Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


Saben, hoy subo dos capitulos, y por dos buenas razones, la primera por el gusto de leer a ese trio de amigas que tanto quiero y la segunda por la bomba que solto el autentico, unico y original terremoto que es Gema, ¡Felicidades!

Foaby


UN DÍA ANTES DE LA BODA

La chica apenas podía sostener sus manos en el volante, su novio no dejaba de besarle el oído y recorrer con sus fuertes manos las sedosas piernas de la conductora.

El transito estaba muy pesado, parecía que todos se oponían a que los jóvenes llegaran a su casa, un semáforo en rojo los detuvo, aprovecharon la oportunidad para besarse apasionadamente, el chico la tomaba del rostro hundiendo su juguetona lengua en la boca ardiente de la joven, las manos de la chica rodeaban del cuello al enardecido Auror mientras los autos que estaban atrás tocaban sus bocinas, el semáforo ya se había puesto en verde, la castaña puso primera y presiono con su tacón el acelerador, el auto salió andando.

Poco le importaba a Ron lo que pasaba con el transito, estaba muy ocupado admirando a su chica en ese pequeño vestido.

Otro molesto semáforo los detuvo, el chico volvió a besar el suave cuello de la chica, a la castaña se le escapaban suaves suspiros, con su mano apretó fuerte las manos de Ron.

-Me estas enloqueciendo- Le dijo jadeante,

De reojo vio que el semáforo se puso en amarillo, tomo firmemente la palanca de cambio y manejo esquivando los autos que tenía adelante, la chica conducía hábilmente mientras el pelirrojo Auror se bamboleaba dentro del coche.

La hechicera viro a la izquierda y tomo una calle desierta, se adentro en la ruta que llevaba a su casa mientras las manos del chico llegaban lentamente hasta su entre pierna, la joven freno el auto abruptamente, no podía seguir conduciendo, él no la dejaba, puso el freno de mano para asegurarse que el auto no se moviera de su sitio y con un ágil movimiento se monto sobre el apasionado chico.

El la rodeo de la cintura con sus brazos y sus bocas se encontraron en un fogoso beso, los jadeos se fueron haciendo más y más fuertes y el descontrol se adueño de ellos, estaban en lo mejor cuando alguien les golpeo la ventanilla del auto.

Ella se sobresalto y miro al hombre que los miraba severamente.

-Es un policía.
-¿Un qué?
-Déjame a mí.

Se coloco nuevamente en su asiento y bajo la ventanilla del auto.

-Buenas noches, baje del auto por favor y deme su carné de conductor.

La bruja se ruborizo, no sabía si el auto tenía papeles legales para transitar, busco en la guantera, pero no encontró nada.

-Dame la varita que está en mi bolso- Dijo en un susurro, su novio no sabía bien lo que estaba pasando, pero estaba seguro que no era nada bueno.

-Baja del auto y distráelo, yo tengo mi varita.

La chica bajo del auto frente a la atónita mirada del policía, la joven bruja bajo lentamente del coche, el policía trato de no mirarla, aunque el corto vestido no ayudaba mucho.

-Acompáñeme hasta el automóvil.

Aprovechando que el hombre estaba de espaldas, el Auror se asomo sigilosamente por la ventana y lo punto, paso seguido el robusto agente cayó de espaldas.

La chica corrió hasta el auto y lo encendió, segundos después el mágico automóvil corría a toda velocidad por la calle contraría.

-Espero que no se haya hecho daño.- Dijo la castaña

-No le pasara nada, te lo aseguro.

La chica retomo nuevamente la ruta, ambos se reían de la situación que acababan de vivir, mientras su novio le recordaba:

-No podría haber sido más inoportuno el fulano jajaja Donde nos quedamos…

El pelirrojo regreso a su tarea, en un abrir y cerrar de ojos, sus manos estaban nuevamente acariciando a la despampanante chica.

Para cuando llegaron a su casa el chico ya tenía la camisa a medio desabrochar y pelo muy revuelto.

Bajaron del auto y llegaron hasta la puerta de entrada besándose con locura, como pudo, Ron metió la llave en la cerradura y entraron, llegaron a la sala en medio de besos y jadeos enredados el uno con el otro.

