Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
DOS MESES DESPUÉS
Todos los detenidos fueron condenados, Dorcet recibió la pena más alta, fue condenado a veinte años de prisión, esto no dejo muy contento a Moody, según él, la traición debía condenarse con prisión de por vida.
Con los magos presos la vida de Ron y Hermione fue retomando su curso normal, solo quedaba encontrar a Narcisa, la bruja había desaparecido y parecía que encontrarla sería una tarea imposible.
Faltaba solo una semana para la boda de Fred y Belinda, pese a todos los intentos de hacer entrar en razón a la madre de la muggle, no pudieron conseguirlo, la mujer le juro a Belinda que no la perdonaría y aseguro que no quería volver a verla, Belinda se sintió muy dolida, pero no dio un paso atrás, continuo con sus planes de boda junto a Fred.
La despedida de soltero estaba totalmente organizada por George, el gemelo había preparado una gran sorpresa para su hermano.
Fred, que ya había participado de la despedida de soltero de Bill, Harry y Ron, sabía que le esperaba lo peor, todos querrían vengarse de él por haber sido el mentor de crueles bromas, pensó seriamente en enfermarse y así impedir que su hermano le hiciera algo terrible.
Fred y Belinda compraron una casa cerca de la de Harry, la casa era de dos plantas y contaba con una gran cocina, los chicos colocaron ahí una gran mesa de madera oscura tallada a mano, la sala era amplia y cómoda, todo el piso era de madera y le daba al hogar de los chicos un aire muy cálido, a Belinda le costaba mucho salir de su casa para ir a trabajar, cada vez le gustaba más quedarse en su casa y ocuparse de ella.
Una noche a eso de las ocho de la noche llamaron a la puerta de su casa, Belinda estaba recostada en el sillón leyendo una revista científica, Fred estaba preparando una jarra de Té, fue hasta la puerta de entrada y al abrirla se encontró con su propio rostro, George estaba parado en frente de él,
-Hola Hermanito
Dijo George, Fred estaba algo sorprendido,
-¿Qué haces aquí?-
Inquirió Fred, su gemelo puso una cara que él conocía muy bien, su rostro se lleno de malicia,
-Bueno, no estoy solo
Informo George, detrás de él aparecieron su padre, Harry, Ron, Bill, Charlie, el Sr. Granger, Moody y para su sorpresa también estaban Lupin y Percy.
Fred puso cara de terror, intento cerrar la puerta pero George se lo impidió, saco su varita y grito –Petrificus Totalis
Fred cayo rígido de espaldas al suelo, Belinda dejo salir un grito de horror y corrió hacia su futuro marido,
-No le pasa nada cuñada, apártate
Musito George, los hombres tomaron a Fred y lo sacaron de la casa, Belinda intentaba por todos los medios evitar que se llevaran a su novio, Ginny que apareció por la puerta, era la responsable de ocuparse de Belinda,
-Hola Belinda-Dijo muy alegre la pelirroja, -No me gusta tu atuendo, no puedes salir así-
Murmuro la pelirroja. Belinda que estaba con un camisón de lana y medias rojas se miro el cuerpo.
Mientras los hombres sacaban a Fred, Ginny apunto con su varita a Belinda, al instante su atuendo cambio, del camisón largo de lana paso a estar vestida con un vestido rojo muy ceñido al cuerpo y algo escotado, la médica atino a cubrirse con las manos, Ginny se mato de risa mientras Hermione entraba en la casa con una barriga bastante más abultada,
-Hermione, ayúdame
Rogó la muggle, su prima se rió con ganas y respondió,
-Lo siento prima, pero ahora serás una Weasley, debemos hacerte el ingreso a la familia, si mal no recuerdo…Tú colaboraste mucho con mi despedida de soltera…Bien, ahora te regresare el favor
Dicho esto la castaña le guiño un ojo con malicia a su prima, Fred ya estaba montado en la parte trasera del coche de Harry, Belinda fue empujada por Ginny y Hermione, juntas metieron a la médica en el coche de Ron que ahora sería conducido por la madre de la castaña, cuando Belinda subió al coche su tía se giro y le hablo llena de risa,
-No sabes lo que te espera querida
Belinda estaba aterrada, estaba a punto de llorar, desde la ventanilla del coche pudo ver que estaban todos, por parte de las mujeres estaban además de su prima, Ginny, su tía, Molly, Fleur y Sofía, la amiga de George.
Por parte de los hombres, estaban todos también, no faltaba nadie. George le retiro el embrujo a su hermano que al instante comenzó a gritar pidiendo auxilio,
-Ya cállate
Le ordeno Harry, Fred miro a su cuñado con cara de asombro,
-Harry, ¿Qué haces aquí? ¿ Y James?, ¿Dónde está mi sobrino?
