Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


ESCOCIA

El pelirrojo y su amigo conocían perfectamente el camino colina arriba, la castaña caminaba tomada de la mano de su esposo, ella no conocía bien el camino y a diferencia de otras noches, esa era particularmente oscura y sin luna, el cielo estaba gris, la chica imagino que estaba a punto de llover.

El cuerpo de Harry avanzaba, pero su mente seguía en la Madriguera, no podía arrancar de su mente el rostro de James y Ginny.

Haberlo dejado fue lo más duro que tuvo que afrontar, incluso más duro que haberse enfrentado con Voldemort.

El pequeño niño se había transformado en el centro de su mundo, muchas veces quería explicar lo que sentía pero no encontraba las palabras adecuadas para decirlo, la única persona que realmente lo comprendía era Ginny, ella sentía lo mismo por su hijo.

Harry sentía que su hijo era muy especial, pensaba que esto le sucedía porque era su hijo, pero en realidad, el pequeño era especial, solo el tiempo le desmotaría cuanto.

De todas las veces que se tuvo que ausentar por trabajo, esta fue la más dolorosa de todas, caminaba hacia la colina recordando cómo había comenzado su vida, la terrible vida en la casa de sus tíos, el asombro que le provoco enterarse de que era mago, le parecía que fue ayer cuando Hagrid fue a buscarlo.

Recordó su primer viaje en tren hacia el colegio y como le había rogado al sombrero que lo colocara en Gryffindor…La vieja casa que lo había abrigado en sus años escolares fue su verdadero hogar, ahora él ya era un adulto que tenía un verdadero hogar junto a la mujer que amaba, Ginny apareció en su mente tan nítida como el camino que pisaba, el mago realmente amaba a esa pelirroja mujer, sabía que no podía estar con otra mujer que no fuera ella, no solo era la madre de su hijo, era su eterna compañera, la compañera que le daba todo lo que necesitaba, todo lo que había anhelado lo tenía por ella.

Cuando se habían alejado ya varios metros de la Madriguera, la oscuridad se torno completa

-Lumus

Dijo Harry, camino con su varita apuntando al frente para saber donde pisaban, Ron avanzaba mirando cada tanto hacia los costados, quería tener el panorama completo del campo.

El frío les azotaba el rostro, el viento soplo de repente y lo hizo con furia, la castaña se coloco un gorro para cubrir sus oídos y evitar que el cabello se le fuera encima de los ojos.

Un relámpago gigante ilumino el camino seguido de un trueno ensordecedor, la chica contuvo el aire unos segundos para no dejar escapar un pequeño grito de sobresalto, unas gotas grandes comenzaron a caer sobre el trío, Ron miro instintivamente hacia atrás, no vio nada, solo la oscuridad del campo, Harry que lo conocía a la perfección lo miro de reojo y pregunto serenamente

-¿Pasa algo amigo?

El pelirrojo se acomodo la bufanda en el cuello al tiempo que respondía,

-Nada, no pasa nada-

Faltaba un poco para llegar al pie de la colina, la lluvia fue más y mas intensa, los rayos se desperdigaban por el cielo oscuro y el frío se intensifico al compás de la lluvia, Ron volvió a mirar hacia atrás, la chica que ya se había percatado de esto pregunto nuevamente.

-¿Pasa algo Ron?

El pelirrojo negó con la cabeza, en el oscuro camino a penas se veían las siluetas de los árboles.

El trasladador que estaba sobre la colina los esperaba, solo debían ascender unos metros más para alcanzarlo.

Siguieron caminando acompañados de los sonidos de la lluvia, el agua caía con furia formando charcos de barro a sus pies, las ramas de los árboles se golpeaban unas con otras, sus pasos se amplificaban en el camino, nuevamente Ron miro hacia atrás, a su moreno amigo esto ya no le gustaba nada, también se giro, pero no vio nada, el pelirrojo saco su varita y miro a la castaña con calma,

-Saca tu varita Herm

Ordeno Ron. La chica metió la mano en su mojado bolsillo y la saco.

