Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
EL TRAIDOR
Alastor Moody se despertó muy adolorido, su ojos mágico giró en todas direcciones, solo vio una habitación vacía, se incorporo lentamente y miro con mayor detenimiento, estaba solo en un cuarto de pares de un color verde musgo, el piso era de madera y los techos muy altos, el cuarto estaba iluminado por unas cuentas velas que flotaban encantadas en el techo.
La puerta de la habitación se abrió como en cámara lenta, Moody miro con atención y la figura de Thomas Rulfi apareció finalmente, Alastor sonrió con burla,
-Así que has regresado Thomas…Pensé que ya no te dedicabas a las artes oscuras
Rulfi apunto con su varita al viejo Moody, este se puso de pie lentamente cosa que asusto a Rulfi,
-No te muevas Alastor, no tendré reparo en matarte si te me acercas
Dijo con la voz suave, Moody lo recorrió con su ojo mágico, a pesar de la suavidad de su voz, el ex Auror detecto un dejo de miedo en el Mortifago.
Alastor no se movió de su lugar, pero estaba convencido de poder salir de ese cuarto, para un Auror de los dotes de él, no era problema no tener su varita,
-¿Podrías darme una silla? Ya no soy tan joven como antes-
Dijo serenamente, Rulfi dudo una fracción de segundos, luego pensó que era mejor tenerlo sentado que de pie, con un movimiento de su varita una pequeña silla apareció en la mitad del cuarto, el ex Auror se sentó y descanso un poco su pierna falsa, se masajeo las rodillas de forma tal que Rulfi pensó que se moría de dolor, esto hizo que una sonrisa maligna se posara en su áspera cara.
-Thomas Rulfi, pensé que eras un arrepentido, ¿cómo es que no regresaste cuando tu amo recupero el poder?
-¿Y quién te dijo que no regrese? Lo que sucede es que las cosas han cambiado, tú no sabes cuánto…
-Cuéntame, quiero saber…
-¿Contarte a ti? ¿Acaso crees que soy idiota?
-Ya veo, ahora tienes otro Maestro a quien servir.
-No tienes idea de lo que haremos, no te imaginas nuestros planes.
-Déjame adivinar, matar a los sangre impura, tener poder en el ministerio, no creo que tengan ningún plan nuevo
-Cuanto te equivocas, antes de llevar a cabo nuestros planes tenemos algo muy importante que hacer, es un temita personal…
-¿Pero que ha hecho Harry Potter ahora?
-¿Harry Potter? ¡Ja!, ni siquiera figura en nuestra lista de prioridades.
-¿Y Percy Weasley si?
-Eso no te incumbe.
Alastor se quito su bota falsa y dejo su muñón a la vista, Rulfi puso cara de asco y quito la vista de su pierna,
-¿No me digas que te da impresión Thomas?, has visto cosas más horrendas
Dijo Moody. Thomas Rulfi se puso de pie y salió del cuarto sin dar la espalda a Moody, el ex Auror sonrió triunfal, metió la mano en el bolsillo interior de su capa y saco de ella una tela doblada de un color gris, la tela era como el agua, su vieja capa de invisibilidad lo ayudaría a salir de ese lugar, solo necesitaba esconderse detrás de la puerta y esperar a que Rulfi entrara nuevamente.
Hermione despertó muy temprano, un tímido sol se colaba por la ventana, se desperezo a sus anchas mientras Ron daba vueltas en la cama, se levantó en silenció y preparo el desayuno para su esposo, al rato bajo el pelirrojo muy dormido, beso a su esposa y se sentó en la mesa,
-¿A qué hora viene tu madre?
Preguntó ella, él miro su reloj y abrió mucho los ojos,
-Debe estar por llegar
Dijo al tiempo que mordía una tostada, antes de que Hermione se sentara a desayunar Molly Weasley estaba llamando a la puerta, Ron se fue a su cuarto y se vistió, la castaña recibió a la regordeta bruja, al abrir la puerta Molly sonrió con gran alegría,
-Querida, ¿Cómo estás?
