Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Querida Copia pirata:
Yo no escribo y por lo tanto esta historia no es mia por lo que no puedo dedicar capitulos, sin embargo si soy la que actualiza y despues de leer tus comentarios tengo muchas pero muchas cosas importantes que aclarar pero como es tu costumbre me has dejado "frita", tienes toda la razon solo te confirmo algo por que estoy segura que lo sabes, te digo Copia Pirata por cariño, por que me queda mas que claro que no seria ni la mitad de divertido decirte: "la unica, la original e inigualable estupenda lectora de fanfiction..." pero ya se me ocurrira algo (mi neurona esta de vacaciones, seguro ya se habian dado cuenta ¿verdad?)
Y dio la casualidad que es justamente este capitulo el que toca subir, ¡que a tiempo llega!, vamos, que si lo planeo no sale, se te quiere y bien y por eso mismo enhorabuena, me da mucho gusto la noticia (quiero detalles, entendiste DETALLES) pero de una vez advertida queda señorita Gema: mas le vale a su futuro esposo que no la aleje de sus amigas "virtuales"
Estamos fisicamente muy lejos y no te puedo dar un abrazo, ¿aceptas un actualizacion a cambio?, para ti copia pirata.
Fabi.
LA BODA
Fred pasaba una tarde muy interesante con Belinda, la joven doctora lo llevo a un centro comercial donde había varios complejos de cine, al gemelo no le alcanzaban los ojos para ver todo lo que se vendía en las tiendas, paso un largo rato mirando la vidriera de una juguetería, no podía creer con las cosas que jugaban los niños muggles, le pregunto todo cuanto pudo a Belinda, ella se divertía mucho con el asombro del pelirrojo, parecía un niño pegando su nariz en la vidriera de la fastuosa juguetería.
-Si quieres podemos entrar y mirar de cerca.
A Fred se le ilumino el rostro, segundos después estaban adentro de la tienda mirando lo que para él, eran extraños juguetes.
Luego de una hora de mirar siguieron el recorrido por el centro comercial, las vidrieras exponían ropa, perfumes, artículos del hogar, Belinda le contaba todo cuanto podía al azorado mago.
Subieron por una escalera mecánica que llevaba hasta el último piso donde estaban los cines, en la cartelera se mostraban los títulos de las películas.
-¿Que te gustaría ver?
-Oh bueno, no se…Yo...
-Mira están dando una de amor, una de terror y una de acción, me inclino por la de terror.
-Bien, lo que tú digas.
Fueron hasta la ventanilla y el gemelo le pidió ayuda a su nueva amiga para pagar las entradas, la chica tomo el dinero y abono el monto.
Entraron en una sala semi oscura, se acomodaron en sus asientos y a los minutos todo se oscureció, el joven mago se sobresalto, nunca había estado en un cine, un ruido muy fuerte sonó en sus oídos, sin darse cuenta tomo fuertemente la mano de Belinda.
-Es el audio de los parlantes, no te asustes.
Frente a sus ojos comenzó la proyección, el chico estaba embelesado, las imágenes se movían como en las fotografías mágicas, pero acá no se repetían, continuaban, la chica disfrutaba del film y Fred se asombraba de la imaginación que tenían los muggles, le murmuraba cosas raras al oído de la chica.
-Sabes, los fantasmas no son malos, ¿por qué creen ustedes que haces esas cosas?
A la joven doctora se le habría un mundo nuevo, desconocido.
-Que bárbaro, los vampiros no duermen así.
La chica estaba fascinada, no solo era buen mozo el cuñado de su prima, sabía muchas cosas que ella desconocía…
Los jóvenes novios se despertaron de la siesta con una lluvia torrencial, la castaña se arrodillo en la cama y miro por la ventana.
-Oh no-
Dijo en vos alta, no lo podía creer, el cielo se había puesto oscuro y gris, las gotas de agua caían como balas sobre el campo, un relámpago muy luminoso resplandeció frente a sus ojos.
Ron se fue incorporando y se arrodillo también frente a la ventana.
-Mi amor, está lloviendo…Dijo apenada.
-Y ¿qué tiene de malo?
-No quiero que llueva mañana.
Él la abrazo y la recostó nuevamente mientras un ensordecedor trueno resonó.
