Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


LA NOCHE DE BODAS Y UN VIAJE

El nuevo matrimonio apareció en un campo verde, cuando la joven abrió los ojos pudo ver frente a ella un pequeño castillo de tres pisos, el castillo de forma cuadrada estaba flanqueado por cuatro ángulos que terminaban en pequeñas torres.

-Oh Ron, esto es…Increíble, ¿cómo lo conseguiste?

El joven no respondió, se limito a tomar la mano de su esposa y la llevo por el camino de piedras hasta la entrada del castillo.

Cuando la chica puso un pie adentro su marido hizo encender miles de velas que iluminaron la planta baja. La castaña pudo ver una inmensa galería en la que colgaban muchos cuadros, no podía salir de su asombro, camino por el lugar mirando todo, su marido la contemplaba desde la entrada con las manos en los bolsillos, como una niña corrió por la galería, él la vio alejarse y corrió tras ella y le gritaba:

-¡Ven!
-¡¡Atrápame!!

La chica corría jugando como una chiquilla, se escondió tras una columna de mármol, su marido se detuvo en seco y la llamo:

-Herm, no te escondas.

Ella bordeo la columna y salió corriendo en la otra dirección, él pudo ver como su vestido flameaba tras ella, su esposa subió por unas anchas escaleras alfombradas, llego a la segunda planta, el pelirrojo alzo su varita y encendió miles de velas que iluminaron la segunda planta.

La chica corrió hacia la izquierda frente a cuadros y armaduras que parecían mirarla, antes de que llegara a la escalera que daba al último piso su esposo la atrapo, la tomo de la cintura y la beso con inmensa dulzura y pasión, cada tanto le besaba las mejillas y le decía:

-Te amo, no sabes cuánto te amo

La tomo en sus brazos y sin dejar de besarla comenzó a subir la última escalera, la chica lo rodeaba del cuello entregada por completo tan maravillosa noche, cuando llegaron al final de la escalera, giro lentamente a la derecha, la única luz que entraba era la luz de la luna que se colaba por los inmensos ventanales, caminaba con su esposa en brazos como en cámara lenta, seguía besándola y repitiéndole una y otra vez cuanto la amaba, llego hasta una gran puerta de madera, una puerta de dos hojas, la abrió con la punta de su pie y la joven pudo ver un cuarto enorme de muros color arena, en el medio de la habitación una cama con techo, las cortinas que cubrían la cama estaban a medio cerrar, él la deposito suavemente sobre la cama y volvió a besarla.

Luego de besarla hasta el cansancio metió la mano en su bolsillo y saco la pequeña caja blanca, extendió su mano y se la entrego, la chica tomo la preciosa caja y lo miro a los ojos.

-¿Que esto?
-¡Ábrelo!

Ella lo hizo y se encontró con el preciso anillo.

-Mira la inscripción- Le dijo mientras encendía otra tanda de velas, ella pudo ver como con letras relucientes su marido había grabado: TE AMARE TODA LA VIDA, RON.

La chica se le colgó del cuello y dio las gracias.

-Yo también tengo algo para ti.

Metió la mano en su escote y saco una cadena de plata, era como una espacie de medallón, pero tenía forma de trébol, atrás tenía grabado: TE AMO, HERM. La chica se lo coloco en el cuello y abrocho la cadenita.

-Quiero que lo uses siempre, nunca te lo quites.
-Es precioso, gracias, nunca me lo quitare…

