Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Madame Malkin
Después del suculento almuerzo, los chicos regresaron a su casa. En el viaje ninguno de los dos dijo mucho, la castaña seguía pensando en todas las cosas que les habían recomendado.
-Sabes, yo creo que puedo aprender todo muy rápido, así cuando estés en el trabajo…Bueno… no te preocuparas por mí.
-En cuanto lleguemos, te explicare todo.
-¿Por que toman tantas medidas?
-Bueno, ya sabes, después de Voldemort, las cosas han cambiado mucho, para bien claro, pero el ministerio entendió que es mejor prevenir. Como dijo Ginny, sigue habiendo magos malos, y lo mejor es cuidar a los que amamos y yo te amo con toda mi alma.
-¿Tu…Trabajas en este momento en alguna investigación peligrosa?
-Sabes que no puedo…
-Lo sé, lo siento.
-No te disculpes, puedo decirte esto: antes de ir a buscarte estaba con el tema de Percy, lo atrapamos a él, pero sabemos que hay algo más ó por lo menos yo lo creo, mañana cuando regrese re tomare ese tema.
Llegaron a su casa y la chica ayudo al joven a preparar su ropa para asistir al trabajo al día siguiente.
Luego de tener todo listo, se tiraron en el sillón y Ron le explico con mucha paciencia todo lo que la chica debía saber, cómo y cuándo funcionaba la Red Flu, los perímetros de la casa y propuso ir el martes a Hogwarts para hablar con la directora.
Después de dos horas de explicaciones se dedicaron a estar juntos y besarse y amarse como ellos sabían hacerlo.
Esa noche durmieron en el cómodo sillón, Ron se levanto muy temprano mientras la castaña aun dormía, no quería despertarla, le dejo una nota sobra la mesada de la cocina.
El sol comenzaba a salir, el pelirrojo tomo su escoba y se dispuso a marcharse cuando la dormida vos de su chica lo llamo.
-Rooonnn.
-Mi amor, no he querido despertare, ya debo irme.
-Es muy temprano.
-Los lunes voy muy temprano, a demás a la tarde tengo que hacer algo.
-Y te ibas sin despedirte de mí…
-Oh, no, yo…Dormías tan profundamente y te veías hermosa.
-Nunca te vayas sin despedirte de mí.
-No lo haré.
El joven la beso apasionadamente, hundió su lengua en la dormida boca de la chica que le respondió de la misma manera.
-Voy a extrañarte mucho-Dijo un triste Ron.
-Yo también…Pero tengo mucho que hacer hoy.
Él la beso nuevamente, era tan duro separarse, pero debían acostumbrarse a eso, por lo menos por ahora.
El joven Auror se fue y la chica se levanto, se dio un baño y bajo a tomar un café. En la mesa se encontró con la nota del chico, al lado de esta, unas bellísimas flores violetas.
Mi amor, te dejo el auto, si tienes que ir a alguna parte hazlo con el coche, cuando regrese practicaras conmigo y volaremos. Te amo tanto mi amor, no sabes cuánto te voy a extrañar. Hablare con el Ministro por tu trabajo, no te preocupes. Cuídate mucho.
Ron.
La castaña estaba feliz, su nueva vida había comenzado, mientras esperaba que fueran las 9 de la mañana se dedico a ordenar todo y confecciono una lista con todo lo que necesitaba en la casa.
A las 9 en punto tomo el auto y fue a buscar a Ginny, pasarían el día juntas y luego se encontrarían con las demás para ir por el vestido.
El día de la hermosa joven contaba con la compra de artículos para el hogar, nuevas cortinas para la casa, más platos, cubiertos, almohadas nuevas y cosas para el baño.
Ron llego al ministerio en su escoba, cuando entro en la recepción saludo a todos los que se cruzaban en su camino, subió hasta su oficina y se encontró con Harry:
-Hola, que temprano llegas! Toma, estos son todos los pergaminos de la investigación, tienes mucho para completar. ¿Café?
-Si, tráeme una tasa grande por favor. Decía esto mirando la pila de pergaminos.