-Necesitamos más luz

Dijo Hermione al tiempo que tropezaba con una piedra, Ron pareció alarmarse,

-No, nada de luz, apaga tu varita Harry, ahora

Ron hablo lo más calmado que pudo pero su voz se notaba algo quebrada, empujo a la castaña tras un gran árbol y arrastro a Harry con él, los tres se pararon tras el tronco como ocultándose.

-¿Que pasa Ron? – pregunto Harry
-Creo que alguien nos está siguiendo…

La chica metió sin querer su pie en un charco de barro, enterró tanto el pie que tuvo que tomarse del brazo de su marido para no terminar en el piso,

-No veo nada

Se quejo la hechicera.

-No podemos encender las varitas, si hay alguien ahí nos vera, si él no nos ve, nosotros a él tampoco.
-¿No deberíamos investigar?- pregunto su esposa
-No, puede ser cualquiera, hagan silencio.

El pelirrojo Auror asomo su cabeza en la oscuridad, no veía nada, la lluvia a estas alturas era torrencial, agudizo el oído mientras su moreno amigo le daba un suave codazo en las costillas, él moreno había escuchado algo, pasos, estaba seguro que ese ruido eran de pasos, la castaña estaba con la varita preparada para actuar, no sabía que podía pasar ni quien ó quienes eran, pero fuera quien fuera estaba dispuesta a luchar.

Los pasos fueron más audibles, la chica intento asomar la cabeza pero Harry le dio un suave empujón para que se quedara quieta.

-Es uno solo-

Murmuro Ron, el moreno Auror asintió con la cabeza, se escuchaba claramente los pasos de una persona chapoteando por el barro, los tres se agacharon tras el tronco hasta quedar en cuclillas, un rayo enorme ilumino el campo, las pupilas de Ron se dilataron como las de un gato en la noche, vio con claridad la figura de un hombre alto que avanzaba hacia ellos.

Harry se alisto, estaba preparado para atacar, el hombre caminaba hacia ellos,

-¿Qué hacemos?

Inquirió Hermione en un susurro, Ron medito solo una milésima de segundos y hablo con voz muy baja.

-¿Harry puedes aparecerte en la cima de la colina?

Su amigo asintió con la cabeza,

-Muy bien, Herm, tomate fuerte de mi brazo, cuando cuente tres Harry, desapareces

El hombre se acercaba, escuchaban sus pasos con mayor claridad, casi lo tenían encima, -1,2,3-

Dijo el pelirrojo, al instante los tres desaparecieron, se materializaron en la cima de la colina, la castaña se descompuso y quedo sentada en el suelo,

-Ocúpate de ella Harry

Ordeno el pelirrojo, mientras Ron miraba hacia abajo tratando de ver algo, el moreno se acerco a su amiga,

-¿Qué tienes Herm?

La chica se tomo el estomago,

-No lo se

Balbuceo la castaña con voz ronca,

-Supongo que me hace mal no comer y luego desaparecer

Finalizo, Harry asintió con la cabeza, a él también le provocaba una fea sensación desaparecer con el estomago vacío.

El pelirrojo miraba colina abajo tratando de descubrir si los seguían, no vio nada y regreso para ver a su esposa.

Se acerco a ella que justo estaba poniéndose de pie,

-¿Estás bien Herm? ¿Qué tienes?

La chica lo miro a los ojos con seguridad, no quería preocuparlo,

-No es nada, ¿Quién nos seguía?

Esa era la pregunta que los tres tenían en la cabeza, Ron negó con la cabeza, no tenía idea de quién podía ser pero estaba seguro que los buscaba a ellos,

-Yo vi su silueta iluminada por el rayo pero no distinguí quien era

Agrego Harry, la castaña se estaba acomodando su ropa enlodada mientras decía

-Y ahora no podremos saber quién era, ¿Por qué nos hiciste desaparecer Ron?

Antes de contestar el muchacho apunto con su varita a su muñeca izquierda donde lleva el reloj

-Lumos-Susurro.
-El trasladador funciona hasta las una y cinco de la madrugada, son la una en punto, si nos deteníamos a luchar hubiéramos perdido la oportunidad de llegar a Escocia hoy mismo.