La tomo del rostro y la beso nuevamente, ella le fue quitando la capa y la chaqueta de su traje, desprendió el moño de su cuello y desabotono uno a uno los botones de su camisa, al terminar dejo el pecho de su marido desnudo, el no quería quietarle el hermoso vestido, estaba tan linda, pero lo hizo, deseaba acostarse junto a ella y sentir su piel sobre la suya, primero retiro la hebilla que sostenía su peinado y muchas florcitas quedaron enganchadas en su cabello, coloco las manos en su espalda y bajo lentamente el largo cierre del vestido, cuando pudo quitarle el hermoso traje de novia, desprendió el blanco y delicado sostén, le quito las blancas medias que cubrían sus piernas y su ropa interior, cuando finalmente la tuvo desnuda la metió bajo las suaves mantas, se deshizo de su pantalón, medias y su bóxer, cerro las cortinas adoceladas de la cama y se recostó junto a ella, la abrazo y la beso tiernamente, la hechicera suspiraba frente a cada beso de amor, la giro y se coloco sobre ella mientras le decía cuanto la amaba, acaricio su rostro y su cabello, sin poder contenerse, se le escaparon unas suaves lágrimas de sus ojos, la chica limpio con la yema de sus dedos las gotitas de sus rostro, pero estaba tan emocionada que ella también dejo escapar lagrimas y a lo que él le dijo:

-Dime que son lágrimas de alegría.
-Lo son mi amor.
-¿Eres feliz?
-Nunca he sido tan feliz.

Se besaron sin importar que las lagrimas salieran de sus ojos, nunca les había pasado algo tan extraño, se deseaban, pero no podía parar de lagrimear de la emoción de saber que ya estaban unidos para siempre, él le separo las piernas y apoyo sus codos sobre la cama, su esposa le tomo la mano y la llevo hasta su pecho y la apretó contra ella.

-¿Lo sientes? No es mi pecho lo que quiero que sientas, sino mi corazón, siéntelo latir mi amor, vivo por ti, te amo.

El Auror no podía sentirse mejor, nunca estuvo tan feliz, tan pleno, llorando de emoción le confesó nuevamente su amor, le confesó su deseo de estar junto a ella toda la vida:

-No podría vivir sin ti mi amor-Le susurro al oído.
-Hazme el amor.

Él la beso hundiendo su lengua en su boca y la penetro lenta y delicadamente, con movimientos serenos, fue entrando ella, las lagrimas no dejaban de brotarles de los ojos, pero no era pena, era alegría lo que sentían, felicidad, Ron comprendía perfectamente las palabras de su hermana, no podía explicarlo, solo se podía experimentar y vivir la maravillosa sensación de un amor verdadero, sus deseos de hacer madre a Hermione nunca fueron tan fuertes, le hacía el amor con ternura deseando que la castaña no hubiera tomado la poción, la joven suspiraba suavemente entre sus brazos, él la sentía y besaba con una ternura indescriptible, a diferencia de otras veces, ahora apenas se movía en su interior, más que placer lo que sentía era una sensación de amor jamás experimentada, ella lo rodeaba con sus piernas y acariciaba su rojo cabello. El entre jadeos le decía:

-Te amo, eres mía, eres mi vida-

Su esposa lo tomo del rostro y respondió.

-Soy tuya Ron, siempre he sido tuya y siempre lo seré.

El no pudo más que besarla, sentía que el cansancio se apoderaba de su cuerpo, su corazón se agito y la chica se estremeció entre sus brazos, el joven auror la presentía como tantas otras veces, con movimientos suaves exhalo un último suspiro y se durmió sobre su pecho.

Un sol brillante entro por los enormes ventanales del la habitación del castillo, con la luz del día se veía mucho más imponente.

La castaña dormía con una sonrisa dibujada en los labios sobre el pecho de su marido, él la rodeaba con su brazo de la cintura.

Como si hubiera despertado de un sueño maravilloso, el pelirrojo abrió los ojos, miro a su mujer y le dio un suave beso en la frente:

-Despierta mi amor, ya es de día.

La joven tenía aun los ojos cerrados pero sonrió ampliamente, el auror la beso y la fue despertando con caricias y besos tiernos y le pregunto:

-¿Dormiste bien?
-Muy bien.
-¿Tienes hambre?
-Sí.

Desprendieron las cortinas que cubrían la cama y vieron con claridad el bello cuarto.

