Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


DETRÁS DEL CUADRO

Los techos de la casa desprendían mucho polvo, Harry estaba desesperado quería hacer algo pero no sabía que, Mr. Fedlar se agarraba de las paredes esperando un milagro.

Ron estaba en la cama de su habitación número once, de pronto se sentó abruptamente, metió la mano debajo de su camiseta y tomo el medallón que estaba emanando un calor infernal, no lo pensó, busco sus zapatos y se levanto para salir en busca de Hermione y Harry.

La castaña miraba el techo de la casa con horror, sabía que en cualquier momento el techo se caería y ellos no podrían sobrevivir a semejante derrumbe, Mr. Fedlar corrió como pudo hasta la puerta que daba a la cocina y trato de abrirla pero fue en vano, un gran pedazo de escombro cayó en medio de la sala, Hermione saco su varita y apunto al cuadro que bailaba en el aire despotricando contra ellos, la varita de la castaña comenzó a temblar y Harry se dio cuenta de que su amiga no podía sola, como pudo trato de mantenerse en pie

-¿Qué intentas hacer Hermione?

Preguntó a los gritos el moreno,

-Debemos bajar el cuadro hasta el piso

Respondió ella mientras otro pedazo de escombros caía en una esquina de la sala.

Ron estaba bajando por las escaleras cuando la Sra. Margot lo vio,

-¿A dónde va?

Ron ni siquiera la miro, se fue hasta la puerta para salir pero la mujer saco su varita y cerró la puerta con violencia.

-Tengo órdenes del sanador, usted no puede salir.

Ron la miro con el rostro endiablado, la mujer retrocedió un paso y lo apunto con la mano temblorosa.

-Están en peligro, mi mujer, Harry y el Sr. Fedlar, están en peligros debo ir por ellos.
-No es cierto, están bien ¿que está diciendo?

Como un león furioso Ron cruzo por detrás del mostrador, saco su medallón que le quemaba en el pecho y lo puso en la regordeta mano de la mujer,

-Le digo que están en peligro, déjeme salir

La mujer no comprendió ni una palabra de lo dicho, pero el medallón que tocaba su mano la estaba quemando, apunto a la puerta y esta se abrió, el pelirrojo se giro a toda velocidad y salió para desaparecer en la entrada.

En la casa los hicos luchaban con el cuadro mientras nuevos pedazos de yeso caían del techo,

-Necesitamos su ayuda Mr. Fedlar

Grito la castaña con la voz cortada por el esfuerzo, Mr. Fedlar saco su varita y apunto al cuadro, eran tres magos luchando con el cuadro que bailaba y no dejaba de dar gritos, lentamente el cuadro comenzó a descender, los tres magos tenían las varitas agarradas con ambas manos, un chorro de luz plateada salió de las tres varitas y el cuadro cayo de golpe al piso, la castaña movió su varita con violencia mientras el cuadro seguía temblando en el piso, un cuchillo pequeño apareció gracias a la varita de Hermione, la chica tomo el cuchillo y la casa se sacudió con más fuerza, Harry escucho golpes en la puerta de entrada, la voz de Ron llego hasta los oídos de los mago,

-¿Qué hace Ron aquí?

Grito Harry, ya no había más tiempo para perder, la chica tomo el cuchillo firmemente por el mango y se fue sobre el cuadro,

-¡NO!-

Grito Mr. Fedlar, pero ya era tarde, la castaña clavo el cuchillo sobre el cuadro y la mujer de la pintura chillo como un cerdo, Ron desde afuera daba gritos desesperados, la castaña nuevamente alzo el cuchillo en el aire y lo clavo con violencia nuevamente, la casa se seguía sacudiendo, Harry hizo aparecer otro cuchillo y ayudo a su amiga, ambos tenían el rostro sudado por la fuerza que hacían para matar al cuadro, Ron pateaba la puerta de entrada desesperado por entrar, él no tenía la menor idea de lo que sucedía adentro.

