Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
FRED Y BELINDA
Cuando bajaron a la playa se encontraron con un paisaje majestuoso, la arena era blanca como la nieve, el mar de un azul intenso era tan cristalino como el agua, la joven tomo de su bolso protector solar y froto la espalda y el rostro de su esposo, Ron estaba tan deseoso de meterse en el agua que apenas se dejo colocar el bronceador, tomo a su esposa en brazos y la llevo hasta el agua, se adentro en el mar con ella y dejo que la cálida y salada agua los mojara, jugaron como niños, se tiraban agua, nadaban, él la cargaba en brazos y luego la lanzaba al mar, la chica salía flotando a la superficie buscando venganza, se reían y disfrutaban como nunca antes.
Salieron del mar solo para comer, tomaron sol y regresaron al agua, se bañaron hasta que los encontró el atardecer.
Él la tomo de la mano y juntos caminaron por la orilla, el viento acariciaba sus cabellos y la arena parecía una alfombra bajos sus pies, hablaron de la vida, del futuro, de lo felices que eran.
Regresaron después de 1 hora de caminata, los esperaba un baño reparador y una cena muy especial.
Harry leía una y otra vez la declaración de los habitantes de Hogsmeade, todo parecía ser un acto de vandalismo, -Quizás algunos jóvenes revoltosos-Pensó.
De todas maneras, solicito a los Aurores que estaban de guardia en Hogsmeade un informe diario de lo que acontecía en el pueblo.
El secretario parecía estar seguro de que solo se trataba de una revuelta de jóvenes, Harry no estaba tan seguro, la nota que había aparecido en la puerta de la tienda de los gemelos tenía mucho que ver con esto, pero no sabía en qué parte del rompecabezas ubicarlo.
En el cuarto el joven matrimonio tenía un jacuzzi muy grande, Hermione lo lleno de agua y juntos se dieron un baño espumante.
-Sabes, estoy agotado.
-Yo también jajaja
-Este lugar es como de sueños, tu padre nos ha hecho un regalo maravilloso.
El Auror la llamo con su dedo haciéndole señas de que se acercara a él, cuando la tuvo al lado la tomo del rostro y la beso con pasión, estaban en lo mejor de su beso cuando sonó el teléfono que estaba en la pared del baño.
-¿Qué es eso?
-El teléfono.
La chica atendió y la voz del conserje le informo que la cena de bienvenida tendría lugar a las 8 en punto.
-Hay una cena de bienvenida, nos queda media hora para bajar al restaurante.
-Media hora…Puedo hacerte muchas cosas en media hora…
Llegaron a la cena a las 8:15, el mozo los recibió en la entrada y coloco un collar de flores en el cuello de cada uno, los llevo hasta la mesa, el lugar era muy bonito, las paredes eran de vidrio y desde su mesa se podía ver el mar bañado por la luz de la luna.
La mesa que ocupaban tenía en el centro dos velas flotando en un recipiente con agua, la castaña se quedo mirando las bellas velas mientras el mozo les servía vino en las copas, brindaron mirándose a los ojos y luego bebieron.
Cuando todos los recién llegados al lugar se acomodaron, las luces se bajaron y un hombre vestido con ropa típica de la región apareció en el centro del escenario rectangular, hablo en lengua nativa y luego escupió fuego hacia el techo, Ron aplaudió en el acto, nunca había visto escupir fuego a un humano, para él los únicos que tenían esta capacidad, eran los Dragones.
Unos tambores sonaron en el costado del escenario y 6 mujeres aparecieron menando las caderas y ondulando sus brazos, el ritmo de tambores se hacía cada vez más rápido y para el asombro de las presentes, las caderas de las mujeres seguían el compás también a gran velocidad, terminaron el baile con las rodillas en el suelo y los brazos elevados al cielo.
Uno de los bailarines explico que a continuación se realizaría la danza de alabanza a la luna y explico lo siguiente:
-La danza a la luna se realiza desde hace siglos por mis antepasados, se le pide a la Diosa Luna que proteja a nuestras mujeres, La Diosa Luna las cuida durante el embarazo y protege a nuestros primogénitos
Al terminar su pequeño relato tenía la atención de todos los presentes, Ron tenia los codos apoyados en la mesa y sostenía con sus manos su rostro, nunca había conocido una cultura así, nunca pensó que este grupo de Muggles fueran tan especiales.
Los bailarines hombres que estaban sobre el escenario, levantaron sus brazos al cielo y cantaban en una legua que los demás no podían comprender, pero con el gesto de sus cuerpos dejaban claro su pedido.
Los hombres alzaban sus brazos y daban saltos como si quisieran tocar la luna con sus dedos, luego señalaban a las mujeres y giraban sobre si abrazando sus propios cuerpos, la música de tambores era muy pegajosa, el público comenzó a batir palmas para acompañar la danza, el pelirrojo miraba todo como un niño que ve el mundo por primera vez, la danza termino y el joven matrimonio estallo en aplausos.
Los bailarines se retiraron y los mozos se dedicaron a atender las mesas, los jóvenes decidieron comer mariscos y ensaladas. Mientras esperaban su cena el chico tomo de la mano a su esposa diciéndole cosas hermosas:
-Sabes, eres la mujer más bella del mundo.
La chica movió sus pestañas nerviosamente.
-¿No me crees? Eres la persona más hermosa del mundo, te quiero tanto Herm, no sé cómo es posible querer así, amarte como te amo.
