Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Hoy es el cumpleaños de la copia pirata, (The otter's tale), asi que muchas felcidades !!!
UN NACIMIENTO ESPERADO
Los recién casados eligieron un destino poco común para su luna de miel, casi nadie comprendía como los chicos se había ido a recorrer el medio oriente, lo más extraño era que no se marcharon con un destino seguro o reservas de hotel, tomaron una valija y sus mochilas y se marcharon, para cualquier pareja puede ser un destino poco romántico teniendo en cuenta que no se alojarían en un bello hotel situado en el medio de un oasis, pero para dos almas aventureras como Fred y Belinda, la luna de miel sería toda una aventura.
Al cabo de dos semanas los chicos regresaron de su viaje visiblemente tostados por el sol, todos estaban en la Madriguera aguardando el regreso del nuevo matrimonio.
El medio día de un Sábado la familia entera estaba sentada en rededor de la mesa esperando a los chicos, Fred entro en su antigua casa con su mujer de la mano, los dos estaban vestidos con bermudas color verde musgo, musculosas y unos sombreros extraños, sus zapatillas estaban llenas de tierra roja,
-Oh por Dios-Balbuceo Molly,
-Parece que vienen de una guerra- Agrego el Sr. Weasley.
Fred se rió con ganas mientras su gemelo lo rodeaba dándole un gran abrazo, luego de todos los saludos se lavaron las manos y se sentaron en la mesa,
-Pero cuenten, ¿Cómo les fue?
Dijo Bill mientras untaba un pan con mantequilla, Fred arranco el fantástico relato,
-Llegamos a una ciudad muy extraña, me contacte con unos magos y conseguimos un lugar para dormir, luego nos dieron una alfombra voladora y recorrimos varias ciudades mágicas, lugares increíbles, también anduvimos en camello, Belinda no está muy acostumbrada a volar por esos medios y se mareaba bastante
Todos los miraban en silencio,
-Tienes un alma muy romántica Fred
Repuso Ginny arqueando una ceja, Belinda que se estaba tomando un vaso de jugo dejo sobre la mesa el vaso y agrego,
-Puede no parecerlo, pero te aseguro que fue muy romántico, tuvimos largas horas de vuelo en alfombra, atardeceres en el desierto, hasta pudimos pasar una noche solos en un oasis.
Fred se puso de pie y abrió una valija, los chicos habían traído regalos para todos.
Ginny y Harry recibieron una hermosa lámpara de noche, Hermione y Ron, una alfombra persa, Molly y Arthur una manta de colores extraños, los Señores Granger un hermoso juego de tazas de café turcas, Bill y Fleur, un cuadro precioso de un desierto, a Charlie le regalaron un abrigo de piel de camello, George recibió con alegría un libro muy grande sobre hechizos para chascos, Percy también recibió un regalo, un hermoso libro de poesía antigua.
James estaba en su coche jugando con una especie de sonajero, estaba muy tranquilo, de pronto en el medio de la alegría por los regalos estallo en llanto, Harry lo tomo en sus brazos pero él no dejaba de sollozar,
-Dámelo a mí
Dijo Hermione, la castaña tomo al niño y camino con él en brazos por la cocina de la madriguera, a los segundos el niño se calmo,
-Tiene algo especial con Hermione
Murmuro Ginny, era cierto, el pequeño James siempre se serenaba cuando la castaña lo tomaba en brazos.
Todos comieron abundantemente, Hermione devoro dos platos de pollo con papas, su madre la miraba comer y se sonreía, luego de pasar una tarde encantadora en familia Fred se puso de pie,
-Bueno familia, gracias por el recibimiento, pero bebemos ir casa, necesitamos un baño
Su madre asintió con la cabeza, el matrimonio estaba lleno de tierra todavía.
-Bueno, vamos muggle
Murmuro Fred, Charlie que estaba de pie junto a la chimenea se giro hacia su hermano,
-¿Oye, porque la llamas así? No es muy agradable
Fred solo se rió,
-Se lo digo en forma cariñosa, además es muggle ¿no?