El chico se sentó en su escritorio y comenzó a trabajar, se le hacía difícil concentrarse, no podía dejar de pensar en la castaña.
Hizo un gran esfuerzo, y se adentro en los formularios que debía llenar.
Harry regreso con dos sendas tazas de café, una para cada uno. Y de inmediato Ron le pregunto:
-¿Llego el ministro?
-Si está en una reunión, cuando salga quiere vernos.
-¿Por qué?
-No lo sé, cuando llegue quise hablar con él para solicitarle una reunión y… Ya sabes hablar sobre Hermione, pero Dorset me dijo que estaba en una reunión y que luego quería vernos. Vamos sigamos trabajando.
Los dos estaban enfrascados en los formularios, el pelirrojo a parto la declaración de su hermano Percy, pensó que debía leerla con más cuidado, seguía habiendo algo que no encajaba, la cabeza de Ron trabajaba a gran velocidad, ¿qué era eso que tanto le intrigaba? Sus pensamientos fueron interrumpidos por el Secretario
-Hola jóvenes, ¿como están?
Harry levantó los ojos y lo miro al hombre por sobre sus lentes y saludo
-Buenos días.
-Buenos días.
-Ron, ¿dónde has estado? Harry nos dijo que tomabas unas vacaciones para resolver asuntos personales.
El pelirrojo se puso de pie y miro al secretario seriamente:
-Sí, es cierto. Pero por suerte ya lo resolví.
-¿Y qué era eso que te tenía tan ocupado?, Amanda se ha preocupado mucho por ti.
Aquel hombre era muy ambicioso, cuando el pelirrojo sostuvo una relación con su hija, imagino que podía casarla con él, al fin y al cabo Ron era una leyenda al igual que Harry.
-Bueno, era algo muy importante. Pero como he dicho ya está arreglado, ahora que todo está listo, voy a casarme.
-¿Cómo? Y ¿con quién?
Al secretario le brillaron los ojos, imagino que el chico había decidido sentar cabeza y casarse con alguna chica de su clase, para eso, nada mejor que su hija.
-Con HERMIONE GRANGER, seguramente sabe quién es, la noche que atrapamos a Percy estuvo aquí, lamentablemente gracias a su hija ella se marcho, yo fui a buscarla y ahora vamos a casarnos.
Dorcet se asomaba a la puerta y saludo con alegría a los jóvenes.
-Hola Ron, ¿cómo te fue en tus vacaciones?
-¡Dorcet! Muy bien gracias.
-Eh, el ministro desea verlos en su despacho.
-Bueno, debemos irnos, nos espera el ministro.- Dijo Harry rompiendo el incomodo momento
Los chicos dejaron al secretario con cara de asombro solo en aquel despacho, los dos salieron con sus capas ondulándose tras ellos.
Mientras caminaban a la oficina del ministro Harry le decía:
-No debiste decirle eso.
-Pero si voy a casarme.
-No hablaba de eso, me refiero a lo de Amanda.
-Me tiene sin cuidado.
Ambos subieron las escaleras hasta la oficina del ministro, Harry llamo a la puerta y desde adentro una vos clara los invito a pasar.
-Chicos, ¡qué bueno ver a mí mejor equipo juntos nuevamente! Pasen.
-Gracias.
-Bueno, los he hecho venir porque tu padre me ha dicho que necesitabas verme.
-Oh, Bueno sí, yo quería decirle que voy a casarme.
-¿De verdad? Felicitaciones, y quien es la afortunada. ¡No me digas que Amanda!
-No, claro que no.
-En realidad al secretario le gustaría que así fuera jajaja.
El ministro miro severamente al moreno mago que al instante dejo de reírse.
-No, yo voy a casarme con Hermione Granger.
-¿La señorita Granger? Pero qué buena noticia. Te felicito, una chica brillante y muy valiente.
-Gracias, este…Bueno por eso quería verlo, yo…Necesito pedirle un gran favor.
-Claro.
-Bueno, Hermione es Auror, muy buena por cierto, hasta ahora ha estado trabajando en Suiza.