-Mi amor, tu eres precioso, yo solo soy hermosa porque tú me miras…
-No seas modesta por favor, hoy cuando te vi con el traje de baño, wooo, casi me da un infarto jajaja.
Estuvieron así, diciéndose cosas bonitas durante un buen rato, durante este tiempo se olvidaron de todos, se olvidaron que no estaban solos en el lugar, sin darse cuenta sus bocas se unieron en un profundo beso por encima de la mesa, regresaron a la realidad cuando el mozo se canso de esperar a que terminaran de besarse y los interrumpió haciendo un sonido con su garganta-AJEMM-AJUNMM, no basto con esto, entonces tosió fuerte.
-Oh, perdón- dijo el pelirrojo
El mozo sirvió pequeñas bandeja con diferentes tipos de mariscos y ensaladas.
-Probare este.- dijo Hermione
Llevo a su boca un marisco de color salmón.
-uhmmm, Es muy rico.
-Yo probare este.
Tomo un marisco color gris, inmediatamente lo saco de su boca.
-Es horrible-Dijo poniendo cara de asco.
-Come de este.
Los chicos pasaron la velada dándose de comer en la boca y besándose a cada oportunidad, bebieron y brindaron varias veces por su amor.
Al terminar la cena los invitaron a salir a la playa, estaba por comenzar una fogata con una gran fiesta junto al mar.
Por primera vez miraron a su alrededor, había muchas parejas, matrimonios grandes, pareja jóvenes y gente de todas partes del mundo, en la playa colocaron una barra libre y la música sonaba a todo volumen, se divirtieron bailando y conversando con otra gente, luego se alejaron y caminaron por la orilla del mar a solas tomados de la mano.
Regresaron a su cuarto a altas horas de la madrugada, se tumbaron en la cama vestidos y se durmieron abrazados.
Harry seguía sin comprender que significaba la nota que encontraron los gemelos en la puerta de su tienda, sabía que ese dato sería de gran valor, ya era muy tarde y decidió regresar a su casa no sin antes enviar una nueva guardia al pueblo.
Fred se estaba alistando en su casa para salir.
-¿A dónde vas?- pregunto su gemelo
-Eh...Voy a salir.
-¿A donde? oh, claro con Belinda jajaja
-Cállate quieres.
-Me parece muy bien hermanito, me cae bien la chica, solo procura que te reconozca bien, no quisiera que un día aparezca y me confunda y ….sin querer me bese a mi jajaja
Fred le arrojo una toalla a su hermano en la cabeza, la broma no le hacía gracia.
-¿A qué hora llegaras?
-Que te importa.
-Lo que pasa es que si tu sales, me gustaría invitar a Sofía, regresa mañana quieres.
-¿Qué? ¿Y como quieres que haga eso?
- No lo sé, pero hoy me toca a mí, no regreses hasta mañana.
Fred salió de su casa de muy mal humor, él y su hermano se turnaban para estar solos en la casa y esa noche le tocaba a su gemelo, en otras ocasiones Fred se quedaba con algún amigo después de una fiesta, esta noche sería diferente, cenaría con Belinda, pero no creía tener tanta suerte como para no regresar.
Simplemente cuando estuvo a fuera de su casa desapareció, llego a la casa de Belinda a la hora acordada, toco el timbre del apartamento y la joven le dijo por el portero eléctrico que empujara la puerta y entrara, una vez adentro, se miro en el espejo del palier antes de subir por la escalera que lo conduciría al primer piso donde vivía la chica.
La joven doctora ya lo estaba esperando en la entrada de su casa. La única casa muggle que había conocido Fred había sido la casa de los tíos de Harry que no eran muy agradables.
El apartamento de Belinda era alegre, eso fue lo que él pensó, en el comedor además de una mesa de madera barnizada para cuatro, había una lámpara de pie con una pantalla amarilla, un sillón rojo de dos cuerpos y cuadros con pinturas muy bonitas.
La chica había cocinado, cenaron y conversaron mucho, se estaban conociendo, ella le contó todo acerca de la medicina muggle y él le hablo sobre la magia, los viajes en escoba y los viajes en chimenea, le hablo de Hogwarts, de sus productos…
Ella lo miraba encantada, nunca había conocido a nadie tan interésate, él la miraba igual.
Esa noche Fred tuvo suerte, los encontró el amanecer en medio de la charla, se despidieron con pocas ganas de cortar tan bella charla, no acordaron un nuevo encuentro, pero no pasaría mucho sin que se vieran nuevamente.
El gemelo salió del edificio y en lugar de desaparecer camino sin rumbo muchas cuadras con las manos en los bolsillos de su chaqueta, esta chica lo inquietaba. Su corazón estaba algo agitado.
Fred Weasley era un gran mujeriego, las fiestas en su tienda eran famosas, tenía una vida prospera y sin sobresalto económicos, podía tener a cualquier bruja, sin embargo, Belinda lo cautivaba, era bella inteligente y tenía un gran sentido del humor, pero también era muggle, total y absolutamente muggle.
¿Sería ese un problema para él? –Para mí no-Pensó, y ¿para ella? Camino hasta que se dio cuenta que estaba perdido, no sabía dónde estaba, se ubico en el lugar, lo miro detenidamente y luego desapareció.
A la mañana siguiente Ron se despertó en la enorme cama, tanteo con su mano buscando a su mujer, pero esta no estaba, se incorporo violentamente, al hacerlo pudo ver a su esposa sentada en el suelo con las piernas cruzadas mirando el imponente amanecer.
-¿Has visto algo más bello que esto?- Preguntó la castaña.