Belinda se estaba colocando su mochila en los hombros cuando replico,
-A mi no me molesta, es mas…Me divierte, vamos mago, quiero llegar a casa cuanto antes y darme un baño
Finalizo la bella médica, cuando salieron de la casa, Charlie volvió a hablar,
-Tienen una forma muy rara de tratarse,
Ron se puso de pie y busco en su bolsillo las llaves de su coche,
-Yo creo que son muy divertidos-Dijo, -tienen el mismo sentido del humor-Agrego.
Ron y Hermione subieron al auto,
-¿Cómo te sientes?
Inquirió el pelirrojo auror mientras ponía el auto en marcha,
-Muy bien
Llegaron a su casa y la castaña se quito los zapatos en la entrada, luego se dejo caer en el sillón de la sala, Ron se quito sus zapatos y se tendió junto a ella, tomo una manta del respaldo del sillón y cubrió los cuerpos de ambos con ella,
-Podría quedarme aquí hasta mañana
Murmuro él apoyando su cabeza en el hombro de su esposa,
-Me encantaría eso
Dijo ella acariciándole el rostro a su esposo, el pelirrojo comenzó a besarla apasionadamente, acaricio su vientre con la esperanza de que su hijo se moviera nuevamente, subió su mano hasta llegar a los senos de su esposa, los acaricio con ternura,
-Oye, ¿crees que podríamos hacer algo para que se queden así de grandes?
Murmuro él con una amplia sonrisa y notoriamente divertido, ella le frunció el ceño,
-¿Me estás diciendo que estoy gorda?
Repuso la castaña con algo de furia en su voz, él se hecho a reír,
-claro que no, solo digo que no me desagrada el tamaño que tienen ahora
Ella le dio un coscorrón suave en la coronilla de la cabeza,
-Eres terrible Ronald Weasley
Le dijo ella algo sonrojada,
-Pero te amo
Repuso él, la rodeo de la cintura y la beso nuevamente, esa tarde no salieron del sillón, se quedaron allí hasta el otro día.
El cuarto del bebe ya estaba casi listo, la mañana del Domingo Ron dio los últimos toques de pintura mientras su mujer lo miraba desde el umbral de la puerta,
-Es un cuarto precioso
Dijo la castaña mientras se acariciaba el vientre,
-Tú eres preciosa me muero de hambre, ¿Ya está listo el almuerzo?
Ella asintió con la cabeza.
Los días fueron pasando, las semanas transcurrieron velozmente, cada tarde Ron llegaba del trabajo y se encontraba con su esposa que lo aguardaba en su casa,
-¿Cómo están mis amores?
Decía él todos los días al llegar, el vientre de Hermione dejo de crecer, o por lo menos eso parecía, al llegar al sétimo mes de embarazo algo cambio en su cuerpo, su vientre creció notoriamente haciendo que ella se sintiera más pesada que de costumbre, estaba muy molesta, le costaba encontrar por las noches una posición cómoda para dormir, Ron dormía tan poco como ella, generalmente la chica daba muchas vueltas en la cama, se levantaba y caminaba por el pasillo de la planta alta, su hijo últimamente se movía mucho, ella creía que se movía más de lo normal, Ron se levantaba con ella y caminaba dormido junto a la castaña en el pasillo que iba de la habitación al baño, lo que Ron no sabía era que mientras él se quedaba dormido en su escritorio, su mujer dormía plácidamente durante la mañana una vez que él partía al trabajo, lo que en realidad pasaba era que dormía mucho más cómoda sola que con él, a esta altura sus pies se hinchaban, solo podía dormir de costado, pero luego de un rato debía cambiar de lado porque su cuerpo se adormecía a causa del peso.
Una mañana cuando la chica ya estaba entrando en el octavo mes, Ron partió muy dormido al trabajo, generalmente dejaba el auto por si su mujer necesitaba algo, él se montaba en la escoba y regresaba a su casa por la red Flu.
Ron había llegado a su oficina y se sentó en su escritorio, miro las formas que tenía para llenar y le dieron ganas de llorar, apoyo los codos en el escritorio y se quedo así un rato, sin darse cuenta, se durmió.
-Ron, Ron, despierta
Decía Harry sacudiéndolo por los hombros,
-¿Eh?, ¿Qué pasa?
Murmuro Ron aun muy dormido.