La chica se afligió un poco por su torpeza,

-Lo siento, no sabía que teníamos un horario designado

Dijo con voz queda.

-No perdamos tiempo y busquemos el trasladador.

La castaña se fue hacia la derecha mientras Ron camino hacia la izquierda, Harry se adelanto de grandes pasos y quedo al lado de su amigo buscando el objeto.

-No vuelvas a hacer eso Ron.
-¿Qué cosa? Pregunto el pelirrojo sin mirarlo.

-Sabes muy bien que el horario del trasladador termina al amanecer, si no quieres que Hermione esté en otra batalla no la hubieras traído

Harry parecía furioso, el pelirrojo no podía ver bien sus ojos pero estaba seguro que le estaban temblando de ira.

-Lo siento

Murmuro en respuesta al reproche del moreno.

-¿Lo sientes? Podríamos haber descubierto algo valioso al saber quién nos seguía.
-No sé por qué lo hice, no es que no quiera que esté en una batalla, se que tarde o temprano pasara, pero…No lo sé, no puedo explicarlo, perdóname.

Las disculpas de Ron fueron interrumpidas por el llamado de la castaña,

-Hey, está aquí, lo encontré

Los amigos caminaron varios metros hasta la chica,

-Lo hayamos justo a tiempo

Dijo feliz la joven hechicera, Ron cruzo miradas con Harry que seguía igual de furioso,

-Muy bien todos juntos a la cuenta de tres

Gruño el moreno, 1,2,3…Todo comenzó a girar y un sin fin de colores aparecieron frente a sus ojos, estaban con el dedo apoyado sobre una vieja zapatilla celeste de cordones verdes,

-Suéltense

Grito el pelirrojo, cayeron en un pasto verde y húmedo por el roció, cuando la chica abrió los ojos no vio a los dos aurores,

-Harry, Ron

Los llamo suavemente, sintió una mano en su hombro y al girar vio el rostro de su esposo, había una neblina terrible en la espesura de la noche,

-¿Dónde está Harry?-Inquirió la castaña,

-Aquí estoy- Respondió Harry acomodándose los anteojos.
-Vaya, esto sí que es neblina- Dijo Ron
-¿Hacia dónde vamos?
-Al norte

Respondió Harry a la pregunta de su amiga tomado su varita y colocándola en la palma de su mano,

-Oriéntame

Murmuro el moreno, al instante su varita giro lentamente y la punta de esta giro hacia la izquierda apuntando hacia sus espaldas,

-Giremos compañeros, es para el otro lado

La castaña tomo su varita, antes de decir Lumos, pregunto si podía hacerlo, no sabía si el lugar era seguro,

-¿Les parece que iluminemos el camino?
-No queda más remedio, no se ve nada- dijo Harry

Los tres amigos dijeron al unísono,

-Lumos

Como si fueran linternas las varitas iluminaron el camino, por lo menos eso los ayudaría a saber donde pisar.

-Vamos hacia el norte, ¿Qué haremos ahí?- pregunto la castaña a lo que Harry le explico:
-Sabemos que El MAESTRO, es supuestamente Escoses, la última información que tenemos de él es que estaba escondido con sus seguidores aquí, debemos investigar y en lo posible inspeccionar todo lo que podamos, tenemos un contacto que nos está esperando en una posada.

El camino se fue haciendo menos neblinoso, los tres pudieron ver que estaban en un campo.

Al cabo de una hora de caminata se encontraron con un descenso en el camino, abajo había un pequeño valle iluminado por los faroles de las entradas de las casas, al descender el pequeño pueblo ya no era tan pequeño, por lo que pudieron apreciar era un pueblo totalmente habitado por magos.

Los caminos de la entrada del pueblo eran empedrados, los adoquines rectangulares estaban insertados en el piso de manera irregular, todas las puertas eran de madrea, algunas anchas otras angostas pero cada puerta estaba iluminada con un farol que colgaba del lado izquierdo.

