Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Hola Feliz año!!!
Les deseo mucho éxito en este 2009 y les aviso que empiezo con este capitulo y estare actualizando durante estas horas y diariamente para ponerme al corriente para alcanzar a la copia pirata, por cierto hay noticias de Max y Ale?
Saludos
Foaby
REGRESO AL HOGAR
Al día siguiente, luego de una dolorosa noche Hermione despertó muy bien, ya no sentía dolor pero si estaba agotada, su cuerpo sentía el cansancio del sufrimiento.
Cuando abrió los ojos vio que su marido estaba profundamente dormido, no quiso despertarlo, su prima abrió la puerta de la sala, venía con una bandeja en la mano, le traía el desayuno, la doctora vio que el pelirrojo estaba muy dormido, no quiso hacer ruido para no despertarlo, sabía que el chico necesitaba descanso, apoyo la bandeja con el desayuno en la mesa que estaba junto a la cama y salió en silencio.
La castaña tomo la mano de Ron y la acaricio, inmediatamente el chico abrió los ojos, la miro con asombro, ella se veía mucho mejor
-¿Te sientes bien mi amor?
Pregunto Ron deseando con toda su alma una respuesta positiva, no podía verla pasar otra vez por una noche tan dolorosa como la anterior.
-Estoy como nueva
Dijo la castaña con una sonrisa en los labios.
Ron se incorporo y beso a su esposa con todo el amor que sentía, al besarla pudo sentir sus suaves labios y su delicada lengua, el corazón le salto en el pecho de la alegría, ella lo miro con ojos vivos.
-Quiero ir a casa.
Ron se puso de pie de un salto, beso en la frente a su mujer mientras esta acomodaba la bandeja en su falda para tomar el desayuno.
Afuera estaba Belinda que recibió al somnoliento Ron con alegría, el chico saludo a su hermano y a Justin, este último había pasado toda la noche vigilando la puerta, Justin también le sonrió al pelirrojo.
Ron salió por el pasillo en busca del sanador, estaba doblando por la esquina cuando recordó el pedido del hombre, regreso unos pasos y llamo a Belinda.
-Belinda, el sanador quiere verte, ahora iré a buscarlo, no te vayas sin verlo.
La chica asintió con la cabeza mientras Ron se giraba para ir en busca del sanador, cuando llego a la puerta entro sin golpear, no lo hizo de mal educado, estaba emocionado, su mujer estaba mejor y quería ir a casa con él.
Cuando entro en el pequeño despacho vio que el hombre se estaba colocando su bata.
-Lo siento, oh por favor discúlpeme, debí haber llamado a la puerta, es que…Hermione está muy bien, quiere ir a casa.
-Buenos días
-Lo siento, buenos días, ya le avise a Belinda que Ud. Quería verla.
-Gracias, vaya, ahora voy a la sala.
El pelirrojo Auror corrió por el pasillo, lo único que quería era llevara a su esposa con él, estar solo con ella en su casa y cuidarla.
Llego a la sala y descubrió con alegría que la castaña estaba terminando su desayuno.
-Vaya, tenías hambre-
Le dijo mientras avanzaba hacia ella. La castaña estaba muy hambrienta, realmente se sentía mejor.
A los pocos minutos llego el sanador que entro en la sala con la doctora, le pidieron al pelirrojo que saliera y juntos revisaron a la paciente.
Belinda estaba asombrada, nunca había visto que una vértebra se curara tan rápido, el sanador reviso a la chica con cuidado y le dijo:
-Bien, ya está bien, puede irse pero quiero que venga para un control en tres días
La joven doctora no podía creer que el sanador le diera el alta a su prima.
-¿Esta seguro que puede irse? digo…Bueno a pasado por mucho, yo no sé si…
-Querida, en nuestro mundo hay cosas que se curan muy rápido, de igual manera esto es gracias a Ud. A propósito, quisiera hablar con Ud. Un momento.
Los dos salieron de la sala, afuera Ron aguardaba la respuesta del sanador, el hombre lo tomo del hombro y hablo:
-Bien, ya se la puede llevar, la quiero aquí en tres días para un control, es muy importante que venga. No sabemos qué hechizo han utilizado, ella está bien gracias a esta ingeniosa sanadora muggle y desde ya la poción que le suministre jajaja, lo que quiero decir es que… si la ve rara o descompuesta la trae de inmediato.
Ron esbozo una gran sonrisa, estaba feliz. Entro en la sala para darle la noticia a su mujer.
El sanador se quedo con Belinda y con Fred, tenía algo más para decir.
