Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


LAS RESPUESTAS DE HERMIONE

Hermione se quedo muy quieta, sentía la mirada de todos, los presentes la miraban expectantes, aguardaban algo que aclarara la situación.

La chica busco con la mirada el apoyo de alguien, no podía revelar lo hablado ese día con el ministro, sabía que si lo hacía cometería una falta muy grave.

-Bueno, si lo prefieres nos retiramos y hablas a solas con tu esposo.

Moody miro a minerva con su ojo mágico girándolo a toda velocidad, él no pensaba salir de ahí. Por su parte la castaña tomo aire y hablo en voz baja.

-Ustedes saben que no puedo, ninguno revela una conversación privada con el ministro
-No se revelan cuando él te pide algo especial. Déjame recordarte una vez más que te salvaste por poco, muy poco. Caballos Alados, hombres de rostro pintado, una nota diciéndole TRAIDORES a Fred y George, ¿por qué?

Insistía Moody

-Esa nota no era para ellos, ó por lo menos yo creo que no lo era.
-Yo tampoco lo creo- Afirmo Harry
-¿Y para quien era?- Pregunto Remus

Hermione cruzo miradas con Harry, luego dijo:

-Creo que para Ron
-¿Y por que para Ron?- Pregunto Tonks
-No sé, creo que alguien trata de llamar su atención.
-Pero, ¿tienes idea de por qué?- Ahora intervenía Minerva de nuevo
-No lo sé bien.
-Cuando fuimos a ver a Percy, le hiciste preguntas muy extrañas, no nos dejaste preguntarte nada, sabíamos con Ron que tenías una idea pero no la compartiste con nosotros.

Recordó Harry.

La castaña se puso de pie, camino por la sala con los brazos cruzados,

-No puedo decirlo, no estoy segura- Dijo mientras caminaba hacia la ventana.
-Pero, ¿qué idea tienes amor? Yo he trabajado en varias teorías, pero todas se me caen una a una, sabía que alguien nos delataba, investigue a Percy por mi cuenta porque lo note extraño.
-Y tenías razón- Dijo Harry
-¿Tú hiciste el informe de Percy verdad?- Pregunto Remus

El pelirrojo asintió con la cabeza al tiempo que Moody ya tenía otra pregunta para hacer.

-Y ese informe que hiciste, ¿lo compartiste con Harry ó con el ministro?
-No, no se puede Moody, la regla de seguridad dice…
-¡Malditas reglas de seguridad! ¿Y el informe se perdió?
-Cuando mataron al Auror, Ron ya sospechaba de que Percy era el traidor, envíe a Ginny a la casa segura mientras íbamos tras los culpables…
-¿Por qué la enviaste?
-Bueno, si Percy era el traidor y así fue, Ginny no estaba segura, él no tiene escrúpulos y supusimos con Ron que haría cualquier cosa para detenernos, Ginny y su familia debían estar seguros.
-Bueno y ¿el informe…?
-Ron tenía una copia de ese informe en el banco, fue una suerte porque cuando mataron al Auror los papeles que implicaban a Percy desaparecieron, el padre de Ron tenía una copia de la llave de la bóveda de seguridad de Ron.
-Entonces Hermione, ¿cómo entras tú en esto? Los chicos llevaban el caso, ¿porque te asigna el ministro al mismo caso?

La castaña se quedo en silencio, no podía responder a la pregunta de Remus

-Vamos Herm, esto es importante, yo también soy Auror y respeto las reglas, pero…

Ron interrumpió a Harry:

-¡Un momento!

De pronto el pelirrojo se quedo quieto, miro a su esposa con los ojos muy abiertos, de pronto ato cabos y algo tuvo sentido en su cabeza

-Cuando el ministro vino a San Mungo, me pregunto algo que me llamo la atención, me pregunto si habías dicho algo, después me hizo la pregunta lógica, si habías reconocido a tu atacante, pero me llamo la atención la forma en la que me pregunto si habías dicho algo, ¿algo de que Hermione?

La chica estaba cada vez mas acorralada, Ginny la miraba con los ojos desorbitados, no entendía nada de lo que estaba pasando, Tonks se acerco a Hermione:

-Mira Hermione, yo creo que tienen razón, todo el asunto es muy extraño, porque no lo dices, estamos en confianza. Al fin y al cabo todos somos de la orden jajaja, quiero decir, puedes confiar en nosotros.

