Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Me tardare un poquito mas de lo normal unos dias
Foaby
EL CORCEL NEGRO
Percy se encontraba en su celda, caminaba de un lado a otro, ni por un minuto dejo su petulancia a un lado, a pesar de su compleja situación, su rostro indicaba una dura severidad y parecía algo complacido, como si estuviera orgulloso de algo.
Su cabeza maquinaba la manera de zafar de la situación. Su padre llego con Harry a visitarlo le guardia les dijo:
- Solo unos minutos.
-Hola- dijo el Sr. Weasley
-Vaya, vaya, pero si es Harry Potter, disfrutas de esto ¿verdad?
Harry no contesto, se limito a pararse en un costado y dejar al padre del detenido hablar:
-He venido porque… Te llevaran a juicio, creí que lo mejor era que yo te lo digiera.
-Eso no cambia las cosas.
-Pero no has hablado, es evidente que no tienes información, pero la acusación es por traición, la pena será alta hijo.
-Me da igual, he hecho lo correcto.
-Ni siquiera ahora que te encuentras aquí dejas de comportarte como un pedante.
-Quizás Padre, no sea yo el pedante, lo que pasa es que tú eres muy poco y no estas a la altura de la situación.
Harry no aguanto más y le dijo:
-Como te atreves a hablarle así a tu padre! Eres un maldito cobarde, pagaras por la traición Percy.
-Oh Potter, hablas. Hace mucho le dije a mi hermano que se alejara de ti, es una lástima que no me haya escuchado.
-Nos vamos, solo…Pensé que debías enterarte lo del juicio por alguien de tu familia.- Dijo el Sr. Weasley
Harry y el padre del pelirrojo detenido salieron de la celda, Percy se acerco a los barrotes y grito:
-No tienes nada Potter, nada, no me van a culpar, no he hecho nada.
El moreno Auror siguió su camino sin mirar atrás.
Percy se recostó en su cama y cruzo los brazos atrás de su nuca, miro al techo y sonrió.
El mar estaba salvaje, las olas eran cada vez más alta, los chicos miraban al embravecido océano por la pared vidriada del restaurante, el cielo estaba oscuro, grandes rayos se asomaron entre la nubes, la chica le tomo la mano a su marido y lo miro a los ojos.
-Que tal si nos vamos al cuarto y….
-Vamos.
Se levantaron de su mesa en dirección a la salida, el guía de las excursiones los alcanzo antes de de que salieran:
-Sr. Y Sra. Weasley. No se vayan, como el día está muy feo estamos organizando un concurso de…
-Gracias, pero estamos cansados y nos… - interrumpió el pelirrojo
-Será muy divertido, es un concurso de magia, ninguno de los huéspedes es mago, solo se trata de divertirse, hasta hay un premio.
Los chicos se miraron a los ojos.
-¿Y que dan de premio?- pregunto Hermione
-Oh, un lindo paseo en lancha. Tienen una hora para ir a su cuarto y preparar el show, luego nos reuniremos todos aquí y una a una las parejas irán pasando. Pueden utilizar cajas, manteles, bueno, todo lo que encuentren, será muy divertido.
El pelirrojo le pregunto a su esposa si tenía ganas de pasear en lancha, ella asintió con la cabeza y le dijo al guía:
-Muy bien, nos vemos en una hora.
-¡Fantástico!
El matrimonio se fue a su cuarto tomados de la mano, en el ascensor el Auror le comento a su esposa que esto era pan comido, la chica lo miro con el seño fruncido.
-No podemos hacer magia, está lleno de muggles, no es justo que ganemos así, debemos hacerlo como ellos.
-Pero que dices, yo no sé hacerlo de otra manera.
-Lo haremos como los otros, será divertido, además es justo, si ganamos lo haremos en buena Ley.
Su marido no dijo nada, pero su mujer se comportaba como cuando iban al colegio, no conocía a nadie con más sentido de la justicia que ella, sabía que su mujer tenía razón, -Hubiera sido divertido-Pensó.