Pasaron por una tienda de túnicas y por una librería, no había un alma en la calle, los chicos supusieron que como era año nuevo todos estarían en sus casas con sus familias, caminaron unas dos cuadras por el estrecho camino de adoquines negros hasta que una música les empezó a llegar a los oídos, a cada paso que daban la música era más audible, doblaron por una calle siguiendo a la música que oían, la calle por la que doblaron era más ancha y estaba algo oscura, al final un gran arco cruzaba de calle a calle y tenia escrito un letrero en el que decía

"Bienvenido visitante al callejón Prestwick".

Cuando estaban cruzando el arco fue como entrar en un mundo nuevo, la música era deliciosa, las gaitas y guitarras sonaban en su punto máximo de expresión, una gran mesa alargada recorría las tres cuadras que abarcaba el callejón, parecía que todo el pueblo estaba ahí festejando, a pesar del frió las mujeres y hombres bailan en la calle como si fuera pleno verano, las brujas vestían sus mejores ropas y los hombres, como buenos escoceses sus faldas a cuadros, al pelirrojo le dio mucha risa ver a los brujos con sus faldas, la castaña le llamo inmediatamente la atención, no serían bien recibidos si se sentían ofendidos.

Los lugareños parecían no notar la presencia de los extraños, Harry atribuyó esto al hecho de que las botellas de whisky de fuego estaban apiladas sobre las mesas, todas vacías, de los balcones de las casas colgaban antorchas que le iluminaban la calle.

Les costó bastante llegar hasta la posada que buscaban, finalmente bordeando a una pareja de ancianos que bailaban alocadamente llegaron hasta la puerta de la posada Lothian, empujaron la puerta para entrar y en ese mismo instante la música se apago, todos los presentes miraron al trío que intentaba entrar en la posada, fue un momento incomodo, nadie se había percatado de su presencia, ahora solo por empujar una puerta estaban siendo observados por un centenar de ojos que estiraban sus cuellos para ver a los recién llegados.

Un hombre gordo con una gran calva blanca de canas los miro mientras encendía una pipa,

-Alguno de Ustedes es Ronald Weasley?-

Al pelirrojo se le helo la sangre, aquel gordo hombre tenía un aspecto temerario,

-Yo…Yo soy Sr.,

Balbuceo. El hombre tenía un poblado bigote también canoso, se puso de pie dejando ver su gran barriga y se abrió paso entre la muchedumbre, mientras trataba de llagar hasta el trío hablo con voz potente.

-Que siga la música

De inmediato una banda de músicos, a la que el trío nunca vio, arranco con otra pegajosa melodía.

El gran hombre llego hasta Ron y le estiro la mano,

-Soy Mr. Fedlar, mucho gusto

El pelirrojo sintió que la regordeta mano lo envolvía, el hombre tenía una mano grande y en su dedo índice un gran anillo de oro con la letra F grabada en plata,

-Ronald Weasley

Respondió el pelirrojo Auror regresando el saludo, Mr. Fedlar hecho una mirada al moreno y a la castaña al tiempo que decía,

-Pasemos a la posada, deben estar agotados

Al entrar por la gran puerta de madera, el trío pudo observar un lugar delicado y acogedor, en el centro de la planta baja había una gran chimenea con el fuego encendido, arriba de la chimenea la cabeza de un ciervo disecado parecía mirarlos.

Justo enfrente de la puerta de entrada a unos seis metros, se encontraba un mesón de madera de roble barnizado de un tono oscuro, las mesas del centro eran todas redondas y con sillas de altos respaldos, al costado izquierdo de la sala una escalera de madera ancha conducía a la segunda planta.

Mr. Fedlar les ofreció algo de tomar,

-Puedo tentarlos con un poco de Whisky?

Los chicos se miraron asombrados, no querían ser mal educados y rechazar la bebida tradicional del país, pero la verdad que Whisky no era lo que querían en ese momento.

-Podrimos tomar Té

Aventuro Harry. El gran hombre trajo una tetera azul de lata y coloco unas tazas en el meza que estaba más próxima a la chimenea, -

Tomen asiento

Dijo con voz ronca. Luego de servir las tazas se los quedo mirando.