-Sabe, estoy muy impresionado con lo que hizo, Usted nos podría ayudar mucho con los pacientes que vienen de familia muggle, sé que no es bruja, pero si quisiera trabajar con nosotros, bueno…La recibiríamos gustosos.
La chica estaba muy sorprendida, ella no esperaba esto, Fred la miro con los ojos brillantes, la vio más hermosa que nunca, el gemelo estaba loco por la joven muggle, la admiraba, se complementaba con ella, en cuestión de segundos pudo ver miles de imagines en su cabeza, se imagino que podía casarse con ella, que la chica estaría integrada a su comunidad, que podía trabajar de sanadora y ellos serían felices, desde ya estos pensamientos lo sorprendieron, pero no pudo evitarlo, de pronto volvió en sí y se dio cuenta de que hacía muy poco que estaba con ella, lo que realmente le pasaba era que por primera vez, había conocido el amor en toda su dimensión, sentía que podía hacer todo por ella, sabía que hacía poco tiempo que estaba junto a la bella chica, pero en el fondo su deseo era pasar mucho tiempo junto a ella.
Belinda miro asombrada al hombre y antes de responder tomo una gran bocanada de aire.
-Gracias, es muy halagador pero…Bueno yo tengo mi vida, mi trabajo, no pertenezco a este mundo, solo estoy aquí porque Hermione es mi prima.
-Lo entiendo, pero si en algún momento quiere intentarlo, la esperaremos.
Sin más le dio un beso a la mejilla a la valiente y capaz doctora y se alejo, otro paciente entraba por la puerta del hospital mágico, venía herido, el hombre corrió y se hizo cargo enseguida.
Belinda lo miro con ternura, aquel hombre realmente amaba su trabajo y ella lo comprendía, a ella le pasaba lo mismo.
Fred miro hacia otro lado, la respuesta de Belinda no le gusto, -No pertenece a este mundo-Repitió mentalmente, estas fueron las palabras de ella, esa frase se quedo grabada en la cabeza del gemelo, volvió a mirarla y se dio cuenta de que era verdad, la chica no pertenecía a ese mundo, quizás tampoco le pertenecía a él.
Hermione estaba feliz con la noticia, al fin iría a su casa con Ron, el muchacho la ayudo a vestirse y cuando estuvo lista le pidió que se quedara sentada en la cama hasta que el regresara, el pelirrojo quería pedirle a Belinda que llamara a Patrick, el padre de su esposa para que fuera a buscarlos con el auto.
Al salir de la sala vio que por el pasillo venían entrando los padres de Hermione y los suyos.
-Buenos Días, Patrick que alegría verte, ¿estás con el auto verdad?
-Si, ¿qué pasa?
-Pasa, ¡que nos vamos a casa!
Los padres de la chica se abrazaron felices, Molly no dejaba de reír junto a su marido, estaba todo listo.
Hermione salió de la sala caminando, en cuanto puso un pie afuera y vio a todos sintió una gran emoción, su madre la abrazo suavemente, la mujer no dijo nada, no podía hablar, tenía un nudo en la garganta, su única hija estaba de pie, Patrick estaba orgulloso y feliz, todos partieron por el pasillo, Justin llamo Ron:
-¡Ron! El pelirrojo se giro para verlo.
-¿Necesitas una guardia en tu casa?
El chico negó con la cabeza,
-Si la necesito te aviso, gracias
Luego se giro y siguió caminando mientras llevaba su esposa tomándola de la cintura, antes de salir de San Mungo, Molly se quito su capa y la coloco sobre los hombros de la castaña,
-Esta helando afuera-Le dijo.
El aire frío del exterior sacudió el rostro de la castaña, sin embargo, se quedo quieta y toma una gran bocanada de aire, ese fresco aire entro directamente en sus pulmones llenándola de oxigeno, se sintió renovada y feliz.
Su padre abrió las puertas de auto y el matrimonio subió en la parte trasera del vehículo, los padres de Ron, Belinda y Fred, saludaron a la chica con la mano, ellos no irían.
El auto se puso en marcha y los cuatro, los señores Granger, Ron y Hermione emprendieron el camino que los llevaría al hogar de los chicos.
Belinda se quedo en la entrada del lugar viéndolos partir, estaba muy feliz de ver a su prima tan repuesta, los padres del gemelo saludaron y desaparecieron frente a su ojos, Fred se metió las manos al bolsillo y no dijo nada, todavía escuchaba en su cabeza las palabras que Belinda le había dicho al sanador, -No pertenezco a este mundo- Le dolió escucharlo, su cabeza no dejaba de preguntarse qué significaba él para ella, -Posiblemente una aventura-Se dijo mentalmente, estaba tan metido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que hacía unos segundos que la chica le estaba hablando.
