Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


EL MAESTRO.

Harry no podía creer lo que le decía Moody,

-¿Cómo sabes que era el maestro?

Inquirió furioso, Alastor sin quitarse la capa dijo,

-No lo sé…su aspecto, supongo que era por su aspecto

El moreno quiso preguntar como lucia El Maestro pero no tuvo tiempo, la puerta volvió a abrirse y Dorcet entró en la habitación acompañado de un mago de rostro pintado,

-Revisa los terrenos de la casa, estoy seguro de que Potter está escondido en algún lugar

Le dijo Dorcet al otro mago, el problema era que Harry y Moody estaban justo delante de la puerta, si se movían los otros dos se darían cuenta y la misión sería en vano,

-Revisa todo muy bien

Agrego nuevamente Dorcet, luego se giro y salió del cuarto dejando al mago de rostro pintado solo en el cuarto, solo con Harry y Moody claro, el mago oscuro saco su varita del cinturón para salir de la casa pero en ese mismo instante Moody, sin pronunciar palabra alguna hizo que el mago tenebroso cayera petrificado al piso,

-Eso fue genial Alastor

Dijo con felicidad Harry,

-Debemos sacarlo de aquí, si regresan y lo ven sabrán que Justin no está solo, el moreno no se molesto en tocar al mago, lo apunto con su varita y lo hizo levitar, Moody abrió la puerta pero Harry lo detuvo,

-No la abras, no hace falta

Harry levanto en el aire al mago hasta dejarlo clavado en el techo, el cielo raso de la habitación era muy alto, la única forma de encontrarlo sería mirando hacia al techo, el moreno sabía muy bien que antes de mirar al techo lo buscarían por toda la casa.

-Harry, no quiero que te preocupes por mí, tú debes sacar de esta casa a los chicos

Murmuro con tristeza Alastor, Harry sintió un gran dolor, su pecho se contrajo y sintió la horrible sensación de que ese día alguien moriría, rápidamente respondió con la voz más franca que pudo,

-Saldremos todos de aquí Moody, si alguno cae en el camino, no será uno de los nuestros

Harry no podía ver a Moody que seguía debajo de su capa invisible, pero el viejo Alastor si podía ver al moreno con su ojo mágico, observo que los ojos del chico estaban brillantes y llenos de pena,

-Eres un gran muchacho Potter, tú padre era igual, siempre tenía una palabra de aliento, aun en las peores situaciones, solo quiero que no te detengas por mí, deben salir de aquí

Harry no había escuchado a Moody tan triste desde la vez que les contó en casa de Ron sobre la muerte de su novia Isabel.

Volviendo en sí y recuperando la frialdad Moody dijo,

-Vamos, y no sueltes tu varita

El chico no pensaba dejar caer su varita, la sostenía con fuerza. A pesar de sus nervios y de la preocupación avanzo a paso decidido para rescatar a sus amigos.

Ron seguía detrás del vidrio esfumado de negro mirando a su mujer, ella seguía de rodillas y parecía sostenerse en esa posición a base de voluntad, nadie respondió a sus gritos, nadie vino cuando pateo el vidrio intentando romperlo, sus ojos celestes estaban llenos de lagrimas, detrás de aquel grueso vidrio estaba su mujer, la mujer que amaba y que tanto le había costado tener, si ella moría le suplicaría al maestro que lo matara, no tenía sentido para él seguir su vida sin ella,

Apoyo las manos nuevamente en el Vidrio y no dijo nada, de su boca no salió ninguna palabra, pero su mente hablaba con claridad, nadie podía escuchar sus pensamientos,

-estoy aquí mi amor, voy a liberarte, mira hacia aquí, estoy del otro lado del vidrio, he venido por ti Herm, te amo

La chica que seguía mirando al suelo giro su cabeza hacia la pared, no sabía cómo podía ser posible pero sabía que Ron estaba ahí, detrás de la pared, abrió mucho los ojos y Ron lo noto,

-Estoy aquí-Murmuro Ron,

Ella sin saber si estaba en lo correcto movió los labios gesticulando al máximo, el chico pudo leer sus labios,

-Te amo

Gesticulo ella, el chico a pesar de que se sentía sumamente infeliz, sintió un dejo de alegría al leer los labios de su mujer. Ron se puso de pie con una renovada emoción,

-Voy a sacarte de aquí

Dijo en voz alta, pego su rostro al vidrio como un niño que mira con deseo una vidriera, escucho que a su derecha se habría algo, tardo solo un segundo en darse cuenta de que era una puerta que él no había notado que estaba allí.