-Lo sé.
-¿Lo sabe?- pregunto Harry
-Claro, cuando ella se fue, yo firme su permiso para que trabajara en Suiza.
-Oh, no lo sabía. Bueno ella vivirá conmigo en Londres y…Bueno quiere trabajar.
-Es muy buena Auror, de verdad, le aseguro que no hay mujer más inteligente- Dijo Harry
-¿Ella no daba clases?
-Si.- Contesto Harry
-Bueno, podría dar clases.
-Quiere trabajar como auror para el ministerio.- Afirmo Ron
-Pero sabes que no es recomendable para un matrimonio que los dos…
-Lo sabemos, pero ella realmente es una mente valiosa.- Defendió su amigo
-Haremos lo siguiente, díganle que venga a verme.
-Pero es que…
-Esta bien, muchas gracias Sr. Ministro. Vamos, tenemos mucho que hacer.
Al salir el pelirrojo le reprocho a su amigo por no dejarlo insistir. Harry le explico a Ron el motivo:
-El quiere verla, la va a entrevistar, debe verla, lo sabes, cuando hable con ella se dará cuenta que Hermione es ideal para trabajar para el ministerio.
El muchacho lo entendió, pero a desgano, no era la respuesta que quería darle a la chica.
Los jóvenes siguieron trabajando la jornada era muy larga aun.
Hermione entre tanto se divertía con Ginny comprando cosas para la casa, a las 3:30 de la tarde se encontrarían con Fleur, Molly y la madre de ella para ir a la tienda de Madame Malkin.
Las jóvenes almorzaron juntas y planificaron como harían la ceremonia, todo comenzaba a tomar forma.
Al día siguiente Ginny se juntaría con Bill y Charlie para hacer la lista de la comida y las bebidas, después se la llevarían a Fred y George para que hagan las compras y todo esté listo para el gran día.
Luego del almuerzo se encontraron con la Sra. Granger juntas compraron en el callejón Diagon todas las invitaciones en la imprenta.
Caminaron mirando vidrieras hasta que fueron las tres y treinta de la tarde.
A las cuatro en punto el Sr. Weasley fue a buscar a su hijo y a Harry. Los tres salieron del ministerio para ir a la tienda de Madame Malkin
En la famosa tienda una ansiosa Hermione explicaba a la dueña del lugar como quería su vestido.
La mujer la hizo parar en un cuadrado de 40 cm de alto, le tomo todas las medidas necesarias, luego conversaron sobre diferentes tipos de tela, el largo y el tocado que era fundamental.
La dueña de la tienda invito a la joven a pasar a un probador.
-Querida, quiero que te pruebes este vestido, lo termine hace unos días, solo quiero ver como son tus gustos.
La joven bruja entro en el probador con un gran vestido blanco en la mano, se miro en el espejo y se sonrío, estaba a punto de probarse un vestido de novia, se sentía muy emocionada. Se quito la ropa he intento colocarse el vestido, pero era imposible, tenia botones, cierres pliegues, llamó a su madre para que la ayudara.
La mujer se sintió feliz, entro en el probador y miro a su hija con el rostro suplicante, a la Sra. Granger se le escapo una lagrima.
-¿Que pasa Mamá?
-Oh, nada, es que vas a casarte y estamos aquí probando vestidos, parece que fue ayer cuando naciste y ahora ¡mírate!
-Te quiero Mami.
La mujer se quedo paralizada, hacía años que su hija no le decía simplemente Mami, la abrazo con ganas y juntas rieron.
-Déjame ayudarte, lo primero es bajar este cierre, luego de a poco…Eso es, desabotonamos estos botones, que preciosos son, parecen piedras preciosas. Jajaja, Ven levanta tu pierna, eso es.. Así muy bien.
La mujer coloco el vestido en los pies de su hija y lo fue subiendo, luego la chica paso sus brazos por las mangas y listo...Ya podía su madre subir el cierre.
La chica estuvo casi 20 minutos en el probador, al salir todas dijeron ooooooh.
