Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


Gracias por sus comentarios a la historia, estoy un poco complicada de tiempo y por eso no les he contestado ni comentado, en cuanto tenga un respiro mas amplio les contestare de momento prefiero subir capitulos, por cierto Linitosa ya ha subido un nuevo capitulo para la historia en el foro origanal.

Saludos

Foaby


CENA Y CORREO

Cuando salieron de la celda, Ron estaba fuera de sus casillas, no podía comprender el comportamiento de su hermano, tampoco entendía del todo la actitud de su mujer.

La chica que llevaba un bolso cargado de papeles anuncio que iría hasta el correo para ver las lechuzas, si alguien había enviado al profeta una lechuza negra con un anillo en la plata y esta estaba en el correo, supuso que con suerte tendrían registro del que la tomo para enviar el mensaje.

Su marido le recordó que Harry era el asignado para esa tarea, no la quería dejar ir lejos de él por nada, la castaña protesto bastante, ella quería seguir paso a paso toda la investigación.

Los jóvenes se encontraban en una calurosa discusión laboral cuando Harry los abandono camino al correo.

Al llegar ahí, el moreno mago se encontró con un panorama desalentador, eran cientos de lechuzas, las había de todos los colores y tamaños, el lugar tenía un olor insoportable y los empleados del lugar trabajaban muy aprisa.

Antes de consultarles a los empleados, Harry miro detenidamente las jaulas que contenían a los animales, agudizo la vista tras los anteojos y observo.

Casi todas estaban identificadas de diferentes maneras, algunas llevaban una pequeña chapa metálica en el ala, otras una pequeña gargantilla ajustada al pecho, al final de una larga fila de estantes, encontró un grupo de lechuzas negras, todas llevaban un pequeño anillo en la pata.

El Auror se acerco a un mago mayor que estaba detrás de un gran mostrador, sobre el mismo había canastos de mimbre con sobres lacrados listos para ser enviados.

Cuando el joven se presento, el empleado abrió grandes los ojos al escuchar su nombre, se coloco unos anteojos de gran aumento y lo miro detenidamente.

-Harry Potter, por Dios- Dijo con voz sorprendida.

El chico que ya estaba acostumbrado a este tipo de reacciones solo asintió con la cabeza.

-Disculpe que lo interrumpa, he venido como Auror del ministerio, necesito la lista de las últimas personas que han enviado esas lechuzas negras.

-¿Como dice?
-Vera, estamos buscando a la persona que envió una lechuza negra con un anillo en la pata al diario el Profeta, guarda registro ¿verdad?
-Si, claro. Acompáñeme.

El hombre llevo a Harry por un pasillo hasta una oficina, lo hizo sentar y le ofreció té, luego de servir la infusión en pequeñas tazas, busco en una especie de biblioteca cajas etiquetadas con fechas.

-¿Qué fecha busca?
-Oh, todas las enviadas el último mes.

El empleado saco 9 cajas, todas repletas de boletas de pago en donde las personas firmaban con su nombre, había más de 100 boletas, revisar una por una iba a ser un trabajo descomunal.

Cuando vio la cantidad de boletas que había frente a sus ojos, lamento no haber ido con Hermione y Ron.

-Bien, son muchas, necesito que la guarde en un lugar seguro, regresare mañana para ver si encontramos lo que necesitamos.

En la casa del pelirrojo el matrimonio se disponía a preparar la cena, la castaña estaba sentada en el escritorio de la sala enfrascada en papeles, su marido fue hasta ella y le cerro de golpe la carpeta diciendo.

-Basta por hoy.

Por un instante imagino que su mujer lo mataría, pero luego ella lo miro con ternura y se puso de pie para abrasarlo.

-Tienes razón. Ya es suficiente.

La suculenta cena los adormilo bastante, estaban levantando la mesa cuando una lechuza blanca picoteo la ventana de la cocina, el pelirrojo dejo lo que hacía para abrir la ventana y dejarla pasar, el animal se paro sobre la mesada y la chica le desato la nota.

-Es de Harry- Dijo contenta.

"En el correo hay un grupo de lechuzas negras con anillo en la pata. Me proporcionaron nueve cajas con los comprobantes de pago del último mes, voy a necesitar ayuda, mañana a las 10 de la mañana los espero en el correo.
Harry."

-Magnifico-Dijo la castaña, su marido sonrió ampliamente, con suerte, encontrarían una pista.

Lejos de ahí una joven doctora de cabello castaño preparaba una cena para dos.

Estaba nerviosa y especialmente arreglada.

Su corazón palpitaba con fuerzas, esa noche ella y Fred cenarían justos.

Desde aquel primer beso, no había podido sacarse de la cabeza a ese pelirrojo que la traía loca.

A las nueve en punto un apuesto y nervioso mago llamo a su puerta.

Al abrir la puerta Belinda pudo ver que él joven le sonreía, ella se colgó de su cuello y el muchacho la rodeo por la cintura, de la nada un enorme ramo de flores apareció frente a ella, el joven mago disfruto de la cara de asombro de la joven mientras ella olía el suave perfume que emanaba el delicado ramo.

-Te ves hermosa.

Sin contenerse la tomo del rostro y la beso con ternura, sus bocas se disfrutaban de tal manera que sin darse cuenta fueron caminando hasta el cuarto de la joven doctora, en cuestión de segundos el pelirrojo le quito el vestido y ella lo despojo de su chaqueta, ambos estaban nerviosos como si fuera la primera vez que se encontraban en esa situación.

Fred la beso con pasión y ternura, ella le quito su camisa y él la recostó lentamente sobre la cama, la cena quedo atrás, ahora lo único que importaba era ese momento sublime de entrega completa.

Al cabo de una hora, los dos estaban jadeantes sobre la cama, abrazados haciéndose un solo cuerpo.

Esa noche comieron la deliciosa cena, fría y en la cama.

A la mañana siguiente dos jóvenes dormían mientras la nieve caía tímidamente sobre la ciudad.

Belinda dormía mientras Fred la abrazaba, al abrir los ojos, una sonrisa dormida se poso en sus labios, no recordaba haberse sentido tan feliz.