-Mañana no lloverá, ya verás.
La chica se abrazo a su chico y él le acaricio el cabello. Mientras dormían el pelirrojo había tenido nuevamente ese extraño sueño. Soñaba que estaba en su cama con la muchacha, que intentaba desnudarla, ella lo detenía diciendo-Tengo que decirte algo-, ese sueño repetido ya lo estaba preocupando, ¿qué era eso? Que significaba, quizás era solo un sueño.
-¿Por qué no bajamos y tomamos un café?
Ya en la cocina el joven preparo dos tazas de café mientras la lluvia golpeaba con fuerzas la ventana de la cocina.
Hermione se fue a la sala y se sentó frente al gran ventanal de la sala, junto sus rodillas y apoyo su barbilla en ellas para mirar la lluvia, su novio entro en la sala con las tazas en la mano, al verla la contemplo un instante y luego fue junto a ella, se sentó al lado de la castaña y le entrego la taza de café.
-Mañana no lloverá, no estés triste.
-No es eso.
-Y que ¿por qué esa cara de pena entonces?
-No es pena, es que…Mañana vamos a casarnos, si alguien me hubiera dicho esto hace un año, no lo hubiera creído.
-Sabes, yo ya quiero tener un hijo.
-JAJAJAJA, vamos a esperar un poco.
-No puedo, deseo con toda mi alma tener un hijo contigo, hasta me lo puedo imaginar jajaja.
-Ya veremos, por ahora disfrutemos de esto.
-Lo sé, pero me muero de ganas de verte embarazada, se que serás una madre fantástica.
-¿Tú crees?
-Estoy seguro. Te amo tanto que quiero tener algo tuyo, que mejor que un hijo jajaja. Oye, cambiando de tema, ¿cuándo vas a contarme lo que te dijo el ministro?
-Ya te dije que no puedo, estoy pensando su propuesta.
-¿Pero no puedes decirme a mí?
-No, no puedo, ¡comprende por favor!
-Lo entiendo, está bien. Ven abrázame.
Se quedaron en esa posición mirando caer la lluvia.
Ginny estaba en el cuarto del bebe dando retoques de pintura sobre las paredes, llevaba puesto un pantalón con tirantes sobre los hombros. Estaba dibujando una lechuza sobre la pared cuando entro su esposo.
-Ginny, ¿por qué haces eso? quedamos en que lo haría yo.
-Oh, no tenía ganas de dormir y se me ocurrió hacerlo, me quedo muy bonita jajaja
-¡Tú eres bonita!
-Por favor, ¡mírame! Parezco un barril jajaja
-Ginny, créeme nunca te he visto más bella.
-Eres muy tierno, ven acá Potter.
La pelirroja lo rodeo del cuello y beso tiernamente a su esposo.
-¿Tienes listo tú vestido para mañana?
-Si, ¿y tú?
-También y ya tengo los anillos.
En el cine la película más que generarle miedo al mago, le daba risa, en la película un espíritu malvado asechaba a una familia llenándolos de miedo, para colmo el fantasma respondía a las órdenes de un Vampiro.
Cuando termino la proyección salió del cine junto a Belinda, caminaron un rato más por el centro comercial hasta que el gemelo se animo y pregunto.
-Te gustaría cenar, digo podemos comer algo y…
-Oh, ¡sería maravilloso! Pero tengo mucho que hacer, debo prepararme para mañana.
La chica noto la decepción en el rostro del mago.
-Pero, qué te parece si después de la boda vienes a cenar a mi casa alguna noche
-Oh, ¿de verdad? Claro sería genial, si quieres puedo llevarte hasta tu casa.
Así lo hicieron, Fred acompaño a la joven doctora hasta la puerta de su casa donde finalmente se despidieron.
El gemelo trato de ubicarse para saber donde estaba, luego esperando que nadie lo viera desapareció.
Ron intentaba meter su ropa en la valija, su chica lo miraba con el ceño fruncido, ella tenía su ropa prolijamente doblada y le quedaba espacio…El chico intentaba cerrar la maleta, la tarea se le hacía difícil.
-Ya Ron, déjame a mí.
Tomo la valija y volcó toda la ropa en la cama.
