Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Los capitulos no coinciden con los del foro original por que hay algunos que no tenian numero y otros que repiten el numero por lo que la diferencia es de hasta ahora 4 capitulos.
Foaby
LA HUIDA DE NARCISA.
Harry salió de la casa seguido de los demás, la mujer estaba herida y el moreno supuso que no podía haber ido muy lejos, todos miraron los alrededores de la casa pero no había rastro de la mujer, Gregorian no perdió tiempo, busco la escoba que tenía junto al árbol y se monto en ella,
Harry vio que había más escobas y tomo una, él era muy veloz y tenía una vista especial para divisar cosas desde el aire, Harry ascendió a toda velocidad agudizo la visión pero no vio a la rubia mujer,
-No puede estar muy lejos
Le grito a Gregorian, Harry hizo un circulo en el aire como un halcón que busca su presa, luego enfilo su escoba hacia el norte para ver si la encontraba, Moody se mordía el labio desesperado, no quería perder de vista a los Aurores que estaban en el aire, Eliot que estaba en la casa le preguntaba con tono amenazante a los magos tenebrosos donde estaba su Maestra,
-No lo sabemos
Dijo uno de ellos, Mr. Fedlar agrego,
-Solo nos dijo que regresaría por nosotros
Eliot quería golpear al gordo hombre pero se contuvo,
-No podrá rescatarlo de donde los meteremos, no creo que vuelvan a ver la luz de día
Sentencio Eliot.
Harry se había alejado bastante de la casa en dirección al norte, por más que se esforzaba no veía rastro de la mujer, maldijo por lo bajo, no podía creer que la mala suerte los siguiera, con ella libre Ron y Hermione no tendrían paz y él lo sabía.
Gregorian volaba en dirección al sur, él tampoco veía rastros de la mujer, esto consterno bastante a Gregorian, no capturar a la mujer significaba que la historia no había terminado, sin más por hacer Gregorian regreso en dirección a la casa, Harry también. El moreno fue el primero en llegar, luego se le unió Gregorian con la misma cara de desconsuelo que él, en tierra firme lo esperaba Moody,
-No puede ser-Dijo el ex Auror girando su ojo mágico, -estaba muerta
El moreno suspiro
-O muy mal herida
Gregorian simplemente no lo podía creer
-¿cómo es posible que se marchara así como así?
Acoto Alastor, las palabras de Moody retumbaron en los oídos de Harry como un eco molesto,
-Debemos avisar cuanto antes a los chicos
Murmuro el moreno,
-Lo primero que debemos hacer-Intervino Gregorian -Es encontrar el ministerio de magia Escoses.
-Yo me ocupo de eso
Dijo Harry, el chico camino varios pasos y se alejo de la casa, ante los ojos de los demás desapareció.
Ese día todos estaban muy agotados, ninguno de ellos había dormido y estaban con la cabeza embarullada, Harry regreso a la hora con el ministro de Magia Escoses y una delegación de Aurores, los locales se llevaron a los detenidos para luego enviarlos a Inglaterra para que fueran juzgados.
El grupo de Aurores regreso en el trasladador que había traído a Gregorian y a Eliot.
El ministro recibió a Ron y Hermione, nunca habían visto tan feliz al hombre,
-¿Cómo están?
Inquirió el ministro, Ron le sonrió feliz,
-Estamos bien, los demás se quedaron con los detenidos
El ministro se veía radiante,
-¿Atraparon al Maestro?
Preguntó el ministro con miedo, el pelirrojo asintió con la cabeza y el ministro rió con honestidad al tiempo que aplaudía,
-¿Quiere saber quién era?
Murmuro el pelirrojo Auror dándose importancia, el hombre abrió mucho los ojos y parecía más expectante que nunca,
-No era él, era ella
Dijo Ron, el ministro que no entendió bien sacudió la cabeza
-El Maestro, era Narcisa Malfoy
Concluyo Ron para asombro del ministro.
-Eh Narci..No puede ser, ella…oh por Dios
En concreto el ministro no dijo nada, estaba tan azorado como ellos cuando le vieron el rostro a la fría mujer,
-Si nos disculpa, quiero llevar a Hermione a San Mungo
El ministro no objeto, ya habría tiempo de que le contaran todo lo sucedido.