El moreno lo miro azorado, metió la mano en la guantera del coche y saco de ella una botella de cerveza, la destapo y se la dio,
-Toma, bebe algo, James esta con Justin, él lo cuidara esta noche
El gemelo recibió la botella mirando con horror a su moreno cuñado, todos se montaron en los autos y estos se pusieron en marcha, Belinda que estaba en el coche de las chicas hizo un intento desesperado,
-Hermione, no puedo salir, tengo una guardia, tengo que ir al hospital
Su castaña prima se acaricio el vientre mientras respondía,
-Cállate Belinda, el Lunes fui al hospital y averigüe todos tus horarios, no trabajas esta noche ni mañana
Belinda se hundió en el asiento, no tenía nada más por hacer.
Habían tramado esto con mucho cuidado, sabían que atraparlos para la despedida no sería fácil, por lo tanto decidieron tomarlos por sorpresa.
Los autos entraron en la ciudad y Fred se desespero,
-¿Qué van hacer con nosotros?
Inquirió con la voz notoriamente atemorizada, George se rió con una carcajada siniestra, un frió le recorrió por la espalda a Fred.
Los autos entraron en la ciudad y se aceraron a una plaza céntrica, los ojos de Belinda pedían a gritos auxilio, en el centro de la plaza una fuente grande y redonda se erguía poderosa, los autos se detuvieron y de ellos bajaron todos, Fred fue arrastrado por los hombres mientras Belinda era empujada por las chicas, en un abrir y cerrar de ojos la feliz pareja estaba zabullida en la fuente,
Fred se mato de risa mientras Belinda estaba sentada en la fuente con el pelo empapado, Fred estaba bastante aliviado, si esa era la broma que les jugarían, había sido bastante liviana, pero la cosa no termino ahí, con un movimiento de su varita Harry cambio la ropa de su cuñado y lo dejo con unos calzoncillos rozados con lunares verdes muy grandes, Fred se horrorizo, Belinda estaba muda, no se animaba a decir nada.
Hermione dio un paso al frente con su pancita, apunto a su prima que atino a esconderse detrás de Fred, la muggle no fue tan rápida como la castaña, de un solo movimiento le cambio el atuendo por un horrible disfraz de bruja con sobrero y todo, luego dio otro paso y se adelanto un poco más, miro a su prima y se giro para mirar a los demás,
-Creo que para ser una verdadera bruja, le falta algo
Miro a su prima que tenía en ese momento los ojos tan abiertos que parecía un elfo domestico,
Hermione la apunto nuevamente y la nariz de Belinda cambio, de recta y pequeña paso a encorvada larga y con una gran verruga en la punta, todos rieron pero Belinda estaba a punto de romper en llanto,
-Oh Fred, por favor has algo
Suplico Belinda, Fred vio que su novia se tomaba el rostro, se giro hacia los demás y grito muy enojado,
-¿No creen que se les ha pasado la mano?
Ahora fue Ron el que dio un paso al frente,
-Ah no, muy mal hermanito, no puedo creer que te quejes, creo que los dejaremos solos, así puedes pensar en lo que nos has dicho, de verdad nos ofendes
Luego de esto apunto a su hermano con la varita y le coloco la misma nariz que a Belinda, Fred no lo podía creer, se tomaba el rostro con furia, el grupo se giro y comenzó a retirarse de la plaza,
-No pueden dejarnos aquí
Grito Fred, pero el grupo solo se reía, Ron tomo de los hombros a Hermione,
-Oye, ¿no crees que nos hemos pasado?
Inquirió la castaña mientras se giraba sobre su hombro derecho para mirar a su prima,
-No, claro que no, en un rato vendremos por ellos
Le respondió Ron.
Todos menos George y el Sr. Granger dejaron la plaza, tenían reservada una mesa en un bonito restaurante.
El Sr. Granger estaba tan divertido como un adolescente, se escondió con el gemelo detrás de un árbol y miraron a la pareja, George estaba atragantado de la risa, al costado derecho de la plaza había un complejo de cines, la gente estaba saliendo de la función de las diez y treinta, el lugar obligado para la salida a la calle de los restaurantes era la plaza, cuando la gente paso por la fuente y vio a la pareja se detuvo a mirarlos, algunos se reían y otros comentaban en voz alta
-Deben estar ebrios
Belinda se puso de pie como un rayo,
-¿Qué demonios miran?