-¿Que haces?
- No vas a cerrar nunca la valija sino ordenas la ropa. Mira muy atentamente como lo hago, es la última vez que te ayudo Ronald Weasley.
La castaña tomo la varita y giro su muñeca en círculos apuntando a la ropa, primero se separaron las remeras de las camisas, luego los pantalones y la ropa interior.
-Ahora mira.
Movió la varita primero a la derecha y luego a la izquierda, después la giro raídamente haciendo un gran círculo en el aire...Segundos después la ropa estaba perfectamente doblada.
Ron apretaba los labios para no estallar en una risotada.
-Supongo que recuerdas el encantamiento para colarla en la valija ¿verdad?
-Si, claro...Gracias Herm.
En cuanto la chica le dio la espalda el pelirrojo se sonreía de oreja a oreja. Guardo la ropa con sus manos, sin usar magia.
Hermione estaba en la sala guardando algo en su bolso de mano. Ella también tenía un regalo de bodas para su chico y él le pregunto mientras bajaba las escaleras
-Herm, ¿quieres cenar?
-No, la verdad no tengo hambre, pero puedo prepararte algo si quieres.
-No, no hace falta, yo tampoco tengo hambre.
La chica no lo podía creer, que él no tuviera hambre era algo muy extraño.
-¿Te sientes bien?- Le consulto.
El joven auror se sentía bien pero algo nervioso.
Los dos trataban de disimular sus nervios, pero se les complicaba a medida que las horas pasaban.
Todos durmieron bien esa noche menos los novios, Ron dio muchas vueltas en la cama, Hermione se levanto muchas veces, intento leer un libro, pero no pudo concentrarse, finalmente a las 3AM. Se durmieron.
A la mañana siguiente el novio fue el primero en abrir los ojos, miro a su costado y vio a Hermione dormir plácidamente.
Se incorporo sobre la cama y miro por la ventana, el sol brillaba en el cielo como un diamante precioso.
-Herm, mi amor despierta, mira.
La joven bruja abrió los ojos y con ayuda de su novio miro por la ventana.
-¡Que te dije mi amor!- Dijo muy alegre el Auror.
Le dio a su chica un sonoro beso en el cachete y salió de la cama.
-¡Hoy será un gran día!
El pelirrojo se dio un largo baño, luego bajo a desayunar, solo tomaron la infusión, ninguno de los dos comió nada.
A la castaña se le había cerrado tanto el estomago que ni siquiera pudo terminar su café, dejo la cocina y fue hasta el baño, tenía el estomago revuelto, parecía que iba a descomponerse, abrió el grifo de la ducha y se baño, estaba mareada, se sentía mal.
- Son los nervios- Se repetía. Nunca había estado tan nerviosa.
El novio se dedico a revisar nuevamente las valijas y asegurarse de que todo estuviera listo, guardo la cajita con el regalo de la chica en uno de los bolsillos del bolso.
El de la chica fue un baño revitalizarte, se sentía mucho mejor su futuro esposo le decía desde las escaleras:
-Herm, son las 11:30. Está por llegar tu padre.
La chica apareció al pie de la escalera enfundada en unos pantalones de mezclilla y un suéter azul.
-Estoy lista.
Bajo las escaleras y al llegar al final el joven la abrazo con todas sus fuerzas y le dijo:
-Te amo, nos veremos para la ceremonia.
-Yo también te amo. ¿Estarás ahí verdad?
-¿Y donde más?
-Ya lo sé, es que anoche soñé que llegaba y tu no estabas y nadie sabía dónde te habías metido, fue horrible.
El chico la abrazo con ternura y le beso la frente.
-Fue solo un mal sueño, yo nunca haría eso, te amo, ¿lo sabes verdad?
-Si mi amor, lo sé.
Se besaron apasionadamente, él la tomo del rostro y sintió en profundidad esa legua tibia que era su perdición.
-Hummm. Creo que tenemos un poco de tiempo…Por qué no…
-No mi amor, mi padre debe estar por llegar y yo…
Él no la dejo seguir, volvió a besarla rodeándola de la cintura, la apoyo contra una pared y la beso dulcemente, metió sus manos por debajo de suéter y acaricio su piel.
