Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


DOS DE JUNIO, LA FECHA INICIAL

A primera hora de la mañana un hombre de piel oscura se presentaba en la oficina del Ministro de magia, el ministro estaba escribiendo una larga carta mientras el hombre llamaba a su puerta,

-Adelante

Invito el ministro a pasar, el hombre moreno entro con serenidad en el despacho del funcionario,

-Buenos días

Dijo con voz queda,

-No te esperaba hoy Dulius, ¿Que haces aquí?

Inquirió el ministro algo asombrado. Los inefables no se presentaban casi nunca en la oficina del ministro, ellos tenían sus oficinas secretas dentro del ministerio y no salían a menudo de ellas.

-Le tengo noticias Sr. Ministro, ha nacido

El ministro se puso de pie muy nervioso, abrió los ojos a tal punto que parecían salírsele las orbitas,

-¿Estas seguro?

Pregunto con una voz algo temblorosa, el hombre de piel oscura, Dulius, se lo quedo mirando con una expresión de superioridad,

-¿Alguna vez nos hemos equivocado?

Dijo modulando al máximo sus palabras, el ministro negó con la cabeza,

-Bueno…Ya se que no se equivocan pero…

Las palabras del ministro fueron detenidas por el comentario de su interlocutor,

-Somos inefables, señor ministro, nuestro trabajo es no equivocarnos, sabe muy bien que jamás nos hemos equivocado

El ministro volvió a sentarse y se quedo mirando su lechuza que reposaba en ese momento en la percha, el animal tenía la cabeza entre las alas y parecía dormida, mientras miraba al animal el ministro pregunto,

-¿Saben quien es?

El inefable tomo asiento en la silla que estaba junto al escritorio,

-No, solo sabemos que ha nacido

El ministro giro su cuello con brusquedad,

-¿Y como vamos a saber quien es?

Nacen cantidad de niños todos los días, ¿Cómo lo encontraremos?

El hombre de piel oscura, esperaba esas preguntas,

-Vamos a tener que esperar un poco mas, empezamos hoy mismo a trabajar en eso, quizás tengamos suerte, de lo contrario vamos a tener que esperar a que el niño de señales

Respondió Dulius con prontitud.

El ministro parecía aun más preocupado,

-No podemos esperar a que de señales, debemos encontrarlo nosotros primero

Gruño el ministro, el inefable le hizo una mueca con la cara y se puso de pie,

-Ojala todo en la vida fuese como lo queremos señor ministro, por suerte no es así, buenos días

Sin decir más el moreno hombre se retiro de la sala dejando solo al ministro, solo con sus pensamientos,

-Debemos encontrarlo nosotros primero

Murmuro mientras regresaba a su carta a medio terminar.

En el hospital mágico los nuevos padres estaban felices pero con mucho sueño, Harry llegó muy temprano al lugar para ayudar en lo que fuera necesario a su amigo, espero en la sala de estar hasta que el pelirrojo salio con cara de mal dormido.

-¿Has pasado una buena noche amigo?

Inquirió el moreno con sorna, a pesar de todo el pelirrojo le mostró una gran sonrisa,

-Pues no he pegado un ojo, pero estoy feliz,

-¿Cómo esta Hermione?

Quiso saber Harry, el pelirrojo dibujo otra sonrisa en su cansado rostro y respondió,

-Muy bien, ahora la esta alimentando, en unos momentos vendrá el sanador para ver si ya nos podemos ir a casa

Harry estaba igual de emocionado que su amigo, su alegría era diferente, pero igual de importante, hacía mucho que deseaba que su amigo fuera igual de feliz que él, lo miro con ternura sabiendo que finalmente, su mejor amigo, había logrado su sueño.

-¿Me acompañas al registro?, debo anotar a Bernice

Murmuro el pelirrojo Auror al tiempo que se metía las manos en el bolsillo,

Harry asintió con la cabeza,

-A propósito, ¿Ya tienes los padrinos?

Ron miro a su amigo por el rabillo del ojo,

-Claro, siempre supe quienes serían los padrinos

Aclaro el muchacho y siguió caminando,

-Bueno, ¿Y quienes serán?

Inquirió el moreno, auque sospechaba la respuesta, Ron se paro en seco y miro muy serio a Harry

-Pues Fred y Belinda, ¿Quién mas?

Le respondió. El moreno se quedo algo aturdido y luego esbozo una triste sonrisa, miro a los ojos a su amigo y murmuro,

-Que bien

Ron se mato de risa, se puso colorado del ataque de risa que tenía,

-¿De que te ríes?