-Pasa que te has dormido de nuevo, has tenido suerte que sea yo el que te encontrara, ya no debes dormirte en el trabajo
Dijo Harry mientras se quitaba la capa y la dejaba en el perchero.
-Ya lo sé, lo que pasa es que casi no duermo de noche, Hermione camina por el pasillo del segundo piso, se da muchas vueltas en la cama, no sé qué le pasa.
-¿No sabes lo que le pasa? Ya quisiera verte yo a ti cargando con esa barriga, a Ginny le pasaba lo mismo, el último mes es muy difícil para ellas.
-Ya lo sé, pero no está en el último mes, está en el octavo, es solo que quisiera dormir toda una noche entera.
-Huy, no creo que duermas toda una noche entera por mucho tiempo, espera a que nazca el niño, ya verás lo que te espera.
-En realidad, me muero de ganas de verlo, me pregunto cómo será…
-Para ti será el niño más bello del mundo.
-Si, lo sé. Te has puesto a pensar que tu hijo y el mío Irán juntos al colegio…quiero decir que…
-Ya sé lo que quieres decir, si lo he pensado, espero que no sean tan traviesos como éramos nosotros.
El pelirrojo converso casi toda la mañana con su amigo Harry de las posibles aventuras que vivirían sus hijos en el colegio, mientras conversaban ambos jóvenes llenaban las formas pendientes que tenían sobre sus escritorios.
Cerca del medio día una mujer entro en su oficina, asomo la cabeza por la puerta
-Los llama el ministro
Dijo la mujer y cerró la puerta, Harry se coloco su capa y salió seguido por Ron.
Llegaron a la oficina del ministro que los hizo entrar en seguida,
-Tomen asiento-Dijo con voz muy seria.
-No quiero preocuparlos, pero tenemos una información de que Narcisa puede estar escondida en Albania.
Ron abrió mucho los ojos,
-¿En Albania?, pero… ¿Qué haría ahí?
Murmuro mientras sus ojos se agrandaban del asombro,
-¿Quiere que vallamos a investigar?
Inquirió Harry, el ministro se rasco la nuca, no sabía como decirle a sus Aurores lo que tenía para decir,
-No, Irán Gregorian y Justin
Harry cruzo una mirada con Ron,
-¿Por qué?- Pregunto Ron, -¿Por qué no nos envía a nosotros?-
El ministro volvió a rascarse la nuca, forzó una tos inexistente y hablo con voz apagada,
-Lo siento muchachos, no puedo enviarlos y tampoco puedo darles el motivo
Ron salto de su asiento,
-Ya estoy cansado de los secretos del ministerio, estamos hablando de Narcisa, por si lo olvida esa mujer es muy peligrosa y nosotros iniciamos esta investigación
Ron dijo esto muy rápido, estaba muy alterado.
-Siéntate Ron.
El pelirrojo se quedo mirando a los ojos al ministro pero no se sentó,
-Siéntate Ron-Gruño Harry.
-Lo siento, pero por favor confíen en mí, necesito que estén aquí, si es una pista falsa, ustedes deben estar aquí.
-Lo dice solo para convencernos.
-Sabes muy bien Ronald, que ustedes dos son dos Aurores muy importantes para mí, pero si sigues en esta postura y me faltas el respeto de esta manera, me obligaras a suspenderte.
-Ya cállate Ron. Sr. Ministro, nosotros estamos para lo que necesite, no se preocupe, Ron esta algo nervioso.
-No te disculpes por mí ¿quieres?
Con el rostro lleno de furia se puso de pie y camino hacia la puerta, giro el pomo y al abrirla se topo cara a cara con un hombre de piel oscura y mirada misteriosa, Ron conocía a ese hombre, solo lo había visto en el ministerio un par de veces pero sabía que era, era un Inefable.
-Muy bien Harry, tengo otros asuntos que atender, ya puedes irte.
El moreno dejo la sala pero no se le escapo la presencia del inefable en la oficina del ministro.
Generalmente los inefables se reunían con el ministro en una sala secreta del ministerio, su trabajo era tan secreto que nadie sabía exactamente donde quedaban sus oficinas. El Inefable entro en la oficina del ministro cerrando la puerta con suavidad, antes de que la puerta se cerrara definitivamente, Ron se giro y volvió a cruzar una mirada con los ojos oscuros como el alquitrán de aquel hombre.