Bajaron por una escalera y se encontraron con el Sr. Weasley que venía seguido de Fred y George,
-Hijo
El hombre abrazo a su hijo mientras los gemelos rodeaban a la castaña, luego cambiaron y el Sr. Weasley abrazo a su nuera con mucha ternura, le acaricio el cabello tratando de decir todo con ese abrazo, no tenía palabras para explicar lo que sentía, Ron era tan importante como el resto de sus hijos, pero de alguna manera siempre había sido especial para él, quizás se sentía unido a Ron por el amor que compartían por la justicia y la igualdad,
Ron era un hombre sensato, capas y quería a los muggles tanto como él. El Sr. Weasley conocía a Hermione desde hacía muchos años, el trío de amigos le había dado más de una vez un dolor de cabeza, pero siempre había admirado la lealtad de los tres amigos,
-Papá, suéltala Papá, quiero llevarla a San Mungo
Dijo Ron mientras trataba de apartar a su padre de su esposa,
-Oh, claro que si
Murmuro el Sr. Weasley soltando a la chica y visiblemente emocionado,
-Ya mismo les consigo un auto del ministerio para que los lleve
Agrego el Sr. Weasley limpiándose las lágrimas,
-Yo bajo con ustedes, debo avisarle a Belinda
Al tiempo que decía esto Fred sacaba de su bolsillo un pequeño teléfono celular,
-¿Qué es eso?
Grito el Sr. Weasley con los ojos muy abiertos,
-Oh, es un teléfono portátil, ya sabes para hablar por el
Murmuro Fred con suficiencia,
-Fascinante, ¿me lo permites?
Arthur le quito el teléfono de las manos a Fred mientras Ron y Hermione se miraban sonrientes y felices de saber que todo había regresado a la normalidad.
En la puerta del ministerio un auto negro y grande llevo a los chicos hasta San Mungo, el viaje fue sereno, tanto que sin darse cuenta la chica se durmió en el hombro de su marido.
Cuando llegaron a San Mungo al pelirrojo le costó un rato despertar a su esposa, acarició su rostro mirándola con ternura,
-Ya llegamos mi amor
Le murmuro suavemente, ella abrió los ojos y por un segundo no supo donde estaba,
-¿Ya llegamos?, ¿A dónde?
Ron se río con ganas,
-A San Mungo, mi amor, llegamos
Bajo del auto algo desorientada, luego al ver la entrada se convenció, miro a su marido algo nerviosa, no quería que él se enterara en una fría sala que iba a ser padre.
La recepción del lugar estaba llena, había magos con fuertes estados gripales, un mago alto con una nariz muy grande causada por una broma, un niño pequeño tenía la cabeza tan grande que la madre se la sostenía con ambas manos, la castaña supo al momento que el niño había probado algunos de los caramelos agranda cabezas de Fred y George, Ron se acerco a la secretaria de la recepción y le explico que eran Aurores y venían de una redada, la mujer salió corriendo en busca de un sanador. Cuando los Aurores llegaban heridos al hospital mágico eran atendidos enseguida,
Ron pensó en ese momento que era una gran ventaja trabajar para el ministerio. Un sanador muy bajito, casi enano se acerco a ellos, el hombre los hizo pasar a una sala, la chica quería que Ron saliera y la dejara con el pequeño hombre pero el chico parecía no querer irse a ningún lado,
-Ron, por favor, déjame sola con el sanador
Rogó en voz muy baja la castaña, él solo chasqueo la lengua dando a entender que no pensaba moverse de ahí, el sanador que miraba a la pareja de tras de unos anteojos de gran aumento miro a la joven hechicera apretando los ojos, luego sin mirar a Ron le ordeno que saliera.
-Pero es que…
-Nada, salga y déjeme trabajar
Dijo de mala gana el sanador, el muchacho refunfuño unos segundos, luego soltó la mano de su mujer y salió de la sala.
