chicas sirvieron.

-Bueno, Hermione, Ron, les hemos pedido que vengan porque Harry y yo hemos estado conversando y creemos que Hermione y tú deben tomar las mismas precauciones que toman Ginny y él.

-¿A que se refieren?- Pregunto Hermione a su futuro suegro
-Herm, tú ahora te casas con Ron, debes tener cuidado, ambos son Aurores y sabes que eso implica cierta seguridad. Creemos que deben tener una casa segura como nosotros y seguir todas las reglas que impone el ministerio, como hacen todos los matrimonios de Aurores.

-No son muchos, la mayoría opta por que uno de ellos no siga con la profesión- comento Ginny
-Bueno, yo hablare con el ministro el lunes para que Herm pueda trabajar…
-Con mayor razón Ron, deben buscar una casa segura por cualquier eventualidad, Hermione se debe aprender las normas actuales de seguridad para los Aurores y cumplirlas.

-¿De que se trata?
-Bueno, no es complicado, Solo es que no tenemos red Flu en casa, siempre debes tener tu escoba en un lugar seguro de la casa, si yo me demoro más de lo normal te debo avisar por algún medio, ya sea una lechuza u otro que nos parezca mejor, tú debes hacer lo mismo, vamos a tener que ampliar el perímetro para las apariciones, es decir lo vamos a tener que agrandar, no podremos salir de Londres sin avisarle a alguien del ministerio, y las investigaciones que realice son secretas, ni siquiera tú puedes saber, lo mismo para mí de tu parte.

-Esto se hace Herm, porque…
-Ya lo sé, por si pasa algo y alguno de los dos es capturado por un mago tenebroso, si no sabes que investiga el otro, no pueden sacarte nada.
-No es tan complicado, te acostumbraras- dijo esto Ginny y luego se comió unos sabrosos espaguetis.
-Ustedes ya están juntos en la misma casa y creemos que lo mejor es que lo hagan cuanto antes, quiero decir que tomen las medidas requeridas.- Dijo el Sr. Weasley

La chica lo pensó unos instantes y luego dijo.

-Muy bien. No hay problema, Ron me explicara todo y yo lo aprenderé.
-Hay algo más Herm, yo he pensado que la casa segura para ustedes debe ser la misma de Ginny- Dijo Harry a lo que Ron contesto de inmediato:
-Estoy de acuerdo.

-Y …Herm, también quiero que practiques con tu escoba y vueles lo mejor que puedas.
-¿Por qué?- pregunto extraña la Castaña ante la petición de su mejor amigo
-Bueno, vivimos en un lugar descampado, lo mejor para escapar en caso de necesidad, es el aire.- le recordó Ron
-Herm, nada malo pasara, solo son cuestiones de seguridad- respondió Harry al verla con duda en el rostro y no se equivocaba su amiga de inmediato pregunto
-Y ¿por qué se preocupan tanto?

-Herm, tú también eres Auror, y un matrimonio de aurores debe cuidarse más. Yo también lo soy, pero nosotros decidimos que uno de los dos debía renunciar. En el caso de ustedes es diferente, los dos harán lo mismo y deben ser más cuidadosos, Voldemort ya no está, eso no significa que no haya otros mago malos, solo queremos que se cuiden, no te preocupes.

La castaña se sintió mal, ella ya le había planteado esta situación a Ron, pero ninguno de los dos quería dejar de hacer eso que tanto querían., a lo que Ron simplemente respondió:

-Tendremos mucho cuidado, todo estará bien.

-¡Fantástico! Terminemos de almorzar- dijo el Sr. Weasley

El almuerzo transcurrió de lo más normal, pero en la cabeza de Hermione seguían dando vueltas las indicaciones que todos le habían dado, lo que más le preocupa era que tendría que volar mejor, todos sabían que ella no era buena en ese punto y que siempre le costó mucho, de todas maneras estaba decidida a continuar con aquello que tanto le gustaba.

La chica era muy inteligente, una mente brillante, el ministerio no podía perderse la oportunidad de tenerla, en definitiva, ella también había luchado contra Voldemort, tanto su nombre como el de Ron y Harry estaba escrito para siempre en la historia de la magia.