-No puedo creerlo
Decía Ron mientras entraba en su oficina,
-¿Cómo nos puede apartar así?, mandar a Gregorian y a Justin, son muy buenos Aurores pero esta investigación la iniciamos nosotros-Finalizo con aplomo.
-Quizás…No quiera apartarnos, pero deba hacerlo por algún motivo-Murmuro Harry.
-¿Te refieres al inefable?
Inquirió Ron, su moreno amigo esbozo una sonrisa, era increíble cómo se entendían a la perfección,
-Es muy raro que un inefable este en la oficina del ministro
Murmuro Harry, Ron camino por la oficina pasándose la mano por la frente,
-¿Viste su mirada? Me miro de una mera muy rara
Dijo Ron, el moreno Auror se quito los anteojos y los limpio con la punta de su capa,
-¿Qué quieres decir?, ¿Cómo que te miro de una forma rara?
Inquirió Harry, Ron negó con la cabeza, no dijo nada pero sentía que el inefable lo miraba como si supiera algo que él ignoraba.
-Oye, porque no vienes esta noche a cenar con Ginny y James a casa.
-¿Te parece? No sé, así como esta Hermione, no quisiera molestarla.
-Claro que no, es más le hará bien, espero que con la charla y la comida se agote y duerma toda la noche de corrido.
Esto último lo dijo riendo,
-No le digas nada a Herm de esto
Murmuro antes de dejar su oficina el pelirrojo,
-Claro que no-Repuso su amigo, -Vete, yo me ocupo de llenar esos informes
Finalizo Harry, el pelirrojo le regreso una mirada agradecida a su amigo, bajo las escaleras y llego a la planta baja, pidió como todos los días que conectaran su chimenea a la del ministerio, cuando estuvo todo listo se metió en junto a su escoba en la chimenea y desapareció envuelto en llamas verdes.
Aterrizo suavemente en su casa, su mujer dormía en el sillón, parecía serena,
-Por qué no dormirá de noche
Se quejo mentalmente el Auror, se hinco junto a ella y le dio un beso en los labios, la chica abrió los ojos
-Oh, me dormí, lo siento, no prepare nada para el almuerzo
Se disculpo la chica. Él le acaricio la frente,
-No te preocupes, yo lo haré, pero no duermas, esta noche vienen Harry y Ginny a cenar
Dijo el chico poniéndose de pie, fue hasta la cocina y con su varita hizo que unas papas se pelaran solas, luego saco un pedazo de carne de un paquete y la metió en el horno, salió de la cocina y le dijo a su esposa,
-En un rato estará listo, voy al baño
Dejo la sala y subió por las escaleras pero no entro en el baño, fue al cuarto del bebe y saco del ropero una caja blanca, adentro había un montón de ropa de bebe de color celeste que él había ido comprando durante los meses anteriores, casi todos los días hacía lo mismo cuando su esposa no lo veía, sacaba la caja y miraba la ropa de su hijo imaginándoselo, entre las ropas había una pequeña prenda, una camiseta naranja muy chiquita de los Chudley Canons, su equipo preferido de quidditch, de solo imaginarse a su hijo con la pequeña camiseta naranja se le hinchaba el pecho de orgullo.
Dejo la caja en su lugar y fue hasta el baño para lavarse las manos, luego bajo a la sala y se sentó junto a su esposa, acaricio su vientre y se dispuso a esperar que el almuerzo estuviera listo.
George tenía una tarde fatal, Fred lo miraba de soslayo y no lograba entenderlo,
-¿Por qué no vas a buscar a esa chica y le dices que la quieres de una buena vez?
Dijo en voz muy alta el recién casado. George alzo la vista y miro a su hermano.
-Ya fui a buscarla y me cerró la puerta en las narices.
-¿Qué le hiciste?
-Después de mi infortunado comentario en tu despedida de soltero, todo termino.
-¿Pero por qué dijiste eso? Debe de haberse sentido muy mal.
- Ya lo sé, pero no soy como tú, no estoy seguro de poder pasar el resto de mi vida junto a ella.
-Mira hermano, si realmente no estás enamorado de Sofía, deja de sufrir por ella, no entiendo porque estas tan angustiado, según tú no estás enamorado, ¿Por qué estas tan mal? No te comprendo.