Dijo feliz, sin más se abalanzo sobre la chica llenándole de besos la cara.
La madre del pelirrojo estaba lista para partir, no quiso nada para tomar, ni café ni jugo, Hermione bebió rápidamente su café y luego subió a cambiarse, se cruzo con su marido en la escalera, Ron la atajo por la cintura y le dio un corto beso,
-Te espero abajo mi amor
Dijo sonriente el muchacho, ella siguió su camino y se perdió en el pasillo que daba a su habitación.
En la cocina Molly estaba mirando por la ventana cundo su hijo entro, para sorpresa de ella, él la rodeo de la cintura y le dio un sonoro beso en la mejilla,
-Buenos días mamá
La mujer se giro sorprendida, no estaba acostumbrada a que su hijo fuera tan expresivo,
-Oh, buenos días, veo que estas de muy buen humor esta mañana
Respondió ella mientras se acomodaba el bolso en el brazo.
-Gracias por acompañar a Herm, yo no puedo ir, debo trabajar
La madre no dijo nada, para ella era un placer llevar a la chica.
Ron dejo a su madre en la cocina y aprovechando que su mujer no estaba cerca salió por la puerta de entrada y busco a Dorcet con la mirada, miro para todos lados hasta que de la copa de un árbol diviso una mano que lo saluda, el pelirrojo cerró la puerta tras él y corrió hasta el árbol.
-¿Qué haces ahí Dorcet?
Dorcet estaba con su cara graciosa escondido en el árbol, estaba sentado en una gruesa rama, a un costado el pelirrojo pudo ver su escoba.
-Bueno, me puse aquí para poder seguir a Hermione, la última vez la seguí con la escoba y no lo noto.
Ron agradeció con la mirada a su fiel compañero.
-No quiero que te vea, solo quiero que la cuides, irá a San Mungo con mi Madre, yo vendré al medio día y podrás irte.
-No te preocupes, yo me ocupo de ella, la cuidare con mi vida.
-Lo sé Dorcet, por eso te llamé, debo entrar, cualquier cosa me buscas de inmediato.
El pelirrojo se alejo del árbol y regreso a su casa, al entrar su mujer ya estaba en la sala.
-¿Dónde estabas?
-Solo verificaba que el auto este bien, llévate el auto yo iré en escoba.
Los tres salieron de la casa y Ron despidió a su madre, antes de que la chica se subiera al coche la aparto para hablar con ella.
-Hermione, quiero que repitamos ese encantamiento que hiciste en Escocia, quiero que mi medallón me avise si necesitas algo.
Ella frunció ligeramente el seño.
-No te preocupes, estoy suspendida, no estoy trabajando, además estoy con tu madre, no quiero que estés en el trabajo pendiente de mí, pasare un hermoso día con tu madre y tú no te preocuparas
Dicho esto le dio un beso cálido en los labios a su marido y se subió al auto, el pelirrojo protesto pero el auto ya estaba en marcha, la vio alejarse en el camino, miro hacia el árbol y vio como
Dorcet se elevaba en el aire para seguirla, en ese momento no le pareció buena idea dejarla sola, pero ella tenía razón, no estaba sola y debía dejar de preocuparse de esa maneta obsesiva por ella, al fin de cuentas estaba con su madre y un Auror la seguía desde los cielos, regreso a su casa, tomo su capa y su escoba, salió nuevamente al exterior y se elevo por el cielo azul, el viento fresco le dio en la cara y sol lo ilumino, elevo el mango de su escoba se escondió dentro de una nube muy blanca, esa mañana volaría muy alto.
Hermione llegó muy temprano al hospital mágico, se anunció en la recepción y pidió por el mismo sanador que la había atendido cuando había estado internada, espero unos momentos hasta que el hombre se hizo presente, la recibió con una gran sonrisa.
-Señora Weasley, ya me estaba preocupando, no regreso a su control como se lo indique, espéreme un ratito y ya la atiendo.