Grito como desaforada, la gente que los miraba retrocedió unos pasos, una mujer mayor que llevaba un gran bolso verde le murmuro al marido,
-Deben estar drogados, la juventud está perdida
Belinda miro a Fred y le hablo con voz atronadora,
-Sácame ya mismo de aquí
La policía que diviso la multitud agolpada en la fuente empezó a caminar hacia ellos, George y el Sr. Granger salieron desde atrás del árbol y caminaron hacia los chicos, llegaron con paso decidido, George le tendió la mano a su futura cuñada justo cuando la policía llegaba a ellos,
-¿Que pasa aquí?
Pregunto uno de los oficiales,
-Déjame a mí
Dijo el Sr. Granger con los dientes apretados.
-Es mi culpa oficial, estos chicos van a casarse y se me ocurrió tirarlos en la fuente
-Los oficiales miraron unos segundos al Sr. Granger, uno de los hombres miro a Belinda y comenzó a reírse abiertamente,
-Les han pegado narices falsas
Dijo muy jocoso,
-Oh si-Musito el Sr. Granger, -Una idea de mi sobrino.
-Bueno, ya esta bueno de bromas, salgan de la fuente, están en un lugar público
Murmuro otro oficial.
Fred y Belinda caminaron varios metros, se pararon detrás de un gran árbol para esconderse,
George aprovecho y con su varita los cambio de ropa y les quito las horribles narices, Belinda lo fulmino con la mirada,
-Vaya Belinda, no puedes negar que eres prima de Hermione, ambas tienen la misma mirada amenazante cuando se enojan
Murmuro George apartando la vista de su futura cuñada. Los cuatro cruzaron la calle y entraron en el restaurante, todos aplaudieron cuando los vieron entrar, Belinda seguía algo ofendida pero Hermione le dio una mano para calmarla,
-No te pongas así mujer, cuando George se case con Sofía tendrás tu oportunidad de vengarte de él
Sofía se sonrojo bastante, George que justo se estaba por sentar en la silla que estaba junto a Fred se puso tan nervioso que al sentarse erró a la silla y cayo sentado en el suelo, todos estallaron en una gran carcajada, Belinda le guiño un ojo a su prima, con ese comentario mordaz de parte de la castaña, se había sentido mucho mejor, sobre todo al ver el nerviosismo y la incomodidad del gemelo.
La cena fue muy tranquila, todos estaban contentos, Fred tomo de los hombros a su novia y le hablo al oído,
-¿Eres feliz muggle?
Ella se sonrió escondiendo su cara en el pecho de su novio,
-Muy feliz
Le respondió la bella médica.
La noche transcurrió entre brindis y aplausos, cada tanto Ron apoyaba la mano en el vientre de su esposa y hablaba de su hijo sin parar, estaba tan emocionado con su paternidad que ese era su tema favorito.
El Sr. Granger no paraba de brindar y conversar con su amigo el Sr. Weasley,
-Y no has visto nada-Decía el Sr. Granger, -En mi casa tengo un aire acondicionado, cuando hace calor lo enciendes y adentro de mi casa hace frío
El Sr. Weasley no lo podía creer,
-Es mágico
Murmuro mientras se servía más Vino tinto,
-No amigo, no es mágico, funciona con electricidad
Agrego el Sr. Granger, Arthur se tomo un largo sorbo de su vaso,
-¿Con enchufe y todo?
Inquirió con la curiosidad de un niño,
-Con enchufe y todo
Respondo el Sr. Granger al tiempo que dejaba caer más Vino en su vaso.
Fleur parecía algo triste, últimamente la chica estaba muy deseosa de ser madre, su marido se negaba, desde que había sido mordido por un hombre lobo, se propuso no tener hijos para que estos no heredaran su problema, Fleur lo comprendía y al principio había aceptado, pero al ver a Hermione embarazada y a Ginny ya madre, su corazón le pedía a gritos un hijo propio, dejo sus pensamientos para unirse a la conversación de las mujeres.
-Es una lástima que no hayamos ido al local en el que hicimos la despedida de Hermione
Decía Molly en voz baja,
-Había chicos muy guapos
La Sra. Granger se reía tapándose la cara por el comentario de su consuegra, sin embargo ella también lo lamentaba.
Sofía era la que menos hablaba, no había visto nunca a toda la familia de George junta, para colmo de males George no colaboraba mucho, cada tanto parecía olvidarse que ella estaba ahí y la joven se sentía muy incómoda.