Pregunto Harry de mal modo,

-Pues de ti, ¿Como crees que elegiría otra persona que no fueras tú o Ginny?

Harry abrió muchos los ojos por detrás de sus anteojos,

-Si estas de acuerdo, me gustaría que tú y Ginny fueran los padrinos

Finalizo Ron secándose las lagrimas de la risa, el moreno estaba a punto de enojarse con su amigo por la broma que le había jugado, pero su alegría de ser el padrino de la pequeña Bernice fue mas grande y ahogo el enojo, se abalanzo sobre su amigo y le dio un abrazo tan fuerte que al pelirrojo le dolieron las costillas,

-Gracias Ron

Murmuro Harry, una vez que Ron se lo pudo sacar de encima se llevo la mano a la nuca y miro a su amigo mas serio que nunca, estaban en la mitad de un pasillo, el lugar estaba lleno de gente, pero eso no impidió que hablara con franqueza,

-¿La cuidaras verdad? - Inquirió preocupado Ron, -Júrame que la cuidaras siempre Harry, si yo no estuviera tu…

Harry no lo dejo continuar,

-Te lo juro Ron, siempre cuidare de Bernice, lo haré como si fuera mi propia hija

Se apresuro a decir el moreno, Ron asintió con la cabeza, sabía que su amigo siempre cumpliría su promesa.

Harry tomo a su amigo del hombro pasando su brazo por la espalda del muchacho, así caminaron hasta llegar a la oficina de registros, no hace mucho el moreno había pasado por la misma experiencia, lo recordaba perfectamente.

-¿Qué desea?

Pregunto la mujer de la oficina, Ron Inflo el pecho y dijo con voz segura,

-Vengo a registrar a mi hija

La mujer le entrego una forma y el muchacho la lleno.

Nombre: Bernice Weasley
Nombre del Padre: Ronald Billius Weasley
Nombre de la Madre: Hermione Jane Granger
Nombre del Padrino: Harry James Potter
Nombre de la Madrina: Ginebra Molly Weasley
Fecha de nacimiento: 2 de Junio

El nuevo padre entrego la forma a la mujer y esta repaso con él que todos los datos fueran correctos, una ves que el tramite estuvo listo los dos amigos regresaron a la sala.

-Tienes una hija muy hermosa

Musito el moreno mientras caminaba,

-Ya lo sé, no se que haré cuando vaya al colegio, creo que enloqueceré

Respondió el chico sin quitar la vista del largo pasillo, Harry se sonrió, sabía que su amigo de verdad enloquecería pero confiaba que con el tiempo sus celos cesaran,

-Todavía no puedo precisar de que color son sus ojos

Murmuro Ron cambiando de tema por completo,

-Pues es muy pequeña todavía, mas adelante lo sabrás,

-Tampoco puedo saber comos será su pelo, ¿Te has fijado que sus pequeñas cejas son de un color raro?, como cobrizas

Dijo el pelirrojo, el moreno asintió con la cabeza,

-Es preciosa Ron, de verdad que es increíble

Para cuando los dos llegaron a la sala se encontraron con los padres de Hermione, los dos estaban presentes para visitar a su hija y a su nieta, luego de los saludos de rigor, el sanador salio de la sala,

-Buenos días

Dijo feliz el hombre,

-Las dos están muy bien, ya se pueden ir

Ron dio un salto de alegría, la madre de Hermione arqueo una ceja, le parecía muy pronto para que las dos salieran del hospital, Harry le adivino el pensamiento y se adelanto a decir,

-Nosotros no retemos a las madres, como las curan con magia, se pueden marchar pronto

La Sra. Granger le sonrió, auque le seguía pareciendo muy pronto, la castaña estaba cansada pero salio caminando lentamente de la sala con su hija, la niña estaba envuelta en una pequeña manta celeste y dormía placidamente, todos acariciaron por un segundo a la niña, luego todos subieron en el auto de los padres de Hermione y fueron a la casa del matrimonio.

Los abuelos se quedaron solo unos momentos y luego se marcharon para dejar descansar a la madre y a la niña, Harry también partió, él debía regresar al trabajo.
Hermione se sentó en el sillón de la sala, Ron se acomodo junto a ella, paso su brazo por detrás de la espalda de su mujer y le apretó suavemente el hombro mientras las miraba,

-No podría decir cual de las dos es más bella

Dijo muy emocionando, su casa sería totalmente diferente de ahora en adelante, él todavía no sabía cuanto, llevaron a la pequeña Bernice y la acostaron junto a ellos en la cama matrimonial, Ron aprovecho para acariciarla y besarla, Hermione lo retaba,