Los chicos estaban desgarrando el cuadro, finalmente la chica le dio una última estocada con su cuchillo y el cuadro dejo de gritar…Súbitamente la casa dejo de temblar y las puertas se abrieron,

Ron que estaba empujando la puerta de pronto cayó de bruces en la casa cuando la puerta se abrió de golpe.

-¿Qué haces aquí Ron?

Su mujer supuso que el medallón le debía de haber avisado, se puso de pie y salió al encuentro de su marido que la abrazo con las fuerzas que le quedaban,

-¿Están bien?

Dijo jadeante el pelirrojo.

-Todos estamos bien.

El moreno se fue sobre la pintura y trato de ver si el pedacito de lienzo donde estaba la firma se había salvado, descubrió con horror que no quedaba nada de la pintura.

El moreno le dio un golpe de puño al suelo y dijo un improperio, Hermione lo calmo diciendo

-No te preocupes, tenemos las cajas.
-¿Que cajas?- pregunto Ron
-Salgamos, afuera te explicamos.

Después de escuchar a Mr. Fedlar, Ron miro a todos con desconcierto, la castaña tomo su mochila y salió de la casa mas aliviada.

Una vez que todos estuvieron afuera convinieron que lo mejor era desaparecer y reaparecer en la posada, Harry le dio una palmada en la espalda a su amigo y luego desapareció.

Mr. Fedlar esbozo algo parecido a una sonrisa y también desapareció, Ron se quedo de pie junto a su mujer que trataba de cerrar su capa, él la tomo de la mano y la invito a caminar un poco,

-No Ron, debes regresar, ni siquiera deberías estar aquí

El muchacho la miro con ternura,

-¿Sabes?, creo que me hará bien tomar un poco de aire

Dijo el pelirrojo al tiempo que arrastraba de la mano a su mujer.

El viento despeino ligeramente sus cabellos, Ron tomo una bocanada grande de aire, su venda aun seguía sobre su cabeza y los magullones, aunque menos hinchados, seguían sobre su blanco y pecoso rostro.

-¿Por qué viniste?
-El medallón me estaba quemando el pecho, no podía dejar de venir por ti, necesitaba saber que estabas bien.
-Gracias Ron.

El se paró en seco y la miro a los ojos.

-Gracias… ¿Por qué?

Le murmuro cerca del oído a su esposa, ella lo abrazo rodeándolo por el cuello.

-Gracias por amarme así, yo…oh mi amor, no sabes cuánto te amo, aunque estamos en el medio de algo extraño y peligroso me siento muy feliz, trabajo en lo que me gusta y estoy junto a ti, mi vida no sería igual sin ti

Ron escucho las palabras de su esposa y una dulce sonrisa se poso en sus labios, estaban solos en el medio del campo, la tomo de la cintura y la trajo hacia él, luego la beso, sentirla era una maravillosa sensación para él, el medallón ya no emanaba en caliente calor, por unos momentos los chicos olvidaron la misión y se dedicaron ese momento para ellos, para besarse y decirse lo mucho que se querían.

Hermione sabía que esto no había terminado, sabía que ni siquiera estaban a mitad de camino, pero ya tendría tiempo de preocuparse por eso, lo único que le importaba en ese momento era ese beso, esa caricia y ese abrazo profundo que los nutría de fuerzas para continuar.

Aparecieron en la posada media hora después, Harry estaba en la mesa próxima a la chimenea, en su mano tenía la carta que le había enviado Ginny, la estaba releyendo cuando vio entrar a sus amigos, guardo la carta nuevamente y escucho a Ron preguntar:

-¿Dónde está el Sr. Fedlar?
-Se fue a dar un baño, parecía aterrado.
-Debemos revisar las cajas- Dijo la castaña
-¿Qué cajas?
-Encontramos una en el cuarto de la planta superior y otra atrás de cuadro.
-¿Como lograron salir?