Suavemente el mago sentó a su futura mujer en el sillón, trajo la mesa ratona hacia delante y se sentó sobre ella quedando enfrente de la joven castaña. Recorrió con la mirada su cuerpo mientras su chica le dedicaba miradas lujuriosas.

-¿Sabes? Tengo algo para confesarte.- Le dijo el pelirrojo
-¿Que sucede mi amor?

Una risa cálida se adueño del rostro del Auror, cada vez que ella le decía mi amor su corazón se estremecía y le contesto a su futura esposa

-Bueno, me da un poco de vergüenza, pero…
-Dilo mi amor.
-Yo...

Se llevo su mano derecha a la nuca y suspiro mientras continuaba:

-No sabes cuantas veces me recosté en ese sillón pensando en ti, simplemente no puedo creer que ahora vas a casarte conmigo. Te he pedido que te cases conmigo porque te amo con toda mi alma, no tienes idea de cuánto.
Cuando no estabas aquí muchas noches me recostaba ahí pensando en ti, cerraba los ojos y te veía, recordaba tu rostro tu vos, he soñado contigo muchas veces.

La chica apoyo su espalda en el respaldo del sillón y pregunto.

-¿Y qué soñabas?

El muchacho se ruborizo, la había soñado muchas veces de diferentes maneras, a veces soñaba que hablaba con ella, otras que caminaba por el colegio tomándola de la mano…Pero en otros sueños la chica se le aparecía desnuda junto a él, besándolo, tocándolo.

-Te has puesto muy colorado.
-¿Eh? No...
-Si, si lo estas, ¿qué pasa? Vamos cuéntame, quiero saber que soñabas.
-¿Quieres tomar algo?
-No, quiero que me cuentes.

El joven acepto, pero antes de contarle sus secretos, hizo aparecer dos copas y una botella de un suave licor, se sirvió un poco para él y otro poco para ella.

Se llevo la copa a los labios y bebió mientras la chica no le quitaba los ojos de encima.

-Bueno, en algunos sueños, yo te veía hablando conmigo, caminando por los pasillos del colegio, he soñado que te abrazaba…

-¿Y?
-Bueno…En otros sueños te veía desnuda, muchas veces soñé que te hacía en amor, y que tú me amabas.

La castaña le sonrío.

-¿Que más?
-¿Más? ¿Quieres más?
-Si…

El chico se puso colorado hasta las orejas, era una pregunta un tanto personal y no sabía cómo responder entonces la castaña lo ayudo un poco:

-Si me cuentas…Yo te contare mis sueños…
-Tú… ¿has soñado conmigo?
-Primero quiero que me cuentes…

Era algo extraño hablar con ella de algo tan privado, ni siquiera Harry sabía de los sueños perturbadores que había tenido con la joven bruja.

-¿De verdad has soñado conmigo?
-Bueno, cuéntame y te enteraras.
-Yo…Bueno soñaba contigo y me enloquecía soñar que te hacía el amor, era terrible despertarme y darme cuenta que no estabas, mi cuerpo se convulsionaba.
-¿A si?
-Si, era… como una especie de fiebre que recorría todo mi ser, te quería pero no podía tenerte, pensaba cosas terribles, imaginaba que estabas de novia, que otro de besaba…Te tenía, no podía dejar de sufrir cuando pensaba en eso.
-Lo comprendo.
-¿De verdad lo entiendes?
-A mí también me ha pasado, soñaba que venias a buscarme, que caminábamos por las calles de Berna tomados de la mano, he soñado que me confesabas tu amor, luego despertaba y me daba cuanta que tú estabas a miles de Kilómetros, otras veces soñaba que te besaba…Que te desvestía y hacíamos el amor salvajemente.

El joven no sabía que responder a semejante confesión.

-Wau, no me lo hubiera imaginado nunca.
-Ron, yo soy mujer, soy un ser humano, tengo sensaciones igual que tú, o ¿a caso pensabas que las chicas no tenían esa clase de sueños? jajaja.

De alguna manera él nunca había imaginado que la joven lo hubiera deseado tanto como él a ella.

Cada sueño erótico que había tenido con la joven bruja, hacía que la culpa creciera en su interior, culpa de ver a su amiga de esa manera, culpa de sentir un deseo y un amor tan profundo por esa chica que nunca le dio un indicio claro de sus sentimientos.