-Fred, ¡Fred!
-Oh, lo siento, no te escuche, perdón.
-Me di cuenta, ¿qué te pasa?
-Nada, quieres que te lleve a algún lugar, a tu casa, no se…
-Debo ir al trabajo.
El gemelo tuvo ganas de decirle que lo mejor era que fuera a descansar, había estado toda la noche dormitando en el banco apostado en la entrada de la sala, se contuvo, de pronto pensó que no tenía derecho a meterse.
-¿Estás bien?
-Si, ¿quieres que te acompañe?
-No hace falta, ve a descansar, yo saldré del trabajo como a las cuatro de la tarde, si quieres puedes pasar por mi casa y…
-Esta bien, ahora iré a la tienda, debo ver el negocio, bueno…Nos vemos.
Le dio un frío y corto beso en los labios a la chica y luego se esfumo.
La joven médica no comprendió el comportamiento del gemelo, pensó que estaba cansado y no le dio importancia.
Se tapo la cara con la bufanda y camino para llegar a la avenida.
Cuando los chicos llegaron a su casa unos gruesos copos de nieve comenzaban a caer, Ron abrió la puerta del auto pero tomo a su mujer de la cintura y la alzo en su brazos delicadamente, le dio la llave de la casa al padre de la chica y este abrió la puerta dejándole paso al pelirrojo, el chico subió las escaleras con su mujer en los brazos, la llevo hasta la habitación y la recostó en la cama,
-Te quedas ahí- Le dijo el pelirrojo.
La chica no tenía ganas de seguir en cama, igual no protesto. El pelirrojo la dejo sola en el cuarto, cuando el salió de la habitación la chica se sintió feliz de estar en su casa, en su cama y junto a su esposo, de pronto su cama le pareció más cómoda que nunca, acomodo su almohada y sin darse cuenta se durmió, la castaña había tenido una muy mala noche, el dolor había agotado su cuerpo hasta llegar al límite de sus fuerzas.
En la cocina, Ron preparaba café para él y sus suegros, el pelirrojo estaba notoriamente más alegre, después de servir las tazas de humeante café, se sentó junto su suegro, el hombre le paso la mano por la espalda y le dio las gracias.
-Gracias por querer a mi hija de esta manera, te aseguro que estoy muy tranquilo sabiendo que tú estás a su lado.
El chico no dijo nada, se limito a esbozar una franca sonrisa.
-Quiero pedirte Ron que no la dejes trabajar, debe descansar, en realidad me gustaría que deje ese trabajo, no duermo en paz sabiendo que está siempre en peligro- Dijo su suegra
-Yo también lo quisiera, pero…Es muy difícil, ella ama esto, yo no sé como pedírselo.
-Eso se lo dejaremos a ella, ahora solo procura que descanse- Dijo su suegro
La madre de la chica se puso de pie, termino su café de un sorbo y subió por las escaleras para ver a su hija, al llegar a la puerta llamó y como la castaña no respondió entro, vio que su hija dormía profundamente.
Le dio un corto beso en la frente y se marcho.
Bajo en silencio las escaleras y al llegar a la cocina le dijo a su esposo que Hermione dormía,
-Lo mejor será ir a casa- Dijo.
Su marido se puso de pie y antes de irse le dedico unas últimas palabras a su yerno.
-¿Recuerdas que les pedí que pusieran un teléfono?
-Si, lo recuerdo.
-Bien, sé que no lo han hecho aun, por favor conecta el celular de Hermione así podemos llamarla.
El pelirrojo asintió con la cabeza y los acompaño hasta la puerta, después de que se marcharon Ron subió a su cuarto y entro en él, su esposa seguía durmiendo, él se quito la ropa y se recostó junto a ella, la brazo tomándola de la cintura, le acarició el cabello, los brazos, le dijo que la amaba, ella ni siquiera se movió, el chico también estaba agotado, estaba muy cansado, cerró los ojos y se durmió junto a ella.
Molly y su marido estaban en casa de Ginny.
Llegaron a la casa de los Potter con la intención de informarles que Hermione ya había salido de San Mungo, Ginny y Harry estaban felices.
-¿Donde están Alastor, Lupin y Tonks?- Pregunto Molly
-Se están quedando en Hogwarts.- Informo Harry
-Oh, qué bien- Dijo el Sr. Weasley
-Pero vendrán esta tarde- Completo Ginny
-Maravilloso, bien, nosotros nos vamos a la Madriguera, ustedes también deben descansar
Con estas palabras de la Sra. Weasley se despidieron.