Lo primero que vio con gran asombro fue la cara compungida de Justin, detrás él, Dorcet que apuntaba al muchacho con su varita clavándosela en la espalda,

-Mira quien ha venido a verte Weasley

Rugió Dorcet, Justin miraba fijamente a Ron tratando que él pudiera sentir sus pensamientos, pero el pelirrojo no sabía nada de Legeremancia, nunca había sido bueno en eso, solo sentía y presentía a su esposa, ellos estaban unidos de una mera especial, pero no podía sentir los pensamientos de Justin que intentaba decirle que no estaba solo,

-Muy bien-Dijo Dorcet, -Ahora que estamos todos podemos comenzar. Tu amigo Potter no ha venido, creo que no es tan valiente como crees Weasley

Concluyo con desprecio Dorcet, apunto con su varita y un sillón negro de dos cuerpos apareció al instante, luego Dorcet le hizo una seña a Ron para que se sentara en el sillón y empujo a Justin para que lo imitara.

Del otro lado del Vidrio la chica seguía de rodillas, parecía a punto de flaquear cuando el pelirrojo vio que alguien se paraba frente a ella, a pesar de no estar armado y en manos de Dorcet, se puso de pie y grito, estaba presenciando su sueño y no podía soportarlo,

-Suéltala, haré lo que quieras

Le dijo con voz suplicante a Dorcet. Pero su ruego solo saco del mago tenebroso una sonrisa,

-Siéntate Weasley

Ron guardo silencio un segundo, luego si importarle nada se fue sobre Dorcet, a penas pudo rozarlo, con un solo movimiento de su varita, Dorcet hizo que el cuerpo del pelirrojo Auror se estrellará contra el vidrio esfumado,

-Pagaras por eso maldito traidor

Rugió enfurecido Dorcet, salió del cuarto y entro en la habitación donde estaba la castaña, la apunto y ella empezó a retorcerse, el pelirrojo se fue contra el vidrio,

-No, por favor Dorcet no lo hagas

Justin se paro con violencia y se fue a la puerta pero no podía salir, parecía que la puerta solo se abría desde afuera, pero Dorcet había podido salir, Justin concluyo mentalmente que la vendita puerta estaba encantada ó solo se abría con la ayuda de una varita.

-Escúchame Ron, no estoy solo, están Harry y Moody, la sacaran de aquí

Justin dijo esto muy rápido antes de que regresara Dorcet, el pelirrojo lo escucho pero en ese momento lo único que le importaba era que Dorcet dejara de torturar a su esposa.

La puerta del cuarto se abrió y Dorcet regresó.

-Por favor Dorcet, haré lo que quieras, no la lastimes.

Dorcet miro al pelirrojo con frialdad,

-¿harás lo que yo quiera?-Pregunto asombrado el mago oscuro, -¿Ahora harás lo que yo quiera?

Llevo tres años tratando de ganarme tu confianza, prácticamente te he servido como un sirviente a ti y a Potter, nunca me han mirado con respeto, ¿Ahora me respetas verdad? Déjame decirte Weasley, que mi maestro me dará el lugar que merezco, tú y Potter no son nada para mí. Los dos Aurores del ministerio, las brillantes promesas del ministro…Dos idiotas, eso es lo que son, tuve que ponerte las pistas en las narices por qué no fueron capaces de resolver esto, en un momento hasta me divertía que fueran tan tontos, y ahora tu me ofreces tu respeto y estas dispuesto a hacer lo que yo quiera…Harás lo que mi maestro te ordene

Justin jamás había visto así a Dorcet, no lo reconocía, de aquel muchacho con cara graciosa y bonachona no quedaba nada, su voz denotaba gran resentimiento y odio,

-Yo no veo a tu Maestro por aquí Dorcet

Murmuro Justin con gran despreció.