Después de las palabras de la chica, el pelirrojo la tomo de las manos y se las beso,

-Voy a amarte toda la vida mi amor- Le dijo mientras con suaves besos recorría las palmas de sus delicadas manos.

La chica se emociono, sabía que ese hombre la amaba, pero sus palabras le inundaban el alma de una felicidad tan plena y fuerte que nada podía entristecerla en ese momento, sus miradas se encontraron y la chispa del deseo se apodero de sus cuerpos, el joven se fue acercando lentamente al rostro de su chica, haciendo que la espera por el beso que venía fuera una lenta y dulce agonía.

Cuando al fin sus labios de tocaron, sintieron como si miles de fuegos artificiales les bailaran en rededor, las sensación que les generaba sentirse no puede explicarse con meras palabras, era tanto el amor que sentían que los poros de su piel sudaban pasión.

La chica metió suave y delicadamente su cálida lengua en aquella boca sedienta de amor, él no pudo más que tomarla del rostro y responder con infinita dulzura a ese tierno beso.

Se besaron así, tiernamente, durante un largo rato, luego la chica encendió la mecha, llevo sus manos al pecho del chico y toco su piel, la camisa del Auror ya estaba a medio desabrochar, por lo tanto no le fue difícil acariciar su blanca piel, el cuerpo de él reacciono de manera alocada, la puso en pie y la rodeo de la cintura, sus manos ardientes bajaron hasta los firmes muslos de la chica y esta le mordió suavemente los labios, las manos del pelirrojo bajaron hasta tocar las piernas de la hechicera bajo el corto vestido que apenas cubría su trasero, ella estaba tan sensual en ese vestido que al chico le apenaba quitárselo, era un deseo encontrado, por un lado quería arrancarle la ropa y por el otro, sentía que despojarla de esa vestimenta era un pecado para sus ojos, lentamente le subió el vestido hasta las caderas y bajo las medias de lycra que cubrían sus morenas piernas, se fue arrodillando a medida que bajaba las sensuales pantimedias, le saco los tacones para sacar por completo las medias, una vez que la joven ya no tenía las seductoras y negras medias, le coloco nuevamente los tacones, se fue levantando muy despacio para recorrer con sus ojos ese espectáculo que tenía enfrente.

–Tienes unas piernas increíbles- Le dio, como respuesta la castaña enredo sus dedos en el despeinado pelo del chico para besarlo nuevamente, pero el Auror tenía otros planes, la paro al lado de la mesa ratona y le dijo

- Sube-, la chica obedeció.

Luego el joven mago se sentó cómodamente en su sillón y tomo su copa de licor, alzo su varita y una suave y sugestiva música comenzó a sonar:

-Baila para mí.
-¿Que dices? No, no puedo.

Ahora era ella la que estaba sonrojada hasta la nuca.

-Claro que puedes, bailaste para una multitud y ¿no puedes bailar para tu futuro marido?

Ella llevo sus manos a las caderas y dijo

- Muy bien, si así lo quieres, bailare-

Él se cruzo de piernas con la copa entre sus manos, la chica nuevamente se movía como un gato sobre la pequeña mesa, acariciaba sensualmente su cuerpo con sus manos, el chico que justo llevaba su copa a los labios se quedo tan quieto como una estatua, la copa quedo a medio camino, su mano era incapaz de moverse, ella lo estaba enloqueciendo con su sensual baile, la joven seguía con su espectáculo privado mientras la temperatura de Ron subía a pasos agigantados, la miraba embelesado, -¿Cómo se pude ser tan bella?- Se pregunto mentalmente.

