Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Ahora si, solo resta el ultimo y nos vamos !!!!!!!
Foaby
UN INEXPLICABLE PRESENTIMIENTO.
La castaña condujo hasta la casa de su amiga, necesitaba desesperadamente hablar con alguien, no creía estar tan equivocada, su marido estaba siendo injusto con ella, o por lo menos ella creía firmemente eso.
Bernice iba sentada en la parte trasera del coche, estaba serena y tranquila como si supiera que ese, no era el momento para berrinches.
Llegó a la casa de los Potter, bajo del auto y desde afuera vio que había luces encendidas en la sala, tomo a su hija y un pequeño bolso y camino hasta la entrada de la casa, llamo a la puerta y fue Harry quien abrió,
-Hermione, ¿Qué haces aquí?, ¿ha pasado algo?
El chico no comprendía que hacia su amiga ahí sin su esposo,
-Hola Harry, quiero ver a Ginny
Murmuro la castaña algo nerviosa, Harry tomo el bolso que colgaba del hombro de su amiga y la acompaño hasta la cocina, donde estaba Ginny preparando la cena,
-Hola Gin
Saludo Hermione, la chica se giro y vio a su castaña amiga con Bernice en Brazos,
-Hola Herm, ¿cómo no avisaste que venían?, no te preocupes, alcanzara para todos, ¿Dónde está Ron?
La castaña se quedo en silencio unos segundos,
-No vine con Ron
-¿Te paso algo Hermione?
Inquirió la pelirroja, Hermione se largo a llorar,
-Oh por Dios Herm, ¿Qué sucede?
Pregunto la Sra. Potter mientras se acercaba a su amiga,
-Dame a Bernice Herm
Ginny tomo a la niña y la llevo en brazos hasta la sala, en el sillón estaba el moreno mago jugando con su hijo,
-Potter, ¿podrías cuidar de Bernice unos momentos?
Inquirió la pelirroja, su marido estiro los brazos y recibió a su ahijada,
-¿Qué pasa Ginny?
Susurro Harry, su esposa negó con la cabeza,
-Quédate aquí cielo, voy a hablar con ella
Dijo la pelirroja, dejo al moreno Auror con los dos niños mientras ella entraba en la cocina y cerraba la puerta para tener privacidad,
-Siéntate Herm
Ordeno la chica cariñosamente, la castaña se dejo caer en una silla y se llevo las manos al rostro, su amiga la tomo de las manos y la obligo a mirarla,
-Puedes contarme Herm, ¿Qué ha pasado?
Inquirió la pelirroja con suavidad, la castaña seguía llorando,
-Es Ron- Balbuceó de golpe, -Me ha dicho que soy una mala madre porque quiero regresar al trabajo, quiere que solo este en casa y que no haga nada
Murmuro la castaña mientras se secaba las lágrimas,
-Mi hermano puede ser un idiota cuando se lo propone-Afirmo Ginny.
-Cuéntame todo Herm, vamos desahógate.
-No se si lo sabes, pero han apartado a los chicos del caso de Narcisa.
-Lo sé, Harry me lo ha dicho.
-Ron quiere seguir investigando por su cuenta, yo no quiero que lo haga, ahora el caso lo tienen…Bueno otras personas y creo que es muy peligroso que se inmiscuyan en esos asuntos.
-¿Estás hablando de los inefables?
-¿Harry te lo dijo?
-No, pero me lo imagino, igual no te preocupes, sé que no puedes decirlo.
-Ron quiere que yo le diga lo que sé de los inefables, sabe que no puedo, de todas maneras me ha presionado para que hable.
-¿Le dijiste algo?
-No. Pero…Le dije que quería regresar al trabajo, se puso como loco, me dijo que era una mala madre, que si me importaba tanto mi trabajo no debería haberme casado con él.
La pelirroja se llevo las manos a la boca como si tapara un grito que estaba a punto de salírsele, no podía creer lo cruel que podía ser su hermano,
-Oh Herm, no lo dice en serio, está molesto, él te adora, yo se que te adora.
-Me ha dicho algo así como que cuando se es madre, una debe quedarse en su casa, me dijo que tu madre nunca trabajo y que fue muy feliz, que yo debía hacer lo mismo.
-Maldito idiota, como puede ser tan necio. ¿Qué no se da cuenta de que los tiempos han cambiado?