La castaña se sentó con su suegra en un banco de espera, conversaron mucho sobre James, últimamente ese era el tema favorito de Molly.
-¿Te has sentido mal últimamente querida?
Inquirió Molly, la castaña solo se llevo las manos a las cines y bostezo,
-Sí, supongo que después de lo que me paso debe ser normal
Dijo Hermione, Molly escondió el rostro en su hombro, en el fondo ella creía que había otro motivo.
Esperaron algo más que un "ratito" finalmente el sanador la hizo pasar, la chica estuvo adentro alrededor de quince minutos, luego salió y se sentó nuevamente en el banco.
-¿Qué te ha dicho?
-Nada, solo que quiere hacer una prueba.
Molly no dijo nada, la tomo de la mano y esbozo una gigantesca sonrisa.
A los veinte minutos el sanador llamo a la castaña, ella entro en la sala y se sentó en la silla frente al sanador.
-Bien, de lo que le ha pasado anteriormente, estas muy bien, pero hay algo más.
La castaña lo miro asustada,
-¿Algo más? ¿Qué tengo?
El sanador tomo un pergamino y lo leyó en silenció, luego la miro con delicadeza,
-Bueno querida, estas embarazada
Hermione sintió un mareo atroz seguido de un ataque de euforia, sintió que iba a desvanecerse y se tomo de las puntas del escritorio para no caer al suelo.
-Oh por Dios
Dijo preocupado el sanador,
-¿Estás bien?
Ella solo asintió con la cabeza,
-Veo que estas sorprendida
Murmuro acertadamente el hombre.
-Yo…oh no puedo creerlo.
-Bueno, espero que estés feliz.
-¿Feliz? Quiero salir y publicarlo en los diarios. Por Dios Santo…Cuando se lo diga a Ron…
Unas lágrimas plateadas salieron de sus castaños ojos, el sanador saco su pañuelo del bolsillo y se lo entrego diciendo
-¿pero querida, no te habías dado cuenta?
Ella negó con la cabeza,
-Yo…nunca he sido muy regular y me ha pasado antes que me falte la regla por tiempo prolongado, pero es cierto ahora ha sido bastante, lo que pasa es que estaba preocupada con cosas del trabajo y…-
-Va a ser mejor que te calmes, ¿quieres saber de cuanto estas?
Ella se soplo fuerte la nariz al tiempo que asentía vigorosamente con la cabeza.
-Bueno, yo diría que de unos tres meses.
La chica se quedo dura.
-¿Qué? Pero yo he tomado la poción todos los meses y….oh Por Dios, si hubo un mes que la tome unos días después por qué me había olvidado…
Luego de meditar unos momentos dijo en voz alta
-Ayer mi esposo dijo que estaba más gorda
-Cuando te revise recién note tu vientre algo mas hinchado, yo no diría que estas gorda, solo tienes una pequeña pancita.
Hermione sonrió nerviosa al tiempo que llevaba sus manos a su vientre y lo tocaba por primera vez sabiendo que dentro de ella crecía el fruto de un amor gigante y verdadero.
Se quedo unos segundos en silencio imaginado la cara que pondría Ron cuando lo supiera, luego hablo pausadamente,
-Mi suegra está afuera, le agradecería que al salir no dijera nada, mi esposo está trabajando y quiero que sea el primero en saberlo
El sanador sonrió y asintió.
-Muy bien, quiero que vengas regularmente y desde ya te digo, nada de investigaciones peligrosas, ahora tienes otras prioridades.
A ella lo último que le importaba en ese momento era la investigación. Solo quería ver a su marido y darle la noticia.
Salió de la sala con cara de nada, al verla salir Molly se puso de pie y pregunto ilusionada
-¿y, que te ha dicho?
Ella miro para otro lado, se sentía muy mal al no confesarle esto a Molly que era tan buena con ella, pero estaba segura de que Ron debía ser el primero en enterarse,
-Nada, estoy bien, solo un poco estresada por el trabajo
Mentir no lo le gusto, pero estaba segura de que Molly la entendería.