-No la despiertes Ron

El muchacho levanto una ceja y luego volvió la mirada a su hija,

-Me parece que tu madre esta celosa

Dijo con tono burlón, ahora la que levantaba la ceja era la castaña,

-No le digas esas tonterías a la niña Ron

El pelirrojo levanto su mano y acaricio el rostro de la castaña,

-Te amo, nuestra hija es tan hermosa como tú

Hermione le dedico una dulce sonrisa, le acarició el cabello encendido de rojo y le respondió,

-Creo que es igual a ti, anoche la estuve observando, el contorno de su carita es igual al tuyo

El chico miro a su hija y paso suavemente su dedo índice por el lozano rostro de la beba,

-Tiene tu misma boca,…oh por Dios Herm, es hermosa

Decía mientras besaba las pequeñas manos de Bernice,

-Su piel es tan suave, huele delicioso, es perfecta, totalmente perfecta

Ron estaba embelezado y se le notaba, no podía ocultar su felicidad, Hermione acaricio una vez mas el rostro de su hija,

-No te das una idea cuanto la amo Ron, es tan pequeña, tan suave, y…No es por que sea mi hija, pero mírala, es una dulzura

Decía la muchacha, los dos estaban estupefactos ante la belleza imponente de la niña,

-Es serena como un rió tranquilo

Dijo Ron, su mujer se sonrió con aquella comparación tan poética, el tiempo les daría a entender que Bernice Weasley, de serena no tenía nada.

La primera noche con su hija en casa fue algo extraña, a las nueve de la noche, después de alimentarla y cambiarla, su madre la dejo en su cuna y se fue acostar un ratito mientras su marido leía unos informes del trabajo en la cama.

A la media hora, Bernice rompió en llanto, Ron salio de la cama velozmente seguido por su esposa que estaba muy dormida, el muchacho llego al cuarto de la niña y la tomo en brazos, inmediatamente Bernice, dejo de llorar,

-Dámela Ron, debe tener hambre,

La castaña se acomodo en una silla en la habitación de Bermice y la alimento, la niña tomo solo un poco de leche y volvió a dormir, Hermione aprovecho esto y le cambio el pañal una ves mas, luego la dejo en la cuna, en cuanto pusieron un pie afuera de la habitación, Bernice lloro de nuevo, Ron regreso sobre sus pasos y la tomo entre sus brazos, era mágico, cada ves que la tomaban en brazos, ella dejaba de llorar,

-Tal vez nos extraña

Dijo ilusamente Ron, su mujer asentía con la cabeza, bajaron a la sala y se acomodaron los tres en el sillón, Hermione se quedo dormida con la niña en brazos,

Ron estaba a su lado con los ojos entre abiertos tratando de no dormirse, a la una de la mañana, la chica le dio de comer nuevamente y le cambio el pañal, luego la dejo en la cuna, pero Bernice tenía otros planes, media hora después de haberla dejado en su pequeña cama, la niña lloro nuevamente, Hermione la tomo entre sus brazos,

-¿Qué tienes mi amor?, ¿No quieres estar sola?-, Mamá se quedara contigo cielo

Fue una noche terrible, Bernice solo dormía si la tenían en brazos.

Una semana mas tarde Hermione llamo desesperada a su madre y a Molly.

Las dos abuelas se hicieron presentes en la casa de la muchacha.

Molly fue la primera en llegar, encontró a su nuera con unas ojeras inmensas y el rostro muy agotado, mientras Hermione le preparaba un té, llego su madre, la mujer vio que su hija estaba nerviosa y estresada, las tres se sentaron en la mesa, mientras Molly sostenía a su nieta en brazos,

-¿Qué pasa hija? te ves muy agotada

-Es Bernice mamá, no se que hacer, no duerme si no esta en brazos míos o de Ron, creo que vamos a colapsar, no sé que hacer, Ron se duerme en el trabajo, yo no doy mas, hago todo lo que puedo para no quedarme dormida

Sin decir mas se hecho sobre la mesa a llorar, Molly cruzo una mirada con su consuegra, la Sra. Granger, luego rió suavemente,

-No llores querida, les ha tomado el punto, eso es todo

Dijo Molly, la castaña levanto la cabeza sin comprender lo que decía la mujer, en eso llego Ron, entro en la cocina con una gran sonrisa pero visiblemente agotado,

-¿Cómo están mis mujeres? Inquirió cariñoso, -Herm, ¿Qué tienes mi amor, por que lloras?