-Tú eres Weasley, y ustedes son…
-Oh, lo siento yo soy Hermione Granger

Mr. Fedlar se la quedo mirando un instante y luego agrego,

-Oh, es usted muy bella, si me permite el comentario

Ron entorno los ojos mientras la castaña se tomaba de un trago su taza de Té como queriendo ocultar su rostro.

-Y usted es…
-Harry Potter Sr.

El hombre lo miro con ojos abiertos,

-Por las barbas de Merlin, no me habían dicho que venía usted en persona

El moreno acostumbrado a este tipo de comentarios solo movió la cabeza.

-Bien, como ya les he dicho mi nombre es Mr. Fedlar y soy vuestro contacto, los ayudare en las direcciones que necesiten y esas cosas, soy un ex Auror del ministerio Escoses. El ministro de asuntos internacionales me ha pedido que los ayude.

-¿Sabe porque estamos aquí verdad?- pregunto Harry
-Por su puesto, por EL MAESTRO, en mi opinión una pérdida de tiempo.
-¿Por qué dice eso?- pregunto Ron

El gordo ex Auror se llevo la taza de té a los labios antes de responder,

-Dicen que es Escoses, pero le gusta Inglaterra, lo último que supimos fue que estuvo actuando allí
-Pero le hemos perdido la pista- Dijo Harry
-Eso lo hace interesante, desaparece con frecuencia, como si se guardara de algo.
-Quizás esté preparando algo…No creo que se esconda, posiblemente este urdiendo un plan.
-Bella e inteligente, una combinación explosiva.

Harry bajo la vista para esconder una risa, apenas podía contenerse, el pelirrojo estaba mirando a Mr. Fedlar con furia, el moreno pensó que si el gordo hombre hacia un comentario más sobre la castaña, el pelirrojo lo mataría.

-Bien, será mejor que vayan a descansar, mañana tendremos tiempo de seguir con este asunto.

Puntualizo el gran hombre. Se puso de pie y los chicos lo siguieron escaleras arriba. En la planta del primer piso vieron un corredor de unos diez metros de largo, a los costados diferentes puertas que supusieron llevaban a los dormitorios.

-Muy bien, la habitación número diez es del Sr. Potter, la habitación once es la de la del Sr. Weasley y la doce es de esta bella señorita

El pelirrojo miro al hombre con odio,

-Disculpe Sr. Fedlar

Arranco el muchacho,

-ella duerme conmigo- Finalizo.

El gordo ex Auror abrió mucho los ojos y se llevo sus manos a la cintura

-Disculpe Sr. Weasley, pero no está bien que una señorita duerma en el cuarto de su compañero, aquí no tenemos esas costumbres

Mr. Fedlar hablo con un dejo de horror en su voz, era evidente que la moral y las buenas costumbres eran muy importantes para él.

-Déjeme que le diga Sr. Fedlar..
-No me diga Señor, prefiero Mr. Fedlar si no le molesta.

El pelirrojo miro a la castaña con ojos desesperados,

-¿Cuál es la diferencia entre Señor y Mr?

Se pregunto mentalmente el pelirrojo Auror.

-Lo que sucede-

Dijo tomando de la mano a la castaña,

-es que esta bella joven, es mi esposa

El chico disfruto mucho estas últimas palabras, marco mucho la frase "mi esposa", el gordo ex Auror, no dijo nada y les entrego la llave de la habitación número once, después de los saludos de buenas noches, cada uno se metió en su cuarto.

Cuando Harry entro en su cuarto vio una pequeña cama de una plaza, en la mesa de luz un candelabro con tres velas iluminaba la habitación, el chico se sentó en la cama y saco de su mochila una foto de Ginny y James, en la foto en movimiento, Ginny abrazaba al niño y lo besaba una y otra vez, la miro unos largos minutos, era la primera vez que se separaba de su pequeño hijo, una sensación horrible se apodero de él, le dolía dejarlo, lo extrañaba, lo necesitaba.

Muy lejos de ahí el pequeño James estaba en una improvisada cuna en la casa de su abuela, mientras la pelirroja se daba un corto baño su abuela Molly lo cuidaba, en un abrir y cerrar de ojos la regordeta bruja vio como su nieto se elevaba unos centímetros del colchón, se apresuro a tomarlo en sus brazos y lo miro con asombro,

-Serás un gran mago James

Murmuro la bruja.