-No te angusties Justin

Respondió Dorcet,

-Está a punto de llegar

A través del vidrio tanto Justin como el pelirrojo vieron que el hombre que estaba junto a la castaña abandonaba el lugar, segundos después una figura ligeramente alta y con una máscara metálica en la cara entro en la habitación, el ser estaba vestido con una capa ceñida al cuerpo, pero en la parte de la cintura la capa parecía abrirse, la capa negra estaba hecha de una tela vaporosa que le daba a la extraña figura un aire imponente y temerario, Ron miro la mano huesuda que sostenía una varita oscura y larga, la máscara metálica parecía dibujada, tenía forma de rostro con pómulos, pera y nariz, la extraña figura se paro frente a Hermione, luego saco de su bolsillo una varita y la tiro en las rodillas de la chica, después levanto su varita y realizo un encantamiento, pero Justin y Ron no sabían de qué encantamiento se trataba, el rostro metálico se volvió a ellos, el pelirrojo Auror sintió la mirada gélida de aquel ser, sin embargo, el encantamiento que realizo aquella figura, le daría a Ron la oportunidad de escuchar la voz del Maestro.

-Se que ahora puedes oírme Weasley

Dijo el maestro, su voz era muy extraña, parecía sobre natural, Justin imagino que la máscara le daba ese sonido metálico y arrastrado a su voz,

-Voy a matarla

Finalizo con voz lúgubre, Ron comenzó a llorar en silencio, luego murmuro con la voz cortada por el llanto

-Haré lo que quieras, lo que me pidas, pero por favor no la mates

El maestro inclino su cabeza sobre su hombro derecho, luego giro su cabeza hacia Hermione,

-Te daré una oportunidad querida, toma la varita e intenta defenderte

Nuevamente la voz metálica del maestro resonó en los oídos de todos, Hermione escucho cada palabra dicha por el extraño ser, pero no se movió, no tomo la varita, Ron pego su rostro al vidrio y pensó fuerte,

-Toma la varita mi amor, defiéndete

Pero ella no tomo la varita, no estaba dispuesta a defenderse, detrás de la extraña mascara el ser maligno rió con una extraordinaria frialdad, tomo la varita que estaba en las rodillas de la castaña y se la guardo,

-No eres tan tonta

Le dijo con desprecio, apoyo su mano huesuda en la cabeza de Hermione haciendo que el pelirrojo se estremeciera al verlo, el extraño ser tomo los cabellos de la chica y la obligo a levantar la vista, la castaña alzo la mirada y vio por primera vez cara a cara al maestro,

-No eres nada

Le dijo el ser con la voz más fría y metálica que ella hubiera escuchado nunca,

-solo eres una vulgar sangre sucia, una impura, la gente como tú no tiene derecho a llevar varita ni a ser llamada hechicera

Hermione le sostuvo la mirada después de las crueles palabras del Maestro, este sin embargo no se contento con herirla de palabra, la abofeteó fuerte en la mejilla con su mano libre mientras Ron desde atrás del vidrio gritaba

-No!! Por favor no la lastimes

Dorcet rió a carcajadas con el sufrimiento del pelirrojo,

-Detén esto

Le ordeno Justin, Dorcet miro al auror como si este fuera la cosa más horrenda que una persona pudiera mirar,

-Si no te callas Justin, voy a matarte lentamente

Explico Dorcet con paciencia, el Maestro parecía satisfecho de haber dejado enrojecido el rostro de la chica, se volvió nuevamente a Ron y dijo lo siguiente

-antes de matarte voy a dejar que veas como ella muere, la haré sufrir y luego tú le harás compañía

Sin decir mas salió del cuarto, Dorcet tomo del brazo al pelirrojo,

-Ven Weasley

Saco al pelirrojo del oscuro cuarto y lo metió por la puerta de al lado, en cuanto Dorcet empujo la puerta, Ron pudo ver a su esposa que seguía de rodillas, Ron corrió hacia ella y la abrazo con una fuerza descomunal, ella lo rodeo del cuello y por primera vez desde su captura, lloro, el corazón del pelirrojo latía con violencia, quería decir mil cosas, pero solo dijo

-Te amo

Ella lo apretó contra su cuerpo, quería decirle que estaba feliz de sentirlo por última vez, quería gritarle que estaba embarazada pero no lo hizo, si ella moría el dolor para Ron sería aun mas grande y ella no podía hacer eso.