-No, no…Roon…No hagas eso…
Llamaron a la puerta, el joven entorno los ojos, y diciendo palabrotas fue hasta la puerta, antes de abrir acomodo su remera y su pelo.
-¡Hola hermanito!
-George, ¿qué haces aquí?
-¿Puedo pasar?
-Claro pasa, hola George- Dijo la castaña desde adentro
-¿Hermione? ¿Eres tú?
-Claro que es ella idiota, quien más.
-Es que como esta tan vestida no la reconocí.
Al instante recibió por parte de su hermano un fuerte golpe de puño en la espalda.
-Como te atreves…
-Solo fue una broma...Oye me dolió. Venía a preguntarles algo, si no están de acuerdo, me lo dicen no hay problema.
-Lo que sea, no. No estoy de acuerdo.
-Déjalo hablar amor, que pasa George:
-Saben…Yo quisiera saber, si no les molesta claro, que…solo si están de acuerdo, bueno……
-Dilo por Dios.
-Es que me gustaría llevar a una amiga y quería saber si…
-¿Una amiga? Claro, ¿por qué no? Debe ser una amiga muy importante para que te aparezcas aquí a estas horas jajaja,- bromeo la castaña
El padre de la chica también llego hasta la casa, el Sr. Granger saludo a los hermanos y le dio un especial abrazo al novio.
La chica tomo su caja con el vestido y un bolso de mano, se abrazo a su novio y le dijo algo en el oído, él respondió acariciando su rostro y su cabello, luego le dio un último beso y la joven se fue.
Ella se prepararía en casa de su madre, tenía una larga tarde que abarcaba una cita en la peluquería, le harían una máscara para el rostro, la atendería una manicura, peinarían su cabello y por ultimo un turno con la maquilladora que iría directamente a la casa de su madre.
El novio fue directamente en su auto a casa de sus padres, desde ahí, ya vestido llegaría al ministerio.
Su madre trato de hacerlo comer pero era imposible, al chico no le pasaba bocado.
-Hijo, come algo, te vas a desmayar si no lo haces.
A regaña dientes se tomo un plato de sopa y comió algo de carne, a las 4 en punto entro en su antiguo cuarto, salió de él a las 5 de la tarde, sus padres ya estaban listos.
Cuando su madre lo vio aparcar en la cocina, sus ojos se humedecieron.
- Estas precioso Hijo.
Harry y Ginny llegaron en ese momento.
-Vaya, estas…
-¡¡GUAPISIMO HERMANO!!
-Ustedes también.
-¿Cargaste todo en el auto?
-Si, ¿tienes los anillos?
-Claro. ¿Nos vamos?
Molly, Arthur, Harry, Ginny y Ron salieron de la madriguera camino al ministerio, el novio iba en la parte trasera del auto, bajo la ventanilla y dejo que el aire le diera en el rostro, su madre lo obligo a cerrar la ventana.
-Te vas a despeinar- Le dijo.
Durante el viaje miro el camino todo el tiempo y no decía nada, sus pensamientos estaban en Hermione, se sentía agradecido a la vida por poder casarse con esa mujer que tanto amaba. Los demás conversaban nerviosamente, su padre no dejaba de acomodar su escaso cabello, su madre sacaba continuamente un espejito de su cartera y se miraba en él, Ginny acariciaba su vientre y miraba de reojo a su hermano.
Al llegar al ministerio se encontraron en la entrada con el ministro y su esposa, el hombre saludo alegremente a la familia de su auror y los acompaño hasta el salón donde se realizaría la ceremonia, el ministro que oficiaría la boda ya estaba en el salón.
Cuando el pelirrojo entro, miro todo con gran asombro.
-¡Esta precioso! ¿Quién lo decoro?
-Mamá, Fleur y yo.
-Gracias Ginny, le va a gustar mucho a Herm.
Los padrinos de la boda se ubicaron al lado del improvisado altar.
Faltaban escasos minutos para la 7, Fred se sentó junto a Belinda, George llego junto a una joven delgada muy bella, la presento diciendo:
-Es Sofía
Su madre estaba muy contenta y le guiño un ojo dando su aprobación.