Ya en el cuarto se cambiaron de ropa y Hermione le contó como hacían trucos los muggles.
-Los magos muggles, son ilusionistas, no magos, recuerdas el chico del tren, ese que me contaste que hizo un truco
-Si, claro.
-Bien podemos hacer algo así, con cartas.
-No tenemos cartas.
Ella tomo su varita y él la apunto con el dedo.
-No Sra. Weasley, sin magia,
Lo dijo divertido, le daba un poco de su propio chocolate.
-Bueno, no se otro truco.
El auror tomo su varita e hizo aparecer un mazo de cartas.
-Tienes razón las necesitamos, bien explícame como es el truco.
A la hora todas parejas estaban en el restaurante, seguía lloviendo a cantaros, agruparon las mesas alrededor del escenario y los jóvenes vieron que los demás se lo tomaron muy enserio, la mayoría estaban disfrazados, el matrimonio mayor era el más vistoso, el hombre llevaba puesta una camisa de grandes flores con una corbata y bermudas, su mujer llevaba un vestido largo de color violeta y tenía sobre su falta una caja, un mantel y un pañuelo de seda.
Un matrimonio joven que estaba a la izquierda de los recién casados, estaban preparados con grandes sombreros en sus cabezas, los cuales no se quitaban por ningún motivo, también llevaban manteles largos sobre una caja verde.
La primera pareja en pasar eran unos turistas de la india, el guía los presento, el hombre metió la mano en la manga de su chaqueta y comenzó a tirar la punta de un pañuelo de seda de color blanco, luego salió anudado al primero otro de color rosa, luego otro de color violeta, en total saco 15 pañuelos de seda de su maga, el pelirrojo lo miro estupefacto.
-¿Como lo hizo?
La chica aplico la lógica y le dijo:
-Es fácil, ellos son de la India , las mujeres allí usan muchos pañuelos de seda que se anudan a los vestidos y su largas trenzas, los anudo y los metieron dentro del manga, es muy fácil, no ocupan espacio, son muy finos, es obvio que no se notarían dentro de la manga.
Para él fue lo mismo que nada, no sabía nada acerca de las mujeres indias, por lo tanto su compresión sobre el tema de los pañuelos fue muy poca.
Después de los pañuelos, la mujer se coloco un sombrero en la cabeza, y su marido levanto un mantel tapándole al publico la visión, dijo unas palabras mágicas graciosas, la gente se rió y el las repitió unas cuantas veces, después soltó el mantel y todos vieron que la mujer tenía puesto otro vestido.
-¿Como lo hizo?
-Antes llevaba un vestido que era una especie de bata. Se lo quito y lo escondió, es muy fácil.
Ron asintió con la cabeza, pero en realidad no comprendía.
Luego fue el turno del matrimonio mayor, más que un truco de magia, fue un acto cómico, se les cayó el mantel revelando lo que tenían preparado, luego a él se le vio por la manga de su camisa un ramito de flores que tenia pegado al brazo, de igual manera todos aplaudieron y el matrimonio mayor se rió con ganas.
Las siguientes parejas no mejoraron mucho salvo una pareja de americanos que en cuanto subieron mostraron por dentro su sombrero vació y luego sacaron del una pequeña tortuga.
-¿Y este como lo hizo?
La chica miraba fijo a la pareja y dijo:
-¡No tengo idea!
Luego la mujer saco de la oreja de su marido un largo collar de perlas, la castaña se estaba preocupando, eran muy buenos, los americanos terminaron su función con un convincente truco de cartas. Todos aplaudieron habían sido los mejores lejos.
-Yo quiero ganar el viaje en lancha. Podemos ser muy disimulados
Dijo el pelirrojo a lo que le contesto su esposa:
-Oh, está bien, ¿tienes tu varita?
Él le sonrió de oreja a oreja y le susurro al oído:
-La tengo en mi bolsillo.
-Muy bien vamos.