Hermione se paro en la puerta de la sala, tomo aire y miro a su esposo.

-Lo siento Ron, siento no habértelo dicho antes, pero no podía…
-Lo sé mi amor, lo sé… No te preocupes por eso, lo que importa es solucionar esto.
-Cuando llegue de Suiza con Ron, el ministro me ofreció un puesto muy importante en el ministerio, yo quiero y quería ser Auror, pero él me ofreció otra cosa, me dijo que lo pensara y si… Bueno, me decidía él me daría el trabajo.
-No entiendo, ¿trabajo como Auror?
-No. Él quiere que haga otra cosa, pero antes me pidió que trabajara en el caso de Percy. Cuando nos reunimos, yo le dije que aceptaba su ofrecimiento, él tiene otros planes para mí.
-¿Dar clases?

La chica negó con la cabeza a la pregunta de Harry, en el ambiente no volaba una mosca, todos estaban en absoluto silencio, la chica camino por la sala antes de continuar, cruzo nerviosa toda la sala hasta llegar junto a la chimenea, miro las fotos que ella misma había colocado sobre la chimenea y acaricio con el dedo una de ellas, luego se giro y vio como todos la seguían con la mirada.

-No estoy orgullosa de quebrantar esta regla, quiero que lo sepan. El ministro no quiere que lo sepa nadie, pero él…Quiere que yo…Bueno, yo…

-Que mujer, ¿qué quiere el condenado ministro?- intervino Ojoloco ya desesperado
-Quiere que sea una Inefable.

A Ron casi se le cae la mandíbula, lo mismo le paso al resto, los inefables eran una división secreta del ministerio, nadie sabía que hacían ni en que trabajaban, solo se sabía que ese personal era gente muy calificada, extremadamente inteligente...

-Pero…Como…Una Inefable, tu…Pero

Ron no podía ni siquiera concluir la frase, no podía creerlo, ni siquiera sabía lo que hacían los inefables, Minerva miraba a la castaña con intriga, el ojo mágico de Moody se movía sin cesar, Tonks se llevo la mano a la boca como para tapar un grito que se le estaba por escapar, Remus en cambio bajo la mirada y fue de nuevo Moody quien continuaba con el interrogatorio:

-¿Le dijiste que si?
-Bueno, en principió yo…Bueno supongo que lo hare.
-Pero. ¿Tú sabes lo que hacen los Inefables?
-Sí.

Todos quedaron perplejos, nadie sabía que hacía esta gente ni cuál era su función, todos menos alguien que no le quitaba los ojos de encima a la castaña, de nuevo Moody:

-No lo digas, si sabes lo que hacen, no debes decirlo.
-Alastor, recién te estabas quejando de los secretos del ministerio y ahora ¿no quieres que revele lo que sabe? ¿Cómo se explica eso?
-Que cuente todo lo que sabe de la investigación, pero eso no.

La respuesta de Alastor a Minerva confundió a todo per Ron quería insistir:

-Pero como dijo Tonks, estamos en confianza.
-¿Si? Y qué tal si mañana se le cae sin querer a alguien pócima de la verdad en tu café ¿eh? ¿Qué pasaría? Yo te diré lo que pasaría, sería el último minuto de vida de tu mujer, eso pasaría.

El pelirrojo salió como un rayo y fue hasta su mujer, la abrazo con fuerzas,

-NO LO DIGAS HERM- NO HACE FALTA-. Dijo su esposo.

La chica se aferro a él, Moody tenía razón, esto era más complicado de lo que se imaginaba ella. Se separo de Ron y se sentó en el sillón.

-Bien, no diré nada de los Inefables.
-Y no aceptes ese trabajo muchacha, olvídalo. Sé que eres muy brillante y muy inteligente y todo eso, pero eso no es para ti, tú tienes un hogar, no estás sola en la vida, es muy arriesgado.
-Y tú, ¿cómo sabes tanto?

