Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Espero que tengan tiempo para leer por que no se creo que subire de nuevo de dos en dos al menos lo intentare mas seguido.
Foaby
AÑO NUEVO
La nueva información brindada por Moody, no trajo ninguna luz al asunto, solo agrego un nombre y una nueva sospecha, de todas maneras era algo.
Saber que el secretario tenía un primo que tiempo atrás había sido seguidor de Voldemort, era una noticia sorprendente, posiblemente con más pruebas, el círculo finalmente cerraría.
Los tres Aurores tenían la misma pregunta en la cabeza, ¿cuando había regresado Thomas Rulfi y por qué? Moody seguiría investigando al ex mortífago mientras ellos se iban a Escocia a buscar alguna pista sobre "El Maestro", solo debían averiguar para que lado había partido y en lo posible ver la conexión entre él y el caso de Percy.
Harry Potter salió de su casa acompañado por su esposa e hijo, la familia completa fue en el auto hasta el ministerio de Magia, durante el trayecto repasaron el plan, Harry estaba más nervioso que su mujer, ella jugaba con su hijo al tiempo que asentía con la cabeza dando a entender que tenía todo claro.
-No tienes que hacerlo Ginny
Dijo el moreno mirando el camino, ella simplemente se sonrió.
-Mi amor, es lo más fácil del mundo, ¿no te das cuenta? Te preocupas por una tontería, no voy a luchar con un mago tenebroso ni voy a estar en un campo de batalla, solo me reduciré unos minutos y llevare los registros a tu oficina.
La pelirroja simplificaba con mucha naturalidad el asunto, ella no le veía nada de peligroso, nada de particular.
Su marido en cambio, estaba aterrado, si la atrapaban, saldría de la prisión para cuando James tuviera cinco años.
En la oficina de Aurores del Ministerio, Ron y Hermione estaban completando informes, cada tanto se miraban de reojo, ambos se veían tranquilos.
A las 8:30 en punto Ron bajo a la cafetería como lo habían planeado, cuando estaba sentado solo en su mesa vio pasar a Harry y a Ginny, el pequeño James venía en los brazos de su Padre, al matrimonio le costó bastante llegar a la oficina de Aurores, a cada paso alguien los detenía para ver al ya famoso James Potter.
Con el rostro tenso de tanto sonreír, los orgullosos padres llegaron a la oficina, la castaña se puso de pie para recibirlos mientras Harry le entregaba el niño a Hermione.
El moreno miro su reloj, 8:45am.
-Me voy al baño del tercer piso
Anuncio Harry, antes de irse le dio un beso en la frente a Ginny,
-Ya vete Potter, todo estará bien
Dijo con seguridad la pelirroja. Una última mirada y Harry salió de la oficina, la pelirroja se quito su abrigo y tomó la capa de invisibilidad de su marido que estaba guardada en su bolso,
-Recuerda Ginny, a mas tardar a las 9:15 debes estar aquí-
Le recordó la castaña con dulzura, cruzaron miradas mientras la pelirroja le daba un beso en la frente a su hijo
-Bien Herm, ya estoy lista,
Se apunto con su propia varita y pronuncio el hechizo, la castaña vio como su pelirroja amiga se encogía unos setenta centímetros, Hermione apretó los ojos, de pronto el plan ya no le gustaba.
Ginny se coloco la capa y Hermione la perdió de vista, la chica tomo el pomo de la puerta y lo giro con cuidado, abrió la puerta y miro para ambos lados, debía llegar al cuarto piso antes de las 9:05 am.
Ron estaba pagando su café para salir de la cafetería, saludo a varias personas y después subió de grandes trancos la escalera, llego al cuarto piso justo cuando su contacto estaba entrando en la oficina de Archivos, Ron lo siguió y entro en el lugar sonriendo como si nada pasara, pidió los registros de la entrada del día anterior mientras los empleados del lugar no dejaban de saludarlo, uno de ellos de cabello rubio oscuro le hablo desde arriba de una escalera
-Oye Ron, el Sábado hay partido, nosotros los de archivos contra tu equipo de Aurores
El pelirrojo le respondió con una sonrisa y luego agrego,
-No sé si podré ir, ya sabes cosas de trabajo
Harry estaba apostado al final del pasillo, justo al pie de la escalera, sintió que algo rozaba su pierna, y murmuro
-Ginny
La pelirroja llego hasta el archivero justo a tiempo, los empleados del mostrador habían ido a buscar lo solicitado por Ron, en ese momento el contacto del pelirrojo dejo sobre el mesón los registros de la prisión, Ron pudo ver como los registros desaparecían frente a sus ojos, la pelirroja tomo los registros con su mano derecha y se giro para salir del archivero, al hacerlo casi se choca de frente con el pecho de un hombre que ahora era muy alto para ella, retrocedió varios pasos y quedo pegada contra una pared, no esperaba este inconveniente pero supuso que no era grave, aguardo unos segundos hasta que el hombre se reclino sobre el mostrador, ella paso por atrás de él apretando el estomago a su espalda para no rozarlo, al fin había salido al pasillo, había gente pero no tanta,
-Esto es muy fácil-Pensó. Vio que su marido seguía apostado en la esquina del pasillo, estaba llegando a él cuando vio al mismísimo ministro de Magia,
-Oh hola Harry, ¿Hermione está en su oficina?