-¿Como conseguiste este castillo?
-Oh bueno Harry me ayudo, quería sorprenderte.
-Y lo has hecho, es hermoso. ¿Y por qué un castillo?

El la abrazo tomándola de la cintura.

-Por que tú eres mi princesa y las princesas tienen castillos jajaja.

El pelirrojo camino desnudo por la habitación y tomo de un viejo sillón una bata para él y otra para su esposa.

-¿Como nos iremos?, no tengo la ropa ni las valijas.
-Shusss, no te preocupes, ven.

La llevo hasta la ventana y vieron por ella que el auto estaba estacionado frente a la entrada del castillo.

-Pero… ¿Cómo? Nosotros llegamos solos…
-Harry lo trajo, eso acordamos.

Él lo había planificado todo con su amigo, después de la fiesta, antes de irse a su casa, llevaría el auto hasta el castillo y lo dejaría en la entrada, la idea del castillo surgió de una conversación que los amigos habían tenido mientras trabajaban, el joven auror quería sorprender a su esposa con algo realmente maravilloso, Harry recordó el castillo, él había llevado a Ginny ahí para una vista turística, el resto fue muy fácil, encantaron al cuidador para que recordara que esa noche tenía algo muy importante que hacer, el cuidador no regresaría hasta las 4 de la tarde del otro día, para esa hora, el joven matrimonio, ya no estaría ahí, lo único que debía hacer Ron era dejar todo en orden, desaparecer las velas, las batas y todo lo que hubiera hecho aparecer por medio de magia.
Bajaron desayunar mientras la chica se detenía en los cuadros y en las armaduras de los pasillos, el castillo era precioso y contaba con muchas habitaciones, el comedor estaba tras una puerta que había en la galería, la mesa era rectangular y muy larga, el joven corrió la silla de la cabecera para que su esposa se sentara, luego camino 6 metros y se sentó en la otra punta de la mesa, tomo la varita de su bolsillo y un delicioso y contundente desayuno apareció en la mesa.

-¿Sabes? Estas muy lejos, si te pido que me des la mantequilla me la tendrías que aventar jajaja.

El chico lo sabía pero le pareció gracioso acomodarse en el otro extremo,

-Ven conmigo- le dijo, ella salió de su asiento como un rayo y fue hasta su esposo, su marido la tomo de la cintura y la sentó en sus piernas.

-¿A si esta mejor?- pregunto su esposo
-Mucho…

Tomaron el desayuno entre mimos y caricias, había tanto para comer que la chica no sabía que probar primero, cuando saciaron su apetito, el joven la llevo hasta el baño principal.

Era un cuarto muy grande, de muros color arena como la habitación, Ron lleno una especie de bañera con agua caliente, tomo de la mesita ubicada al lado del espejo una botellita y la volcó en el agua, al instante miles de burbujas y espuma brotaron en la superficie, le quito la bata a su esposa y la ayudo a entrar en la cálida tina, el agua era deliciosa, cálida y relajante, luego entro él, estuvieron un rato en el agua dejando que el aroma dulce de la espuma penetrara en sus poros.

Pare ella era como una visión de una obra de arte, su marido era guapo, simpático, inteligente, era todo lo que ella deseaba. Él tomo su cadena con la mano derecha y la vio a plena luz del día.

-Es preciosa Herm-
-Sabes, los muggles dicen que es de buena suerte tener un trébol.
-Bueno, yo tengo mucha suerte, te tengo a ti.

Luego de una hora de jugar con la espuma en el agua, abandonaron con desgano el delicioso baño, debían irse, los esperaba su luna de Miel.