La castaña seguía llorando, su amiga no sabía cómo consolarla, la tomo de las manos y se las apretó con fuerza,
-Tú eres una gran Madre Herm, no dudes de eso jamás
Le murmuro Ginny poniéndose enteramente del lado de su amiga, Hermione levanto la vista, sus ojos castaños estaban inundados en lagrimas,
-Pero tú no trabajas, quizás él quiera que haga lo mismo, tú te quedas en casa con James-
Murmuro la chica hipando por el llanto.
-Mira Hermione. Mi caso es diferente, yo no trabajo porque no quiero, no tengo esa alma que tú tienes, ya no quiero perseguir magos tenebrosos, eso es algo que solo tú, Harry y Ron poseen, cuando me case con Harry, solo quise estar en mi casa y ocuparme de él, eso no me hace mejor madre o esposa, si tuviera tu espíritu, nada me apartaría de mi deseo.
- Yo no sé si quiero regresar como Auror, sé que es peligroso que los dos hagamos lo mismo, quizás pueda dar clases a los aspirantes a Auror.
Ginny se puso de pie para hacerle una taza de té a su amiga, luego de poner el agua al fuego se sentó junto a ella y la tomo de los hombros,
-No te engañes Herm, por más que lo intentes, nunca serás feliz detrás de un escritorio, lo tuyo es la acción y yo lo sé, eres una chica valiente, tu hija estará muy orgullosa de ti
Las palabras de la pelirroja hicieron que a Hermione se le escapara una tenue sonrisa en los labios,
-Debes hablar con mi hermano, él decidió casarse contigo, sabe muy bien de que madera estas hecha
Dijo Ginny, en ese momento Harry entro en la cocina con Bernice en brazos,
-Herm, siento molestarte, Ron está en la sala
Ginny le guiño un ojo a su marido,
-Dile que estamos ocupadas cariño, cuando terminemos nos reuniremos con ustedes en la sala
Afirmo la pelirroja, el moreno le dedico una sonrisa a su esposa, Ginny tenía una forma muy especial de tratar los problemas, la pelirroja era una mujer alegre y llena de vida, pero por sobre todas las cosas, era una gran amiga, sentía por Hermione esa lealtad incondicional que él sentía por Ron.
El chico cerró la puerta y regreso a la sala para que las amigas se tomaran esa taza de Té, que todavía estaba pendiente.
-¿Qué ha pasado Ron?
Inquirió el moreno sentándose junto a su amigo, Ron tenía a James en brazos y el niño estaba sereno en brazos de su padrino,
-Quiere trabajar, quiere dejar a Bernice con mi madre y regresar
Murmuro el pelirrojo mientras acariciaba el rostro de su ahijado,
-¿Y, cual es el problema?
Repregunto el moreno, Ron lo miro a los ojos,
-No quiero que trabaje, quiero que este con Bernice, no quiero que se arriesgue, si le pasara algo…Yo, ¿Por qué nadie me entiende?
Harry le dio unas palmadas en la espalda a su amigo,
-Yo te entiendo, pero…Debes reconocer que es muy buena, no ha nacido para estar en casa criando niños nada más
Las palabras de Harry fueron para Ron como una bofetada
-¿Qué tiene de malo criar niños? Mi madre lo ha hecho, todas las mujeres lo hacen, Ginny lo hace
Argumentaba el pelirrojo justificando sus palabras,
-Ginny no quiere trabajar, si quisiera yo no podría detenerla, yo sé que el hecho de que los dos sean Aurores es peligroso, pero…Por Dios Ron, estamos hablando de Hermione, siempre supimos que estaría metida en esto, si no cambias esa actitud que tienes…Arruinaras tu matrimonio
Sentencio Harry sabiamente. El pelirrojo se quedo en silencio, luego se paro y camino con James en brazos,
-¿Es que acaso hablo en Japonés?, no me importa si quiere trabajar, pero no de Auror, ¿por qué no trabaja de otra cosa?, además esta Narcisa suelta, tú sabes que no debe exponerse después de lo que ha pasado
Harry medito unos segundos las palabras de su amigo,
-Si no fuera Narcisa Ron, sería otra cosa, creo que tienes tanto miedo de perderla que te preocupas demasiado
Ron escuchaba a su amigo, lamento que esta vez, su mejor amigo Harry Potter no lo comprendiera,
-No es eso Harry, no tengo miedo de perderla, ni son celos, lo único que quiero es encontrar a esa mujer, estuvo a punto de matarla Por Dios, ¿Por qué no me comprendes?