Pregunto serenamente el hombre, Harry sintió que un sudor frió se le caía de la frente, la chica estaba en su oficina pero con su hijo, la idea era que la pelirroja regresara pronto y saliera del edificio donde afuera la esperaba Moody.
-Te estoy haciendo una pregunta Harry
Dijo el ministro frunciendo el seño, el moreno se rasco la cabeza,
-Lo siento, si…Esta en su oficina
Murmuro, el moreno Auror no sabía si su esposa había salido o no de la oficina de archivos, no estaba seguro, la pelirroja debía llegara a esa esquina para ascender por las escaleras al séptimo piso, Ginny comenzó a ponerse nerviosa, no se atrevía a mirar su reloj, no quería quitar los ojos del camino.
El ministro se giro y siguió su camino para llegar a la oficina de la castaña, la pelirroja llego junto a Harry caminando contra la pared, un nutrido grupo de personas comenzaba a pasar por el pasillo, le dio un codazo a su marido y este inmediatamente se dio cuenta de que su mujer estaba a su lado, debía impedir que el ministro llegara a la oficina antes que la pelirroja.
-Camina detrás de mí
Le ordeno a la pelirroja con los dientes apretados, el moreno se giro y subió unos peldaños de la escalera,
-Sr. Ministro
Llamo con voz potente al hombre, este se giro y miro a su famoso Auror,
-Necesito unas palabras con usted, por lo del viaje que usted sabe
Harry no sabía que decir, dijo lo primero que se le cruzo por la cabeza, el ministro lo miro con ojos muy abiertos,
-Bueno, veré a Hermione primero y luego converso contigo
Sin Decir más se giro y siguió avanzando, Ginny le toco la espalda a su esposo para que hiciera algo
-Perdón Señor ministro, ¿no puede ser ahora?
Lo dijo desesperado, el hombre nuevamente lo miro,
-¿Que pasa Harry?, ya te he dicho que no, ven a verme en media hora
Era todo, no había nada más para hacer, lo único que se le ocurrió al moreno fue despejar la escalera para que su mujer pasara sin problemas,
-Camina atrás mío Ginny
Dijo jadeante Harry, estaban ya casi llegando al sexto piso cuando Harry vio que el ministro doblaba para subir el último trecho que lo llevaba a la oficina de Aurores, en el relleno de la escalera entre el piso sexto y séptimo se topo con Amanda, la chica se le paro en enfrente y lo saludo,
-Que tal Harry
El moreno a penas la miro,
-Hola
Respondió y siguió su camino.
-Espera quiero hablar contigo.
-Ahora no.
-Pero son solo unos minutos.
Ginny que seguía atrás de su marido se adelanto y le hablo en un susurro, -quédate, yo sigo-
-¡NO!
-Pero son solo unos minutos.
Harry se desespero, estiro su mano hacia atrás y se dio cuenta de que su mujer ya no estaba ahí.
La castaña estaba sentada en su escritorio con el pequeño James en sus brazos, sintió que la puerta se habría, su corazón se alegro, al segundo siguiente sus piernas se aflojaron, el ministro entraba en su oficina, el hombre se la quedo mirando boqui abierto.
-¿Y ese niño?
-Oh, él es James, el hijo de Harry… ¿Lo conoce verdad?, es un niño muy lindo.
-¿Y qué hace aquí?
La castaña se paso una mano por la frente mientras con la otra sostenía firmemente al niño.
-Oh, su madre Ginny, ha ido hasta el baño, ¿Conoce a Ginny?