La joven que llevaba su pelo recogido en una cola de caballo, soltó su pelo agitando su cabeza, los ojo del Auror se abrían cada vez más, no pudo resistirse, se levanto violentamente de su asiento dejando caer la copa al suelo, se fue encima de la chica que seguía de pie sobre la pequeña mesa, las manos del chico la tomaron directamente de sus muslos, mientras le besaba el estomago por sobre el vestido, tomo el borde del vestido con sus manos y lo levanto hasta que lo dejo en la cadera, jalo la ropa interior de la castaña hasta despojarla de ella, luego se arrodillo y su ardiente boca se poso sobre el excitado sexo de su chica, ella lo tomo de la nunca sosteniéndolo y apretándolo contra ella, el chico estaba poseído, levanto la pierna derecha de su novia y la apoyo sobre su hombro, ahora el sexo de ella estaba mucho más expuesto a los deliciosos besos del pelirrojo, la chica temblaba de placer, podía sentir la esponjosa lengua de su amor colmarla de placer, cuando la chica estaba gritando de felicidad él la ayudo a bajar, la sentó sobre la mesa ratona y se acomodo entre sus piernas, se las separo y nuevamente su lengua se apodero del sexo de su chica, hundió su lengua en la suave vagina de la castaña, ella arqueaba la espalda y se sostenía con fuerzas de los costados de la pequeña mesa, la tersa lengua del mago trabajaba incansablemente sobre ella, con lujuriosos besos fue subiendo hasta el enardecido clítoris de la hechicera, lo palpo con su lengua, lo sentía húmedo, hinchado, la punta de su lengua se movía en círculos sobre él, ella gemía y su respiración se entre cortaba, para él era lo máximo, la deseaba, la disfrutaba, poro por sobre todas las cosas, lo llenaba de felicidad hacerla gozar de esa manera, ese era su mayor placer, escucharla gemir, suspirar.

Ella estaba en una nube, deseaba con toda su alma que él entrara en ella, sin embargo el chico, quería darle más placer antes de hacerlo, la joven bruja lo tomo fuertemente de la nuca y grito, había llegado hasta el último escalón de su placer, por un momento pareció que se desvanecía, su espalda callo hacia atrás, Ron no la dejo caer, la rodeo con su brazo por la cintura y la sostuvo erguida, el pelirrojo la miro a los ojos mientras con sus manos bajaba el cierre de su pequeño vestido.

-Levanta los brazos.

Ella lo hizo y el tiro el vestido hacia arriba dejándola totalmente desnuda. La contemplo unos instantes mientras todo su cuerpo temblaba, al notarlo le pregunto

-¿Tienes frío?
-No, no es frío, tú me provocas esto, me haces temblar, te amo tanto.

Ella lo rodeo del cuello y lo beso con infinito amor, el auror sentía que su cuerpo lo abandonaba, no podía moverse.

-¿Que sucede mi amor?

-Te amo, no me dejes nunca Herm.

Ella lo abrazo y respondió.
-Nunca te dejare, te amo.

Lo tomo con ambas manos del rostro.

-Mírame Ron, Te amo.

Para él fue suficiente, veía en su mirada ese amor infinito que él también sentía por ella.

La bruja desabotono los últimos botones de la camisa del chico, tomo la varita del sillón y encendió la chimenea, él se dejo caer en el suelo con su torso desnudo y contemplo con la mirada el techo de su sala, su chica coloco las manos sobre su pantalón y lentamente lo fue desvistiendo, primero el botón, luego bajo el cierre de su cremallera, lo jalo hasta sus pies dejándolo solo con su ropa interior, luego la joven hizo algo que sorprendió gratamente al mago, comenzó a besarlo desde los pies, sus suaves labios recorrieron sus blancas y masculinas piernas, beso sus pantorrillas, sus rodillas, subió lentamente por sus piernas hasta llegar a su ingle, para él era como un mar de besos que lo cubrían, era suave y tan tierno, lo besaba como si él fuera manjar delicioso, sus besos lo colmaron de amor, entre beso y beso la chica murmuraba

-Te amo-

La boca de la bruja estaba en su ingle y el sentía una suave punzada en la boca del estomago,

Hermione le bajo su ropa interior dejándolo desnudo frente a ella, el chico estaba extasiado, su excitación estaba en tal estado que su cuerpo temblaba, suavemente la chica beso su intimidad haciendo que al mago se le escapara un ronco gemido, los besos de ella hacían que el pelirrojo cerrara los ojos y retorciera su cuerpo, podía sentir su lengua sobre él, cuando sintió que ya no podía contenerse se incorporo y la beso delicadamente, la recostó junto él, acaricio su rostro, deseaba tenerla en ese mismo instante, pero se contuvo, quería darle más amor y más placer antes de hacerlo, con sus manos acaricio su cuerpo, palpo sus pechos y con la yema de sus dedos describía círculos sobre sus pezones, el cuerpo de ella reacciono de inmediato, el pelirrojo pudo sentir como sus tiernos pezones se endurecían frente a sus caricias, le beso el cuello y suavemente fue bajando con su boca hasta encontrarlos, los saboreo y mordió delicadamente mientras la joven jadeaba descontroladamente, su mano derecha bajo por su vientre hasta que encontró el centro de su lujuria, coloco sus dedos sobre el clítoris de la chica y comenzó a moverlos en círculos, ella jadeaba entre sus brazos con los ojos cerrados, la estaba enloqueciendo, le estaba dando amor...La mano del chico no pudo resistirse a la tentación de tocar más allá, bajo sus dedos y metió dentro de su estreches uno de ellos, la joven grito y él sonrió, sabía lo que hacía, sabia como tocarla y hacerla enloquecer, sus dedo entraba y salía de ella, el cuerpo de auror tiritaba de placer.

