Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
CONVERSANDO EN CASA
Ron tomo la lechuza, en la pata el animal tenía atada una nota, por la letra supo que era de Harry:
Chicos, nos alegramos mucho que Hermione esté bien y en su casa.
Mañana iremos con Ginny a visitarlos, es probable que también vayan nuestros viejos amigos, si están de acuerdo en que pasemos mañana envíame la respuesta con la misma lechuza.
Con cariño
Harry y Ginny.
El pelirrojo miro a su esposa:
-Que dices, ¿quieres recibir visitas mañana?
Su mujer respondió con una gran sonrisa y asintió con la cabeza. Le haría muy bien hablar con sus amigos.
Luego de la cena Ron partió al cuarto de baño, el también necesitaba una ducha, la chica se quedo sentada en el amplio sillón, no quería leer, no quería hacer nada más que disfrutar de su casa y de Ron, de todas maneras y a pesar de sus esfuerzos, el medio día del ataque regresaba con imagines difusas a su cabeza.
El muchacho regreso a la media hora, tenía el pelo húmedo y ya estaba afeitado, su cara había cambiado mucho después de dormir durante la tarde, se acomodo junto a su mujer, la tomo de la mano y la chica se acostó en su regazo, ella quedo mirando el techo con su espalda y su nuca apoyadas en las piernas de Ron, él por su parte, no dejaba de preguntarle si sentía bien, ella solo afirmaba con la cabeza y dejaba que su marido la acariciara, cerró los ojos sintiendo las suaves caricias del pelirrojo en su rostro y en su cabello, él estaba tan feliz de tenerla de regreso que no podía dejar de mirarla,
-Eres absolutamente hermosa
Le dijo suavemente.
La chimenea ya llevaba varias horas encendida, la casa estaba ahora mucho más reconfortante, la calidez de su hogar era como una caricia para sus almas, el muchacho deseaba tenerla siempre así, con él y protegida.
De pronto ella abrió los ojos y lo miro con dulzura, pudo ver que sus ojos celestes brillaban a la luz del fuego de la chimenea, él la tomo de la nuca con sumo cuidado y le levanto la cabeza hasta que el rostro de su esposa quedo a la altura de sus labios, le beso las mejillas, la frente, su nariz,
-No sabes cuánto te amo Herm
Le dijo en el oído, ella cerró los ojos y le pidió:
-Bésame
Con delicadeza suprema él acerco sus labios a la boca de su mujer y la beso dulcemente, la castaña abrió los labios y dejo que su legua se enredara con la de su marido, lo rodeo del cuello y comenzó a besarlo con pasión.
Como un gato audaz la chica se subió sobre él, se sentó con las piernas abiertas sobre su esposo y volvió a besarlo, pero esta vez lo hizo con más pasión, Ron no pudo negarse a ese delicioso beso, cada vez que la besaba su corazón se llenaba de alegría y su cuerpo se estremecía, con sus manos la rodeo de la cintura y acarició su espalda por encima de la bata de baño, ella no dejaba de besarlo y acariciaba su lengua con la suya con desesperación, lo deseaba, quería sentirlo, lo necesitaba.
A pesar de lo mucho que él quería tenerla, no podía evitar pensar que ella recién salía del hospital y lo que necesitaba era descanso
-No Herm, no debemos, basta, debes descansar
Dijo entre suspiros el Auror, ella no hizo caso, desprendió la bata que llevaba atada con un lazo en la cintura y la dejo caer por sus hombros, él la contemplo unos instantes, su piel morena brillaba como el bronce con la luz de la chimenea:
-Te deseo
Ron la tomo del rostro y lo acarició, el también la deseaba, el cuerpo de su mujer era su perdición, sucumbía ante ella y se hacía vulnerable a sus deseos, la amaba tanto que cada beso y cada contacto era un acto de amor superlativo para él, bajo con sus manos hasta llegar a su cuello, lo recorrió con la yema de los dedos al tiempo que acercaba sus labios, cuando ella sintió la suavidad de su boca sobre su cuello, cerró los ojos y suspiro de amor, el chico bajo mas sus manos, las bajo lentamente hasta que llego a los senos delicados de su esposa, los acaricio con amor y suavidad, la tocaba como si fuera una fina copa de cristal importado, el deseo que sentía por ella lo hacía perder la cabeza y perder el control, acarició sus pezones haciendo que se endurecieran de deseo, el fuego de la pasión los envolvió por completo, la recostó con suavidad en el sillón y se quito la bata de baño, se tumbo sobre ella suavemente para no dejar caer todo el peso de su cuerpo sobre su esposa.