-Pero claro que la conozco, yo quería hablar contigo.
La chica miro su reloj, eran las 9:20 y la pelirroja no aparecía.
Ginny estaba llegando al séptimo piso, esquivo a varias personas y tomo el pomo de la puerta de la oficina de su marido, escucho voces adentro justo a tiempo, no entro, no podía, supuso correctamente que el ministro ya estaba adentro, no podía quitarse la capa frente a todos, se giro por el pasillo buscando un lugar vacío para sacarse la capa y pronunciar el contra hechizo, en todo el pasillo había gente, a un costado una puerta marrón indicaba por medio de un cartel, BAÑO DE CABALLEROS, no lo dudo, empujo la puerta y entro, para su suerte el lugar estaba vacío, se quito la capa y la doblo, entre medio de los dobleces de la capa acomodo los registros, se apunto con su varita y pronuncio el contra hechizo, sintió pasos y se asusto, podía esconderse o salir, opto por lo segundo, abrió la puerta y se topo con una cara familiar.
-Oh Justin-
Dijo nerviosa la pelirroja, el apuesto Auror la miro asombrado.
-¿Que haces aquí Ginny?
-¿Puedes creerlo? Me confundí de puerta, que horror.
Justin era un hombre muy inteligente, antipático, pero brillante, tenía un olfato muy especial,
-Vaya, ¿pero es que no sabes leer?
Dijo con ironía, a la pelirroja no solo no le gusto el tono de Justin, él tampoco le gustaba.
-Es evidente que tú no tienes hijos, si durmieras tan poco como yo, confundirías tu zapato derecho con el izquierdo.
-Oh, ya veo…
-Bueno, si me disculpas…
-Claro, disculpa, pasa Ginny.
El Auror se hizo a un costado al tiempo que preguntaba
-¿Qué llevas en el brazo Ginny?
La pelirroja no bajo la vista, le sostuvo la mirada y respondió con voz aniñada
-Eres muy curioso Justin, cosas de mujeres, ¿Quieres detalles?
El Auror la miro unos segundos,
-No claro que no
Dijo mientras entraba en el baño, la pelirroja ya liberada del Auror corrió a la puerta de la oficina de Harry y la abrió con brusquedad.
Adentro estaba el ministro muy serio.
La pelirroja estaba totalmente colorada, los ojos de Hermione estaban muy abiertos como si quisiera decirle algo.
-Sr. Ministro que bueno verlo.
-Lo mismo digo querida, ¿donde estabas? Tu pobre niño ha estado llorisqueando.
-Oh James, pobre
Dijo mientras se acercaba a su amiga para tomar al niño, al hacerlo acerco su oído a los labios de la castaña
-Baño
Dijo Hermione con dientes apretados y susurrando.
-¿No dejas que tu madre vaya al baño? Bueno, ya debo irme, gracias por cuidarlo Hermione.
-Es un placer Ginny.
-Podrías alcanzarme mi capa y mi cartera, debo guardar esto que me saque en el baño.
La pelirroja hablo señalando con los ojos a la capa que tenía en su brazo izquierdo, los registros que iban escondidos entre la capa estaban a punto de caérsele, Ginny sentía como se le iban resbalando lentamente y el ministro le dijo:
-Déjame que te ayude querida.
-No se preocupe yo lo haré.
Intervino la castaña y Ginny de inmediato contesto:
-No hace falta que me ayuden, debo pasar a la cafetería primero. Pero si es tan amable de abrirme la puerta.
-Desde luego
Dijo el hombre, Ginny no daba más, tenía que salir de ahí, la capa se le estaba resbalando, necesitaba guardar todo en su cartera, Harry apareció por la punta del pasillo, su mujer sonrió aliviada, en cuanto llego junto a ella, la muchacha le entrego al niño y guardo la capa con los registros dentro de su cartera
-Salgamos de aquí
Gruñó la pelirroja, bajaron lo más tranquilos, se cruzaron con varias personas que les sonreían al ver al niño.
Llegaron a la salida y efectivamente vieron a Moody en la puerta, Ginny le dio un corto beso a su esposo y él le dedico varias caricias a James, luego la pelirroja y Moody avanzaron por la calle vacía.
Cuando Harry estaba entrando nuevamente al ministerio una voz lo detuvo.
-¿Ese no es el viejo Alastor Moody?
Inquirió Justin que estaba apoyado contra una pared. El moreno se acomodo los anteojos serenamente como dándole poca importancia a su pregunta.