Harry y Hermione cruzaron miradas,

-Bueno- Arranco la castaña,-el cuadro estaba dando vueltas en el aire y no dejaba de gritar, encontramos la caja detrás de la pintura, estaba metida detrás del concreto de la pared, ya no podíamos colgar el cuadro, por lo tanto…Hice aparecer un cuchillo y se lo enterré

Finalizo la chica.

-¿quieres decir que tocaste el cuadro?

Inquirió Ron con los ojos muy abiertos. Ella asintió con la cabeza,

-¿Cómo pudiste Hermione?, te pedí que no lo tocaras

Ron parecía molesto, muy molesto.

-Mira Ron, si no hubiera sido por ella el techo se nos habría caído en la cabeza y en este momento estarías preparando nuestros funerales.
-Cállate, ¿Cómo puedes decir eso?
-No teníamos opción.
-Pero podría haberte pasado algo terrible.
-Yo se que el cuadro tenía magia oscura, pero nada paso, lo hice con cuidado, primero enterré el cuchillo y luego lo toque.

El pelirrojo parpadeo varias veces, era evidente que su mujer había tenido el cuidado suficiente para hacer el trabajo sin sufrir las consecuencias de tocar algo encantado con magia oscura.

-La verdad es que Hermione se comporto como la brillante Auror que es, estuvo fría y pensó rápido, aunque no lo creas, nos podemos cuidar sin ti.

Harry dijo las últimas palabras dándole unas palmadas en la espalda a su amigo, al pelirrojo no le quedo más remedio que reír.

-Vamos a la habitación, debemos abrir las cajas.

Hicieron mucho ruido al correr las sillas, subieron por las escaleras y llegaron al cuarto, Hermione y Harry abrieron sus mochilas mientras Ron los miraba expectante, primero se ocuparon de la caja que sacaron del cuarto pintado de rosa, era una caja pequeña, al abrirla una melodía infantil salió e su interior,

-Es una caja musical

Dijo la castaña, dentro de la caja solo había un par de aros y una pulsera, la chica la tomo con su mano y la inspecciono,

-No tiene nada grabado en su interior

Dijo con voz triste la chica, tenía la esperanza de encontrar algo más interesante, Ron tomo la caja entre sus manos y la miro, la caja no le decía nada pero le parecía imposible que fuera solo una caja musical,

-¿Qué diablos hace una caja musical en la casa de un mago tenebroso?

Dijo con toda la razón del mundo. Harry que seguía mirando la pulsera hablo suavemente,

-Bien, no nos volvamos locos, miremos la otra caja.

La caja encontrada tras la pared era un poco más grande y parecía robusta, media unos quince centímetros de alto y unos veinte de profundidad, sobre la tapa tenía una arandela y una inscripción que decía

ESCRIBE LA CONTRSEÑA Y ME ABRIRE

-¿Escribe la contraseña? ¿Pero dónde? No tiene ningún espacio para escribir nada.

Decía Ron a lo que la castaña contesto:

-Seguramente hay que hacerlo con la varita sobre la tapa.

Harry miro la caja y vio que no tenía cerradura. Tomo su varita y toco la caja diciendo

-Revelius

Nada paso, luego dijo

-Alohamora

Tampoco paso nada,

-No insistas Harry-

Dijo la chica,

-se abrirá solo si sabes la contraseña

-¿Pero como averiguaremos la contraseña?

Pregunto el pelirrojo a lo que su amigo le contesto:

-Supongo que la clave es la mujer del cuadro.
-Pero no sabemos quién es.
-Pero tenemos algunas de las letras de la firma.

Dijo la castaña a lo que su amigo le pregunto:

-¿Y qué hacemos con eso?
-Buscamos una biblioteca y nos concentramos en los artistas de lugar, debemos buscar alguno cuyo nombre o apellido comience con S.

Harry se miro con Ron, a los chicos no les parecía buena idea pasarse una semana encerrados en una biblioteca buscando nombres, sin embargo, cada vez que la castaña buscaba algo en los libros, siempre encontraba algo.