Dijo sentándose junto a ella, la castaña se hecho a llorar en sus brazos,

-Soy una mala madre Ron, no puedo calmarla, no se que tiene, solo duerme cuando esta en brazos, a lo mejor no le gusta su cama ó no esta cómoda, y yo…No se que hacer

Ron le acario el cabello mientras miraba a su madre desesperado, sus ojos decían claramente, -Ayúdame mamá- Nuevamente las abuelas cruzaron miradas.

-No tiene nada eso Herm y no eres mala Madre, Molly tiene razón, les ha tomado el punto, los maneja

Ron miraba a su suegra pero no la entendía,

-Lo que quiere decir Ron es que Bernice debe aprender a dormir en su cama, sola, no puede estar en brazos todo el tiempo, a los niños hay que educarlos

Dijo Molly como dando una clase, Ron y su esposa las miraban con los ojos muy abiertos,

-¿Qué debemos hacer?

Pregunto la castaña mientras se secaba unas lágrimas,

-¿ya la alimentaste?-Pregunto la señora Granger,

-¿Y la cambiaste?-Inquirió Molly,

Hermione no dejaba de asentir con la cabeza,

-Muy bien

Dijo Molly poniéndose de pie con la niña en brazos, la Señora Granger se levanto de su asiento con serenidad, el pelirrojo y su mujer siguieron a Molly que ascendió por las escaleras, entro en el cuarto de la niña y la dejo en su cuna, enseguida Bernice comenzó a llorar, los padres estaban quietos mirando a las abuelas, luego, la sra. Granger se acerco a su nieta y le paso lentamente las manos por la espalda y comenzó a cantar, Ron abrió mucho los ojos, su suegra tenía una voz preciosa, pero Bernice seguía llorando, estaba colorada y movía sus piernas y brazos en todas direcciones, Ron no lo soporto, se adelanto hasta la cuna con la firme intención de tomarla, su madre se lo impidió,

-Déjala Ron, si la tomas, te dominara, deja que llore, no le pasara nada

El chico se llevo las manos al cuello y se giro para ver su mujer que se encogió de hombros,

-Pero… es muy pequeña, no puedo dejar que llore así

Musito el chico algo angustiado, Hermione seguía derramando lagrimas, escuchar a su hija llorar de esa manera le oprimía el pecho, ella también se adelanto a la cuna, no lo podía soportar, su madre levanto la mano con autoridad y negó con la cabeza, la Sra. Granger seguía acariciando la espalda de la niña y cantaba sin cesar, estuvo así, reclinada sobre la cuna mucho tiempo,

-No sé a quien ha salido tan terca

Murmuro Molly mirando a los padres, de pronto, de la nada, la niña dejo de llorar, la abuela le siguió cantando un rato más y luego todos salieron en silencio del cuarto.

Cuando ya estaban en la sala, Molly dijo,

-Levántala para cambiarla y darle de comer, luego acuéstala en su cuna hasta que se acostumbre, pero debes demostrar autoridad

Ron miro a su mujer preguntándose si podrían hacer eso, a las tres horas, la niña los puso a prueba.

Un llanto agudo llego a los oídos de la castaña que llego corriendo al cuarto de la niña, la tomo en brazos y la calmo dándole unos cuantos besos, luego la cambio y la alimento, la niña nuevamente se durmió y la chica la dejo en la cuna, inmediatamente Bernice, estallo en llanto, Hermione fue incapaz de dejarla llorar.

-Dámela a mi Herm, ve la cama y duerme un rato

Dijo Ron, la chica le dio un beso en la frente a su hija y la dejo en los brazos de Ron. El chico cerró la puerta del cuarto y camino por la habitación con Bernice en brazos,

-¿Es cierto lo que dice tu abuela?, ¿Nos has tomado el punto a tu madre y a mí?, eres tan bella hija, tan bella, perdóname por esto, pero no puedo dejar que te comportes así, te amo preciosa, pero tus abuelas tienen razón, no te preocupes, no es tu culpa, has heredado el carácter de tu madre, creo que eres igual de terca que ella, pero no le digas que te dije esto o me matara, te dejare en la cuna y te cantare, te quiero

El muchacho dejo a la niña en la cuna y esta estallo en llanto, Ron apretó los ojos como si no fuera capaz de verla sufrir así, inmediatamente llego Hermione al cuarto abriendo la puerta con violencia,

-Ron, no puedo dejar que llore así, es muy pequeña

El pelirrojo le guiño un ojo,

-Regresa a la cama

Ella negó con la cabeza,

-No Ron, soy su madre, no puedo dejar que llore así, le puede hacer mal

El chico se puso de pie y camino hasta la castaña dejando a Bernice en pleno apogeo de su berrinche, la tomo de los hombros y le beso los labios,