Las puertas del gran salón se abrieron y la figura de un hombre muy grande apareció por ellas, Hagrid llego junto a Minerva McGonagall, saludaron con la mano al novio y se ubicaron en sus asientos, fueron llegando más invitados, Neville, primos y tíos de Ron, el secretario y por su puesto sus compañeros de trabajo.
Ron comenzó a transpirar, eran las 7:10 de la tarde y la novia no llegaba, se acerco al oído de Harry para decirle algo.
-Deberíamos ir a buscarla, ¿y si le paso algo?
-¿Que dices? Yo espere a tu hermana 40 minutos, las novias hacen esto.
-Pues son muy crueles...
En el salón todos conversaban y el ministro que oficiaba la boda trataba de calmar al novio, todo era un gran barullo, de pronto las puertas del salón se abrieron y por ella entro la Sra. Granger.
A pesar de ser una mujer grande conservaba su belleza, traía puesto un vestido de raso turquesa con magas hasta los codos, el cuello era alto y estaba peinada y maquillada de manera exquisita.
La mujer saludo a los padres del novio. La Sra. Weasley estaba vestida con un vestido largo de color rosa oscuro con un gran lazo al costado derecho, su marido llevaba puesta una túnica negra muy elegante.
Cuando Ginny vio entrar a la mujer, aguardo a que esta le diera la señal acordada, mientras tanto, se dedico a estirar con sus manos el precioso vestido celeste que le llegaba hasta los pies.
El Sr. Weasley miro nuevamente a su hijo de pie junto al altar, sintió un gran orgullo, el muchacho estaba listo y se veía muy bien.
El novio eligió una túnica negra con una gran capa que le colgaba desde los hombros, su camisa blanca con gemelos en las mangas lo hacían ver muy elegante, en lugar de corbata llevaba un moño negro tipo esmoquin, los pantalones pinzados estaban sostenidos por un precioso cinturón que lleva una hebilla que hacia juego con los gemelos de su camisa, sus zapatos brillaban como el ébano, al lado de él seguía parado Harry, impecable en una túnica de gala.
La Sra. Granger levanto la mano haciéndole señas a Ginny, la chica levanto su varita y una marcha nupcial comenzó a sonar, todos hicieron silencio y miraron hacia las grandes puertas del salón.
Fleur, Molly y Ginny habían decorado el lugar, una gran alfombra roja iba desde las puertas hasta el altar, en las puntas de cada banco había un pequeño ramo de flores sujetos con un precioso y prolijo moño de raso, el techo del lugar estaba encantado y se podía ver en él un firmamento lleno de estrellas.
Finalmente las puertas se abrieron, y por ellas entraron el Sr. Granger y la novia, al pelirrojo se le hizo un nudo en la garganta al ver a su chica, estaba preciosa…
Llevaba un vestido blanco de seda y gasa, la falda era suelta y a medida que caminaba la tela parecía flotar en el aire, a la altura de la cadera llevaba bordada un sin fin de flores de color natural con una pequeña piedra en el centro, el vestido subía ajustando su pequeña cintura, terminaba en un escote princesa con magas largas de gasa anchas, su peinado recogido llevaba engarzado pequeños detalles de florcitas iguales a la del vestido, desde su cabello caía una gran tela de gasa y seda bordada de cuatro metros, cada vez que daba un paso parecía que la novia flotaba de manera etérea, iba tomada del brazo de su padre y en su otra mano levaba un ramo de flores silvestres de color blanco, lila y rosa.
Cuando había dado ya cuatro pasos del techo comenzaron a caer pétalos de rosas blancos y rojos, era como una lluvia de pétalos, los invitados a pesar de lo hermoso del espectáculo no podían apartar los ojos de la novia, todos la saludaban pero ella tenía los ojos fijo en Ron, al pelirrojo se le llenaron los ojos de lagrimas de la emoción, llegaron hasta el altar y la música ceso y el ministro inicio:
-Quien entrega a la novia?
-Yo, PATRIC GRANGER, SU PADRE.
El hombre beso con ojos emocionados la frente de su hija, tomo su mano y la mano de Ron y las unió:
-Cuídala Ron, es lo que más amo en este mundo,
El pelirrojo solo asintió con la cabeza, no podía emitir palabras, tenía un nudo gigante en la garganta.