Ninguno de los dos dijo nada, se limitaron a seguir el plan de su amiga, la chica salió corriendo del cuarto para buscar a Mr. Fedlar y preguntarle donde estaba la biblioteca.

Cuando los amigos se quedaron solos, Ron bromeo sobre el tema,

-No sé porque siempre sale corriendo a la biblioteca

Su moreno amigo se río a carcajadas, luego agrego,

-En más de una oportunidad sus libros nos salvaron, creo que debemos seguir su plan

Ron abrió los ojos totalmente sorprendido,

-Por supuesto que seguiremos su plan, nunca ha fallado con los libros, pero igual me causa gracia

Harry se fue a su cuarto para descansar un poco y escribirle unas líneas a su esposa, estaba muy intrigado con la carta de Ginny.

La chica llegó feliz a la habitación número once

-Mr. Fedlar dice que mañana nos llevara a la biblioteca del pueblo, es increíble que tengan una biblioteca, ¿no te parece?

Ron se puso de pie y se quito su suéter al tiempo que decía

-Realmente es increíble, ahora ¿me ayudarías con el baño?

La joven camino hasta el cuarto de baño y abrió el grifo de la ducha, cuando el agua estuvo caliente llamo a su marido.

El muchacho entro en el cuarto de baño con el torso ya desnudo,

-¿Estás seguro que necesitas ayuda?

Inquirió la castaña con una sonrisa picara en los labios,

-Yo te veo mucho mas repuesto-

El pelirrojo se tomo la frente con la mano izquierda,

-Oh sí, me duele mucho la cabeza

Ella se río con los dientes apretados de ver la mala actuación de su marido,

-Muy bien Weasley, ven aquí

Le dijo sensualmente mientras se quitaba la chaqueta y la dejaba caer al piso.

Harry estaba en su cuarto y escribía lo siguiente.

Mi amor, cuanto me alegra saber que están bien, no sabes cuánto los extraño, necesito escuchar el llanto de James y tu risa, los amo tanto… me haces mucha falta Ginny, solo quiero llegar a casa y estar con ustedes, quiero abrazarlos y besarlos.
Pronto nos veremos.
Te amo.
Harry.

El moreno plegó la nota y bajo a toda velocidad para pedir una lechuza.

Veinte minutos más tarde el pelirrojo y la castaña salían del baño desnudos y algo mojados todavía, el chico recostó suavemente a la mucha en la cama mientras ella le decía

-¿Estás seguro de esto mi amor? Pensé que te sentías mal y te dolía mucho la cabeza

El le beso el cuello haciendo que Hermione entornara los ojos

-Creo que puedo hacer este esfuerzo

Murmuro jadeante mientras ella sonría con los ojos cerrados.

A los ocho en punto los chicos bajaron a cenar, habían dormido una larga siesta y Ron se veía mucho mejor, Harry ya estaba sentado en la mesa y recibió a sus amigos con una gran sonrisa.

La cena les vino como anillo al dedo, necesitaban reponer fuerzas después de la difícil mañana que habían tenido, Harry y Ron notaron que la chica comía como desaforada,

-¿Te encuentras bien Hermione?

Pregunto Harry, ella solo asintió con la cabeza mientras seguía devorando el pastel de papas que tenía en su plato, Ron solo se sonrió y se encogió de hombros, era la segunda vez que la veía comer así.

Luego de la cena compartieron una taza de café con Mr. Fedlar.

Durante la sobre mesa no se hablo de otra cosa que no fuera el episodio vivido en la casa del cuadro.

Estaban terminando su café cuando Margot, la mujer del mostrador se acerco a la mesa de los chicos con una carta en la mano, Harry supuso que era de Ginny, aunque no creía posible que su esposa haya recibido tan pronto la carta que él había enviado por la tarde.

Margot le entrego la nota a Harry que la abrio con apuro, en cuanto desplegó la nota se dio cuenta de que la carta no era de Ginny si no del mismísimo ministro de magia.