La regordeta bruja puso cara de decepción, estaba segura de que su nuera estaba embarazada y la noticia no le gusto,
-Oh, bueno…Me alegro de que no sea nada
Las dos salieron de San Mungo y se subieron al auto, la castaña decidió ir en busca de alimentos, quería preparar algo especial para espera a Ron.
Hagrid estaba sentado en la misma mesa que la noche anterior, esperando a la persona que podía ayudarlo.
Un muchacho muy joven se presento frente a él, el chico tenía la piel muy curtida por el frió, Hagrid se dio cuenta de inmediato que aquel muchacho trabajaba a la intemperie con animales, tenía las manos huesudas y algunas huellas de quemaduras en su cara, sus ojos eran grises y fríos, tenía la mirada de los comerciantes y traficantes.
-Me dijeron que buscaba información
Dijo sentándose en la silla vacía que estaba frente al guarda bosques
Hagrid asintió con la cabeza,
-Sobre los caballos alados
Agrego el extraño muchacho, Hagrid nuevamente asintió.
-¿Cuánto oro tiene?
El gran hombre metió la mano en su bolsillo y saco un montón de monedas de oro que el extraño tomo de inmediato,
-¿Qué quiere saber?
Dijo al tiempo que metía las monedas de oro en una bolsita de cuero.
-Quiero saber si sabe quien los ha llevado a Inglaterra.
El muchacho esbozo una falsa sonrisa,
-No se su nombre, solo puedo darle su descripción, pero esa información cuesta más que unas pocas monedas de oro
Hagrid que estaba acostumbrado a conversar con este tipo de gente metió la mano en su otro bolsillo y le mostró otras monedas de oro.
-Eso es muy poco
Dijo el chico mirando hacia otro lado, Hagrid le arranco la bolsita de piel de las manos y vació su contenido sobre la mesa, las monedas de oro cayeron haciendo un gran ruido,
-Bien, es todo lo que tengo, lamento no poder hacer negocios con usted
Dijo Hagrid seriamente, el muchacho tomo las enormes manos del guarda bosques impidiendo que este se guardara las monedas,
-Bueno, bueno, haré una excepción con usted, primero deme todas las monedas.
Nuevamente el semi-gigante saco todas las monedas de oro que tenía y las puso sobre la mesa.
Después de acomodarlas en la bolsita de cuero, las guardo en su bolsillo y las quito de la vista del gran hombre.
Se inclino sobre la mesa y Hagrid acerco su oído para escuchar, el muchacho le detallo la descripción exacta de la persona que había visto comprando uno de esos caballos, luego de un rato de murmuraciones al oído, la cara de Hagrid se desencajo, no estaba seguro si la persona que le describían era quien él pensaba, pero estaba seguro de que conocía muy bien esa descripción, se puso de pie violentamente con el rostro bañado en sudor, fue hasta el mostrador con el rostro transformado
-Laois, necesito un trasladador ahora
Su viejo amigo lo miro azorado pero la expresión de Hagrid no daba lugar a dudas, el extraño muchacho se puso de pie rápidamente y se cubrió el rostro con una capucha, salió del lugar con las monedas de oro muy bien guardadas en el bolsillo interior de su capa, camino rápidamente por la calle y doblo por una esquina, tardo treinta segundos en darse cuenta de que lo estaban siguiendo, apretó el paso todo lo que pudo pensando que Hagrid venía por su dinero, saco disimuladamente su varita y se giro con brusquedad, pero el rostro que tenía en frente no era el del semi gigante, un hombre con el rostro pintado le sonería mostrándole unos dientes muy afilados,
-A mi maestro no le gustara tu traición
El muchacho apenas tuvo tiempo de retroceder, el hombre del rostro pintado rugió como un león y lo apunto con su varita diciendo
-AVADAKADRABRA-
Un rayo de luz verde le dio en el medio del pecho.