-No sé qué vas a elegir, pero ese te queda precioso.- le dijo la madrina
Madame Malkin se acerco a la joven y le pregunto:
-¿Qué opinas?
-Oh bueno, es muy lindo pero no se…
-Bien, ahora veamos, te gustaría más largo, menos ancho, dime como.
La castaña entro en un estado de inspiración y dijo con lujo de detalles como quería el vestido, le explico todo, se señalaba a si misma mostrando el vestido para ser lo más clara posible.
La mujer tomaba nota de todo.
En ese momento Ron, Harry y el Sr. Weasley entraban en la tienda, un mago muy joven los recibió.
-Buenos días-, dijo la suave vos del muchacho, -¿En qué puedo ayudarlos?
-Oh, es para mi hijo, va a casarse.
-Pero que buena noticia. Yo soy Melequias el asistente de Madame Malkin, déjenme ayudarlos. Pasen por aquí.
El joven los condujo por un pasillo que llevaba a la sección de hombres, al pasar el Sr. Weasley vio de espaldas a su esposa.
-¿Molly?
Ron regreso unos pasos hacia atrás y asomo su cabeza para ver a donde estaba su madre, al hacerlo Molly vio claramente la cara de Ron.
-¡¡ Es Ron!!
Todas las mujeres se pusieron delante de la castaña, en realidad ni Ron ni su padre habían visto a la chica.
-¿Que hacen aquí? El novio no puede ver el vestido de la novia.
- ¿Esta Hermione aquí?
Quiso dar unos pasos pero su hermana salió a su encuentro y corrió una cortina aterciopelada de color escarlata, dejando a Padre y a hijo sin visión y le pregunto a su hermano
-¿Qué haces aquí Ron?
-oh, vine a comprar una lechuza, ¿tú qué crees?
-¿Qué pasa? ¿Ginny, amor? ¿Qué haces aquí?
-No puedo creerlo, hemos venido a la misma tienda el mismo día jajaja.
-¿Hermione esta tras la cortina?- pregunto Ron
-Si, le están tomando una prueba…
El joven se fue sobre la cortina, su padre y Harry intentaron detenerlo tomándolo de los hombros, pero el joven llego a la terciopelada cortina en dos pasos.
-¡No la habrás Ron!- le grito su hermana
-¿POR QUE? Solo quiero verla.
-No puedes amigo, se supone que el novio no debe ver el vestido de la novia.
El pelirrojo se la imagino de inmediato en un hermoso vestido blanco, no corrió la cortina pero hablo a través de ella.
-¿Herm, estas ahí?
-Si, hola Ron, no debes pasar.
El muchacho respondió entre risas:
-No lo haré, nos encontramos afuera ¿quieres? y regresamos juntos.
Su madre corrió la cortina y asomo solo su cabeza por ella.
-Vete querido, hola mi amor (le dijo a su marido) ¿Nos encontraremos en el caldero si? ahora vete.
El asistente estaba de pie esperando a que todos terminaran la conversación:
-Por aquí por favor.
Ron se probó varias túnicas, el asistente tomo todas sus medidas y le pregunto al novio como le gustaría lucir, el chico con pocas pero claras palabras explico lo que quería.
-Muy bien, ¿cuándo es la boda?
-En 24 días- dijo Ron
-Perdón, no le entendí bien.
-En 24 días- confirmaba el padrino
-Pero es muy poco tiempo, yo…
-Lo sabemos, pero ustedes son los mejores, ¿cree que podrá?
Melequias saco pecho y respondió al padre de los pelirrojos
-Bueno requerirá mucho trabajo, pero si podré, lo espero este Jueves para otra prueba, haremos otra la semana entrante y los últimos dos días antes de la boda. Necesito su dirección y el anticipo.
Mientras tras la cortina:
- Muy bien querida, lo he comprendido, ¿cuándo es la boda?
-En 24 días- dijo la castaña
-¿Disculpa?