Gruño el pelirrojo algo colorado,
-¿Por qué te casaste con ella Ron? Deberías estar orgulloso de la mujer que tienes
Dijo Harry con voz serena, Ron se sentó en otro sillón poniendo distancia entre él y su amigo,
-Nadie va a entenderme nunca
Decía Ron, Harry no dijo nada pero se preguntaba si su amigo se entendía a él mismo, el pelirrojo sí se comprendía, estaba seguro que con Narcisa viva su mujer no estaría a salvo, pero no era solo eso, un extraño presentimiento iba creciendo en su interior, un presentimiento que él no podía explicar y que tampoco comprendía, era como si en lo más profundo de su alma supiera que se acercaban días oscuros, ya había experimentado esto, anteriormente sus presentimientos se expresaban con fuertes punzadas en el abdomen, hoy solo eran sensaciones lejanas, sensaciones que lo ponían de mal humor y lo tornaban inseguro.
Ginny abrió la puerta de la cocina y tras ella salió Hermione con los ojos algo hinchados por el llanto,
-Hola Ron
Saludo Ginny fríamente, Ron hizo un gesto con la cabeza y le entrego el niño a su madre, camino hacia Hermione y la tomo de la mano,
-Debemos Hablar Hermione
Le murmuro él casi al oído, la chica aun dolida, aparto la mirada de los ojos de sus esposo, camino hasta Harry, tomo a su hija en brazos y se acomodo junto a Ginny. Como si Ron no existiera, la castaña hechicera comenzó una conversación con Ginny sobre si era conveniente ó no que James jugara con un muñeco mágico, regalo de su tío Fred.
El pelirrojo miraba a su mujer fijamente y respiraba entrecortadamente,
-¿Piensas ignorarme mucho más Hermione?
Inquirió Ron con el seño fruncido, Ginny se giro y miro a su hermano, Hermione en cambio, se dedico a jugar con los pies de Bernice,
-Te estoy hablando
-Quizás no quiera hablar contigo Ron
Gruño su hermana, Ron camino hacia ellas,
-Tú no te metas en esto Ginny, nadie pidió tu opinión
Rugió el chico con voz potente, su hermana estaba a punto de replicar cuando Harry se puso de pie violentamente,
-Te estás pasando Ron, en mi casa no le gritas a mi esposa, ¿Esta claro?
La cara de Harry al decir esto estaba muy seria, el pelirrojo retrocedió un paso mientras Harry daba otro caminando hacia él, en menos de lo sé demoro en pestañar, el moreno estaba tomando a su amigo del brazo y arrastrándolo hasta la puerta,
-¿Qué haces?, suéltame
Se quejaba el pelirrojo pero su amigo no lo escuchaba, salió de la casa tirando de Ron y camino varios metros sin decirle palabra alguna,
-Suéltame
Repetía el pelirrojo, cuando hubieron caminado lo suficiente, Harry lo soltó,
-¿Qué demonios te pasa Ron?-Rugió el moreno, -¿Quién te crees que eres para venir a mi casa y gritar a mí esposa?
Le reprocho nuevamente Harry, Ron parpadeo varias veces demostrando claramente que no comprendía lo que le decían,
-De todas las veces que discutes con Ginny, yo hago como que no escucho y te lo dejo pasar, pero ahora estaban esa sala tú hija y mi hijo, ¿Cuál es tu maldito problema?, no quiero que maltrates a Ginny nunca más y menos delate de los niños
Harry respiraba algo agitado, estaba muy nervioso, él también amaba a su esposa y no iba a permitir que nadie le gritara, menos Ron, que era su hermano. El pelirrojo tomo aire y susurro,
-Lo siento
Harry se llevo las manos a la cintura y balanceaba su cuerpo,
-No te escuche, ¿Qué dijiste?
-Que lo siento, lo siento Harry
Dijo Ron apenado, luego bajo la vista, nada podía ser peor, había discutido con su esposa, con su hermana y su mejor amigo estaba furioso con él,
-Lo siento Harry, es solo que…No sé cómo explicarlo, discúlpame
Su amigo lo escuchaba pero seguía molesto con él,
-Tienes un genio terrible amigo.
-Lo siento.
-Ya no digas que lo sientes, Ginny es mi esposa, yo no la grito ¿Cómo crees que puedes comportarte así?
-Ya te he dicho que lo siento.
- Sí, pero no terminas de explicarme que te pasa, ¿Todo esto es por el caso?, ¿Por qué ya no estamos en el caso? Mira Ron, yo voy a ayudarte a buscar a esa maldita bruja, pero antes de hacerlo, Quiero que me expliques qué demonios te pasa, quiero saber qué es eso que tanto te preocupa.
