Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
LAS CARTAS
Minerva McGonagall caminaba por el pasillo seguida de Ojoloco Moody, Tonks y la figura gigante de Hagrid.
Minerva llevaba puesto un vestido verde oscuro que le llegaba hasta los pies, su cabeza estaba cubierta por un sombrero puntiagudo negro.
Moody caminaba más lento, se poyaba en un bastón y hacia mucho ruido al caminar, el pelo de Tonks estaba de un color violeta oscuro, traía puesta unos pantalones negros ceñidos y un par de botas que le llegaban hasta las rodillas, sobre sus hombros una capa de viaje oscura cubierta de nieve, Hagrid se veía como siempre, caminaba lentamente arrastrando los pies.
La primera en llegar hasta Harry fue la directora de Hogwarts, abrazo a Harry con ternura y luego se coloco al costado de Lupin dejando paso a Moody, lo primero que hizo fue examinar al moreno mago con su ojo mágico, luego lo abrazo.
Dorcet no atinaba a decir nada, solo se quedo a un costado esperando a ser presentado, Tonks le tendió los brazos y lo abrazo unos largos segundos, Hagrid aparto a la ahora ex Auror y lo estrujo con sus brazos.
-¿Pero que hacen todos aquí?
-Nos enteramos de lo que paso, sabemos que Hermione está herida, Moody insistió en venir y acá estamos.- dijo Lupin
-¿Pero cuando llegaron?
Después de la batalla contra Voldemort, Moody, Lupin y Tonks se fueron a Rumania, allá vivían tranquilamente.
Finalmente Remus y la joven Metamorfomaga habían arreglado sus temas, ya hacía casi tres años que estaban juntos.
Minerva les prometió al partir que les informaría sobre cualquier hecho extraño que apareciera en la vida de Harry.
Al morir Sirius, su padrino, ellos habían tomado muy en serio la promesa que Lupin había hecho, ante la muerte de Sirius, Remus juro proteger a Harry con su vida siempre, Tonks y Moody se sumaron a la promesa.
Estaban allí porque Minerva les informo lo sucedido.
-Pero ¿por qué se molestaron? Podrían haberme escrito.
-¿Te molesta la visita?- pregunto Moody
-No, Alastor como dices eso, es solo que no quería molestarlos ni preocuparlos.
-Pues, veinte hombres de cara pintada sobre caballos alados…Es como para preocuparse, ¿no te parece?
-¿Y tu quien eres?-Le dijo Tonks a Dorcet que miraba desde un costado.
-Yo…Soy Auror y vine a cuidar la sala.
-¿Tú? ¿Auror? Ahora si estoy más tranquilo.
-Moody, Dorcet es un gran Auror y es de confianza.
El viejo Alastor Moody miro con su ojo mágico al asustado Dorcet. Luego fue Minerva la que continuo la charla.
-¿Como esta Hermione?
Harry les conto todo desde un principio, la vieja docente se llevo las manos al rostro, le causaba mucha impresión el relato, Lupin no lo podía creer, Hagrid saco del bolsillo de su chaqueta un pañuelo blanco con enormes lunares y soplo su nariz.
-Finalmente su prima que es médica muggle la atendió- Puntualizo Harry.
Fred venia por el pasillo, solo se había ausentado unos minutos para ir hasta el baño.
El gemelo se quedo de piedra al ver a sus viejos amigos con Harry, corrió hasta ellos y se encontró con los brazos de Remus Lupin que lo abrazo dándole palmadas en la espalda.
-Por Dios, que bueno verlos. ¿Qué hacen todos aquí?
-La verdad es que nos preocupamos mucho al enterarnos de lo que ha sucedido. No se ustedes…Pero a mí esto me huele mal, muy mal- era Alastor quien hablaba
Los viejos amigos del trío se hicieron presentes en el lugar porque consideraban extraño el hecho, en sus cabezas resonaban las mismas preguntas que todos se hacían, ¿quien estaba de tras de esto y que pretendían?
El sanador llego corriendo a las seis de la mañana con una pequeña botella llena de un extraño líquido, se detuvo en la puerta de la sala y observo detenidamente al extraño grupo que acompañaba al moreno mago.
Luego entro en la sala. Belinda estaba con los ojos cerrados, Ron miraba fijo a su mujer, el sanador apoyo su mano en el hombro de la joven doctora y la sacudió suavemente, la chica se sobresalto y se puso de pie, al hacerlo se tambaleo, en su cara se notaba el sueño y el cansancio, el hombre le hablo en voz baja.
-He visto lo que hizo con la sangre y ese otro líquido, estoy muy asombrado.
Me he quedado toda la noche trabajando, tengo esta poción, me gustaría que la coloque en esa bolsa que usted llama suero, como la Sra. Weasley no puede beberla, he pensado administrársela de este modo no convencional, ¿qué le parece?
La chica lo miro a los ojos sin comprender ni media palabra, estaba agitada y a cusa del sueño no le había entendido bien, el hombre le repitió nuevamente su idea y la chica parpadeo varias veces.
-¿Para qué es esa poción?
-Como no se qué hechizo le han lanzado, he preparado una poción que cura varios hechizos, si tenemos suerte más todo lo que Usted ha hecho, posiblemente logremos recuperarla.
La situación había cambiado, el sanador ya no sentía tanto rechazo a las prácticas de la médica, ahora quería unir conocimientos en pos de la paciente.