-Es él, fue profesor mío hace muchos años
Justin no pareció contento con la respuesta.
-Pensé que se había ido de Inglaterra.
-Oh si, se había ido pero regreso, quiere mucho a Ginny y no quería dejar de conocer a nuestro hijo.
-Ya veo…
El moreno no se detuvo a conversar, siguió su camino sin mirar a su compañero Auror, Justin lo siguió con la mirada hasta que el moreno se perdió en el interior del ministerio.
En la oficina del séptimo piso la castaña caminaba de un lado a otro tratando de darle sus razones al ministro.
-Por ahora no puedo aceptar, estamos con el caso de Percy, hasta que esto no termine no puedo responder.
-Pero te necesitamos Hermione, a demás acordamos que lo harías.
-Pero ahora no estoy segura.
-¿Como que no estás segura? Ser un inefable es pertenecer a la elite, es una gran oportunidad.
-Quizás no quiera ser de la elite, quizás solo quiera ser Auror.
-Mira Hermione…
Sus palabras fueron interrumpidas por Ron que estaba entrando en la oficina,
-Oh, lo siento Señor ministro, no sabía que estaba aquí
Fue lo único que alcanzo a decir el pelirrojo.
El ministro se puso de pie con elegancia,
-No te preocupes Ron, seguiremos esta charla después
Con esas últimas palabras miro a la castaña una última vez y salió de la oficina, el pelirrojo cerró la puerta,
-¿Qué ha pasado Herm?
Quiso saber su esposo. La chica tomo aire y al exhalar dijo
-Al salir te cuento
Harry corría por las escaleras, llego jadeante a su oficina, entro con el rostro colorado,
-Lo ha logrado, recién se fue con Moody- Dijo feliz.
-Que alivio.- Contesto la castaña
-En la puerta me lo encontré a Justin, vio a Moody y me hizo algunas preguntas.
-Ese metido quien se cree que es para hacernos preguntas a nosotros.- Dijo ofendido Ron
-Fue muy raro, sentí que me estaba espiando.
-Debemos salir de aquí, yo creo saber lo que pasa, pero debemos salir.
Inquirió la castaña a lo que su esposo contesto:
-Ponte el abrigo Herm, nos iremos a tomar algo y podremos conversar.
En una celda cuadrada y áspera estaba Percy con el rostro hundido en la almohada, estaba soñando, soñaba que era más pequeño y estaba en su casa, en la Madriguera, estaba desayunado junto a toda su familia cuando una lechuza entraba por la ventana con las cartas del colegio, él abría su carta y luego decía en voz alta,
-¡Me han nombrado prefecto, Mamá! Me han nombrado prefecto
Pero su madre no lo miraba, su padre tampoco, ni siquiera los gemelos se burlaban de él,
-¿Es que no me escuchan? ¡Soy prefecto!
Parecía que los demás no podían verlo, nadie lo escuchaba. En su sueño pudo ver como se desesperaba, se arrodillaba al lado de su madre y le decía
-Mírame Mamá-
Pero la mujer seguía conversando con Ginny,
-¿Por qué nadie me contesta?
Su hermano Ronald que estaba sentado junto a Fred alzo la mirada y le hablo con voz irritada.
-Nadie te escucha porque no les importas Percy, nadie te quiere en esta familia
El no lo podía creer,
-¿Por qué me hablas así Ron?
Pero el pelirrojo ya no respondía, seguía comiendo sin mirarlo, en ese momento pudo ver cómo salía corriendo de la casa, atravesaba el campo mientras lloraba,
-¿Por qué no me quieres Mamá?- Gritaba,
-Quiéreme mamá, quiéreme solo a mi- Su voz se fue apagando, de pronto se topo con una mujer, una luz roja le dio en el medio del pecho.
Abrió los ojos, los tenía llorosos,
-Mamá
Balbuceo. Sintió un gran dolor en la cabeza y se desmayo.
Hermione, Harry y Ron estaban sentados en una cafetería muggle,
-Tres cafés por favor
Dijo la castaña al mozo que los atendía.
-¿Que paso con Justin?
Preguntó el pelirrojo, Harry se acerco mas sobre la mesa para hablar, el poco tiempo que llevaba de auror le había enseñado que a veces ningún lugar era seguro para hablar.