Estaban fundidos en un abrazo cuando la puerta nuevamente se abrió, Dorcet tomo del cuello a Ron para separarlo de su esposa, pero la chica se aferraba a él con todas sus fuerzas, el pelirrojo la tomo de las manos y a pesar de la fuerza que le imprimía Dorcet no podía separarlos,

-Te amo Ron

Le dijo ella entre lágrimas mientras sentía que la mano de Ron la soltaba, con los ojos llenos de lágrimas lo vio salir del cuarto, segundos después la puerta se cerró y ella quedo nuevamente sola en la fría habitación.

El mago encerró nuevamente en el cuarto continuo a Ron y lo dejo solo con Justin, luego Dorcet se marcho, el pelirrojo se pego otra vez al vidrio esfumado y vio a su esposa, una desesperación que jamás había sentido le anuncio que ese fue el ultimo abrazo que le había dado a su castaña.

Harry y Moody estaban parados en la esquina de un pasillo, hacía ya bastante que estaban ahí esperando la oportunidad para atacar, tenían contados a los magos tenebrosos, uno estaba inmóvil clavado en el techo de la primera habitación, seis habían subido por una escalera y tres de ellos estaban a escasos metros de ellos.

Tres guardias corpulentos y con el rostro pintado estaban apostados delante de una puerta, vieron salir a Dorcet de la puerta, el mago pasó justo por el lado de ellos y se metió en otro cuarto,

Moody se acerco a la puerta y pego el oído,

-Maestro-Decía Dorcet con voz complaciente, -Ha llegado la hora de su venganza, está todo listo, como usted lo pidió se han despedido, ya es toda suya

El viejo Alastor giro su cabeza en dirección a Harry,

-Ahora muchacho

Dijo Moody, el moreno sin quitarse su capa se agacho aun más de lo que estaba, saco su mano por debajo de la capa y apunto a los tres magos que estaban apostados en la puerta, un chorro de luz transparente como el agua salió de su varita, al instante los tres magos quedaron congelados e inmóviles, Harry corrió con la capa puesta y abrió la puerta, desde adentro Justin y Ron vieron que la puerta se abría pero no vieron a nadie en el umbral,

-Soy yo-Dijo Harry –Salgan

Justin corrió y salió a toda prisa, Ron salió como un rayo del cuarto he intento entrar en el cuarto continuo pero no pudo mover el pomo,

-Quítate-le dijo el moreno con la voz jadeante, nunca había estado tan nervioso y angustiado, apunto al pomo de la puerta y escucharon un clic, Ron entro y tomo a la castaña de la mano, la saco del cuarto, escucharon ruidos al final del corredor y Ron supo que Dorcet regresaba,

-Cúbrela Harry

Suplico el pelirrojo, como pudo el moreno metió a Hermione debajo de la capa, tuvieron que agacharse mucho, no entraban los dos cómodamente, Alastor cubrió justo a tiempo a Justin, Ron se metió en el cuarto y cerró la puerta, a Hermione casi se le escapa un grito de horror, pero el moreno le tapo la boca con la mano, el pelirrojo se había encerrado en el cuarto donde antes había estado encerrada su esposa.

A la chica le latía el corazón tan fuerte que supuso que cualquiera podía escucharla, el latido furioso de su corazón resonaba en sus propios oídos dejándole un zumbido estremecedor.

Dorcet apareció por el extremo del pasillo, parecía feliz de haberle traído a su amo lo que más deseaba, Harry apretó con más fuerzas la boca de la castaña, Dorcet entro en el cuarto donde ella había estado y vio con asombro que la chica ya no estaba, en el medio de la sala estaba Ron.