Hermione despertó pasadas las dos de la tarde, sintió en su cintura la mano de Ron, se giro lentamente y observo a su marido, el chico tenía la barba crecida, el pelo revuelto, pero ella pensó que seguía viéndose hermoso, lo beso suavemente en los labios y el abrió lentamente los ojos.
-¿Te sientes bien?
Fue lo primero que dijo el chico
-A tu lado siempre me siento bien
Después de estos terribles días por primera vez estaban solos, el chico la tomo del rostro y beso a su mujer con infinito amor, para ella fue renovador sentir su cálido beso, luego de unos segundos de estar besándose Ron volvió a hablar.
-¿Quieres comer algo, leer? no sé, dime lo que quieras y lo haré.
-Un baño, necesito bañarme.
El chico salió de la cama como un rayo, puso un tapón en la bañadera y dejo que esta se llenara de agua caliente, luego bajo a la sala y encendió la chimenea para calentar la casa, coloco toallas limpias en el baño y llevo a la castaña hasta el cuarto de baño.
La desnudo con lentitud, tenía miedo de que ella todavía sintiera dolor, cuando la chica estuvo lista la ayudo a entrar en la bañera, cuando ella se giro Ron vio por primera vez la marca de su espalda, una línea de quince centímetros le cruzaba la espalda, Ron paso sus dedos por sobre la delgada cicatriz,
-¿Te duele?-Preguntó.
Ella negó con la cabeza, el chico no pudo dejar de sentirse culpable, el había estado ahí y no pudo evitar que su mujer fuera herida,
-Lo siento
Dijo el pelirrojo al tiempo que su mujer se sentaba en la bañadera.
Ron se arrodillo del lado de afuera, quería bañarla.
-No fue tu culpa mi amor, no te culpes por favor, somos Aurores, esto podía pasar.
-Hubiera preferido que me pasara a mí, no soporto verte sufrir.
Ella le pasó su mano húmeda por el rostro,
-Te amo
Le dijo, él respondió con una amplia sonrisa. Tomo el jabón y comenzó a bañar a su mujer, la chica hecho la cabeza hacia atrás y como si fuera una niña pequeña se dejo hacer. Y Ron hablo:
-Quiero confesarte algo, pero promete que no te molestaras.
-Depende.
El chico le paso el jabón por la espalda mientras le decía
-Si no lo prometes, no puedo confesártelo-
La chica lo miro con el rostro severo,
-Bien, lo prometo
Dijo finalmente, Ron seguía pasándole el jabón por la espalda y luego por los brazos, tomo aire y continúo:
-¿Recuerdas la noche que viniste a cenar?
-Sí.
-Recuerdas que tomaste de más y...
-Me emborrache.
-Si, bueno, a la mañana siguiente me preguntaste como te habías puesto la camisa del pijama, ¿te acuerdas?
-Si, me dijiste que me lo diste y yo me lo puse.
-Mentí.
La chica lo miro con los ojos muy abiertos, quiso decir algo pero el chico continuo su relato:
-Esa noche, te quedaste dormida en mi regazo, yo te subí hasta el cuarto y te acosté en mi cama.
La chica lo miraba expectante mientras él ahora le enjabonaba las piernas.
-¿Y?
-Bueno, estabas muy ebria, y no sé por qué lo hice, te desvestí y te puse la camisa del pijama, pero estaba oscuro no te mire…Mucho.
-¡Lo sabía!, sabía que yo no podría haberme colocado sola la ropa para dormir, además me llamo la atención que los botones estaban todos muy bien abrochados, yo no hubiera podido hacerlo.
-Si, es verdad, no sé por qué lo hice, yo solo quería que estuvieras más cómoda y …
-¿Me tocaste?
-¡No! Claro que no, solo de desvestí, fue muy difícil, no quería rozarte con mis manos. Esa noche solo quería recostarme junto a ti y abrazarte.
-¿Y por qué no lo hiciste?
-Claro, ¿y a la mañana siguiente que te hubiera dicho?
Ella lo tomo del rostro, tenía las manos llenas de jabón, se acero a él y le hablo suavemente
-Me hubieras dicho que me querías, llevaba años esperando que me lo dijeras
Ron la beso, la beso con pasión, cuando logro despegarse de ella le respondió:
-Yo también llevaba años intentado decírtelo, pero no sabía cómo, eres el amor de mi vida, no sabes cuánto te amo, si algo te pasara yo…Me moriría Herm, no podría seguir viviendo.
Luego de otro profundo beso, la enjuago y termino de lavar su cabello, la saco del agua y la seco con la mullida toalla, la llevo a la cocina y preparo comida para los dos, estaban terminando la comida, cuando una lechuza blanca picoteaba en la ventana de la cocina