Sofía realmente sentía algo muy especial por George, el gemelo era muy cariñoso con ella cuando estaban solos, pero en cuanto estaban en público su actitud cambiaba, parecía que no podía demostrar su afecto si alguien lo miraba, se quedo en silencio revolviendo la comida con el tenedor, Fred que estaba enfrente de ella pareció leer los pensamientos de la chica,
-Eh, Sofía…Me alegro mucho que hayas venido
Grito haciendo que todos dejaran lo que hacían para mirarlo,
-Gracias Fred
Respondió ella,
-Si Sofía, a mí también me alegra que vinieras, tienes una novia muy linda George
Agrego Molly mientras cortaba su carne asada, George se puso muy rojo,
-Bueno, Sofía es…Si…ella es muy bonita
Balbuceo el gemelo y Charly pregunto
-¿Pero por qué no nos contaste que estabas de novio oficialmente?
-Bueno, yo no diría novio, ya sabes…
Sofía quiso salir corriendo del lugar, Belinda miro a George con el seño muy fruncido, su Madre se llevo la mano a la frente, no podía creer que su hijo fuera tan bruto como un cerdo.
La cena siguió después de un corto silencio, Sofía intento hacer de cuenta que nada había pasado poniendo su mejor cara, en realidad estaba muy dolida con George, luego de varios minutos, cuando ya todos regresaron a sus conversaciones ella se puso de pie, fue hasta Fred y le dio un beso cariñoso,
-Debo irme Fred, antes de marcharme quería desearte muchas felicidades-
Le murmuro con la voz apagada pero sonriente,
-No te vayas Sofía
Dijo Belinda, la chica le sonrió a la novia de Fred pero replico,
-Lo siento, mañana trabajo temprano, debo irme
Saludo a los demás mientras George la miraba sin comprender nada, se despidió de todos, de todos menos de George.
Sofía dejo el lugar mientras todos la miraban partir en silencio, cuando la chica finalmente salió por la puerta del restaurante, Fred le dio un grito a su hermano,
-Eres un animal George
Su gemelo lo miro sin saber de que hablaba, de verdad George no sabía qué era eso tan malo que había hecho,
-Me temo que tienes muy poco tacto George
Agrego Bill,
-¿Por qué no vas a buscarla?
Inquirió Belinda, el gemelo se encogió de hombros,
-No sé lo que le pasa, pero no se preocupen, seguro que mañana viene a verme, no se preocupen
Murmuro mientras se servía una soda, todos se miraron incapaces de decir algo, en realidad él estaba muy seguro que Sofía se aparecería en su tienda y todo estaría bien, al fin de cuentas él nunca le había prometido nada a la chica.
George no se había dado cuenta de que su comentario había herido profundamente a Sofía, no solo negó que fuera su novia, sino que además la hizo sentir totalmente fuera de lugar.
Cuando la chica llegó a la esquina se detuvo junto al semáforo, saco un pañuelo del bolsillo de su abrigo y se enjugo una lagrima, en ese momento comprendió que ella no significaba mucho para el gemelo, solo la había llevado a la cena, para no sentirse solo.
Pagaron la cena y se retiraron, cuando se pusieron de pie, Molly y la señora Granger se dieron cuentas de que sus maridos estaban muy alegres,
-No sabes cómo te quiero Patrick, muggle amigo mío
Decía el Sr. Weasley abrazando al padre de la castaña, por su parte el Sr. Granger estaba algo emocionado y le respondía agarrándolo de los hombros para no tambalear,
-Yooo, taamniéen te quierroo, mi amigo mago, no te coontadoo como funcionan las baaterriass, por que no vieenes aaa mi caasa ahora y te lo muestro
Hermione miro a su padre azorada, estaba ebrio,
-Me encantaría mi amigo
Respondió Arthur mientras se sostenía de su consuegro,
-Nada de eso, mañana te mostrara las baterías Arthur, ahora vamos a casa
Se apresuro a decir Molly, al escucharla el Sr. Weasley se giro como pudo y la tomo del rostro,
-Eress la mujer mas beella de toodas, hip-
Ron se destornillo de risa, los dos hombres salieron abrazados del lugar seguidos por sus esposas que caminaban con el seño fruncido.
A la mañana siguiente Arthur Weasley se levanto con un terrible dolor de cabeza, bajo a la cocina de la madriguera y se encontró con su mujer que tenía una taza de humeante café en la mano,
-¿Cómo te sientes cariño?
Inquirió la encantadora Molly, el Sr. Weasley solo negó con la cabeza, por una noche volvió sentirse joven nuevamente, su amistad con el Sr. Granger lo hacía sentirse renovado, compartían el mismo espíritu juvenil.
Belinda se levanto presurosa, dejo una nota en la meza de la cocina y salió de su casa para la ante última prueba de su vestido. Para cuando George despertó se encontró con la nota y solo pudo esbozar una sonrisa, se sentía como cualquier hombre enamorado, feliz, vulnerable, extasiado, se le juntaban miles de sensaciones en el pecho, Belinda le había cambiado la vida para siempre.