En cuanto se quedaron solos el pequeño hombre le dedico una gran sonrisa a la chica,
-Debes tener una muy buena razón para querer que él no esté presente
Ella asintió con la cabeza, su mirada estaba algo brillante y triste, el pequeño hombre que no llegaba ni siquiera a apoyar los pies en el suelo, estiro sus cortos brazos por encima del escritorio y levanto del mentón a la muchacha,
-¿Qué pasa querida?
Inquirió con suavidad el sanador, ella dejo caer unas cuantas lagrimas mientras el sanador habría su cajón y sacaba del unos pañuelos de Tisú,
-Vamos querida-La alentó el hombre -Puedes hablar conmigo-
Hermione se sopló la nariz y luego seco las lágrimas que tenía desperdigadas por la cara,
-Yo…Yo estoy embarazada y…Hoy hemos tenido un trabajo difícil y yo…
Sin poder terminar de hablar se largo a llorar desconsoladamente, el sanador dando un salto bajo de su silla, rodeo el escritorio y la tomo de los hombros, el pequeño sanador era apenas más alto que la chica en ese momento, como ella estaba sentada el pudo tomarla de los hombros, el sanador medía exactamente un metro cuarenta y nueve de estatura, era muy pequeño, pero eso no le impidió tomar con fuerza a la chica para consolarla,
-Vamos, vamos querida no llores, estas asustada, ¿Crees que el bebe se puede haber hecho mal?
A ella le aterraron las palabras del sanador, pero era eso lo que le pasaba, sentía un miedo atroz de perder a ese hijo que tanto deseaban ella y Ron. El sanador le dio más pañuelos de Tisú y luego hablo serenamente.
-Esto es lo que haremos, te quedaras esta noche y realizaremos unas sencillas pruebas, con eso sabremos cómo está la criatura.
-¿Debo quedarme?
El sanador la miro unos instantes, luego pregunto lo siguiente
-¿Tu esposo no lo sabe verdad?
Ella negó con la cabeza,
-¿Y no quieres que lo sepa por si algo sale mal?
Ella asintió al tiempo que volvía a llorar,
-No llores querida, todo saldrá bien, ven a la camilla voy a revisarte
La chica se quito el suéter y se puso en manos del sanador que la trataba con mucho cuidado, luego de un rato y habiendo terminado el examen, dejo a la joven para que se vistiera mientras él buscaba los papeles para internarla por una noche.
Afuera de la sala Ron estaba esperando que su mujer saliera, le asombro un poco ver en la puerta al sanador y no a su mujer, el pelirrojo dio un paso y quedo frente al pequeño hombre, Ron bajo su cabeza y hablo con algo de temor
-¿Qué le sucede a mi esposa?-
El pequeño sanador se acomodo los anteojos,
-Nada, pero quiero que hoy se quede aquí, le haré unas pruebas y así nos quedaremos tranquilos de que todo está bien
El muchacho no comprendió nada de lo que decía el sanador,
-¿Qué todo está bien?, ¿Qué quiere decir?
Inquirió algo nervioso el pelirrojo, el sanador también se puso algo incomodo, no le parecía bien mentirle al muchacho pero su paciente, Hermione, tenía derecho a decirle a su marido sobre su estado cuando estuviera realmente segura de que todo estaba bien.
-Le digo que no se preocupe-Dijo con voz chillona el sanador, -Le haremos unas pruebas y mañana se podrá retirar a su casa, a usted tampoco le vendría mal una revisación, tiene un pequeño hematoma al costado de su ojo izquierdo
Al termino de sus palabras el sanador camino por el pasillo con unos papeles en la mano, fue hasta la secretaría y realizo el ingreso de la castaña.
Cuando el hombre regreso por el pasillo, Ron pudo ver que venía en compañía de una mujer mayor de aspecto temerario, llegaron junto al chico y el sanador le dijo a la asistente,
-Este hombre es Auror, ocúpese de ese hematoma
Luego entro en la sala y siguió atendiendo a la castaña, la mujer tomo del brazo a Ron y lo metió en otra sala, le reviso el ojo y luego le coloco algo muy frío sobre la piel,
-Téngalo un rato puesto y el hematoma se irá
La mujer abandono la sala frente a la mirada desconcertada de Ron, cuando estuvo solo en la sala miro lo que le había dado la asistente, por lo que pudo reconocer era un pedazo de carne de Dragón,
-Oh Por Dios, qué asco
Murmuro el chico tirando en un cesto que estaba cerca de él el pedazo de carne fría. Muy molesto salió de la sala y se dispuso a esperar que el sanador saliera. Luego de esperar uno diez minutos la chica salió seguida del pequeño hombre que los condujo hasta una habitación.