Dorcet se quedo como paralizado, abrió los ojos como si estos estuvieran a punto de salírseles de las orbitas, Ron en cambio sonrió, ya no le importaba si lo mataban, Hermione estaba a salvo.

El mago tenebroso se quedo inmóvil, abrió los labios para decir algo pero no salió palabra alguna de su boca, solo miro azorado al sonriente pelirrojo,

-¿Dónde está ella?-murmuro Dorcet mirando para todos lados, -nadie puede desaparecerse aquí- dijo aun mas enloquecido, -Mi maestro…la necesita

Ron rió nuevamente,

-Pues dile a tu maestro que has fracasado maldito infeliz

Respondió el pelirrojo, Dorcet miro con los ojos enloquecidos a Ron, tenía tanta furia en su rostro que las aletas de la nariz se le movían cada vez que intentaba respirar, el mago oscuro apunto con su varita a Ron, con voz atronadora y dijo

-CRUCIO

El pelirrojo cayó al suelo y comenzó a retorcerse,

-Mátame

Se decía mentalmente, sentía tanto dolor que lo único que deseo en ese momento fue morir-Mátame-se repetía, el dolor ceso,

-Si me dices donde esta tendré piedad de ti

Dijo Dorcet con la voz afilada,

-Mátame Dorcet, no te lo diré

Respondió el pelirrojo con un hilo de voz, en ese momento la puerta se abrió, Dorcet giro su cabeza desesperado suponiendo que su maestro estaba ahí en la puerta listo para matarlo por su descuido, pero para su desconcierto, no había nadie en la puerta, le pareció ver al ras del suelo una mano, al segundo siguiente una varita de unos treinta y cinco centímetros rodó por el suelo, el pelirrojo reconoció su varita de inmediato y antes de que Dorcet pudiera reaccionar, la tomo, el mago tenebroso levanto la mano para echar un maleficio al pelirrojo pero Harry desde atrás lo sacudió con un hechizo potente, Dorcet giro en el aire y cayo azotando el rostro contra el suelo,

-Salgan de aquí

Grito Ron, el moreno se levanto, corrió por el pasillo llevando con él a Hermione, la capa se resbalo y quedaron visibles, el pelirrojo que venía desde atrás les grito

-La capa Harry

El moreno la tomo y cubrió con ella a la castaña, salieron por una puerta y llegaron al cuarto por el que habían entrado, Moody seguía bajo la capa con Justin,

-Debemos salir de aquí ahora mismo

Grito Justin, Moody se quito la capa y tomo el pomo de la puerta, la abrió y todos pasaron por ella para llegar a la sala que los llevaría a la puerta de salida.

La chica se quiso quitar la capa pero en cuanto Ron vio un pedazo de su castaña cabellera, le ordeno con voz atronadora

-No te la quites Herm

Ella se cubrió como pudo y tuvo que agacharse bastante para caminar con la capa a cuestas,

-No tengo mi varita

Refunfuño Justin, Moody que se sentía muy feliz de estar a punto de ganar la libertad le dijo en tono jocoso,

-Te compare una en cuanto lleguemos a Londres

Harry apunto con su varita a la puerta de salida para abrirla, pero la puerta no se abrió, Ron entro en pánico, lo único que quería era sacar a su esposa de ahí, camino con paso firme a la puerta y tomo el pomo, cuando lo toco un grito de dolor salió de su garganta, el pomo de bronce le había quemado la mano, estaba tan caliente que era imposible tocarlo,

-Lo siento

Dijo una voz familiar,

-Pero no puedo dejar que salgan

Todos giraron su cabeza en dirección a la voz, por debajo de la capa, la castaña descubrió con horror y pena que Mr. Fedlar los apuntaba con su mano gorda, entre medio de los dedos que parecían racimos, la varita delgada de Mr. Fedlar los apuntaba de forma amenazante.