Hermione estaba desperezándose en la cama, Ron abrió los ojos y le dedico una sonrisa, como todas las mañanas le dio un beso en los labios a su esposa mientras apoyaba su mano en el estomago de la castaña, de pronto los dos hicieron silencio,
-Oh por Dios, ¿Lo sentiste?
Dijo el pelirrojo algo histérico, la castaña no dijo nada, pero asintió con la cabeza, ella también apoyo su mano y juntos sintieron nuevamente por primera vez como su hijo se movía en el vientre de su madre.
Ron estaba tan nervioso que no podía pronunciar una frase completa,
-Yo…oh, no lo puedo…Yo…-
Su esposa le sonría.
-Creo que le gusta tu voz mi amor
Murmuro ella. El pelirrojo volvió a besarla sin quitar la mano de su vientre. Estaban transitando juntos el proceso del embarazo, lo disfrutaban a pesar de las ansias de ver a su hijo lo más pronto posible, al final del beso el chico hablo nuevamente con una voz suave y dulzona,
-Eres hermosa
Ella se echo a reír,
-Por favor Ronald, mírame, soy un barril, estoy enorme y solo estoy en el quinto mes, no me quiero imaginar cómo me veré para cuando llegue el final del embarazo
El pelirrojo se revolvió los cabellos al tiempo que decía,
-Nunca te he visto tan bella como ahora
El muchacho lo decía muy enserio, estaba convencido que la castaña se vía preciosa, la notaba mas lozana y radiante que nunca.
Juntos bajaron a la cocina a tomar el desayuno, tenían mucho que hacer ese día, debían pintar el cuarto del bebe.
George estaba durmiendo en su cama, las cortinas estaban cerradas y la luz no se filtraba del todo por ellas, estaba soñando, soñaba que inventaba junto a su hermano unas varitas mágicas para niños menores de doce años, en su sueño las varitas hacían encantamientos sencillos y así los niños que todavía no tenían la edad para usar varita podían jugar, se despertó justo cuando estaba a punto de probar una de las varitas para ver el efecto que surtían en las manos de un mago adulto.
Estaba acostado boca abajo, la almohada estaba sobre sus cabellos y le cubría por completo la cabeza, su cabello rojizo estaba muy revuelto, apoyo los codos en la cama y se restregó los ojos para poder despegarlos, miro su reloj pulsera y agudizo su vista dormida para ver la hora, eran las once y media, salto de la cama y se encerró en el baño, se dio una corta ducha que le sentó de maravillas.
Cuando ya estaba sentado en la cocina de su casa dispuesto a tomar un té caliente, Sofía se coló en sus pensamientos, el gemelo estaba seguro de que la chica vendría esa mañana hasta su casa, generalmente era lo que sucedía, él se comportaba extraño y ella lo dejaba pasar, volvía a él y todo se solucionaba, pero las horas fueron pasando y Sofía no aparecía. A eso de las dos de la tarde se encerró en su tienda y la limpio a fondo, eso lo mantuvo bastante ocupado, a las seis de la tarde estaba parado en la ventana de su casa esperando ver a Sofía en cualquier momento, pero eso no paso.
-Vendrá mañana
Se dijo mentalmente mientras se preparaba una sopa, pero Sofía no apareció al día siguiente, ni al otro, George tuvo una semana fatal, todo parecía salirle mal.
El ultimo día de la semana, un día antes de la boda de su hermano, George estaba armando la vidriera redecorándola cuando le pareció ver a Sofía a lo lejos, fue tal su emoción que dio un salto para salir de la vidriera, al hacerlo, todo lo que había armado se vino al suelo, se fastidio tanto que le grito a Ágata, su empelada, que se ocupara del lió.
Fred estaba haciendo la caja, acomodaba cada moneda en su lugar, alzo la vista y miro a la empleada,
-No te muevas Ágata
Rugió el gemelo,
-Ella no tiene la culpa de que Sofía se haya olvidado que existes
Agregó Fred en tono mordaz, George que seguía mirando por el cristal de la vidriera se volvió hacia su hermano,
-¿Qué dijiste?
Inquirió molesto, su gemelo le hizo un gesto con la cabeza a la empleada y la chica salió del local enfundada en su capa, Fred cerró la caja registradora con furia,
-Recuero muy bien cuando me dabas consejos sobre Belinda, ¿Qué pasa? ¿No puedes aplicarlos contigo?- El comentario de Fred fue tan agudo que George no supo que contestar.