Subieron al escenario dejando el mazo de cartas sobre la mesa, lo primero que hicieron fue lo siguiente:
El pelirrojo levanto el mantel cubriendo a su esposa, ella saco la varita con disimulo del bolsillo y apuntándose se cambio la ropa en cuestión de segundos, el tiro el mantel al piso y todos aplaudieron.
Luego Hermione levanto el mantel y tapo a su esposo, el se apunto con la varita y se cambio de ropa, cuando la chica tiro el mantel los aplaudieron y el matrimonio mayor se puso de pie vitoreando.
La castaña coloco los brazos pegados a su cuerpo, el auror la tapo con el mantel y ella cerró los ojos se concentro y desapareció, cuando el pelirrojo dejo caer el mantel y los demás vieron que la chica no estaba el guía exclamo:
-¡Tenemos a los ganadores!
La americana se levanto con soberbia de su asiento y pregunto dónde estaba la castaña, la chica apareció tras el telón que estaba atrás del pelirrojo y el guía dijo:
-Muy bueno, muy bueno, deberíamos contratarlos jajaja. ¿No me digan que son magos?
El chico puso cara de horror y su mujer lo salvo.
-No, somos comerciantes, pero hemos leído varios libros de magia, solo como hobby claro.
Todos, menos los americanos aplaudieron ellos tenían el viaje ganado.
Pasaron el resto de la tarde en el restaurante, tomaron té de durazno con ricas tortas, el matrimonio mayor se acerco a felicitarlos y la chica los invito a sentarse, eran personas muy agradables, hacia 40 años que estaban casados, tenían 4 hijos y 6 nietos, el joven matrimonio les contó de su boda, omitiendo los detalles mágicos, y los felices que eran juntos.
Cuando el té y las tortas se terminaron se fueron retirando a sus cuartos.
Percy, esperaba en su celda, no un milagro, el no creía en la suerte sino en la justicia, por algún motivo tenía una confianza ciega en su suerte.
Harry estaba en su casa sentado en la mesa de la cocina leyendo las anotaciones de Ron, estaba con el informe de la redada en donde habían herido a su amigo, esa noche llegaron a la casa en donde se suponía estaba el mago tenebroso que se hacía llamar el maestro, lo que aconteció fue terrible, todo había sido una trampa, una cantidad de magos los rodearon y el pelirrojo se había salvado de milagro.
Para ese entonces Ron ya sospechaba que un traidor los estaba delatando, de igual manera las piezas no encajaban, si el traidor era Percy, no actuaba solo, ¿quien más estaba con él?
Dejo los papeles en la mesa y se llevo las manos a la cara. Su esposa entro en la cocina y lo abrazo:
-Ya es tarde mi amor, vamos a la cama.
Harry se giro en su silla y abrazo a la pelirroja rodeándola por la cintura y apoyo su oído en el vientre de su esposa,
-Los amo-Dijo en voz alta,
Ginny no dijo nada, conocía a su esposo sabía que algo le preocupaba. Lo tomo de la mano y lo condujo hasta el cuarto.
Hermione dormía como un ángel, se movió en la cama y estiro su mano, abrió un ojo y vio la cama vacía, se incorporo comprobando que su marido no estaba allí.
Dormida como estaba salió de la cama y fue hasta el cuarto de baño, llamo a la puerta y como nadie respondió la abrió, el lugar estaba vació, fue hasta las puertas de vidrio y corrió las cortinas, miro a la playa buscando con la mirada a su esposo, pero no lo divisaba, en ese momento, la puerta del cuarto se abrió y Ron apareció con el pelo mojado, la maya de baño y una remera amarilla.
-¿Dónde estabas?
-Vístete.
-¿Qué?
-Que te vistas y te pongas el traje de baño, te espero abajo.
Sin más salió del cuarto.
Su esposa estaba sorprendida pero le hizo caso, se lavo la cara, los dientes, se puso su traje de baño y un vestido, tomo su bolso y bajo.
En la mesa del restaurante estaba su marido que la esperaba con tazas de café y tostadas, ella se acomodo en la silla y pregunto nuevamente.