-Nos vio a Ginny y a mí con Moody, cuando se fueron me preguntó si acaso ese no era Alastor Moody, yo le dije que sí, no le iba a mentir, le dije la verdad, que había sido profesor mío y nos quería mucho, me sorprendió cuando dijo muy seguro de lo que hablaba, que él sabía que Moody se había marchado de Inglaterra
-Vaya, está muy informado el idiota.
-Yo pensé lo mismo.
- Yo sé porque…
El mozo se acerco con la bandeja y dejo los cafés para los tres, mientras la chica colocaba dos terrones de azúcar en su taza hablo en voz baja,
-Hoy vino a verme el ministro, me contó que Justin ya está haciendo el curso para ser inefable
-¿Justin? ¿Un inefable? Pero es un pelmazo, ¿Por qué lo elegirían?
Pregunto extrañado a lo que su esposa contesto:
-Será un idiota, pero da con el perfil.
-¿Y que tiene que ver eso con lo de Moody?
-Entre otras cosas, los inefables saben la historia y el paradero de los viejos Aurores.
-¿Por qué?
Harry interrumpió entonces el interrogatorio de su amigo:
-No le preguntes más, sabes que no debe, recuerda lo que dijo Moody, no es seguro que diga lo que sabe sobre ese tema.
-Esta bien, pero por que vigilaba a Harry.
-No lo sé, eso mismo me estaba preguntando yo…
Y con este comentario de su esposa paso al siguiente tema preguntándole a Harry
-¿Esta listo el trasladador?
-Si, está en la colina, le dije al ministro que pasaríamos el año nuevo en la Madriguera, lo apostaron ahí. Mañana después del brindis, nos vamos.
-¿Y Ginny?- pregunto Hermione
-Se queda con Molly, estará bien.
-Debemos ir a Hogwarts y ver los registros
Dijo Ron a lo que su esposa contesto:
-No creo que sea buena idea.
-¿Por qué? – Pregunto su amigo
-Y si es verdad que Justin te vigila, no queremos que nadie sepa que sacamos los registros, mira si de casualidad nos lo encontramos en la puerta del colegio.
-Tienes razón amor, pero de verdad ¿crees que Justin este vigilando a Harry?
-No lo sé, pero por las dudas es mejor no ir, Moody y Lupin verán los registros.
Los registros ya estaban en Hogwarts, después de dejar a Ginny en su casa, Moody se los había llevado al colegio donde Minerva los guardaría.
La cena de año nuevo sería en casa de Molly, ella estaba feliz de recibir a toda la familia en su casa.
Los primeros en llegar fueron Fred y Belinda, ella se veía particularmente bella esa noche, la dueña de casa los recibió con un abrazo muy cariñoso.
Fred no dejaba de sonreír, su cara era diferente desde que estaba con la bella médica.
George llegó al rato, se veía bien y como siempre tenía un chiste a flor de labios.
Los padres de la castaña se hicieron presente en la Madriguera, la madre de Hermione bajo del auto una considerable cantidad de pasteles y tartas.
Bill y su mujer llegaron con bebidas para acompañar la cena, Charlie traía con él dos botellas de Vino Fino, Ron y Hermione llegaron vestidos de manera informal y con mochilas cargadas en sus espaldas.
Finalmente llegaron los que todos esperaban, cuando Ginny entro en la casa con James en sus brazos, todos se pusieron de pie y se acercaron al recién nacido, Harry se sintió inmensamente feliz, su hijo era un hijo deseado y estaría siempre rodeado de amor.
Molly se abrió paso y tomo a su nieto en brazos, no le duro mucho la felicidad ya que su esposo le arranco al niño de los brazos para mostrárselo a su amigo y consuegro Patrick Granger.
La mesa de la cocina estaba decorada con un mantel rojo oscuro, varias velas le daban un aspecto muy cálido, los cubiertos y copas ya estaban en su lugar, solo restaba sentarse y disfrutar del banquete, como siempre los hombres se acomodaron primero en la mesa mientras que las mujeres los miraban con el seño fruncido.
-Has de cuentas que no las escuchas-
Le dijo el Sr. Weasley al padre de Hermione.
Harry intento zafarse pero Ginny con una mirada severa lo obligo a colocar las tartas sobre la mesa, Ron corrió la misma suerte, basto solo una mirada de la castaña para que él se pusiera de pie y llevara hasta la mesa las bebidas, al cabo de un rato todos los hombres estaban trabajando, todos menos George quien arrogantemente dijo en voz alta
-Por eso yo no tengo novia, a mi ninguna mujer me mangonea
Fred, que estaba llevando una salsa de queso a la mesa lo miro de reojo y dijo divertido
-Le encantara escuchar esto a Sofía, Belinda, mi amor, recuérdame el Lunes decirle esto a la pobre chica
-Desde luego tesoro
Respondió Belinda. Molly se reía a carcajadas, George, en cambio se puso muy serio mientras se ponía de pie para ir a ayudar a las mujeres.