-Yo tampoco me comprendo.
-Si yo fuera tú trataría de comprenderme pronto, tienes un oponente muy fuerte.
-¿De qué hablas?
-De Justin, de él hablo, no dejo de bailar con ella durante la boda, por si no te diste cuenta, es apuesto, inteligente y es Auror, ¿quieres algo mas para darte cuenta de que cualquier bruja caería rendida a sus pies?
-Pues por mí que haga lo que quiera.
El gemelo dejo la tienda y se fue a la parte trasera, entro en su cuarto y se tendió en la cama, se sentía muy mal humorado, necesitaba dejar repensar.
Fred entro en su cuarto lentamente, se paro junto a su cama y le hablo con infinita paciencia,
-Haces bien en no ir a buscarla, si lo hicieras la confundirías mas, digo…como no estás seguro de lo que sientes por ella… ¿Sabes? Tú y yo somos gemelos, es decir, somos iguales, pero en el fondo te pareces mas a Ron, con respecto a las mujeres eres igual a él, ni Charlie ni Bill tienen ese problema con las mujeres. Es mejor que no la busques, además creo que Sofía y Justin hace muy buena pareja
Finalizo Fred con una vos entre divertida y sería, salió del cuarto y al cerrar la puerta Fred escucho claramente que su hermano había arrojado algún objeto pesado a la puerta, se rió por lo bajo y regreso a la tienda, dejo a la empleada en el mostrador y se fue de la tienda caminando por el callejón, luego desapareció.
Reapareció en la puerta del hospital donde trabajaba su mujer, la espero en la entrada del Hospital hasta que la chica salió del nosocomio, al verla salir con su delantal blanco esbozo una gran sonrisa, Belinda lo abrazo unos segundos y de pronto se quedo en silencio con la vista perdida,
-¿Qué pasa mi amor?
Inquirió el gemelo, la chica seguí muda mirando hacia la calle, Fred giro su cabeza y trato de buscar con la mirada eso que miraba su esposa, en la calle había autos, personas, el chico no sabía exactamente qué era eso que había dejado a su mujer en ese estado,
-Es mi padre
Murmuro la chica, el gemelo busco con la mirada a algún hombre que pareciera ser el padre de su esposa….Pero no vio a nadie, de pronto de un gran auto negro con vidrios oscuros, bajo un hombre, a Fred le pareció que ese hombre era muy joven para ser el padre de su mujer, y tenía razón, el hombre bordeo el auto y abrió con elegancia la puerta trasera del coche, de él bajo un hombre más grande con el pelo cano y una barba muy prolija.
El hombre vestía elegantemente, miro unos segundos a su hija y luego camino hasta ella, Fred abrió mucho los ojos y noto como el cuerpo de Belinda se tensaba entre sus brazos,
-Hola Belinda
Dijo el hombre, tenía una voz poderosa y grave, la chica abrió los labios débilmente y balbuceo,
-Hola
El gemelo sentía la tención entre padre e hija y no sabía qué hacer ni que esperar, ya conocía a la madre de su mujer y no era muy agradable, supuso que su marido no podía ser mejor, de todas maneras hizo lo que creyó mejor, soltó a Belinda y estiro su mano,
-Buenas tardes Sr. Soy Fred Weasley
El mago le ofreció a su suegro una amplia sonrisa, el hombre lo miro unos segundos y luego estiro su mano,
-Me gustaría hablar contigo unos momentos hija
Murmuro el hombre, Fred hizo un ademán para apartarse y dejarlos en privacidad pero Belinda se lo impidió,
-Quédate
Le ordeno con una voz que no parecía la suya,
-Dime, puedes hablar delante de mi esposo
El hombre bajo la vista, hubiera preferido hablar a solas con su hija,
-Quería saber cómo estabas
Dijo el Sr. Acomodando su corbata.
-Muy bien, ya casada como podrás observar.
-Si, ya veo…Y bueno ¿cómo va todo?
- Ya te dije que bien, si vienes por pedido de mi madre para apartarme de Fred, pierdas tu tiempo, yo…
-Tu madre no sabe que estoy aquí.
