Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


DIARIO EL PROFETA

El domingo al medio día todos se juntaron en la madriguera, la joven pareja fue la última en llegar, la castaña y su marido venían con unas bolsas llenas de regalos para todos, cuando entraron en la cocina todos aplaudieron y se pusieron de pie para recibir al nuevo matrimonio, Molly desde luego fue la primera en abrazar a su hijo, lo rodeo con sus brazos como si hubieran pasado mil años sin verlo, le beso la frente y lo estrujo cariñosamente contra ella.

Los padres de Hermione abrazaron justos a su hija que les regreso el emotivo saludo, luego fue el turno de Harry, el moreno abrazo a su pelirrojo amigo y mientras lo hacía le dijo al oído

-Tengo mucho que hablar contigo.

Ginny estaba muy emocionada, todos los saludaron y se sentaron en la mesa a comer un delicioso almuerzo, Fred estaba contento de que su hermano y cuñada hayan regresado, pero estaba callado y no hacía las bromas de costumbre, la castaña lo noto y raro y en cuento pudo se acerco a él para conversar:

-Fred, ¿te encuentras bien?
-Si, claro, estoy algo cansado.

Su gemelo, que sabía lo que le pasaba a su hermano, lo miro atentamente.
Los jóvenes contaron a la familia lo hermoso que era el lugar, la excursión al volcán y el concurso de magia, todos rieron con la historia.

Molly había colocado sobre la larga mesa un mantel blanco bordado, sobre el mantel había una copa para cada uno de los comensales, las paneras rebosaban de pan de cebolla y queso, luego de que todos estuvieron en sus sitios saco del horno pastel de carne y papas asadas, todos comieron hasta el hartazgo, el pelirrojo comía como si no lo hubiera hecho en años, la Sra. Granger no dejo ni por un minuto de alabar la buena mano de Molly para la cocina.

Luego del almuerzo tomaron café y Harry se acerco a su amigo y le pidió que dieran un paseo.

George aprovecho y se sentó al lado de Hermione y le contó la causa de la mala cara de su hermano, la chica comprendió la situación de inmediato y prometió hablar con su prima para saber que pasaba, Fred que estaba de muy mal humor saludo a todos y se fue solo a su casa.

En el jardín de la madriguera el frío se sentía hasta los huesos. Ron se metió las manos al bolsillo y escucho a su amigo:

-Han atacado Hogsmeade
-¿Qué? ¿Cuándo?
-El otro día, estoy preocupado porque creo que Percy tiene que ver y no encuentro conexión alguna.
-¿Percy?
-Si, ya sé que está detenido, lo que me pregunto es quien lo ayuda. Pero hay más.

Saco de su bolsillo una nota y se la entrego a su amigo, el pelirrojo pudo leer en ella

TRAIDORES

-¿Donde encontraste esto?
-Estaba pegada en la puerta de la tienda de Fred y George
-¿Se llevaron algo?
-Nada, eso es lo más extraño, parece que la única intención fue dejar la nota.
-Alguien vio algo ó identifico a los agresores.
-No, llevaban las caras pintadas, nadie los reconoció.
-¿Y por qué estas tan seguro de que Percy está metido en esto?

En ese momento Hermione salió al jardín y abrazo cariñosamente a su marido tomándolo de la cintura.

-Que cara Harry, ¿qué pasa?
-Le estaba contando a Ron que atacaron el pueblo de Hogsmeade.

La castaña se sorprendió y soltó a su esposo.

-¿Cuando?
-Hace unos días, Harry dice que no se han llevado nada, pero dejaron esta nota en la puerta de la tienda de los chicos.

La joven miro la nota y pregunto.

-¿Detuvieron a alguien por esto?
-No, le contaba a Ron que nadie los pudo identificar, llevaban los rostros pintados, no se llevaron nada del pueblo.
-Que extraño. Cuéntamelo todo, ¿cómo fue?- pregunto la castaña mientras sostenía la nota en su mano

El moreno les relato a los jóvenes lo que sabía y que el ministro pensaba que solo se traba de jóvenes revoltosos.