-Y yo soy su padre, regresa a la cama, yo me ocupo

Luego la saco del cuarto y cerro la puerta, la castaña pego el oído a la madera de la puerta mientras se restregaba las manos nerviosamente,

-Muy bien jovencita, te daré tu primera lección, tu puedes ser muy terca, pero para un Weasley, no hay nada peor que otro Weasley, te advierto que canto muy mal, pero haré lo mejor que pueda

Bajo la baranda de la cuna y se sentó en el piso alfombrado de la habitación, acaricio la espalda de su hija como había visto hacer a su suegra y comenzó a cantar, Bernice seguía llorando mientras afuera del cuarto su madre se tapaba los oídos para no escuchar sufrir a su hija, luego de un rato, regreso a la cama, él tenía razón, era el padre y tenía derecho a ocuparse de su hija, llego a la cama pensando que no podría dormir, pero para su asombro, en cuanto puso la cabeza en la almohada, se durmió.

A la madrugada se movió entre las sabanas y estiro su mano, palpo la ropa algo adormida y noto que su esposo no estaba, bajo de la cama y llego al cuarto de su hija, abrió la puerta lentamente y se encontró con la escena mas dulce que pudieran ver sus ojos, Ron dormía sentado en el piso con la cabeza puesta en la cuna de Bernice, la niña respiraba serenamente y parecía feliz, Hermione se acerco a su esposo y le hablo en el oído,

-Ven a la cama mi amor, lo hiciste muy bien

El chico abrió los ojos de golpe y al levantar su cabeza sintió un profundo dolor en su cuello, la posición en la que estaba había dejado su cuello contracturado, miro a su hija y sonrió, levanto la baranda de la cuna para asegurarla y regreso a la cama con su mujer, esa noche, Bernice durmió de corrido hasta la seis de la mañana, un logro de su padre.

Durante la misma madrugada un hombre de piel oscura se apareció en la recepción de San Mungo acompañado de dos personas más, el hombre fue hasta la oficina de archivos y la encontró cerrada, levanto su varita y sin pronunciar palabra alguna, abrió la puerta de la oficina de registros, una luz roja titilo en los pasillos del lugar, un sanador llegó corriendo hasta la oficina gritando,

-¿Quién ha hecho Magia?

Una mujer, que acompañaba a Dulius, se paro en frente del sanador, saco de su capa una identificación y se la enseño,

-Somos del ministerio, solo buscamos unos registros

El sanador metió la mano en su bolsillo con el propósito de sacar su varita, el otro mago que estaba en el grupo, levanto la varita en silencio y sin decir palabra, el sanador cayo al piso, Dulius salió de la oficina con unos registros en la mano, miro a sus compañeros y dijo,

-Tengo los registros de los nacidos el dos de Junio

La mujer le quito el hechizo al sanador y este se puso de pie lentamente.

-¿Qué me han hecho?

Preguntó el sanador, Dulius levanto su varita y apunto al sanador, sin emitir sonido de su varita salió un rayo de luz, el sanador se quedo quieto unos segundos, con la vista perdida, luego murmuro,

-Oh, ¿Necesitan algo?

El hombre de piel oscura miro a la mujer que lo acompañaba y luego al otro mago,

-No, no necesitamos nada, gracias

Sin decir nada más se retiraron del lugar dejando al sanador solo frente a la puerta de la oficina de registros,

-¿Qué hago aquí?

Se pregunto mentalmente el hombre, sin comprender la situación, regreso a sus tareas.

Los inefables caminaron una cuadra, la mujer que acompañaba a Dulius murmuro,

-Es extraño, ha nacido un dos de Junio, el dos no es un número maestro dentro de los arcanos de la magia

Dulius acarició los registros esperanzado de encontrar en ellos eso que tanto buscaban, luego respondió,

-Hay algo más… Ha nacido un dos de Junio, si sumamos el dos y el mes de nacimiento nos da ocho, el número infinito, el del poder absoluto, no buscamos un simple mago

La mujer miro unos instantes a Dulius y luego se cerró su capa, caminaron unos metros más y desaparecieron.

Lejos, muy lejos de ahí, una mujer preguntaba,

-¿Estas seguro que ha nacido?

Su vasallo le respondía con voz temblorosa,

-Si Maestro, ha nacido

La mujer se puso de pie y miro un circulo de madera que tenía dibujado símbolos extraños en los extremos, algunas formas eran similares a los dibujos que representan los signos del zodiaco, otros parecían dibujos de constelaciones, la mujer tomo el círculo de madera y lo aventó contra una pared, estaba furiosa, su vasallo la miraba de reojo asustado,

-Debemos encontrarlo

Dijo la mujer.