La joven medica estuvo de acuerdo, antes de hacerlo, quería ir hasta el baño y lavarse la cara, cuando salió de la sala se encontró frente a frente con Moody que en ese momento intentaba espiar hacia el interior de la sala, la chica se asusto tanto con aquel rostro que un grito de horror salió de su boca, Moody dio un paso hacia atrás y Harry traro de calmarla.
-Belinda, él es Alastor Moody, ha sido un gran amigo y protector nuestro.
La chica a penas respondió, Alastor le estiro la mano para saludarla y ella la estrecho con cautela, luego camino por el pasillo en dirección al baño.
En la sala Ron seguía mirando fijo a la castaña, acerco más su silla a la cama y adelanto su cuerpo hasta que sus labios quedaron a la altura del oído de su mujer.
-Despierta mi amor, por favor abre los ojos, te necesito.
El sanador coloco con delicadeza su gruesa mano en el hombro del auror.
-Debe salir…Lo siento, aguarde afuera.
El pelirrojo le dio un último beso en los labios a su mujer y lentamente salió de la sala.
Lo primero que vio al salir fue el rostro cansino de Lupin, el asombro fue tal que no pudo decir nada, su viejo maestro lo tomo de los hombros y lo abrazo con fuerzas, luego Minerva le dio un cariñoso abrazo, Moody solo le dio unas palmadas en la espalda, Tonks en cambio, lo tomo del rostro y lo miro a los ojos diciendo
-Se pondrá bien- Belinda venia de regreso por el pasillo, al ver al pelirrojo le recomendó que se tomara un buen desayuno.
-Tú también deberías tomar algo, te ves muy cansada- le decía a Fred
-Haremos algo con el sanador ahora, luego…Me tomare un desayuno.
El gemelo la tomo del rostro y frente a todos la beso en los labios, todos quedaron algo sorprendidos, Minerva en cambio sonrió,
-En estos casos siempre es bueno un poco de amor-Dijo en voz alta, la doctora algo sonrojada entro en la sala.
Todos menos Fred se fueron a la cafería, los rostros de todos denotaban cansancio, en especial el del pelirrojo, Harry pido café para todos, bollos y galletas, Ron no quería comer pero Minerva en un tono autoritario muy parecido al de su madre lo obligo a desayunar. Mientras todos tomaban su desayuno entraron en conversación.
-Harry, cuéntanos los hechos.- pedía ojoloco
-Estábamos en el correo, yo había ido primero a buscar una lechuza negra con un anillo en la pata, una periodista del profeta nos dijo que la noticia del ataque al pueblo había llegado a ellos por medio de una lechuza con estas características.
Encontré varias lechuzas con este detalle, al día siguiente fuimos los tres para revisar las boletas de pago de los usuarios de esas lechuzas, buscábamos alguna pista. Salimos para almorzar, cuando íbamos de regreso al correo ocurrió todo.
-¿Que pistas buscan?- pregunta el hombre lobo
-Algún nombre sospechoso- decía Ron
-¿Alguna idea?, alguna pista de que puede estar pasando.
-Hermione tenía una teoría, pero bueno ya saben las reglas del ministerio, no nos dijo nada- comento Harry
-¿No dijo nada? ¿Ni siquiera a ti Ron?- Moddy sonaba molesto
-Ni siquiera a mí.
-Malditos idiotas del ministerio.
-Moody!
-¿Qué? Pero si es verdad Minerva. Mira Ron, yo no comparto esas
Prácticas, si tu mujer es Auror deben compartir la información.
-Alastor, si la atrapan le sacarían toda la información y eso sería…
-Pamplinas, mira ahora en la situación que estamos, yo he sido Auror por mucho más tiempo del que tú puedas contar Potter, créeme, esas ideas del ministerio no son buenas.
Belinda entro en ese memento en la cafetería acompañada por Fred.
-¿Y?- pregunto Ron de inmediato
Fred Acomodo dos sillas más a la mesa y tomaron asiento.
-Le hemos dado una poción por medio del suero, espero que funcione.
-¿Con quién está Hermione?
-Con el sanador.
El pelirrojo se puso de pie como un rayo, sin decir nada salió corriendo de la cafetería, doblo por el pasillo y entro en la sala, el sanador estaba asegurándose de que la poción bajara correctamente por la bolsa de suero.
-Sr. Weasley, ¿qué hace?
-Me quedare con mi esposa.
El chico tomo asiento al lado de la castaña y vio que Belinda había retirado la bolsa con la sangre, ahora la castaña solo tenía conectado en su otro brazo la bolsa de suero en donde ahora había un líquido amarillo.
El sanador salió de la sala y dejo solo al Auror, Ron le tomo la mano a Hermione y la apretó con la suya.
Cerró los ojos con fuerzas, recordó los besos de su mujer, los paseos por la playa, sus palabras de amor, la boda, las imágenes pasaban como en una película por su mente, con los ojos cerrados la veía, la veía radiante y bella como era y no inerte en una cama.
Seguía con los ojos cerrados cuando sintió algo que apretaba suavemente sus dedos, abrió los ojos y comprobó que su mujer le apretaba la mano con suavidad
-Herm, mi amor-Dijo suavemente, la chica movió su cabeza lentamente, el se acerco a ella,
-Abre los ojos cielo-Le dijo con dulzura, pasaron algunos segundos que para él fueron eternos, de pronto la chica comenzó a abrir los ojos lentamente.