La Sra. Weasley se sentó en una de las cabeceras de la mesa, en la otra punta estaba sentado su marido, a la derecha de él estaba Patrick Granger que conversaba animadamente.
El pelirrojo se acerco al oído de su esposa,
-¿Saben tus padres que te vas?
La chica termino de tomar el sorbo de su bebida para responder
-Sí, ya lo saben.
La comida parecía no acabarse nunca, el pollo, las papas, las tartas parecían replicarse sobre el mantel a medida que comían.
-Herm, cariño, no has comido mucho, ¿Te sientes mal?
-Creo que me he resfriado, no tengo apetito.
El pelirrojo la tomo de los hombros y le dio un beso sonoro en la mejilla, ella olvido el resfrió y el malestar.
Eran las once y cincuenta y ocho cuando Molly comenzó a llenar las copas de todos,
-Vamos todos de pie y alcen sus copas
Ordeno la regordeta bruja.
Todos se levantaron de sus asientos mientras el Sr. Weasley hacía la cuenta regresiva, Fred y Belinda estaban tomados de la mano, Ginny fue corriendo a buscar a James y se paro junto a su esposo.
-9;8;7;6;5;4;3;2;1 FELIZ AÑO NUEVO FAMILIA!!!!
Ginny y Harry besaron de inmediato a su hijo, la pelirroja no pudo evitar emocionarse hasta las lágrimas, luego beso a su esposo sabiendo que esa misma noche partiría
-Promete que te cuidaras mi amor-
Dijo con voz acongojada Ginny.
-Te lo prometo mi amor-
Aseguro el moreno, la castaña se colgó del cuello de su esposo mientras este la alzaba en el aire,
-Te amo Ron
-Y yo a ti preciosa, feliz año nuevo
Fred y Belinda estaban pegados como sopapa, Molly los interrumpió aclarándose la garganta,
-¿Podrías desearle feliz año nuevo a tu madre?
El gemelo la miro con ternura,
-Ven aquí mujer
Dijo el chico mientras la rodeaba de la cintura y la levantaba del piso, mientras la abrazaba le dijo al oído
-SABES QUE ERES MI PREFERIDA
Molly se rió nerviosa pero eso no le impidió responderle con sorna,
-¿A ella le dices lo mismo?
Fred se mato de risa y bajo a su madre guiñándole un ojo, los abrazos se multiplicaron, todos se abrían paso para saludarse y desearse feliz año nuevo, la castaña llego junto a sus padres, los abrazo con fuerza, mucha fuerza.
-¿Te cuidaras verdad?
-Claro que si Papá.
-Te quiero hija, cuídate.- dijo su mamá
Hermione beso una última vez a sus padres y fue en busca de su mochila para partir, Ron se acerco a sus suegros y les deseo feliz año, cuando abrazo a su suegro, el padre de la castaña escucho claramente que el pelirrojo decía
-No se preocupe, la cuidare
El Sr. Granger le dio unas palmadas en la espalda, sabía que el muchacho cuidaría de su hija.
La despedida mas difícil sin duda fue la de Harry y James, el moreno abrazo a su hijo y sintió una inmensa culpa de dejarlo, sentía que lo abandonaba,
-Lo siento James, debo trabajar
Le dijo al niño como si este le entendiera, Ginny acarició el rostro de su marido y le dedico una mirada dulce, el moreno sintió nuevamente que su corazón se estremecía, sintió que se le achicaba el pecho
-Hazlo Potter, termina con esto y cuídate yo cuidare de James, te esperaremos con ansias
La voz de Ginny sonó serena y franca, Harry sintió que su pecho se liberaba, la chica lo rodeo del cuello y le murmuro al oído,
-Estoy muy orgullosa de ti
Estas eran las únicas palabras que necesitaba escuchar. Con la emoción que le pedía agritos salir, se abrió paso y fue en busca de su mochila.
Los tres Aurores fueron hasta la puerta de salida acompañados por todos los presentes.
Saludaron una última vez y salieron al oscuro campo camino a la colina donde los esperaba el trasladador.