-Los jóvenes revoltosos no dejan notas diciéndole traidores a la gente- Dijo Ron
-Y tú ¿cuándo te enteraste?- pregunto Hermione
-Yo estaba durmiendo, Ginny lo leyó en el profeta, me despertó con la noticia y justo llego Dorcet para avisarme.
-¿Quieres decir que el diario se entero primero que tú?
La cabeza de la chica trabajaba a gran velocidad, esto no tenía ningún sentido, ¿quien culparía de traidores a Fred y George?

Mientras los dos amigos hablaban la chica se paseaba de un lado a otro con la nota en la mano, de pronto se paró en seco y les dijo.

-Esta nota no era para los chicos.
-¿Cómo?- pregunto ron
-No, era para alguno de los Weasley, pero no para ellos. Repasemos, tú llevaste el auto hasta el castillo, luego que hiciste… - decía la castaña a su amigo

-Bueno, desaparecí y me materialice cerca de mi casa, luego…Me acosté y…
-No te das cuenta, fue la noche de nuestra boda, bueno no en la noche, durante la madrugada, aprovecharon que tú y Ron estaban ocupados, no solo ustedes, el ministro, el secretario, los aurores, atacaron sabiendo que los aurores tardarían en llegar.
-Siempre hay guardias Hermione, no estaban todos de fiesta.
-¿Y por qué no se enteraron?- insistía
-No lo sé.
-¿Hablaste con el reportero del profeta que público la nota?
-No, yo…
-Eso es lo primero que debemos hacer, buscar al que dio la noticia y peguntar como se entero- hablo por fin Ron

-Yo también creo que la nota no era para los chicos, creo que era para Ron- Dijo Harry
-¿Para mí?
-Alguien trata de llamar tu atención- dijo su esposa

Ginny salió al jardín y se reunió con los chicos, la castaña cambio de tema y abrazo a su amiga, acaricio su vientre y les sugirió a todos que entraran,

-Hace frío para que Ginny este afuera- Dijo.

Todos entraron en la cocina y pasaron una tarde agradable, el Sr. Weasley le mostró a Patrick, el padre de la castaña, las cosas muggles que guardaba y los encantamientos que les había realizado, el pelirrojo jugo al ajedrez mágico con su hermano Bill mientras los demás conversaban animadamente.

A eso de las 6 de la tarde, uno a uno fueron partiendo a sus casas, se iban felices y con el estomago muy lleno.

La castaña tomo de la mano a su marido y le dijo a Harry por lo bajo:

-Te veré mañana

A la mañana siguiente Ron se levanto al alba, los Lunes entraba al trabajo muy temprano. Su esposa se levanto con él y se vistió:

-Voy contigo.
-¿Cómo?
-Debo hablar con el ministro, le debo una respuesta.

El pelirrojo no pregunto más, ya había intentado averiguar sobre la famosa propuesta del ministro, su esposa se negaba rotundamente a revelar nada, por lo tanto, la llevo en el auto y juntos entraron en el edificio.

El auror condujo a su mujer hasta su oficina, en ella ya estaba su buen amigo Harry trabajando. La castaña saludo al chico y luego fue hasta la oficina del ministro, espero a ser atendida y entro.

-¿Que hace Hermione?
-Vino para hablar con el ministro, dice que debe responder a la propuesta que le hizo.
-¿Y sabes qué es?
-No, no me ha dicho nada.

La chica entro en la oficina del hombre y espero a que este terminara de redactar una carta, mientras esperaba observo la oficina mirando cada detalle, estaba concentrada en un esfera cuando el hombre hizo a un lado su pergamino y hablo:

-Muy bien querida y que me dices, ¿ya lo has pensado?
-Si, acepto.
-Bravo querida, te lo agradezco mucho, es solo por un corto tiempo, solo quiero que sigas de cerca a los chicos, ¿tú entiendes verdad?
-Lo entiendo. Necesito toda la documentación.
-Claro, toma esta caja, adentro esta todo.