-Oh mi amor, te amo.

Ella ni siquiera pudo responder, su cuerpo estaba invadido de locura. Al termino de unos minutos la respiración de la chica estaba agitada, su cuerpo temblaba, su sexo estaba húmedo y su placer colmado.

El chico apoyo su boca en el abdomen de la chica y lo beso. La giro y la castaña quedo de espaldas a él temblando todavía.

El auror la hizo arrodillarse, acaricio la tierna piel de su espalda haciendo que la chica suspirara frente a tan suave caricia, la rodeo de la cintura y ella pudo sentir en su desnuda espalda el agitado pecho del mago, él le beso la nuca, el cuello, subió sus manos suavemente por su cintura hasta que encontró los pechos erizados de su novia, los tomo con dulzura mientras sus labios seguían besando su nuca y bajaban lentamente hasta su cuello, sus manos jugaban con los turgentes senos de la joven, sus pezones erectos fueron envueltos por los dedos deseosos del joven, luego de jugar un rato con ellos la inclino contra el sillón, la chica estiro sus brazos sobre el sofá mientras él le separaba las piernas, suavemente la fue penetrando y con sus manos la tomaba firmemente de los hombros para tomar fuerza y embestir contra su escultural cuerpo, los jadeos de ella se fueron tornando más y más fuertes, el podía sentir la estreches de su vagina envolverlo cálidamente, beso su desnuda espalda, acaricio sus muslos y arremetiendo con fuerzas contra ella, grito de placer, la chica se aferraba al sillón, estaba a punto de estallar, cuando no pudieron más él la penetro fuertemente y ambos dieron el último gemido de placer.

Quedaron tendidos en el suelo mientras Ron no dejaba de besarla y repetirle que la amaba con toda su alma, nada podía ser mejor, se amaban, sus cuerpos estaban hechos el uno para el otro, se estaban quedando dormidos del cansancio que sentían cuando el reacciono y haciendo un esfuerzo sobre humano, subieron desnudos por las escaleras para dormir serenamente en su cuarto.

A la mañana siguiente se despertaron con los golpes que producía la ventana de su cuarto, la ventana había quedado mal cerrada, de mala gana la chica la cerro con fuerza, cuando miro a la mesa de luz su corazón dio un vuelco, eran las 10 de la mañana, dio un grito y salto de la cama frente a la dormida mirada de su novio

-¿Que sucede?- Pregunto dando un bostezo.

-Me esperan en la tienda para la última prueba, voy a llegar tarde.

El pelirrojo tomo el despertador con su mano izquierda y vio con asombro que era muy tarde, el también tenía la última prueba de su túnica, se quito las mantas de encima y corrió hasta el baño, su futura mujer ya estaba en la ducha.

-Lo siento Herm, pero debo entrar,

Se quito su ropa interior dejándola tirada sobre el frió piso del baño y entro en la ducha, se bañaron velozmente, la hechicera se vistió en un santiamén, su novio tomo lo primero que encontró y busco sus zapatillas debajo de la cama, la castaña le dio un besito en los labios mientras le decía.

-Me voy ó llegare tarde.
-Yo voy contigo.
-No puedes Ron, no puedes ver el vestido.
-No lo haré, yo también tengo que ir a la última prueba. Prometo no mirarte.
-Oh, bueno vamos…oh por Dios apúrate Ronald.

Salieron de su casa con grandes pasos mientras el pelirrojo intentaba ponerse su zapatilla derecha.

Su futura mujer tomo el auto,

-Manejo yo- Le dijo.