A la mañana siguiente Ron se despertó muy temprano, ya no tenía sueño, a su lado su esposa descansaba profundamente, se quedo muy quieto para no despertarla, miro el techo de su habitación mientras el cielo se iba haciendo cada vez más claro, la castaña se giro en la cama y su rostro quedo a la altura del hombro de Ron, él sin poder evitarlo, le dio un corto beso en los labios.

A las ocho en punto la pareja bajo a la sala de la recepción con la intención de desayunar.

En la mesa que estaba junto a la chimenea ya estaba apostado Harry.

El pelirrojo se acomodo junto a su amigo seguido de su mujer, una Sra. de rostro redondo y grandes cachetes les sirvió el desayuno, como de costumbre Ron devoro su planto y su taza de café en cuestión de minutos, la chica por su parte solo comió algo de pan y juego, el café ni lo toco.

Pasada una hora entro por la puerta Mr. Fedlar, el hombre parecía de muy buen humor, se quito su sombrero puntiagudo color morado y saludo a los jóvenes Aurores.

-Muy buenos días

Los chicos respondieron al saludo y el hombre se acomodo en la mesa.

-Muy bien, si están listos los llevare a la casa de donde se supone, se escondió la última vez.

Al pelirrojo le brillaron los ojos, no sabía si encontraría alguna pista, pero era un comienzo.

Se colocaron sus mochilas y sus capas, al salir Harry sintió que el frío era mucho más intenso en Escocia que en Inglaterra.

Hicieron el mismo camino que para llegar, tomaron la calle que daba hasta la entrada al callejón y luego doblaron por la calle angosta de adoquines negros, de pronto ya estaban en lo que de día parecía un valle muy pastoso, caminaron por un sedero de piedras, la caminata fue larga, parecía que no llegaban mas, la castaña sentía que las piernas le pesaban toneladas, pero no se quejo, siguió caminando mientras Mr. Fedlar les contaba algunas de sus aventuras como Auror. Cuando ese tema se agoto, ya no tenía más para decir, así que regreso a su tema favorito desde la noche anterior: Hermione.

-Y dígame querida, ¿cómo es que una chica tan joven decide casarse?

Harry se tapo la cara con la bufanda, no quiso mirar a su amigo que de seguro estaba con los ojos inyectados de furia.

-Bueno, se dio así, hace mucho que nos conocemos y…Decidimos casarnos.

El pelirrojo se sintió aliviado de escuchar que su mujer no entraba en detalles, sin embargo Mr. Fedlar quería más detalles,

-¿Pero de donde se conocen?- Insistió con voz potente.
-¿SR. Fedlar, falta mucho para llegar?

El hombre tomo aire al tiempo que sacaba un pañuelo de su bolsillo, y le contesto a Ron

-¿Le cuesta mucho decirme Mr. Fedlar?

El pelirrojo busco la mirada de Harry, pero el moreno no lo miro, todavía estaba un poco molesto por lo del trasladador.

-Lo siento, ¿Falta mucho para llegar Mr. Fedlar?
-Así está mejor, no ya estamos cerca.

El resto de la caminata transcurrió casi sin palabras, nadie decía mucho, solo miraban el camino.

Al girar por el sendero vieron a lo lejos lo que parecía una pequeña casa, a medida que se fueron acercando la casa se hizo más grande, cuando estaban solo a unos metros, la casa se vio en su plenitud.

Era una casa de dos plantas, si no fuera por lo abandonada que estaba hubiera sido muy linda. Mr. Fedlar busco en su bolsillo interior la llave de entrada, pero la castaña se le adelanto, tomo su varita y se paro junto a la puerta diciendo

-Alohomora

La puerta se abrió lentamente, Mr. Fedlar se la quedo mirando mientras sacaba el manojo de llaves, la chica empujo la puerta al tiempo que una punzada en el estomago la obligo a detenerse, se tomo del marco de la puerta y todo le dio vuelta, sin más cayo desmayada.