Hermione lo rodeo del cuello y lo beso, necesitaba besarlo, sentirlo, sentir el calor de su cuerpo.
El pelirrojo le recorrió una vez más el cuello con sus labios, bajo por su cuerpo haciendo un sendero de besos, llego hasta los tibios pechos de su esposa, los beso con todo el amor que sentía, la castaña gemía entre sus brazos y se encendió aun más, se acomodo entre sus piernas y las separo con cuidado, él también deseaba hacerle amor, deseaba demostrarle cuanto la amaba, se llenaron de besos mientras Ron la penetraba lentamente, la humedad del sexo de la chica llego a él como una cálida manta de pasión y amor, cerró los ojos mientras la besaba y la sentía.
-Te amo
Le dijo jadeante. Comenzaron a sentir que sus cuerpos se elevaban, tenían la sensación de estar flotando en una nube.
Muy lejos de ahí, Belinda caminaba por su departamento yendo de un lado a otro, se supina que Fred iría a su casa a eso de las cuatro y media, pero el gemelo nunca llego, no tenía forma de comunicarse con él, los chicos no usaban teléfono y ella no tenía lechuza, miraba su reloj pulsera a cada momento, los minutos pasaban y él no aparecía.
Se tumbo en su sillón, estaba muy desanimada, tenía muchas ganas de verlo y estar con él.
Se quedo mirando por la ventana, la nieve caía y la ciudad parecía pintada de blanco -¿Donde estas Fred?-Se pregunto mentalmente mientras miraba caer la nieve sobre un tejado vecino, de pronto le pareció ver un punto en el cielo, un punto pequeño que a medida que se acercaba se hacía más grande, al minuto, el diminuto punto se transformo en una forma, era un pájaro, el animal venía directo a su ventana, de pronto vio que la lechuza se posaba sobre su ventana y picoteaba con fuerzas, sin saber bien que hacer se la quedo mirando, el animal seguía picoteando su vidrio, finalmente no muy convencida, abrió la ventana y el animal revoloteo dentro de su departamento, se poso sobre la mesa y Belinda vio que el animal tenía algo atado a la pata, se acerco con cuidado, no estaba acostumbrada a tocar esa clase de animales, le desato la nota, la lechuza parecía saber el temor que sentía la joven médica, se quedo muy quieta y dejo que la chica sacara el pequeño papel, cuando desplegó la nota leyó lo siguiente.
Belinda, lamento no haber ido a verte, estoy muy cansado y no me siento muy bien.
Después nos vemos.
Fred.
La chica se soltó el broche que llevaba en su cabello, se había arreglado para recibirlo, dejo caer su cabello sobre sus hombros y se sentó en una de las sillas que estaban junto a su mesa, no lo comprendía, no entendía por qué el gemelo le enviaba una nota tan fría, -Estará enfermo- Se pregunto mentalmente, miro por la ventana y pensó que quizás podía ir a verlo y curarlo, luego miro la nota nuevamente,
-No, no está enfermo, no quiere verme
Afirmo en voz alta mientras la lechuza le daba suaves picotazos en su ante brazo, ella miro al animal tratando de interpretarlo,
-¿Quieres que le conteste verdad? Pues no, no le contestare
Abrió la ventana de par en par y le dijo a la lechuza que la miraba con sus enormes ojos,
-Vete, que sepa que me llego la nota
El animal la miro por última vez, desplegó sus alas y salió volando por la ventana, el frío del exterior le sacudió el cuerpo a Belinda, sin embargo apoyo los codos en su ventana y dejo que aquel frío salvaje la abrazara, su cuerpo se estremeció, no sabía que pasaba, pero no le gustaba, recordó el rostro de Fred, su cabello, sus ojos, hasta ese momento no se había dado cuenta cuanto le importaba aquel hombre.