El pelirrojo se quedo en silencio unos segundos, alzo la vista al cielo y pudo ver las estrellas que cubrían el firmamento, titilaban con el fondo oscuro de la noche, parecía que le hacían guiños, mirando las estrellas dijo,
-Tengo miedo
Harry se acomodo los anteojos, miro a su amigo parado en el medio de la oscuridad del campo y comprendió que el chico tenía miedo, mucho miedo,
-¿A que le temes Ron?
Inquirió con suavidad, el pelirrojo negó con la cabeza,
-No lo sé-Respondió finalmente, -Es como…No lo sé, siento que algo pasa, algo malo, algo que atañe a mi familia, simplemente no puedo explicarlo, pero sé que tengo razón
El moreno mago no sabía que decir, estaba en medio de una situación extraña, por un lado siempre había confiado en el criterio de su amigo, Harry Potter consideraba que su amigo Ron, era un gran Auror, el chico creía que el pelirrojo poseía un sexto sentido que no se aprende en la academia de Aurores, simplemente se tiene. A pesar de esa confianza ciega, en ese momento dudaba del criterio de su amigo, tenía la sensación de que Ron estaba enloqueciendo,
-Mira Ron, es natural que estés preocupado, pero no es normal que te pongas así, no sabemos donde esta Narcisa, pero si vas a detener tu vida por eso, déjame decirte que estas equivocado, no puedes poner a tu mujer y a tú hija en una caja de cristal para que nada las dañe, debes enfrentar esto, yo te ayudare, no te olvides Ron que el miedo es solo una sensación que entra en ti porque tú lo dejas, si dejas que el temor te arrincone contra una pared, habrás perdido la batalla, ella quiere que tengas miedo, quiere que hagas eso que estás haciendo, ¿Recuerdas lo que decía el sombrero del colegio cuando había momentos difíciles?, estén unidos, es la única manera de llegar al final, no permitas que este temor te aleje de lo que más amas, no puedes enfrentar esto solo Ron
Finalizo el moreno, Harry había hablado sabiamente, puso su corazón en cada palabra, si alguien sabia de miedos y esa sensación horrenda de perder lo que se ama, era él, no había nadie mejor para aconsejar a Ron.
-Debo hablar con Herm
Musito Ron dando la vuelta para regresar a la casa, Harry camino varios pasos, casi corriendo y alcanzo tomándolo del hombro,
-Sin gritos Ron, no te alteres
Le ordeno el moreno, su amigo asintió con la cabeza y emprendió el regreso.
Al llegar a la sala su mujer estaba de pie junto a la chimenea, James estaba en su coche y Ginny sostenía a Bernice en brazos.
Tomo a su mujer de la mano y la llevo hasta la puerta de salida de la casa, en ese momento Harry entraba, se hizo a un lado y dejo pasar a la pareja,
-¿Qué haces Ron?
Decía alterada la castaña, el pelirrojo seguía caminado, cuando se hubo alejado lo suficiente se giro rápidamente y la tomo del rostro,
-Escúchame Hermione, te amo
Ella quiso decir algo pero no sabía que, antes de que pudiera reaccionar, Ron la estaba besando,
-Suéltame Ron
Gruño la chica, no puedes venir así y besarme como si nada hubiera pasado
-Ron la trajo más hacia él,
-¿Por qué no puedes entenderme Hermione?, lo único que quiero es que estés bien, ¿no te das cuenta de que con Narcisa suelta no estaremos tranquilos? ¿Qué pasara con Bernice y conmigo si te pasara algo?
La castaña se zafo de su marido y camino unos pasos,
-Ya no deberías repetirme eso una y otra vez, ¿Quieres que sientas culpa verdad?
Replicaba ella alterada, el pelirrojo se llevo las manos al rostro,
-Mira Hermione, no lo vas a entender, pero solo quiero cuidarte, no quiero verte tirada en un hospital otra vez, ya no estamos solos, piensa en Bernice
Argumento el muchacho, la chica lo miro llena de furia,
-¿Y en quién crees que pienso Ronald?, ¿Crees que puedo quedarme en casa esperando a que venga por mi?, escucha muy bien lo que voy a decirte, no permitiré que le haga daño a mi familia, no permitiré que toque a mi hija, si tengo que salir a buscarla y matarla, lo haré
Grito la castaña exasperada, su marido camino hacia ella y la tomo de las muñecas,
-¿Y si no puedes matarla?, ¿No has pensado que puedes morir?, ¿Qué le diere a Bernice si algo te ocurre?, te amo Herm, no quiero perderte, te amo, ¿Por qué no lo comprendes?