En casa de los Potter Ginny y su esposo aun dormían, la fiesta había terminado al amanecer, Ginny que estaba transitando su sexto mes de embarazo fue la primera en abrir los ojos, sus talones todavía le dolían a causa de lo mucho que había bailado, fue hasta el baño y se dio ducha para relajar su cuerpo, estaba muy contenta por su hermano, su alegría era tal que sin darse cuenta comenzó a canturrear mientras se bañaba, salió del baño envuelta en una toalla y fue hasta su sala, al rato vio que una lechuza entraba volando por su ventana, el animal tenía agarrada en su pata izquierda el profeta, coloco las monedas en la bolsita de cuero de la otra pata y la lechuza salió volando por la misma ventana por la que había llegado, se preparo un taza de café y se sentó en su sillón, cuando desdoblo el diario vio en primera plana que un grupo de magos de desconocido origen habían atacado al amanecer el pueblo de Hogsmeade, Ginny a penas leyó la noticia, salió disparada al cuarto y despertó a su marido, le coloco los lentes sobre la cara y lo obligo a leer, el dormido mago apenas comprendía lo que pasaba, se refregó los ojos y miro el diario con mayor detenimiento, se levanto de la cama con el diario en la mano y camino hasta la sala, en ese momento llamaron a la puerta. Harry se apresuro para abrir.

-¿Quién es?- Preguntó. Era Dorcet, El auror tenía cara de mal dormido.
-Pasa Dorcet,
-Han atacado Hogsmeade.
-Acabo de leerlo en el profeta, ¿como el diario lo supo antes que yo?, ¿Porque no me avisaron antes?
-Yo recién me entero, el secretario me envió a buscarte.
-¿Hay testigos?
-Si, muchos, pero nadie puede describir a los atacantes.
-¿Estaban enmascarados?
-No, llevaban las caras pintadas.
-Que extraño, bien lleva a Ginny a casa de su madre, yo iré directamente a Hogsmeade.

Su mujer venía entrando en la sala ya cambiada.

-¿Porque debo irme, te preocupa algo?
-No mi amor, es que no sé a qué hora regresare y no quiero que estés sola, no pasa nada,

Harry se cambio rápidamente, luego le dio las llaves de auto a Dorcet.

-No se conducir.
-No puedo creerlo, bien, vamos, tú también Dorcet,

Los tres se subieron al coche y Harry dejo a Ginny en la madriguera, luego él y Dorcet montaron sus escobas y desaparecieron en el cielo azul.

RON y Hermione ya estaban arriba del avión, el pelirrojo se agarraba a su asiento con fuerzas, estaba aterrado, no comprendía como semejante aparato se elevaba sin magia, su mujer trataba de calmarlo diciéndole que era como volar en escoba.

-No es lo mismo mi amor, en la escoba yo conduzco y veo que hay adelante, en cambio aquí estoy en las manos de un muggle,

-Mira por la ventana, es muy linda la vista,

El auror se asomo por la ventanilla, estaban volando por encima de las nubes, la vista era muy bonita pero aun así, seguía prefiriendo volar en escoba.

Harry aterrizo junto a Dorcet en Hogsmeade, interrogaron a los lugareños y todos decían lo mismo, el pueblo mostraba evidencias de haber librado una batalla.

Los atacantes habían golpeado a las personas que se cruzaban en su camino, rompieron vidrieras y quemaron los cestos de basura

-No entiendo lo que buscaban, no se han llevado nada.

A Harry estas palabras lo hicieron pensar, era cierto, no se habían llevado nada, ¿qué querían estos desconocidos?, fueron hasta las tres escobas y charlaron con Madame Rosmerta, la mujer se alegro de ver a Potter en el lugar, estaba un poco nerviosa, su local no había sufrido grandes daños, sin embargo lo que más preocupaba a la mujer era la irrupción de magos desconocidos en el pueblo y de inmediato interrogo:

-¿Donde estaba el ministerio? ¿Cómo es posible? cuando llegaron los primeros aurores ya hacia dos horas que estos imbéciles se habían ido, ¿donde estaban todos?
-Rosmerta, ¿no has identificado a nadie?
-No, si lo hubiera hecho te lo diría Potter. No tienes idea de lo que ha pasado ¿verdad?
-No, vamos a investigar, en cuanto sepa algo te avisamos, en principio parece solo un acto de vandalismo.