-Es del ministro

Dijo en voz alta. Mr. Fedlar se puso de pie muy educadamente y dejo que el trío leyera la carta de su jefe.

Querido Harry,
Lamento mucho escribir esta carta, estoy muy decepcionado con ustedes, jamás imagine que mis Aurores me harían esto. ¿Acaso no dije que Hermione no debía ir? Porque me dan este trato cuando yo siempre he confiado en ustedes? Regresaran cuando reúnan las pruebas necesarias para la investigación, los quiero en mi despacho a los tres en cuanto lleguen, tendremos una reunión y decidiré el castigo correspondiente por la falta cometida.
Atte.
Miriot Harbit,
Ministro de Magia.

Hermione se llevo las manos a la frente, estaba totalmente horrorizada,

-Me va a despedir- Dijo con la voz cortada.

-Claro que no, le vamos a explicar lo que ha pasado y todo se arreglara

Dijo Ron mientras la abrazaba tomándola de los hombros,

-Hermione, no debes angustiarte, se que lo comprenderá cuando se lo expliquemos-Agrego Harry.

- ¿Qué le vamos a explicar? ¿Qué le mentimos? ¿Qué no cumplí su orden? ¿No se dan cuenta de lo grave que es esto, pueden despedirnos a los tres?

La chica se puso de pie y aventó una servilleta sobre la mesa, Ron se termino de un sorbo su café,

-Nada pasara, yo se lo explicare

Dijo el pelirrojo apoyando la taza suavemente sobre el platillo.

-Mejor voy a verla, hasta mañana Harry

El moreno no podía creer la serenidad que tenía su amigo, él creía que no sería tan fácil como el pelirrojo suponía.

Muy lejos de ahí un pelirrojo mago se recostaba en su cama junto a una bella castaña de ojos pardos.

-¿Cuando se lo dirás a tu madre?
-Ya te he dicho que ella no lo comprendería.
-Esa no es una razón, yo te he presentado a toda mi familia y no me ha importado la opinión de nadie.
-Es muy distinto Fred, ellos ya conocen a mi prima, mi madre ni siquiera sabe que ella es bruja.
-Ya no quiero que me ocultes como si yo fuera un animal que lleva una enfermedad contagiosa.
-No digas eso, sabes que no es así.
-Claro que es así
-¿Qué pretendes? ¿Qué publique en el diario que mi novio es un mago?
-¿Tu novio?
-Bueno, ¿eso es lo que eres no?
-Por si no te has dado cuenta querida yo vivo contigo, es más que eso…es más que un simple novio.
-Ya no quiero hablar de esto.
-Es que nunca quieres, yo lo he hecho todo por ti, hasta me arriesgo a que mis hijos no seas magos.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Nada, olvídalo.

Fred hablo sin pensar, sabía que había dicho algo que no debía.

-Quiero que me lo expliques.

El gemelo se levanto de la cama violentamente y dijo furioso.

-Mira Belinda, no se por qué he dicho eso, pero si quieres saberlo es cierto, si tenemos hijos es probable que no sean magos…Y la verdad no me importa porque yo te amo, en cambio tú lo único en lo que piensas es lo que puede decir tu madre.

La chica también se levanto violentamente y contesto a los gritos.

-Claro que te importa, por eso lo has mencionado, te preocupa que tus hijos no seas magos, al fin y al cabo no sé por qué te preocupas tanto, todavía estas a tiempo de conseguirte una bruja decente para que te de un montón de niños magos, nunca hemos hablado de tener hijos, ni siquiera estamos casados.

Fred se vistió a toda velocidad y tomo su chaqueta, salió del departamento dando un feroz portazo, cuando llego a la calle metió la mano en la chaqueta y saco la cajita con el anillo que pensaba regalarle a Belinda esa noche… Cuando le rogaría que se casara con él.

Guardo el anillo de mala gana en el bolsillo y desapareció.

Belinda quedo recostada en su cama hecha un mar de llanto, ni siquiera imaginaba que esa misma noche Fred estaba a punto de pedirle matrimonio.