Laois, se tardo solo una hora en conseguirle a su amigo un trasladador no oficial, Hagrid salió por la parte trasera de la posada y Laois lo condujo hasta un acantilado, encontraron al pie de un árbol una vieja rueda de camión,
-Bien Hagrid, vete
El gran guarda bosques abrazo a su viejo amigo y apoyo un dedo en la rueda, segundos después ya no estaba.
Hermione regresaba a su casa con Molly, el baúl del auto estaba lleno de comida, bebidas y otras cosas para la casa, la castaña no solo se sentía bien, estaba radiante, Molly en cambio estaba apesadumbrada, la chica se moría de ganas de contarle la noticia, estaba tan emocionada que sentía que no podría callarlo por más tiempo.
Por suerte estaban solo a unas cuadras de su casa.
Moody caminaba mal herido por una calle de Londres, tenía el rostro ensangrentado y arrastraba su pierna falsa, quería desaparecer y reaparecer en el ministerio pero estaba demasiado débil para intentarlo, en su estado podía ir a parar a cualquier lado y lo que él necesitaba era llegar cuanto antes al ministerio.
Harry y Ron estaban trabajando sobre los informes, se partían la cabeza tratando de ordenar las pistas que tenían, Ron estaba releyendo una vez mas las primeras anotaciones que había hecho cuando una punzada atroz le ataco el estomago, su cuerpo de doblo en dos, Harry lo tomo de los hombros
-¿Qué tienes amigo?
Ron estaba muy colorado, sus manos le temblaban a causa del dolor, como pudo murmuro
-Hermione
Harry se arrodillo frente a su amigo
-¿Qué pasa con ella Ron?
El chico apenas podía hablar el dolor lo estaba matando,
-Hermione, busca a Hermione
La voz del pelirrojo estaba más que ahogada, Harry tomo su capa y busco ayuda en el pasillo, Justin estaba doblando por la escalera, a Harry no le pareció buen idea pero el arrogante Auror era lo que tenía más a mano.
El moreno llamo a los gritos a Justin, el chico llego hasta Harry dando grandes pasos
-¿Qué pasa?
Pregunto, Harry lo tiro del brazo y lo metió en su oficina, Justin vio que Ron estaba en el piso doblando de dolor, las únicas palabras que alcanzo a escuchar fue
-Hermione
Justin miro a Harry:
-¿Qué le pasa?
-Quédate con él, yo debo irme.
-NO…Espérame…
Poco a poco el pelirrojo fue recupero el semblante, se incorporo lentamente, Justin lo tomo de los hombros y lo ayudo
-¿Pero qué te pasa Weasley?
Inquirió el arrogante Auror, Ron se lo quito de encima y trato de avanzar, cuando llego a la puerta de su oficina se topo cara a cara con Moody, Harry vio el rostro ensangrentado de Alastor y se horrorizo,
-Por Dios Moody, ¿Qué ha pasado?
Moody miro a Justin con recelo,
-Tú, afuera
Le dijo a Justin, este salió de la oficina diciendo
-Voy a buscar al secretario
Poco le importo a Ron que Justin le fuera con el chisme al secretario, lo que él quería era salir en busca de su esposa.
-Alastor, debemos irnos de aquí
Dijo Ron tomándose aun el estomago, Moody lo tomo de los hombros,
-Ya sé quien es el traidor
Dijo con la voz agitada, Harry se puso rígido, Ron solo quería irse,
-Me lo dices en el camino Moody, debo ir a buscar a Hermione,
Ron quiso zafarse del ex auror pero este lo retuvo con fuerzas,
-Es Dorcet
Ron sintió que se desmayaba, no podía ser cierto lo que escuchaba, Dorcet no lo traicionaría, no podía ser él,
-¿Te has vuelto loco?-Grito Harry, -
-Te digo que es él, yo lo vi con Rulfi, me ataco
El pelirrojo sintió que una daga le atravesaba el pecho, Dorcet estaba en ese mismo momento, cuidando a Hermione.