Al lado del Auror estaba su amigo Harry, al lado de la castaña estaba Ginny tan emocionada como la novia.
La Sra. Granger secaba las lágrimas de su rostro, mientras apretaba la mano de su esposo, Molly lloraba abiertamente y su esposo temblaba de la emoción.
-Nos hemos reunido hoy para unir en matrimonio a estos dos jóvenes, la comunidad mágica celebra la unión del amor.
El matrimonio queridos míos es un camino largo y no siempre está lleno de rosas, los caminos espinosos se cruzan en las vidas, nada podemos hacer para evitarlo, pero el amor muchachos, el amor nos mantiene a salvo, no hay magia más poderosa que el amor, nada…Solo el amor nos mantiene unidos, deseo con todo mi corazón que este amor que los trae hoy aquí perdure eternamente.
PONGASE TODOS DE PIE.
Los invitados se levantaron de sus asientos y estriban sus cuellos para mirar hacia al frente.
-A hora vamos a escuchar al padrino.
Harry camino tres pasos y se puso en frente de la multitud pero miraba solo a los novios.
-Nunca en toda mi vida me he sentido tan honrado, me han elegido a mí como padrino, ser padrino de la boda significa ser testigo de esta unión y dar testimonio de que este amor es verdadero, créame que no hubiera acepado ser padrino si no supiera que ustedes se aman profundamente. Los quiero con toda mi alma, espero que sean felices.
Todos aplaudieron las bellas palabras del padrino.
-Ahora, la madrina.
Ginny pasó al frente con su abultada panza y miro a los novios con notoria emoción.
-Conozco a Hermione desde hace muchos años cuando estudiábamos todos juntos en Hogwarts. Hermione no solo es mi mejor amiga, es una gran mujer, mi hermano no podría haber elegido a nadie mejor.
Hace un tiempo mi hermano me pregunto, como hacíamos Harry yo para decirnos todo el tiempo palabras bonitas, no entendía como después de tres años de casados seguíamos declarándonos abiertamente nuestro amor, en ese momento yo le respondí, tienes que vivirlo, no se puede explicar con palabras. Ahora yo pregunto, ¿lo entiendes Ron?
El muchacho asintió y dos grandes lágrimas salieron de sus ojos.
-Me alegro que lo entiendas, pero más me alegra que sientas ese amor enorme por Hermione.
Los invitados nuevamente aplaudieron, las palabras de los padrinos no podían ser más bellas.
-Roguemos al cielo para que esta unión se bendecida, los anillos por favor.
Harry metió la mano en el bolsillo interno de su bolsillo y saco la bella caja, la castaña hasta el momento no había visto los anillos, el ministro los tomo y dio uno de ellos al pelirrojo.
-Diga sus votos a la novia y coloque el anillo.
-Yo, Ronald Billius Weasley, te tomo a ti Hermione Jane Granger como mi esposa para amarte y respetarte toda la vida,.
Tomo la mano de la chica, no puede decirse cuál de los dos temblaba más, coloco el anillo en su dedo y una especie de vapor de un rojo intenso salió de la mano de la joven.
-Ahora Srta. Tome el anillo y diga sus votos.
-Yo Hermione Jane Granger, te tomo a ti Ronald Billius Weasley como mi esposo para amarte y respetarte toda la vida.
Coloco el anillo en el dedo del nervioso auror y otro vapor rojo salió de la mano del chico.
-Muy bien, por el poder que me confiere el ministerio declaro a esta encantadora pareja marido y mujer hasta que la muerte los separe. Puede besar a la novia.
La marcha nupcial nuevamente sonó y mas pétalos cayeron del estrellado cielo, el joven tomo del rostro a su mujer y la beso en los labios, ella no pudo contenerse y lo rodeo del cuello, todos aplaudían, Hagrid emitía fuertes sollozos mientras la profesora McGonagall le daba palmaditas en la espalda.
Todos aplaudían con fuerzas los novios saludaron al ministro que los había casado y tomados del brazo caminaron por la alfombra roja, mientras caminaban saludaban a todos con las manos, Ron estaba resplandeciente y el color había regresado a sus pálidas mejillas.