La chica tomo la caja y se puso de pie.

-De momento quiero que estés en la misma oficina que Harry y Ron.

La joven charlo unas palabras más con el amable ministro y luego salió. Llego a la oficina de su marido y amigo y les sonrió desde la puerta.

-Muy bien, por ahora esta es mi oficina también.
-¿Qué?- Dijo su sorprendido esposo
-¿De verdad?. Pregunto entusiasta Harry

-Solo por ahora.
-¿Y por que por ahora?- pregunto Ron
-Bueno, luego supongo que me darán otra.
-¿Que llevas en la caja?

La chica tomo una silla y se acomodo, coloco la caja en la mesa y la abrió, dentro de ella había muchos rollos de pergamino con la información que hablaba de la muerte del auror.

-¿Trabajaras en el mismo caso que nosotros?- pregunto su esposo
-Eh, si yo…
-¡Genial!, los tres juntos nuevamente- Decía Harry emocionado

Su marido sonrió, tuvo ganas de darle un beso de la alegría que tenía pero se contuvo. La chica en cambio no sonrió, hizo una mueca a lo que Ron pregunto:

-¿No estás contenta?
-Claro, es solo que hay mucho por hacer. Necesito el diario con la noticia del ataque para ver quien la publico, luego debemos ver al reportero, ahí tenemos una punta.

Harry se puso de pie y salió con paso decidido a buscar el diario.

La castaña le solicito al pelirrojo todos sus apuntes sobre la investigación, él abrió un cajón y saco del varios papeles. La joven tomo el primero de ellos y leyó.

En la declaración de Percy, el joven relataba los hechos que envolvían la muerte del auror, el hermano de Ron había reconocido saber que lo estaban vigilando y que había pasado información de los movimientos del auror, lo que no se sabía era como lo hacía. Lo único que reconoció fue que enviaba lechuzas con la información a un tal SLYNDM.

-¿Quién es SLYNDM?
-No lo sabemos, he buscado en todos los registros de magos tenebrosos y no encuentro a nadie con ese nombre, Harry también ha buscado sin éxito.

La chica siguió con la lectura; Percy mencionaba varias veces que no se arrepentía en absoluto y que estaba haciendo lo correcto, decía que el ministerio se había tornado "Blando". El resto de la declaración no aportaba mucho.

El oji-verde entro jadeante por la puerta de la oficina.

-Lo tengo, lo estaban por tirar a la basura.

Desplegó el periódico y busco la nota.

-Acá esta

Anuncio contento, repaso el texto con el dedo buscando la firma del autor.

-Acá esta, se llama Rosalín Warren- Continuaba Harry

Al pelirrojo se le transformo la cara, ¿acaso era la misma Rosalín a la que él había arrojado de su casa? Tomó el diario y leyó el nombre, en realidad no sabía el apellido de la chica, podía ser otra mujer con el mismo nombre.

-¿Qué te pasa Ron?- pregunto su esposa
-¿Eh? oh no nada, solo miraba el artículo, no lo había leído.
-Bien, no perdamos tiempo, vayan los dos a verla, yo terminare de leer toda la declaración y los informes.

Su marido se sintió aliviado de que ella no fuera a ver a la reportera, si lo hacía y era la misma mujer, sería un gran problema.

-Recién llegas y ya nos das órdenes jajaja- Decía Harry
-Lo siento, si quieren voy yo a ver a la reportera.
-¡NO!, ella debe entrar en tema y leer muchos pergaminos, vamos nosotros- Dijo su esposo
-Solo era broma, me alegra mucho que estés con nosotros Herm- dijo Harry

Tomo su capa y los dos amigos se pusieron en marcha, mientras bajaban las escaleras el oji-verde noto que su amigo estaba pálido.