-Madame, sabemos que es poco tiempo, pero por favor le rogaría que hiciera una excepción- pidió la Sra. Weasley
-Imposible, no puedo, tenemos mucho trabajo.
-Pero…
Trataba de hablar la castaña pero sorprendentemente Ginny la interrumpió:
-No hay problema, déjelo, si no pude no puede. Ahora mismo hablare con Harry, por si no lo sabe Madame, ella es la madrina del hijo de Harry Potter, yo soy su esposa. Mi marido conoce mucha gente que con gusto le hará el vestido a Hermione Granger, ya sabe, la que ayudo a vencer a Voldemort, sobre todo si el novio es Ronald Weasley, otro mago famoso que ayudo a que hoy tengamos más paz. En fin ¿nos vamos señoras?
-Un momento. Es Ud. Hermione Granger? Y ¿Ud. Está casada con el Sr. Harry Potter?
-Si, pero no se preocupe, ya nos vamos, cámbiate Herm- ordeno su futura cuñada
-Oh no, por favor, será un honor para mí, desde ya el tiempo es muy poco, pero…Lo haré.
-Gracias- contesto Hermione
-A propósito, ¿porque Ud. No hizo su vestido de bodas con nosotros? yo misma confeccione la túnica del Sr. Potter.
-Cuando vine, Ud. Me dijo que estaba muy ocupada y yo lo necesitaba de un día para el otro, mi Madre finalmente lo hizo y quedo muy bien.
Madame Malkin estaba avergonzada y enojada con ella misma, ¿cómo no había hecho el vestido de la esposa de Harry Potter?
-Muy bien querida, quédate quieta ya regreso.
La castaña se quedo en su posición riendo mientras le guiñaba un ojo a su amiga, Ginny era tan astuta como un zorro, fue muy zagas de su parte hacer ese comentario.
La dueña de la tienda regreso con una hermosa tela blanca y unos alfileres comenzaron a colocarse solos en ella. La mujer tomo las últimas medidas y realizo un pequeño dibujo del vestido.
-¿Así lo quieres querida?
-Si, así.
Madame Malkin era un poco egocéntrica, pero era la mejor en su trabajo.
-Muy bien hoy es Lunes, te espero el Miércoles, para otra prueba, quiero otra el Sábado por la mañana y luego veremos…Necesito tu dirección y la seña del vestido.
Las mujeres salieron destornilladas de risa, no podían creer el descaro de Ginny,
-Hizo lo correcto-Dijo la Sra. Granger mientras tomaba a Molly del brazo.
Todas llagaron al caldero donde los hombres esperaban.
Ron al ver entrar a su chica se levanto de su asiento y fue a su encuentro, la tomo del rostro y le dio un corto beso:
-No sabes cómo te extrañe.
-Bueno, las demás también estamos aquí, para variar ¿podrías saludar no?
-Mamá, estas celosa -mientras le daba un abrazo a la bajita mujer
- Por favor, Ron, compórtate.
Luego saludo a Ginny, a Fleur y a su futura suegra. Quien dijo:
-¡Tomemos algo todos juntos!
El tabernero ayudo a juntar unas mesas y trajo bebidas frescas para todos, Harry no dejaba de acariciar el vientre de su esposa y Ron no soltaba la mano de la castaña y el padre de los pelirrojos dijo:
-Bueno, ya está todo muy encaminado, verdaderamente rápido. Jajaja
Se quedaron charlando cerca de una hora, luego Ron y Hermione llevaron a la Sra. Granger hasta su casa y Harry llevo al resto de la familia.
En la Madriguera Molly consultaba a su esposo sobre la recepción de la boda.
-¿Has hablado con el ministro para hacer la ceremonia ahí?
-Lo intente, pero el secretario me lo impidió, me dijo que el ministro tenía un día muy ocupado.
- Ese hombre…No lo soporto, es un petulante.
-Lo sé, por eso pasare hoy antes de la cena por su casa, no creo que el secretario vaya a cenar con él.
-¡Estoy tan feliz!
-Y yo, no sabes cuánto, además los padres de Hermione siempre me han caído muy bien, son muy buena gente.