-Mejor me voy George, mañana tengo una boda
Sin decir más el gemelo tomo su capa del perchero y salió de la tienda dejando a George solo, el chico recordó que él iría a la boda con Sofía, dejo su orgullo de lado y fue hasta la casa de la chica.
En el trayecto pensó muchas cosas, a él realmente le importaba la chica, pero no estaba seguro de estar enamorado, no sabía si estaba hecho para vivir en pareja y casado como la mayoría de sus hermanos, la pasaba muy bien junto a Sofía pero no se sentía muy capaz de comprometerse a mas.
Llego a la casa de Sofía unos cuarenta minutos más tarde, llamo a la puerta dos veces antes de que lo atendiera, Sofía abrió la puerta y sus miradas se encontraron,
-Hola Sofía, ¿Cómo estás?
Musito mientras se acomodaba el cabello aunque no hacía falta, ella lo miro muy seria, más seria que nunca.
-¿Qué quieres?
Dijo ella fríamente. George arqueo las cejas,
-Te he preguntado qué quieres- Repitió ella, -Bueno, si vas a hablarme así, no quiero nada-
Respondió él haciéndose el ofendido,
-Muy bien-Dijo la chica y le cerró la puerta en las narices.
George se quedo de pie muy quieto, luego de unos segundos
Volvió a llamar a la puerta, Sofía abrió y sus miradas se encontraron nuevamente.
-¿Ya sabes lo que quieres?
-¿Se puede saber qué demonios te pasa?
-Si, se puede. Me pasa que ya no quiero verte.
-¿Pero por qué?
-Me canse de ti, me canse de ser siempre la que te busca, esto no funciona, por lo tanto ya no te veré.
-¿Qué es lo que no funciona?
-No funciona, hace falta que tú también me quieras George, y por más que lo he intentado, tú nunca me querrás como yo te quiero.
La chica cerró la puerta y dejo a George nuevamente solo, por un segundo pensó en llamar a la puerta y seguir con la conversación, pero no lo hizo, quizás la chica tenía razón y él no estaba listo para un compromiso mayor, se giro sobre si y se marcho con la cabeza gacha, Sofía lo miraba irse desde la ventana del segundo piso con los ojos bañados en lagrimas.
El sábado amaneció muy lindo, el sol brillaba emanando su calor, las mujeres comenzaron a llegar a la casa de Belinda que se había levantado muy temprano, Fred tenía su ropa lista en una percha, estaba de pie junto a la puerta despidiéndose de su novia,
-No dejes de ir castaña, te estaré esperando
Le dijo mientras se acercaba a ella para besarla, le dio un beso profundo y tierno, llamaron a la puerta y Fred supo que era la hora de partir, la Sra. Granger estaba en la entrada de la casa junto a su esposo, el padre de Hermione llevo al pelirrojo a la Madriguera donde el novio se cambiaria para la ceremonia.
La Sra. Granger estaba acompañando a Belinda como si se tratara de su propia hija, la chica estaba muy nerviosa y se le notaba, su tía la tomo de los hombros y la abrazo,
-Todo saldrá bien querida
Le murmuro, Hermione llego justo en ese momento, se bajo del coche de su marido y lo saludo con la mano, Ron no se marcho a la casa de sus padres hasta comprobar que los dos Aurores que cuidaban de su mujer, estaban en su lugar.
La madre de Hermione había contratado una peluquera y una maquilladora, las mujeres llegaron a las diez de la mañana para ocuparse de la novia, Belinda se encerró en un cuarto con las mujeres mientras Hermione y su madre estaban en la sala atendiendo a Molly, Ginny, Fleur y Tonks, todas estaban muy bellas y arregladas.
La boda era a la una en punto en una pequeña sala del ministerio, luego se haría un almuerzo para compartir con la pareja ese momento tan feliz.
Las mujeres comenzaron a preocuparse, eran ya las doce y cuarenta y la novia no bajaba,
-Iré a ver qué pasa
Dijo Hermione dejando una jarra de té sobre la mesa ratona de la sala, en ese momento la madera de la escalera crujió y todas vieron a Belinda, estaba enfundada en un vestido blanco de mangas largas, el cuello bote del atuendo dejaba ver sus morenos hombros, en la cintura el vestido se ceñía bastante para luego caer en una falda de gasa blanca bordada de piedras,
-Oh por Dios
Exclamo Molly, la chica estaba bellísima, su cabello recogido estaba sostenido por una bella corona estilo princesa, la corona llevaba las mismas piedras que su vestido.
Al llegar al final de la escalera su tía la recibió tendiéndole la mano,
-Estas preciosa querida
Murmuro la mujer.