-Muy bien, usted pasara la noche aquí y usted Sr. Weasley puede irse
El chico abrió los ojos como plato
-¿Irme?- Mascullo de mala gana, -No me iré a ningún lado
Hermione que ya conocía a su marido, le rogó al sanador que la dejara sola con su esposo, el pequeño hombre salió y dejo al matrimonio en privacidad.
Hermione se sentó en la cama mientras se quitaba el suéter, luego le hizo una seña a su esposo para que se sentara junto a ella, le tomo la mano y lo miro a los ojos, sus preciosos ojos celestes parecían más vivos que nunca, la castaña le paso la mano suavemente por el costado de su cara, rozó a penas el moretón que empezaba a asomársele por su blanca piel,
-¿Sabes?-Comenzó ella, -Debo quedarme solo por un control, hace muy poco estuve herida, inconsciente…bueno ya lo sabes. El sanador solo quiere asegurarse de que estoy bien, yo me siento muy bien, pero me sentiría mucho mejor si vas a casa y descansas, mañana por la mañana puedes venir por mí y juntos regresaremos
Ron quiso decir algo pero la chica llevo velozmente un dedo a su boca y lo hizo callar con ternura,
-Shuss, no hace falta que digas nada, yo se lo mucho que te preocupas por mí, pero estoy bien, solo quiero que vayas a casa y descanses, te hace mucha falta dormir
Concluyo la chica voz serena. Ron le acarició el rostro, la miro a los ojos y le hablo con dulzura mientras no dejaba de mirarla fijamente a los ojos.
-Herm, ¿estás segura de que estas bien?
Ella asintió con una leve sonrisa,
-Siento que algo te pasa, no se… ¿quieres decirme algo?
Inquirió el pelirrojo. A la castaña se le oprimió el pecho, quería gritarle lo que le pasaba pero no quería hacerlo hasta estar segura de que el bebe estaba bien. De alguna manera el silencio que guardo la chica ese día, fue un acto heroico, lo hizo por él, no podía ilusionarlo, la situación que había vivido fue compleja, estuvo de rodillas, fue golpeada, su cuerpo había recibido hechizos por parte de Narcisa, ¿y si todo eso había afectado su estado?, lo pensó un segundo y luego dijo poniendo cara de serenidad,
-Claro que estoy bien y no tengo nada para decir más que regreses a casa y vengas mañana por mí
Después de esto le dio un suave beso a su esposo, él la abrazo y la rodeo con sus brazos,
-Te amo Hermione
Le murmuro el chico, ella se aferro a él rogando que todas las pruebas salieran bien.
Con mucho desgano el chico salió de san Mungo para ir camino a su casa, mientras tanto la chica se puso la bata que le dio el sanador y se recostó, le realizaron la prueba pero el resultado no estaría hasta la madrugada, por lo tanto después de la prueba el sanador le dio una poción y la castaña cayó en un profundo y sereno sueño.
Harry y el resto de la comitiva regresaron a la terraza del ministerio por medio del trasladador, el ministro se veía muy agotado pero feliz de que todos sus Aurores estuvieran de regreso, el hombre se veía muy contento, pero su alegría duro poco, Harry le dijo con voz segura,
-Debemos hablar con Usted a solas
El ministro vio la cara de sus Aurores y la cara de desconsuelo y de rabia de Moody,
-¿Qué pasa muchachos?
Quiso saber el ministro mientras Gregorian le contestaba con un gimoteo
-Acá no Sr. Ministro, mejor en su despacho
El ministro camino por varios pasillos antes de llegar a su despacho, en el trayecto el resto de los Aurores saludaban a los recién llegados dándoles palmadas en las espalda, ellos sonreían escuetamente mientras se miraban unos con otros. El Ministro entro en su despacho y se dejo caer en su silla, Harry, Gregorian, Eliot y Moody se quedaron de pie frente a él.