-¿Dónde estabas?
-Nadando
-¿Qué? ¿Nadando?
-Toma tu desayuno y nos vamos.
-¿A dónde?
-Quiero mostrarte algo.
La tormenta había pasado y sol brillaba cálidamente sobre el cielo azul, la chica tomo su café expectante, no tenía idea de lo venia.
El matrimonio mayor llego a una de las mesas y los saludaron con la mano, el pelirrojo se acerco a ellos y les regalo los boletos del viaje en lancha, la castaña lo miro atónita, ¿que estaba haciendo su esposo?
El auror regreso a su mesa con cara de felicidad.
-¿Que has hecho?
-No lo vamos a necesitar, hoy es nuestro último día y quiero que lo pasemos totalmente solos.
Su mujer no comprendió bien, pero dejo que todo continuara, cuando se retiraron, el matrimonio mayor los saludo con la mano dando las gracias.
Salieron del hotel y caminaron hacia playa, los primeros turistas ya estaban en sus reposeras tomando sol, caminaron por la orilla hasta que la chica vio a lo lejos una gran palmera.
-¿Que es lo que está atado a la palmera?
De lejos parecía como una mancha negra. La castaña corrió hacia la palmera, cada paso que daba la imagen negra se hacía más y más nítida, su marido corría tras ella.
-Oh Ron, es…oh por Dios.
Un hermoso caballo negro estaba atado a la palmera, era un corcel hermoso, ella llego hasta el animal y le acaricio la nariz, el animal movió su cabeza complacido.
-Es hermoso mi amor, ¿de dónde lo sacaste?
Ron saco la varita del bolsillo de su bañador, lo había traído hasta ahí por medio de magia, lo había traído para ella.
Desato el hermoso animal de la palmera y lo monto, le extendió su mano y la chica subió también, anduvieron por la playa galopando suavemente sobre el lomo del dócil caballo, luego él la tomo con fuerzas de la cintura y galoparon a mayor velocidad, anduvieron casi una hora, llegaron a un lugar desierto, era una playa que tenía forma de herradura, las palmeras y la vegetación estaban muy cerca de la orilla, era un paisaje soñado, bajaron del caballo y él le quito el vestido dejándola con su traje de baño, se quito su remera amarilla y la tomo de la mano, se metieron al mar, no hubo necesidad de nadar , el océano en ese lugar parecía una pileta de agua transparente, cuando el agua les llegaba arriba de la cintura pudieron verse los pies de lo cristalino que era el mar, él la tomo la cintura y la trajo hacia él, la beso con pasión, su lengua exploro cada espacio de su boca, le acaricio la espalda con ternura, ella lo rodeo del cuello y devolvió el beso con la misma pasión, bajo sus manos hasta su tostado pecho haciendo que él se estremeciera, Ron dio rienda suelta a su pasión, sin medirlo, acaricio sus pechos y desprendió el corpiño de su bañador, ella se cubrió el cuerpo,
-No hay nadie aquí, confía en mí, no dejaría que nadie te mirara
Ella se dejo hacer, le acaricio los desnudos senos y la beso nuevamente, ella lo abrazo y sin saber cómo caminaron abrazados hacia la orilla de la desierta playa, recostó suavemente a su mujer en la orilla, las pequeñas olas mojaban sus pies, las manos de él palpaban con deseo los pechos de la castaña
-TE AMO-Dijo ella.
Sus bocas se besaban con deseo, se quitaron la ropa, él acaricio el cuerpo desnudo de su mujer, se subió sobre ella separándole las piernas… lenta y dulcemente hicieron el amor en la orilla del mar, luego sin pudor, se bañaron desnudos en el cristalino océano, pasaron el día juntos, alejados de toda mirada, comieron en la arena y se durmieron abrazados con la brisa marina que les acariciaba la piel, cuando despertaron se besaron nuevamente, se vistieron y regresaron a caballo andando lentamente en su última tarde en la paradisíaca isla.