En la sala del Ministerio un nervioso Fred estaba parado frente al improvisado altar, su hermano Ron estaba junto a él mirándolo divertido, Fred no dejaba de acomodarse el cuello de la túnica,
-Deja eso
Lo reto Ron, Fred instintivamente miro su reloj, eran la una y diez,
-¿No se habrá arrepentido?
Dijo en voz alta, su padre que estaba sentado en el banco de adelante se puso de pie y le acomodo el cuello de la camisa, aunque no hacía falta,
-Por supuesto que no se ha arrepentido, ya vendrá
George que estaba también en el banco de la primera fila no dejaba de mirar hacia la puerta, de pronto la puerta de entrada de se abrió con suavidad y Sofía apareció por ella, George se puso de pie para ir a buscar a la chica, avanzo por el pasillo pero antes de que llegara a ella, vio la espalda de un hombre que se paro frente a Sofía y le hablaba, el hombre ayudo a Sofía a encontrar su asiento, para cuando George llego, vio con asombro que era Justin, el apuesto Auror hablaba con la chica,
-Hola
Murmuro el gemelo parándose al costado del banco donde Sofía estaba sentada charlando con Justin, ambos alzaron la cabeza,
-Hola
Respondieron al unísono Sofía y Justin,
-Eh…Tú puedes sentarte adelante, conmigo
Dijo George metiéndose las manos en los bolsillos de su pantalón,
-No, gracias, me quedare aquí
Murmuro la chica abriendo su bolso para sacar un pañuelo,
-Pero…habíamos quedado que tú te sentabas conmigo
Replico el gemelo con tono algo desesperado, Sofía que estaba exquisitamente vestida, se puso de pie lentamente y le hablo en un susurro,
-No voy a sentarme contigo, ya te he dicho que lo nuestro termino
Justin seguía sentado y miraba hacia otro lado disimulando que no escuchaba la conversación de los chicos,
-Vamos, ya deja eso Sofía, no te comportes así, siéntate conmigo
Repuso el gemelo con una amplia sonrisa, a la chica se le humedecieron los ojos, lo que más quería en el mundo era estar con él, pero no podía soportar la falta de compromiso de George, estaba convencida que el chico nunca la amaría, trago saliva y llevo su mano derecha a la parte baja de su rodete como si quisiera acomodarlo,
-No George, no me sentare contigo
Luego se dejo caer en el banco y regreso a conversar con Justin,
-¿Así que eres Auror?
Le pregunto con voz suave al apuesto Auror, George se quedo de pie junto a ellos observando como la chica lo ignoraba por completo, regreso a su asiento sin mirar atrás, una sensación extraña se apodero de él, el pecho se le cerro y un sudor frió le recorrió la nuca, por alguna razón que él no supo comprender en ese momento, sintió un odio terrible hacia Justin.
Las puertas de salón se abrieron nuevamente y por ella entro Hermione, Molly, Ginny, Fleur y Tonks, saludaron a los presentes y se acomodaron en los asientos, hacia la mitad del recinto se erguía la figura enorme de Hagrid que estaba acompañado de la profesora Mcgonagall, los amigos de Fred estaban más atrás haciendo mucho alboroto, no eran muchos los invitados, pero el clima era festivo.
Cerca de la una y media, la puerta se abrió, la marcha nupcial sonó y Fred se puso pálido, segundos después, Belinda apareció en el centro de la puerta, su tío Patrick Granger, la lleva del brazo, se hizo un gran silencio, la chica se veía bellísima, estaba muy elegante y delicadamente maquillada, Fred la observo caminar hacia él y su corazón se acelero, al llegar al altar el ministro Pregunto,
-¿Quién entrega a esta mujer?
El Sr. Granger, que no era padre de Belinda, se sentía muy orgulloso de que su sobrina lo hubiera elegido a él para entregarla en el altar,
-Yo
Dijo con voz emocionada, tomo la mano de Belinda y la puso sobre la mano de Fred, el gemelo quiso decirle que estaba hermosa, que era la mujer más bella del mundo, pero no pudo emitir palabra alguna, su garganta estaba seca y su pecho estaba agitado, estaba muy emocionado, Belinda por su parte le sonrió con ternura, lo miro a los ojos y él leyó en esa mirada, las palabras de amor que la chica no podía pronunciar.