Muy lejos de ahí, el ministro de la magia estaba sosteniendo una conversación acalorada con sus Aurores,

-Debemos ir

Decía Gregorian con impaciencia, el ministro que tenía los codos apoyados sobre el escritorio se apretaba las sienes con los dedos como tratado de calmar su dolor de cabeza,

-Les dije que les daba hasta el anochecer, la vida de Hermione corre peligro, no estoy dispuesto a arriesgar más vidas

Concluyo el ministro con angustia,

-Le digo que tenesmos que ir, aunque sea dos de nosotros

Repetía Gregorian, el ministro se puso de pie,

-Pero no sabes donde es la casa donde supuestamente tienen a Hermione, solo tengo los informes

Agrego el ministro para que su gente comprendiera la situación.

Gregorian le dio un feroz golpe de puño al escritorio,

-¿Es que no se da cuenta?- Grito el Auror –Están en peligro y pueden necesitar ayuda

Finalizo violentamente Gregorian, el ministro lo sabía pero arriesgar más vidas no estaba en sus planes,

-Si no me da un trasladador conseguiré uno y me marchare a Escocia de todas maneras-

Rugió el Auror. El ministro se paro en frente de su hombre dispuesto a reprenderlo, luego vio que la mirada de Gregorian estaba encolerizada, sabían que el hombre era un gran Auror, para el ministro había llegado la hora de tomar riesgos, de todas maneras, ya tenía tres Aurores fuera de su alcance,

-¿Con quién irías?

Inquirió con prontitud, Gregorian miro para sus costados y vio que todos los Aurores estaban dispuestos a seguirlo, Eliot le pareció el más indicado,

-Iré con Eliot

Dijo respirando más serenamente. El ministro envió a uno de sus hombres hasta el tercer piso donde estaba el departamento que regulaba el transporte,

-Diles que quiero un trasladador ahora

Le ordeno el ministro a su Auror.

-Muy bien Gregorian, estos son los informes

El ministro saco de su cajón una pila de pergaminos, desplegó uno de ellos sobre el escritorio y señalo el lugar con el dedo,

-Deben aterrizar aquí, el pueblo mágico esta hacia el norte, la casa que los chicos registraron esta supuestamente al sur, no tengo más datos

Finalizo el hombre con el rostro colorado. Gregorian se coloco su capa mientras Eliot lo imitaba,

-No se preocupe, encontraremos el lugar, Eliot, consigue varias escobas, las llevaremos con nosotros

A los diez minutos el ministro y sus dos Aurores subieron hasta la terraza del ministerio, en una de las esquinas del cuadrante del techo, una vieja mesa ratona los esperaba, antes de que tocaran la mesa, el ministro abrazo a su valiente Auror,

-Por favor Gregorian-Suplico el hombre, -cuídense mucho

Eliot y Gregorian miraron al hombre con serenidad, Eliot le puso una mano en el hombro y afirmo

-Los traeremos de regreso Sr.

Los dos hombres se habían repartidos las escobas, las llevaban bien sujetas por debajo de su brazo izquierdo, se miraron a los ojos y con el dedo índice de la mano derecha tocaron el trasladador, sin más desaparecieron.

Los destellos de colores aparecieron frente a sus ojos dándoles a entender que estaban en camino, al rato se soltaron y aterrizaron en un campo lleno de barro, una fina lluvia caía sobre el campo,

-Oriéntame

Dijo Gregorian a su varita que parecía bailar en la palma de su mano, la punta de la varita señalo a la izquierda,

-Muy bien Eliot, el sur está a la derecha, en marcha

Sin soltar las escobas que llevaban se montaron sobre las propias, anduvieron un rato que les pareció eterno hasta divisar debajo de ellos una casa que parecía a oscuras y abandonada, Gregorian le hizo señas a Eliot y comenzaron el descenso.

Dentro de la casa el grupo no podía creer que Mr. Fedlar fuera parte del engaño, todos habían quedado en silencio mientras Mr. Fedlar les dio un largo discurso,

-Así son las cosas-Dijo alegre Mr. Fedlar,

-Sí, pero usted es uno solo y nosotros cuatro

Observo Justin, el gordo hombre que parecía haber notado esto no se preocupo,

-Yo no estoy solo querido

Dijo serenamente, la puerta por la que salieron se abrió y seis hombres de rostro pintado aparecieron por ella, atrás de ellos, la figura indefinible del Maestro les anuncio que eso aun no había terminado.