A la mañana siguiente, Ron estaba profundamente dormido en su sillón, su mujer dormía sobre su pecho, ella abrió los ojos y lo vio junto a ella, le acaricio el pecho suavemente, se acerco a sus rojos labios y lo beso dulcemente, como el chico no se inmuto se giro con cuidado para levantarse, estaba por bajar del sillón cuando una mano la rodeo de la cintura
-¿Dónde vas sin mi?
La chica se volteo y vio a su esposo con los ojos abiertos mirándola.
-¿Estabas despierto?
El pelirrojo la tomo con fuerzas y la recostó nuevamente junto él.
-¿Acaso crees que no siento tus besos?
La castaña ser río con ganas,
-Eres maravilloso
Le dijo ella entre risas.
-Lo sé-
Respondió su marido graciosamente. Luego de besarse un largo rato salieron del sillón y desayunaron abundantemente.
Ginny estaba en su casa tomando su desayuno mientras Harry sostenía en una mano el periódico y con la otra le acariciaba el vientre. El moreno mago apoyo su mano en el vientre de su esposa y la dejo quieta, de pronto sintió que algo se movía en su interior, al sentirlo Ginny le comento a Harry:
-Vaya, está muy alegre esta mañana.
Harry dejo el diario se arrodillo frente a su bella y pelirroja esposa, pego su oído en el estomago de Ginny y pudo sentir a su hijo.
Le hablo suavemente mientras la pelirroja reía, ella estaba acostumbrada a que su marido le hablara a su vientre, de todas maneras le divertía mucho verlo conversar de esa manera con su futuro hijo ó hija.
Ya por la tarde la castaña y Ron estaban esperando la llegada de sus amigos, los primeros en llegar fueron Tonks, Remus y Moody.
El pelirrojo los abrazo con alegría a cada uno de ellos, Hermione los recibió en la sala y se sintió feliz de ver a sus viejos amigos, Moody la escudriño con la mirada, estaba intentando asegurarse de que se encontraba bien, la castaña noto esto y se limito a decirle
-Estoy bien, ya deja de mirarme así
Todos se sentaron en la sala y conversaban animadamente, la profesora McGonagall llego diez minutos después, no llego sola, llevaba con ella una gran torta de chocolate para compartir, Ron les sirvió Té a todos, en eso llego Harry y Ginny, la pelirroja camino lentamente a la sala, su vientre estaba a punto de llegar al octavo mes de embarazo, se sentía más pesada y con menos fuerzas.
Hermione corrió a su encuentro, la abrazo con tantas fuerzas que la pelirroja sintió que la ahogaba.
Cuando todos estaban ubicados con sus tazas de Té y sus porciones de Torta, Moody dejo a un lado la conversación cotidiana.
-Y… ¿Entonces te sientes bien?
-Muy bien, como nueva.
-Nos alegramos mucho- Decía Tonks alegremente
-Y…Bueno, ¿recuerdas algo?, digo de ese día, algún rostro una voz…
-Moody, este no es el momento, necesita descansar
Dijo Ron de inmediato
-Quieres hacer el favor de no responder por mí, hablas como si yo no estuviera presente. La verdad Moody, no recuerdo mucho, solo vienen a mi cabeza imágenes, no reconocí ningún rostro, ninguna voz familiar, simplemente no se quienes eran
-¿Pero tienes alguna idea?- Hablo ahora Remus
Ron estaba de pie junto a la entrada de la sala, estaba furioso, no quería que ella recordara esas cosas justo ahora, además se suponía que era una visita de amigos y no para hablar de trabajo.