Esa tarde George aterrizo de golpe en la sala de la Madriguera, paso a ver a sus padres para saber cómo iban los preparativos de la boda, él y su hermano Fred pagarían la fiesta y quería solucionar el tema cuanto antes. La visita del alegre muchacho fue muy corta y su madre le reclamo:
-¿Ya te vas?
-Eh, si tengo cosas que hacer.
-¿Como cuáles?
-Bien, iré partiendo a la casa del ministro, luego cenamos mi amor. Adiós Hijo.
Sin más salió de su casa, casi huyendo el Sr. Weasley
-¿Que pasa Madre?
-¿Es verdad que estas saliendo con alguien?
-¿Madre? ¿Cómo me peguntas esas cosas?
La madre de los pelirrojos tuvo una bella charla con su hijo, el chico le confesó que había conocido a una bruja llamada Sofía y que le gustaba mucho, a decir verdad cuando la nombraba se le iluminaban los ojos, Molly se puso muy contenta, quizás, por primera vez, el gemelo estaba tomando en serio a una chica.
De todos sus hijos los que más le preocupaban en cuanto a temas amorosas eran los gemelos, nunca habían mostrado mucho interés por tener una novia fija, pero esta confesión hizo que tuviera una pequeña ilusión al respecto.
Ella no quería dejar este mundo sin ver a todos sus hijos felices, con un hogar y una familia.
-¿Sabes querido? Espero que te vaya muy bien con ella, pero quiero decirte, ya sé que lo he dicho, pero…Cuando tienes un amor, la vida se ve diferente, yo…No quisiera dejar este mundo sin verlos a todos con un hogar, de ese modo me marchare tranquila, sabiendo…Que nunca estarán solos.
George abrazo a su madre acurrucándola contra él, su madre siempre había sido maravillosa, él y Fred la amaban profundamente, era tan sencilla, tan dulce a pesar de su carácter enérgico.
Lo que Molly no sabía, es que esta vez, George estaba enamorado.
El Martes por la mañana Ron y Hermione fueron juntos al ministerio, la chica vería al ministro.
El pelirrojo la llevo hasta el despacho del hombre y llamo a la puerta.
Los hicieron pasar.
Inmediatamente el hombre se puso de pie.
-Querida, que gusto volver a verla.
Le tendió la mano y la chica respondió con un fuerte apretón.
-Ron, quisiera hablar a solas con la Srta. Granger.
El pelirrojo salió del despacho pero no se fue, se quedo en el pasillo esperando a la chica, había pasado más de una hora y la joven seguía ahí, Harry llego jadeante por las escaleras.
-Oh Ron, te estaba buscando, McGonagall me respondió, te espera en una hora en su despacho.
-Espero que Hermione salga para ese entonces.
-¿Que dices?
-Hace más de una hora que esta con el ministro.
Los dos amigos se quedaron esperando en la puerta, la chica no salía, el pelirrojo quiso llamar a la puerta, estaba muy ansioso, le preocupa sobre manera que el ministro no la tomara, ¿qué pasaría con ella entonces? -¿Y se lo toma mal?- Se pregunto.
En eso la puerta se abrió y la joven salió, su preocupado novio de inmediato le pregunto:
-¿Y?
-Hola Harry, ¿cómo está Ginny?
-Muy bien.
-¿Y? Dime.- insistió el pelirrojo
-Por ahora no puedo decirte nada.
-¿Cómo?
-No puedo Ron, por ahora, no puedo decir una palabra de lo que hemos hablado.
-¿Ni siquiera a mí?
-No Ron, por favor, confía en mí.
-Se hace tarde, los espera McGonagall.
Los tres bajaron por las escaleras hasta el salón de la planta baja, Harry, les preparo una chimenea y los chicos entraron juntos.
-A HOGWARTS- Gritaron.
Aterrizaron el despacho de la directora, el pelirrojo ayudo al castaña a incorporarse y la atenta mujer los saludo amablemente. Hizo aparecer una silla más y los chicos se sentaron y Ron saludo
-Gracias por recibirnos profesora McGonagall.