-¿Has dormido bien?
-Sí.
-¿Y que te pasa?
-Recuerdas la chica que conocí en la fiesta de Fred.
-¿Cual?
-Esa que había confundido con Herm cuando la vi de espaldas
-Ah sí, que pasa con ella.
-Se llamaba Rosalín. ¿No crees que sea la misma no?
-¿Y por que sería la misma?, hay muchas Rosalín.
-¿Y cuántas conoces que se llamen Rosalín y escriban para un diario?

Harry se detuvo de golpe en el último escalón impidiendo el paso del secretario de deportes mágicos que venía cargado de papeles.

Belinda estaba en su consultorio, se disponía para atender a su primer paciente. Estaba algo triste, hacía días que no tenía noticias de Fred, no sabía cómo ubicarlo, podía ir hasta el caldero y pedir ayuda para entrar en el callejón, una tímida sonrisa se poso en sus labios, lo pensó varias veces y lo decidió, después del trabajo iría hasta el caldero y buscaría a Fred,

-Le daré una sorpresa- Pensó.

Fred estaba de pie tras el mostrador de su tienda mirando la nada, estaba como en otro mundo y no noto que un niño llevaba ya varios segundos hablándole, su hermano se le paro al lado y le dio un codazo en las cotillas.

-¿Qué pasa?
-Te hablan.

El chico miro al niño y lo atendió, el pequeño buscaba varitas de caramelo, tomo una del estante y la entrego, luego siguió con la mirada perdida.

-¿Qué tal si le cobras al chico?
-Eh? Claro.

Extendió la mano y el niño pago el monto de las varitas de caramelo, Fred se guardo el dinero en el bolsillo de su delantal.

-El dinero va en la caja registradora Fred, oh por Dios, ya basta, retírate, ve a caminar o tomar algo pero sal de la tienda, no solo vas a espantar a los clientes, si no les cobras nos vamos a fundir. Vete.

Su gemelo se quito el delantal de mala gana y lo dejo sobre el mostrador, sin decir una palabra abandono la tienda.

Ron y su mejor amigo Harry ya estaban en la entrada del profeta, el pelirrojo se rasco la frente nerviosamente antes de entrar, su amigo le dio unas palmaditas en la espalda y le pidió que se calmara.

El Diario el Profeta era el periódico más leído por los magos y brujas de Gran Bretaña, trabaja día a día desde hacía siglos. Se repartía por medio de lechuzas y su costo era de 5 knuts.

En la entrada del edifico había un mostrador de madera maciza, tras él un mago de baja estatura recibió a los aurores y Harry hablo:

-Buenos días Sr. Somos Aurores del ministerio, buscamos a Rosalín Warren.
-Muy bien debo anotar sus nombres para el ingreso.
-Yo soy Harry Potter y él es…
-¿Harry Potter?
-¿Es acaso sordo?

El hombre miro con muy mala cara al pelirrojo, quien se disculpo

-Lo siento.
-Pase Sr. Potter, no hay problema, está en el tercer piso a la derecha.

Los chicos subieron por las escaleras y llegaron al tercer piso, preguntaron a un mago que caminaba por el pasillo cual era la oficina de Rosalín, el mago índico la puerta que estaba justo delante de ellos, el oji-verde llamo a la puerta y una voz femenina dijo

-Pase

Harry abrió la puerta y Ron puso cara de terror, efectivamente la que estaba sentada tras el escritorio era la misma chica que él había echado de su casa. La joven levanto la vista y se quedo mirando fijo al pelirrojo, él sin saber que hacer levanto la mano como queriendo saludar y ella les hizo señas de que entraran.

-Buenos días, mi nombre es Harry Potter él es….
-Ron.

Harry se quedo muy quieto confirmando el temor de su amigo, era la misma chica.