-Iré al grano. Suponíamos que Narcisa estaba muerta, pero no lo estaba ó…. No lo sé, el caso es que ha desaparecido de la escena y no sabemos dónde está.
El ministro se desencajo al escuchar las palabras de Harry, abrió la boca al punto de que su mandíbula parecía salir de su cara,
-No puede ser…- Murmuro mirando a la comitiva, -Yo…No lo entiendo
Dijo por último el ministro mientras Moody le decía:
-Nosotros tampoco, estaba en el piso con un cuchillo enterrado en el vientre, nos dimos la vuelta para revisar la casa, y al regreso ya no estaba.
-Volamos con Harry sobre el lugar, nos separamos, yo fui al sur y el al norte, no encontramos rastro de ella.
Decía Gregorian y Eliot agrego:
-Uno de los que estaba con ella, un hombre gordo, dijo que antes de irse les comento que regresaría por ellos.
-No entiendo, Si no estaban seguros de que estaba muerta, ¿porque la dejaron sola?
-Yo estaba seguro de que estaba muerta, nadie puede sobrevivir a semejante puñalada.
Dijo Harry
-Es por eso que no me lo explico, ustedes tienen experiencia, como se les puede escapar una mujer herida.
-Se equivoca, no es solo una mujer herida, dijo que Voldemort antes de morir le lego algunas cosas.
Decía Moody
-¿Qué cosas?
-No lo sabemos- repetía Moody
-Pero como puede desaparecer una mujer herida.
-No lo sabemos, solo sabemos…Oh por Dios, no puede ser.
-¿Que pasa Harry?
El moreno empezó a caminar en círculos por el despacho del ministro, se agarraba la cabeza y no decía nada, solo caminaba y murmuraba por lo bajo, el ministro se puso de pie furioso,
-¿Qué pasa Harry?
El chico se quedo muy quieto y miro al ministro a los ojos, luego paso su vista a Moody,
-No lo sé- dijo Harry, -¿Y si Narcisa ha hecho Horrocruxes?
El ministro se lo quedo mirando, no conocía esa palabra, muy pocos privilegiados sabían el secreto de Voldemort, eran muy pocos los que sabían cómo Harry, Ron y Hermione lograron derrotar a Voldemort hacía tres años.
Los Horrocruxes eran partes de un alma dividida, de esta manera era muy difícil matar a un mago oscuro que haya practicado semejante magia negra, Harry se acomodo los anteojos y le explico al ministro todo lo que sabía acerca de los horrocruxes, el ministro por mucho que lo intentaba no lograba comprender las palabras de su Auror.
-Cuando un mago hace un horrocruxes, tiene media vida más, una media vida maldita, hasta no hallar todos los horrocruxes, no se puede matar al mago.
El moreno trato de explicarlo lo mejor que pudo, el ministro parpadeaba sin cesar, creía haber entendido algo, pero no estaba seguro de haberlo comprendido correctamente.
Gregorian que estaba mudo y parecía haber entendido mejor la explicación del moreno agrego,
-entonces…pasara bastante hasta que vuelva a recuperar fuerzas
Harry lo miro complacido, era cierto, si el moreno estaba en lo correcto, Narcisa tardaría un tiempo en recuperar fuerzas y aliados, sus mayores colaboradores estaban encerrados.
-De todas maneras, es solo una teoría, si no estamos en lo correcto Hermione y Ron están en grave peligro.
-¿peligro? Inquirió el ministro.
-Sí-Respondió Harry lacónicamente, -Narcisa quería vengarse de Ron por haber matado a Lucius, quería matar a Hermione delante de sus ojos para que pasara por lo mismo que ella
El ministro estaba cada vez más asombrado,
-Qué horror
Agrego el hombre mientras se tomaba el rostro con las manos y Eliot que escuchaba asombrado todo, hablo:
-¿Que podemos hacer? Es como buscar una aguja en un pajar.
-Es cierto, no sabemos dónde buscarla- Decía Moody
-Hay que poner vigilancia en casa de Ron.