-Ya no me llames profesora, ¿cómo están?
-Muy bien.
La chica le contó a la mujer la decisión que habían tomado de casarse, la mujer sonrió ampliamente
-Siempre lo supe-Les dijo frente a la sonrisa ruborizada de las chicos.
-El tema es que nosotros queremos solicitarle permiso para que Hogwarts sea la casa segura de Hermione, ella es Aurora y yo también y Harry nos recomendó tomar la misma medida que él toma con Ginny- Dijo Ron
-Por supuesto que sí. Cuenten conmigo, ¿cuando es la boda?
-El 16 de Noviembre- contesto con una Sonrisa Ron
-¡Falta muy poco!
-Tenemos todo muy encaminado- contesto la castaña
La antigua profesora les ofreció té y juntos relataron su historia de amor mientras la mujer sorbía su té y comía unas galletas de miel, aunque no lo pareciera, le encantaban las historias de amor.
Luego de una hora de charla y risas la mujer los despidió pero antes anoto en un pergamino las indicaciones sobre el uso de la chimenea de su despacho y la contraseña de la puerta de entrada.
-Debe memorizarlo y luego destruirlo.
-Claro, gracias- contesto la que fuera su alumna predilecta
-Hagrid está a punto de terminar su clase con los de segundo año, ¿porque no lo van a ver?
Los jóvenes se pusieron marcha felices de la vida, salieron y caminaron juntos de la mano por los pasillos de su antiguo colegio.
-Sabes, cuando estaba en sexto año tenía muchas ganas de llevarte a la sala de menesteres. Jajaja
-¿Ah sí? Nunca lo dijiste.
-No sabes cómo me arrepiento jajaja.
Llegaron a la cabaña del gran hombre que al verlos esbozo una gran sonrisa.
El semigigante despidió a los alumnos y los invito a su cabaña, los chicos le contaron todo a su amigo y este, fiel a su estilo se puso a llorar de la emoción.
Pasaron una tarde agradable juntos hasta que fue el momento de regresar.
En casa de los Potter Ginny estaba sentada en la sala con su hermano Fred, el chico estaba esperando a Harry para hablar con él sobre la boda, cuando el moreno llego se sorprendió de encontrarlo.
-Harry, que alegría, ¿como estas?
-Bien y ¿tu?
-Muy bien, oye he venido porque estoy con el tema de la despedida, hemos estado pensando con George y sería genial jugarle una buena broma a Ron, ¿qué te parece?, la última broma de soltero. Jajaja.
-¿Cómo puedes? Cuando nos casamos a Harry lo tiraron desnudo al lago ¡y casi se ahoga!
-No digas tonterías, no se iba a hogar, solo lo encantamos para que una sirena lo arrastrara un poco por el lago, además la sirena se desvanecía a los 10 minutos.
-Si pero fueron 10 minutos terribles- recordó Harry
-Esta vez hemos pensado contar contigo Ginny.
A la pelirroja se le ilumino la cara con una picara malicia, siempre estaba dispuesta a jugarle una buena broma a Ron, en el fondo, de todos los hermanos, era la que más se parecía a los gemelos.
-¿De qué se trata?
-¡Es una broma para los dos!
Todo estaba en marcha, los días fueron pasando, la castaña regresaba a la tienda muy seguido para hacer las pruebas, el chico estaba más nervioso con el paso de los días.
Todavía no lograba saber que era lo que la chica había hablado con el ministro.
Los pasajes de la luna de miel ya estaban listos, el lugar elegido: la Polinesia Francesa.
Ginny ayudo a Fleur con la despedida de la novia.
La pelirroja con ayuda de la Sra. Granger se contacto con Belinda, la prima de Hermione para que esta también fuera a la despedida de soltera.
Los días pasaban a gran velocidad, faltaban tres días para la boda, todo estaba casi listo para el Sábado 16 de Noviembre, todo incluso la despedida de los chicos, que sería el Jueves, la fabulosa broma tramada por Fred y George, también.