-¿Y qué quieres Padre? Pensé que después de haber desairado mi invitación para mi boda, ya no teníamos nada más que hablar.
-Lo siento mucho Belinda, yo…no tengo excusas, Tú madre siempre me ha dicho que esto está mal y que tú…
-Esto no está mal padre, yo amo a Fred y él me ama a mí, ¿Qué hay de malo en eso? Mi madre cree que Fred solo quiere tu dinero, nada más alejado de la verdad.
-Yo los dejare solos y así podrán conversar.
-No, mi padre ya se va, no tenemos nada de qué hablar.
-Mi amor, si ha venido hasta aquí es porque le importas, solo conversa con él un rato y yo venderé por ti en quince minutos.
El padre de la médica miro agradecido a ese pelirrojo desconocido para él, ya no estaba tan seguro como su mujer que el chico solo quisiera la fortuna que heredaría Belinda.
-No, no hay nada de qué hablar.
-Tengo una idea, porque nos hace el favor de llevarnos a nuestra casa, de paso conoce nuestro hogar y tomamos una taza de Té.
-Me encantaría
-No.
-Solo una taza de té muggle, no seas tan cabeza dura.
-¿Cómo la ha llamado, mugle?
-Es un sobre nombre cariñoso.
-Bien, en marcha.
Belinda no podía comprender la actitud de su marido, estaba muy molesta y su humor se había puesto terrible.
El viaje transcurrió en absoluto silencio, Belinda cruzaba miradas con Fred y el gemelo detectaba en esa mirada algo terrible, sabía que la chica estaba en llamas y en cuanto se quedaran solos le haría pagar su intromisión, llegaron a la casa y bajaron del auto,
-Espera aquí Alfred
Le dijo el padre de Belinda a su chofer. El hombre miro la casa y Fred se apresuro a decir,
-No es lujosa, pero es nuestra, tenía unos ahorros y pudimos comprarla
El padre de Belinda miro a su yerno, la teoría de su mujer cada vez le cerraba menos,
-Es muy hermosa
Murmuro mientras Fred lo conducía a la entrada.
El padre de Belinda entro en la casa pidiendo permiso, Fred lo llevo a la sala y le indico que se sentara en el sillón, la casa le pareció al hombre una especia de cabaña cálida, a pesar de no ser lujosa, detecto el buen gusto de su hija en algunos objetos.
-Traeré una jarra de Té
Dijo Fred y salió de la sala dejando al Padre con su hija, Belinda se acomodo en otro sillón y no dijo nada,
-Tienen una casa muy bonita
Murmuro su padre para iniciar una conversación, ella asintió con la cabeza pero no dijo nada, a los minutos regreso Fred y le sirvió una taza de Té a su suegro y otra a su mujer, el gemelo se sentó en el apoya brazos del sillón donde estaba su esposa y sobrio su infusión en silencio.
-¿A qué te dedicas?
Inquirió el padre de Belinda, Fred alzo la vista y luego miro a su mujer, no sabía cómo explicarle a su suegro lo que hacía,
-Soy inventor
Dijo finalmente lleno de orgullo, el hombre lo miro con curiosidad,
-¿trabajas en alguna organización?
Inquirió el hombre tratando de comprender mejor el trabajo del chico, Fred sorbió su Té y respondió,
-No, yo invento cosas y las vendo, tengo mi tienda y dos sucursales donde mi hermano y yo vendemos nuestros productos
El padre de la chica abrió los ojos, le pareció que su yerno era un pequeño empresario, de alguna forma el gemelo era un pequeño empresario.
-Hace unos momentos le decía a mi hija que tienen una casa muy linda.
Fred miro su casa y luego agrego,
-Yo creo que es muy linda, somos muy felices aquí
-Pese que eras artista, mi esposa ha dicho que eres mago.
-Oh, si… Me unos cuantos trucos, pero como ya le dije antes, tengo mi tienda.
-¿Y…Que tal la luna de miel?
El gemelo espero a que la chica contestara, pero al ver que seguía en silencio, no le quedo más remedio que hablar.
-Maravillosa, hemos viajado por el medio oriente.
El padre de Belinda estaba cada vez más asombrado.
-Parece que tu negocio deja buen dinero, un viaje por el medio oriente es bastante costoso.