Alastor se puso melancólico, apoyo un codo en la chimenea y se quedo contemplando el fuego unos instantes, tomo un sorbo de su petaca mientras un sin fin de imágenes llegaron a su cabeza y se decidió a contestar la pregunta de Remus:

-Yo era muy joven cuando me recibí de Auror, saque muy buenas calificaciones en todo, realmente estaba contento. Conocí una bella Joven, Isabel, si la hubieran visto, era tan hermosa, todavía puedo ver su rostro con claridad, ella no era bruja, era muggle, la conocí de casualidad, pero me enamore, le conté todo sobre mí, le mostré mi mundo, éramos el uno para el otro. Un Buen día me llaman y me ofrecen ser un inefable, era muy bien pago, y pensé en todo lo que podía darle a Isabel, Albus me detuvo, me dijo que no, me rogó que no me arriesgara, y no le hice caso. Estábamos por casarnos y un buen día un mago tenebroso me siguió, caminaba con Isabel, la llevaba a su casa cuando él nos ataco, yo me defendí y luche con él, cuando todo terminó mire a Isabel que estaba en el piso, muerta, una maldición le dio a ella mientras luchábamos. Mi vida se derrumbo, me jure meter en Askaban a todos los magos tenebrosos que pudiera y…Bueno, metí a varios, ese mismo día regrese a mi puesto de Auror, no quiero saber nada con los Inefables….
Se giro y miro a Hermione:

-Tú tampoco debes meterte en eso- Finalizo.

Minerva lo miro con los ojos llenos de lagrimas,

-Alastor, no lo sabía, cuanto lo siento- Dijo francamente la mujer.
-Todos guardamos secretos Minerva. En fin…
-¿Pero que tienen que ver los Inefables con los magos tenebrosos?
-No preguntes Tonks.

Todos se quedaron en silencio, estaban muy callados, nadie sabía la terrible historia de Alastor Moody, sin embargo sus más allegados comprendieron por que el Auror siempre estuvo solo, porque siempre era tan cuidadoso, al fin su frase "ALERTA PERMANENTE" Tuvo sentido.

Moody nunca rehízo su vida, se limito a vivir para cumplir su juramento, acabar con los magos tenebrosos, encerrar a todos los que pudiera.

El viejo Moody no guardaba ni una sola foto de Isabel, pero era cierto, todavía tenía grabada en su mente su cara, la recordaba a la perfección.

Como si alguien echara de pronto un mato de luz, la vida de Alastor Moody, fue comprendida por Minerva y Remus, solo Albus supo el terrible dolor que lo acompañaba.

Ron salió de su asombro y como si nadie estuviera presente le hablo a Hermione.

-Te quiero fuera de esto ahora, no me importa cuánto ames tu trabajo, se acabo, renuncias y haces otra cosa.

La chica lo miro con asombro, no se esperaba esto de su esposo, el rostro de Ron estaba colorado y sus manos temblaban.

El viejo Moody se paro enfrente del pelirrojo y lo tomo de los hombros:

-Mírame Ron

El pelirrojo Auror seguía con los ojos clavados en los de su esposa.

-Mírame- Le repitió Alastor.

Ron lo miro y noto que en el ojo normal de Alastor Moody estaba a punto de caérsele una lágrima.

-Ella no es Isabel hijo, no tiene por que pasarte a ti

Le dijo sabiamente Moody.

-Lo que les he contado es para que entiendan que no importa lo que diga el ministerio, siempre deben saber dónde está el otro y que hace, esa es la mejor forma de protegerse, si trabajas con Harry, él también debe estar informado, debe saber, así también podrá protegerse y proteger a sus compañeros, ese día Ron, por hacer caso de las reglas, no pude salvar a Isabel, yo estaba en algo complicado, si hubiera hablando con mi compañero él podía haberme seguido y me hubiera ayudado y hoy Isabel estaría conmigo. ¿Lo entiendes? Te lo digo por experiencia, si trabajan justos, deben saberlo todo del otro, y si te atrapan te apuntas con tu varita y te cortas la lengua, pero no los delatas, ¿comprendes?

El pelirrojo tardo unos segundos en responder, luego lo miro y dijo

-Lo entiendo

Camino lentamente hasta Hermione, cuando la tuvo cerca, la tomo de las manos, se las beso y dijo.

-Bien, dinos que teoría tienes de la investigación, trabajaras en casa, no quiero que salgas y eso no se discute, si sales lo haces conmigo ó con Harry

Su mujer le sonrió y asintió con la cabeza.

-Tengo la caja con las cartas en el auto.
-Y que esperas Potter, ¿una invitación? Tráelas.
-Bueno, haré Té para todos, esto va para largo- Dijo Ginny

Despejaron la mesa ratona mientras Harry salía por las cartas, una vez más, como antes, trabajarían todos juntos, esta vez sin guardarse nada.