Fueron guiados hasta el salón continuo donde las mesas estaban preparadas, todas las mesas eran redondas y tenían bellos manteles blancos con flores y velas en el centro.
Los novios fueron a la mesa principal donde se sentarían junto a su familia.
Los invitados fueron pasando al salón y la cena comenzó, había pavo y salsas de distintos tipos, ensaladas y muchas botellas de vino tinto y blanco.
La cena transcurrió con la alegría que ameritaba la ocasión, los padres de los novios no dejaban de comentar lo bella que había sido la ceremonia, los novios pasados los nervios, comieron, Ron estaba famélico.
Luego sirvieron los postres, copas heladas para todos.
Fred coloco un bello vals lo que significaba que los novios tenían que bailar, Ron le tomo la mano a su esposa y fueron al centro de la improvisada pista, la cola de su tocado era tan larga que tenía miedo de pisársela, la madre de la novia resolvió el problema, se fue hasta el centro de la pista y retiro hábil mente el tocado, el chico tomo de la cintura a la castaña y unieron sus manos a la altura de los hombros, luego comenzaron a bailar al compás del vals,
-Estas hermosa mi amor, nunca imagine que tendrías puesto un vestido tan lindo.
-Gracias, tu también estas precioso.
-Te amo, estoy tan feliz.
-Yo también.
No pudieron continuar bailando, el pelirrojo sintió que alguien lo llamaba por el hombro, era el padre de la novia.
-Me permites bailar con mi hija.
-Claro.
El chico no se quedo solo, su madre estaba lista para bailar con él, luego bailo con Ginny, con Fleur, con la profesora McGonagall, con Belinda, y por supuesto con la Sra. Granger.
A la novia le paso lo mismo, bailo el vals con Harry, el ministro, todos los compañeros de su marido, Neville y Hagrid.
Luego la música se puso más moderna y todos bailaron música Rock y Pop, los hombres cargaron al novio y lanzaron tres veces por el aire, luego le hicieron lo mismo a la novia, todos reían y estaban felices, en lo mejor de la fiesta el pelirrojo se acerco a su esposa y le dijo al oído.
-¿Quieres irte?
-Si, pero quiero despedirme de mis padres.
-Muy bien, yo saludare a los míos.
La chica fue en busca de sus padres que bailaban animadamente y los llevo a un costado.
De lejos Ron vio que los padres abrazaban a su hija y la Sra. Granger se secaba las lágrimas de los ojos.
Luego él fue en busca de sus padres y los llevo a parte, los saludo y les anuncio que se iba pero que no digieran nada, Molly estallo en lágrimas y abrazo a su hijo como si fuera la ultimas ves que lo vería.
-Nos vemos al regreso de la luna de mil-Le dijo en el oído.
Estaban saliendo del lugar cuando los detuvo Harry.
-No se pueden ir, Hermione no lanzo el ramo a las solteras.
-Oh es cierto, espérame aquí Ron.
La castaña fue hasta una mesa y le pidió ayuda a Dorcet para que el la subiera a la mesa, le hizo señas a Fred para que apagara la música y hablo.
-Bien, por favor las solteras vengan aquí.
Las mujeres se apiñaron en frente de la mesa, la joven bruja giro y quedo de espaldas a las chicas, levanto su mano y tiro el ramo, escucho un gran estruendo, se voltio para mirar y vio una montaña de chicas una arriba de la otra, se fueron levantando y desde abajo apareció su prima Belinda con el ramo en la mano y algo despeinada, sin ningún miramiento Molly miro fijamente a Fred con una sonrisa en los labios.
La chica bajo de la mesa y fue en busca de su marido, el la tomo de la mano y salieron corriendo del salón, el vestido y la capa del chico flotaban tras ellos, salieron del ministerio y se encontraron en la calle desierta.
-¿Y el auto?
-No nos hace falta, quiero que te tomes firmemente del brazo, yo te llevare.
-¿Vamos a parecernos?
-Sí.
-No crees que sería mejor que me digas a donde vamos, no quiero llegar con la mitad del cuerpo.
-Sra. Weasley, ¿no confía en su esposo?
La joven le sonrió, era la primera vez que le decían, Sra., Weasley.
El Auror cerró los ojos y se concentro, a los 5 segundos, ya no estaban.