Realmente la joven tenía una habilidad especial para el manejo, mientras la ruta estuvo despejada manejo a gran velocidad mientras el pelirrojo se agarraba de su asiento, ya entrando en la ciudad aminoro su marcha, llegaron hasta el caldero chorreante, bajaron raudamente y entraron, a penas saludaron al cantinero.

Tocaron los ladrillos de la pared y el callejón se mostró frente a ellos, estaba lleno de gente haciendo compras, niños mirando golosinas, y hombres paseando del brazo con sus mujeres.

Abrieron la puerta de la tienda, y Melequias saludo con el seño fruncido al pelirrojo.

-Hace 20 minutos que lo espero Sr.
-Lo siento. Yo...
-Pase por aquí.

La castaña tuvo más suerte, Madame Malkin seguía ocupada con otra clienta. A los 10 minutos apareció tras una cortina.

-Señorita Granger, disculpe la demora por favor.
-No es nada.
-Pase, ya tengo su vestido listo.

La chica paso tras la cortina aterciopelada color escarlata y vio un maniquí con un hermoso vestido.

-Ya está listo, solo vamos a probarlo para asegurarnos que los últimos retoques le quedan bien.

La chica de solo verlo se emociono, era tal cual ella lo quería.

En la tienda de los gemelos Bill y Charlie ayudaban a cargar toda la comida y bebida que habían comprado, los gemelos pagaban la fiesta pero sus hermanos eran los encargados de conseguir el lugar donde comprarlo y Fred les pregunto:

-De dónde sacaron esta comida tan exquisita, esta tan bien presentada y tan bien envuelta.
-Harry nos ayudo- Dijo el mayor de los hermanos
-Le pedí ayuda a Dobby.- Harry quien hablaba y George recordó:
-El elfo!
-Sí, ahora tiene una tienda de comidas para banquetes, le va muy bien.

Tenían casi todo listo cuando el Sr. Granger llego junto al padre de los gemelos, los hombres saludaron y ayudaron a llevar todo al ministerio.

Ya en el lugar se encontraron con Ginny, fueron hasta el salón donde se realizaría la ceremonia y todos exclamaron ohhhh, entre Molly Fleur y Ginny habían arreglado el lugar para la ocasión, la puerta el gran salón se abrió y por ella aparecieron Belinda y la madre de la novia.

La madre de la castaña no podía creer lo que veía, la decoración era hermosa, todo estaba listo.

Fred al ver a Belinda se acomodo el cabello y fue a saludarla, al instante estaban enfrascados en una conversación:

-Que buena idea has tenido con llevar a los chicos a ese Pub.
-Si, no hemos divertido mucho aunque me quede algo preocupada por la desaparición de esos dos.
-No te preocupes, seguro que están bien.

Todo en el salón lucia maravilloso, el ministro había dado su permiso para realizar una serie de encantamientos.

-Hermione no lo va a poder creer cuando lo vea- Decía orgullosa Ginny

Después de acomodar todo, se fueron, todos tenían mucho por hacer George fue el primero en despedirse de su madre:

-Bueno, me tengo que ir.
-Bueno mañana a las 7 en punto comienza la ceremonia, nos reuniremos aquí a las 6 de la tarde, no llegues tarde.
-Claro que no.

Sin más salió del lugar.

Por su parte Fred estaba algo nervioso, quería pasar más tiempo con Belinda y con suerte conocerla mejor.

-Oye Belinda, ¿qué harás ahora?
-Oh, nada, tengo la tarde libre.
-Te gustaría pasear ó hacer algo.

Al gemelo se le ocurrieron miles de cosas para hacer con ella, la chica no era bruja, él podía llevarla a pasear en escoba, mostrarle su tienda, el callejón Diagon, pero …

-¿Te gustaría ir al cine?
-¿A donde?
- Al cine, ya sabes donde dan películas jajaja
-Oh, si claro, aguarda un momento.

El chico se fue disimuladamente hasta Harry, lo aparto del resto del grupo y le dijo:

-Harry te doy 3 galeones de oro por dinero muggle, necesito que me alcance para dos entradas al cine y si tengo suerte una cena.

El moreno mago lo miro con el rostro lleno de risa.

-Bueno, no se….Tres GALEONES, no es mucho, déjame pensar…
-¿Cuantos Galeones quieres?
-Solo estaba bromeando, claro que te doy.

Metió su mano en el bolsillo y saco varios billetes.