Harry que lo conocía a la perfección se levanto disimuladamente de su silla y se paro junto a él, abrió a penas los labios pero el pelirrojo escucho lo que su amigo le decía
-Déjala, le hará bien
El chico hizo una mueca con la cara, no estaba seguro, solo quería protegerla y evitar que ella sufriera, pero sucedió algo, la miro y pudo ver como ella hablaba con tanta seguridad, realmente amaba su trabajo, nunca había conocido a nadie con tanto sentido de la justicia y la igualdad.
-¿Como fue que te hirieron?
Ron, que seguía de pie alejado del grupo le respondió a Tonks
- Le salvo la vida a una pequeña niña, puso su cuerpo para protegerla, eso fue lo que sucedió
Minerva miraba con los ojos brillantes a su ex alumna,
-El sombrero nunca se equivoca
Murmuro la mujer, todos la miraron, no entendieron a que venía el comentario.
-Quiero decir- Continuo Minerva. -El sombrero hizo bien en ponerla en mi casa, en Gryffindor, has sido muy valiente, siempre fuiste valiente
El pelirrojo se sintió orgulloso, era verdad, su mujer era muy valiente, ella se ruborizo levemente, Moody regreso la conversación a donde él quería llevarla y continúo conversando con Hermione
-Hay algunas cosas que no entiendo.
-¿Cuáles?
-Los chicos dicen que antes de comenzar a trabajar tú te reuniste con el ministro, es extraño, ellos no saben que te pidió ni de que hablaron.
-Bueno, eso es porque son las reglas, ya sabes, yo no me meto en las investigaciones de Ron ni él en las mías y…
-Ya se, las reglas del ministerio-Dijo Moody poniendo una vos chillona. –Yo te diré lo que creo de eso, son tonterías, el cuidado, la seguridad, esas cosas están muy bien, pero no con tu marido, piensa Hermione, si algo le pasara a Ron, ¿donde lo irías a buscar si él no te cuenta nada?, debes confiar en él, deben cuidarse mutuamente, no importa lo que diga el ministro. ¿Ahora qué demonios te pido el ministro?
Todos los quedaron mirando, Remus miro de reojo a Hermione y vio como la chica cambiaba la cara y Moody insistia:
-Vamos muchacha, por amor de Dios casi te matan y no sabemos por qué
-YO TAMPOCO LO SE, NO SE QUIENES ERAN ESOS HOMBRES NI PARA QUIEN TRABAJAN.
La chica se sobresalto, ella de verdad no sabía nada de esos hombres, solo investigaba con los chicos el caso de Percy.
-¿Que te pidió el ministro?- Pregunto Remus
Hermione buscaba con la mirada a Ron, él se sentó junto a ella y la tomo de los hombros y le dijo:
-Herm, antes de aceptar el trabajo lo pensante muy bien, de pronto te levantaste un día y dijiste que debías darle una respuesta al ministro. No estás obligada a decirlo, pero si hay algo con respecto al caso que no sepamos…Un Auror murió…
-Lo sé pero…Yo no sé nada de lo de Percy, estábamos investigando, no sé nada más.
Harry se puso de pie, camino por la sala, los miro a todos y se acomodo los anteojos, luego dijo:
-Estoy de acuerdo con Alastor, algo muy raro está pasando, hay algo que tú sabes y nosotros no, quiero saber que es, y quiero saberlo ahora
Ron miro a su esposa, la estaba tomando de los hombros pero la soltó:
-Sabes algo Herm, dilo, casi te matan mi amor, ¿que es lo que pasa?
La chica lo miro con los ojos muy abiertos,
-No puedo
Dijo finalmente