Al salir del local se encontró con los gemelos, al enterarse de la noticia fueron a ver qué había pasado, ellos tenían una sucursal de su tienda en el pueblo y Fred lo llamo:

-Harry que bueno verte, ven.

Apartaron al Auror de las miradas de los pueblerinos y lo llevaron por una calle medio desierta.

-¿Qué pasa?
-Creemos que debes ver esto, mira.- Le decía George

El gemelo le entrego a Harry un pedazo de pergamino escrito en letras rojas. Y Fred le explicaba:

-Estaba pegado en la puerta de la tienda.

El papel tenía escrito en letras grandes -TRAIDORES-

-¿Alguna idea de quien fue?- Preguntaba George a su cuñado
-No, vayan a la madriguera y quédense ahí, envía a tu padre al ministerio.
-pero Harry…
-Ahora Fred, vayan.

El moreno mago busco entre la gente a Dorcet, al hallarlo le ordeno que fuera al ministerio y se asegurara que Percy seguía en su celda.

-Sino está ahí ve a la madriguera por red Flu y dile a Ginny que vaya con su familia a la casa segura, si él sigue ahí, no digas nada, no quiero que se entere de esto.

Dorcet se elevo en el cielo y desapareció de la vista de Harry, Más Aurores llegaron al lugar, tomaron más declaraciones y dejaron una guardia de tres Aurores en el pueblo.

Potter salió del pueblo con el papel que le entrego Fred en su bolsillo. ¿Quién pensaría que los gemelos Weasley eran traidores?

Ron se había quedado dormido en su asiento mientras Hermione leía un diario muggle, una voz anuncio por los parlantes que en 10 minutos aterrizarían, había sido un viaje medianamente largo, por suerte el Auror se había dormido.

El pelirrojo sintió un gran alivio al pisar tierra firme, dentro del Aeropuerto se estaba muy bien, pero en cuanto pusieron un pie en la acera un calor agobiante los inundo.

La Polinesia está compuesta por una serie de islas, ellos iban a TAHITI, se hospedarían por 7 días en el hotel LE MERIDIEN, Subieron a un Jeep y un chofer los condujo hasta el hotel, el paisaje era hermoso, los dos abrían los ojos para observar todo cuanto podían.

-Mira Herm, allá… ¡Es el mar!

A lo lejos pudieron ver un pedazo del azul mar, cuando doblaron por la carretera el mar se mostró imponentemente frente a ellos.

Al llegar al Hotel una persona perteneciente al personal los ayudo con las valijas, en la recepción Hermione anuncio.

-Buenas tardes, tenemos reservaciones para el Sr. y la Sra., Weasley,

El joven se sonrió, le gustaba como sonaba eso de la Sra. Weasley, llegaron a una habitación amplia con una cama matrimonial de dos plazas y media, ventanas corredizas que oficiaban también de puertas, a través de los grandes vidrios se podía ver el mar,

-Desde aquí se pude ver el amanecer- Dijo el botones.

El muchacho dejo las valijas y se quedo mirando a Ron, este le sonrió y luego de unos segundos:

-¿Que me miras?- le decía Ron al botones
-Oh, disculpe- le dijo Hermione mientras metía la mano en su cartera y le entrego la propina,
-¿Por qué le das dinero?
-Es una costumbre muggle: el botones trae tu valija y bueno..Se le da una propina.
-Cámbiate, nos vamos al mar…- dijo su flamante esposo sin darle mucha importancia a lo de las propinas.

En el ministerio Dorcet comprobó que Percy seguía en su lugar, tal y como le ordeno Harry aguardo.

Potter llego rato después y se alegro al saber que el petulante hermano de su esposa seguía en su celda y Dorcet le pregunto:

-¿Deberíamos avisarle a Ron?
-¿Eh? No claro que no, esta de luna de Miel, además, hay muchos Aurores aquí, ya hemos pasado por cosas parecidas lo mejor es investigar, Ron llegara en 7 días.