-Todos de Pie-Dijo el ministro. -Nos hemos reunido para unir en matrimonio a esta bella pareja, estos chicos nos dan un gran ejemplo al unir con su amor dos mundos diferentes, hay una entrega muy grande de parte de esta bella joven, sabe que al casarse con un mago, está obligada a silenciar para siempre su conocimiento sobre nuestro mundo. Hoy celebramos el amor, la unión de lo genuino, este mundo agradece que ustedes nos demuestren, que toda diferencia se acaba con el amor, ahora escucharemos a los Padrinos
Hermione dio un paso hacia el altar y se puso frente a los chicos, lucia preciosa con su vestido de tela vaporoso de color añil, Ron la observaba desde el banco de la primera fila,
-Yo mejor nadie sé del amor que Belinda siente por ti, ha dejado atrás todo por seguirte, Belinda no es como nosotros, pero sé perfectamente que no hay magia que sea más poderosa que el amor, les deseo lo mejor
Luego de sus cortas pero emotivas palabras bajo del altar con elegancia mientras Belinda dejaba salir unas tímidas lagrimas de sus ojos
George, que era el padrino del novio, tenía su discurso preparado, pero no dijo lo previsto,
-Que cosa extraña el amor-Comenzó diciendo muy serio, - Solo puedo decir que eres muy afortunado de sentir algo tan profundo y bello por Belinda. Todos saben que él y yo somos gemelos, sin embargo Belinda nunca nos confundió, una vez se apareció en la tienda y me saludo llamándome por mi nombre, en ese momento supe que Fred y yo no somos iguales
Todos estaban en silencio, George parecía triste,
-Tú Belinda, eres muy afortunada, no sabes cuánto, Fred es un gran tipo, es maravilloso, un buen amigo, un gran hermano, envidio sanamente el amor que se profesan, les deseo de todo corazón, que este amor dure para siempre
George bajo del estrado y miro hacia al fondo donde estaba Sofía, su cabeza estaba confundida, no sabía por qué había dicho esas palabras, Sofía estaba sentada con la cabeza gacha como si estuviera mirándose los zapatos, George regreso a su lugar y se paro junto a su gemelo,
-Hermosas palabras hermanito
Murmuro Fred con los dientes apretados, él solo fingió una sonrisa,
-Muy bien, los anillos por favor
Dijo el ministro, George se metió la mano al bolsillo y saco una cajita roja forrada en terciopelo, se la entrego a su hermano y este la abrió dejando ver dos bellas alianzas de oro, Fred tomo el anillo y pronuncio sus votos,
-Yo Fred Weasley, te tomo a Ti Belinda Granger como mi esposa, siempre te amare castaña
Termino diciendo mientras le colocaba la alianza en el dedo a la chica, el anillo emano un vapor rojo en la mano de la chica y ella abrió mucho los ojos.
-Yo, Belinda Granger, te tomo a ti Fred Weasley como mi esposo, siempre te amare Fred
Murmuro visiblemente emocionada la muggle, luego coloco el anillo en el dedo de Fred, la alianza emano nuevamente un vapor rojo intenso.
-Por el poder que me confiere el ministerio de magia, los declaro Marido y Mujer
Finalizo el ministro que los casaba. Fred tomo del rostro a la muggle y la beso como si no hubiera un alma en el reciento. Todos aplaudieron mientras Molly no dejaba de llorar en el hombro de su esposo, Fred tomo del brazo a su mujer y ambos caminaron por el pasillo alfombrado hasta la puerta de salida, mientras caminaban unos cuantos pétalos de rosa cayeron desde el techo.
En un salón contiguo, se llevo a cabo el almuerzo, todos parecían felices, luego del postre Fred bailo en el centro de la pista con su esposa, al cabo de un rato todos estaban bailando, George Busco a Sofía con la mirada, pensaba que podía invitarla a bailar y hablar con ella, pero la chica estaba bailando con Justin, hasta el día anterior, Justin le caía muy bien al gemelo, pero en ese momento su odio se acrecentó.
Para las seis de la tarde todos estaban adormilados de todo lo que habían comido y bebido, Fred arrastro a su mujer por una puerta y le dijo al oído,
-¿Estas lista muggle?
Ella le sonrió con picardía,
-Estoy lista mago
respondió, el chico corrió por un pasillo con su mujer y llegaron a una oficina donde lo esperaba una escoba de madera brillante y con las ramitas prolijamente cortadas, Fred abrió de par en par la ventana y se monto en su vehículo, Belinda subió sentándose delante de él, Fred la tomo de la cintura y con su otra mano se aferro al mago de la escoba,
-No dejes que me caiga
Murmuro la chica,
-Oh, en nuestro mundo no es delito dejar caer a tu esposa de la escoba-
Le respondió él con una sonrisa llena de malicia,
-Sería una lástima, te perderías lo que prepare para nuestra noche de bodas
Replico la chica mientras le besaba el cuello seductoramente, Fred cerró los ojos y luego le dio una fuerte patada al piso, ambos salieron volando por la ventana y se perdieron en cielo anaranjado del atardecer.