-Muy bien Gregorian, guardias diarias, quiero gente en esa casa todos los días.
-Hay que hablar con Ron.
Decía Harry y Eliot propuso:
-Y difundir esto en el profeta, la gente debe saber, si la ven pueden avisar al ministerio.
-No, no podemos divulgar esto, la gente se enloquecería, después de Voldemort propagaríamos el terror.
La afirmación del ministro hizo saltar a Moody
-¿Cómo puede decir eso?, si alguien se la cruza por casualidad, la dejara seguir su camino.
-No puedo explicarle a la población esto, debe quedar entre nosotros, imagínense la reacción…La locura, el terror…No, no puedo permitirlo.
Todos se miraron, Harry no compartía la opinión del ministro, en ese momento lo que más le importaba era encontrar a su amigo Ron.
-¿Dónde está Ron?
Llevo a Hermione a San Mungo
Respondió el ministro. Harry se puso de pie, pero antes de irse, dijo lo último que tenia para opinar sobre el tema.
-Creo que lo mejor es que la sociedad lo sepa, estoy de acuerdo con que se monte guardia en casa de Ron y Hermione pero debemos armar una cuadrilla de trabajo, debemos seguir buscando a Narcisa, tenemos a sus seguidores, hay que interrogarlos y armar un mapa de lugares para buscarla, no podemos bajar los brazos y sentarnos a esperar que decida regresar.
Moody asentía cada palabra de Harry, el ministro se veía ensimismado y compungido, daba la impresión de que no sabía cómo actuar.
-Gregorian, se que estas cansado, solo te pido que armes un grupo de aurores confiables para rastrear a Narcisa, en cuanto lleguen los detenidos los interrogaremos por separado, es todo lo que puedo decir ahora.
Todos salieron del despacho, Gregorian y Eliot se reunieron con otros Aurores mientras Harry y Moody iban a San Mungo.
Al llegar al hospital mágico, se dieron cuenta de que el pelirrojo no estaba ahí, por la mujer de la recepción el moreno supo que la Sra. Weasley estaba internada, pero que su marido se había retirado.
Tanto Moody como Harry salieron muy deprisa del lugar y caminaron varios metros, luego desaparecieron, reaparecieron en las cercanías de la casa del joven matrimonio, a lo lejos el moreno vio que había luz en la planta baja, camino a toda velocidad seguido por Moody, de pronto algo le llamo la atención, se giro lentamente, por el rabillo del ojo le pareció ver a alguien, estaba en lo cierto, dos Aurores estaban parados al costado de un árbol, le hicieron un saludo con la mano al chico y luego regresaron a su posición de vigías.
-Vaya-Dijo Moody,-Han enviado muy rápido a la seguridad
Harry llamo a la puerta, el muchacho tardo bastante en salir.
Cuando el pelirrojo abrió la puerta se sorprendió mucho al ver a su mejor amigo y Moody en la puerta,
-¿Qué hacen aquí?
Inquirió algo dormido. Harry se miro con Moody y luego dijo,
-¿Nos permites pasar?
El chico abrió más la puerta y dejo entrar a sus camaradas, pasaron a la sala y Harry vio que sobre el sillón había una manta, tanto él como Moody se dieron cuenta de que el pelirrojo había estado durmiendo.
El pelirrojo Auror se sentó en su sillón, Moody se paro junto a la chimenea y Harry se acomodo en el sillón que estaba frente a Ron.
- ¿Van a decirme que pasa ó no?
-Si, Ron, lo haremos. Lo siento amigo, pero Narcisa no ha muerto, desapareció.
El chico se quedo de piedra con la revelación de su amigo,
-No puede ser- Murmuro mirando a Moody.
-Es cierto Ron- Afirmo Alastor muy triste.
Ron se tomo el rostro con ambas manos,
-No puede ser, deje a Hermione sola en San Mungo
Como un rayo comenzó a vestirse desesperado,
-Cálmate Ron
Dijo Moody, el chico parecía no escuchar, tenía la cabeza en San Mungo donde su esposa estaba sola y sin protección.