-Veras Fred, mis padres miden a la gente por las cosas que pueden pagar, por lo tanto con haberle contado que me llevaste a un viaje exótico, quizás tengas la oportunidad de que te acepte.
La chica había hecho un comentario mordaz, pero era lo que pensaba en ese momento.
-Yo, no quise decir eso, es solo que… Me alegra que lo hayan pasado bien…Bueno debo irme, yo…Gracias por el Té.
Fred acompaño a su suegro hasta el auto, antes de que el hombre se fuera, Fred le hablo nuevamente al padre de la chica,
-Yo quería decirle que realmente la amo
El hombre le estiro la mano solemnemente al pelirrojo,
-Cuídala Fred
Le dijo el hombre, luego el auto partió.
El hombre solo estuvo media hora en la casa de los chicos, pero Fred creyó que esa era la primera de muchas otras visitas.
En cuanto la puerta se cerro, Belinda fulmino con la mirada a su esposo.
-No me mires así
Protesto el gemelo,
-¿Cómo pudiste Fred?, mis padres se han portado muy mal, no puede aparecerse así y de pronto recordar que tiene una hija
Gruño la chica,
-Mira Belinda, recuerdo muy bien cuando me obligaste a saludar a Percy, yo estaba muy enojado con él, no te das una idea lo que hizo sufrir a mis padres, sin embargo, lo salude y lo abrace porque tú me lo pediste, desde que estoy contigo he dejado de sentir rencor, tú deberías hacer lo mismo
Finalizo el chico con mucha razón. Belinda se echo a llorar,
-Ven aquí castaña, no llores
La chica se abrazo a él y lloro en su hombro como una niña pequeña,
-Te amo Belinda, no puedo verte así, ya vez que las cosas empiezan a cambiar-
Le dijo cariñosamente a su mujer, le seco las lagrimas con el pulgar y la llevo a la cocina para preparar la cena.
Ron estaba cocinando con esmero en su cocina, su mujer lo ayudaba poniendo la mesa, ya estaba casi todo listo cuando llamaron a la puerta,
-Yo abro
Dijo la castaña. Harry estaba con James en brazos y Ginny tras él cargando el bolso del bebe, en cuanto el pequeño vio a la castaña le estiro los brazos,
-Hola precioso
Dijo ella mientras estiraba sus brazos para recibirlo, Ginny le dio un sonoro beso en la mejilla a su amiga y luego todos fueron a la cocina,
-Que bien huele eso,
Murmuro Harry mientras Ron sacaba una fuente del horno,
-Pero hermanito, si no lo veo, no lo creo, que hacendoso te has puesto
Dijo con sorna la pelirroja, su hermano se rió y le saco la lengua como cuando eran niños.
Se sentaron a la mesa y la cena comenzó, todos comían con ganas, todos menos Hermione
-¿Te pasa algo Herm?
Inquirió Ron antes de que su tenedor llegara a su boca,
-No, solo es que… no lo sé, mi panza está muy dura y me duele la cintura
Murmuro Hermione, Ginny arqueo una ceja,
-¿Desde cuándo estas así?
Pregunto la pelirroja,
-Desde ayer a la noche
Respondió la castaña, Ron miraba a una y a otra sin entender,
-¿Qué pasa? No entiendo, ¿Qué significa eso?
Pregunto Ron aun con el tenedor a medio camino,
-¿Cómo puedes hacer tantas preguntas Ron?, no pasa nada se lo pregunto para saber cómo esta
Dijo Ginny mirando con intriga a su amiga.
Luego de la cena tomaron té en la sala, la castaña cada tanto llevaba las manos a su vientre pero no se quejaba, estaban pasando una velada maravillosa los cuatro amigos, la castaña se puso de pie para llevar las tazas a la cocina cuando un dolor muy fuerte se apodero de su cintura, luego un fluido casi incoloro le corrió por las piernas,
-Oh por Dios Santo-Dijo Hermione dejando caer una taza, Ron se puso de pie como un rayo,
-Herm, ¿Qué pasa, que pasa mi amor?-
Hermione lo tomo de la mano y se la apretó suavemente,
-Ya va nacer Ron
Dijo la chica mientras trataba de mantenerse en pie.