-Toma, solo dame un galeón.
-Oh, Harry eres lo máximo.

Cuando todo estuvo listo los chicos saludaron y se fueron juntos frente a la mirada de todos. Molly no lo podía creer y le comentaba a Ginny:

-Sabes, no creo que sea buena idea que vaya por ahí paseando con la prima de Hermione
-¿Por qué?
-Por qué es mi hijo y sé muy bien cómo se comporta con las chicas, no quiero problemas con los padres de Hermione.
-Yo le daría una oportunidad. Jajaja- Decía Harry

Todos salieron del ministerio para ocuparse de sus cosas.

En la tienda de Madame Malkin la castaña estaba lista, colocaron su vestido en una gran caja.

A los 10 minutos Ron salía detrás de una cortina con una caja de igual tamaño.

-Bien ya estoy listo, ¿llevas ahí tu vestido?
-Ni se te ocurra mirarlo.

Él le dio un tierno beso en los labios.

-No lo haré

Salieron de la tienda y caminaron por el callejón, compraron unos helados y luego fueron por el caldero hasta su auto.

-Bien, ve a casa, yo debo hacer algo antes…
-¿Qué? ¿Qué pasa?
-Bueno es una sorpresa para ti. Vete te veré para el almuerzo, no tardare.

De mala gana la chica se fue, quería estar con él y que regresaran juntos a su casa.

El pelirrojo camino por la cuadra contraria, llego hasta un bar muggle y se sentó a esperar, a los 40 minutos llego Harry Potter.

-Oye, pensé que no vendrías.
-Tuve que llevar a Ginny a casa. ¿Estás listo?
-Si, vamos.

Los dos amigos caminaron nuevamente hasta el caldero, entraron nuevamente en el callejón Diagon, dieron una pequeña vuelta por una de las callecitas y llegaron hasta una pequeña joyería. El hombre de la tienda los saludo amablemente:

-Buenos días Sr. Weasley, como esta Ud.
-Muy bien gracias, venía por…
-Los anillos, ya están listos.

El hombre se fue a la parte trasera de la tienda y regreso con una pequeña caja forrada en raso blanco. El pelirrojo tomo la cajita en sus manos y con mucho cuidado la abrió, su contenido hizo que su boca esbozara una sonrisa, había tres anillos, dos alianzas finas de oro, por dentro tenían grabados la fecha del casamiento y los nombres de los jóvenes.

-Son muy hermosas Ron.
-¿Crees que le guste?
-Claro que sí. ¿Y el otro anillo?
Oh, bueno es mi regalo de bodas para Herm.
-Es precioso, te debe haber costado una fortuna.
-Si, Fred me prestó una parte el dinero que me faltaba.

El tercer anillo era de oro blanco, tenía engarzado un rubí tallado en forma de rosa, dentro del anillo el pelirrojo había hecho grabar la siguiente inscripción.

TE AMARE TODA LA VIDA-RON.

El Auror saco varias monedas de oro del bolsillo y pagó, antes de irse le solicito al joyero que guardara el anillo de la rosa en otra caja, el hombre lo guardo en una preciosa caja de raso azul.

El pelirrojo le dio los anillos de boda al padrino:

-Por favor cuídalos- Le suplico, su amigo los guardo en el bolsillo interior de su chaqueta

-No te preocupes-Le respondió mientras le guiñaba un ojo.

Luego caminaron hasta el auto del moreno mago donde le pelirrojo le pregunto

-¿Está todo listo para la noche de bodas? digo te aseguraste que el lugar…
-Esta listo, Ginny y yo lo decoramos, espero que les guste, solo recuerda desvanecer todo al irte.
-Gracias, lo haré.

El pelirrojo tenía preparada una grata sorpresa para la novia.

Harry llevo a su amigo hasta su casa, bajo solo unos minutos para saludar a la novia y luego regreso con Ginny.

Hermione ya tenía la comida preparada, los novios se sentaron para almorzar uno al lado del otro.

-¿Estas nerviosa?
-¿Mucho, y tú?
-No, no lo estoy ahora, mañana…Bueno, no sé, ¡¡¡pero me siento tan feliz!!!

Después de la deliciosa comida, se recostaron a dormir una reconfortante sienta mientras los demás estaban muy ocupados ultimando los detalles de sus trajes…