-Escucha Ron-Dijo Harry tomándolo de los hombros, -Tengo una idea de lo que pudo pasar-
-Me lo cuentas camino a San Mungo.
-No Ron, hablemos ahora.
-¿Es que no me has escuchado?, deje a Hermione sola.
-Escucha Ron, nada malo le pasara. En realidad, todos la vimos morir, no podría haber sobrevivido a eso, creo que ha hecho Horrocruxes, por eso no murió.
Ron se quedo mudo, luego miro a Alastor y se sentó de nuevo en el sillón,
-Pero…No puede ser
Harry se quito los anteojos y se restregó los ojos, estaba muy cansado, luego se coloco los anteojos y hablo nuevamente,
-Mira Ron, no estoy seguro de que lo digo, es solo una teoría, pero si estoy en lo correcto, pasara bastante antes de que sepamos de ella nuevamente
-¿Y si no estás en lo correcto?
-Creo que es la única explicación que existe, de lo contrario hubiera muerto.
-¿Qué haremos Harry? ¿Qué pasara con Hermione?
-No pasara nada Ron, en este momento no regresara, sabe que estamos alertas, la busca todo el ministerio aquí y en Escocia, esta herida y sus seguidores detenidos, no regresara ahora.
Dijo Moody a lo Ron afirmo:
- Pero lo hará.
-Si, pero cuando eso ocurra estaremos listos, seguiremos trabajando y buscaremos la forma de encontrarla, Gregorian hará una cuadrilla de Aurores para rastrearla, no dejaremos esto así.
-Debo ir por Hermione.
-Yo voy contigo, tú Harry, ve a buscara a tu esposa e hijo.
-Hay algo más Ron, hay dos guardias afuera de tu casa, el ministro quiere guardias las veinticuatro horas.
Al salir de la casa Ron pudo ver a los guardias, Harry camino varios metros y desapareció, luego él y Moody fueron por Hermione.
La castaña seguía durmiendo, el sanador la zarandeo varias veces hasta que logro despertarla,
-Despierta querida, despierta
La chica abrió los ojos de golpe, había tenido un sueño muy sereno, al despertar recordó donde estaba y por qué, el pequeño sanador la tomo de la mano y le hablo con suavidad,
-Tengo los resultados querida
Le murmuro, ella se incorporo de inmediato con el corazón en un puño.
-¿Y?, Dígame como esta mí bebe.
-Esta muy bien, los dos están muy bien.
La chica dio un grito de alegría que pudo escucharse en toda la planta baja,
-Si, es una gran noticia- dijo el sanador, -Ahora quiero que me escuches con mucha atención, no quiero que trabajes, no quiero que te alteres por nada y sobre todas las cosas quiero que te alimentes bien
Ella solo asentía con la cabeza a cada palabra, lo único que le importaba era ver a Ron y darle la noticia,
-¿Ya te estás tratando con algún sanador?
Inquirió el pequeño hombre, ella asintió nuevamente,
-Muy bien-Dijo el sanador, -Quiero que lo vengas a ver pasado mañana en compañía de tu esposo, así él podrá seguir los controles de rutina, ahora vuelve a dormir
El pequeño hombre apago la luz y dejo a la chica sola en la sala, ella ya no podía dormir, solo quería ver a su esposo.
El pelirrojo y Moody llegaron a San Mungo casi al amanecer, una vez que estuvieron seguros de que todo estaba bien y sereno en San Mungo, se sentaron en un banco a esperar una hora prudente para llevar a la castaña a su casa.
Ron pudo ver alrededor de las siete de la mañana que el sanador bajito que había atendido a su esposa se estaba retirando del lugar, corrió por el pasillo y lo tomo del hombre,
-Disculpe
El pequeño sanador se giro y alzo la vista para ver el pecoso rostro del Auror,
-Solo quería saber cómo esta mi esposa
Termino de decir el chico, el sanador largo una risita algo estridente y luego dijo,
-Ya se la puede llevar esta muy bien
A pesar de las malas noticias, Ron se sintió feliz, por fin podría regresar a casa con su esposa, lo que no sabía es que ese día la chica le daría la mejor noticia de su vida.