El chico soltó las muñecas de su esposa y se sentó en el pasto, se llevo las rodillas al pecho y escondió la cabeza entre sus rodillas, luego de unos segundos, el Auror se largo a llorar desconsoladamente, Hermione camino hacia él y coloco su mano en los cabellos de su marido, como un acto reflejo Ron levanto su mano y envolvió con la suya la de su esposa, el corazón de ambos dio un vuelco, Hermione se sentó junto a él y lo abrazo, el chico le regreso el abrazo ahogado en llanto,
-No quiero perderte Herm
Le dijo tomándola del rostro y con los ojos llenos de lagrimas, un rayo luz de luna cayó sobre el rostro del pelirrojo, su mujer pudo ver con claridad sus ojos celestes y su rostro salpicado de lagrimas, el chico vio su castaña mirada, esa mirada que lo había enamorado hace muchos años atrás, ella hubiera querido resistirse pero no podía, a pesar de las locuras de su marido ella lo amaba, el chico la beso apasionadamente, sus bocas se sentían con profundidad, el pelirrojo acaricio sus cabellos mientras la besaba,
-Lo siento
Le murmuro él mientras tomaba un poco de aire, luego volvió a besarla, después del largo beso, Ron hablo nuevamente,
-Lo siento, creo que nunca vas a entenderme, nadie me entiende, si quieres trabajar está bien, no me opongo, pero créeme mi amor, no me pongo así porque este loco, es solo que siento que no estás segura, me aterra que algo les pase, se que algo está mal y…Lo siento Hermione
La chica bajo la vista,
-Me has herido Ron, has dicho que soy una mala madre y…
La chica no pudo seguir hablando, se largo a llorar también, Ron la tomo entre sus brazos y la abrazo con fuerza, la castaña hundió su cabeza en el pecho de su esposo,
-Se que estuve mal, cuando se trata de ti, pierdo el control, hay algo Herm, algo que no sé que es…Te amo, sabes que te amo, no quiero hacerte infeliz, Harry me dijo que si seguía así iba a arruinar mi matrimonio, yo no puedo perderte, Tú y Bernice son lo más importante en mi vida, quiero atrapar a esa mujer y estar en paz
Hermione lo escuchaba con los ojos cerrados,
-¿Te aburre ser mi esposa?
Inquirió el pelirrojo, Hermione alzo la mirada y encontró la de su marido,
-¿Cómo puedes decir eso?, ¿Por qué no entiendes Ron?, no puedo quedarme en casa y ver como todo pasa
Susurro ella, el pelirrojo la tomo del mentón, le dio un beso en los labios y le acarició la mejilla, la entendía, la comprendía, pero ninguno de los dos sabía, que ese presentimiento extraño y lejano de Ron, era cierto, muy lejos de ellos algo se urdía a sus espaldas, algo que en un futuro, los complicaría, Ron explicaba lo que sentía con sus torpes palabras por que todavía no sabía que significaba ese presentimiento. Bajo el cielo estrellado los dos enamorados hicieron las paces, encontraron algo de paz, una paz que no duraría mucho.
En cuanto regresaron a la casa, lo primero que hizo Ron fue disculparse con su hermana, Ginny no se opuso y se reconcilio con su hermano, los cuatro amigos cenaron, olvidando el mal momento.
George estaba abriendo la puerta del caldero chorreante para salir a la calle muggle, iba con la cabeza gacha, al querer salir se topo con la persona que entraba,
-Lo siento
Se disculpo,
-Hola George
Respondió una voz femenina que obligo al gemelo a levantar la cabeza, era Sofía, el chico se quedo parado en la puerta intentando reaccionar,
-Si no sales, cierra la puerta
Le grito desde la barra el tabernero, Tom. George se aparto y dejo pasar a Sofía, cerró la puerta y se pasó la mano por el cabello,
-Hola
Respondió en voz muy baja el chico,
-¿Cómo estás?
Inquirió la chica, él quería decirle que estaba bien, pero su cara demostraba lo contrario,
-Ya sabes…ocupado
Respondió tratando de sonreír, ella también forzó una sonrisa y luego dijo,
-Bueno, me alegro...Debo irme
Antes de que la chica se fuera el gemelo reacciono,
-Oye Sofía, ¿Te gustaría que tomáramos un café?
Inquirió sin saber por qué estaba haciendo eso, ella no sabía que responder, miro su reloj y hablo al mismo tiempo,
-Estoy algo apurada, lo siento
-Solo un café, serán solo unos momentos
Finalmente Sofía acepto, el chico abrió la puerta nuevamente,
-Vamos a otro lado
Murmuro, salieron del caldero a la calle muggle,
-¿Dónde quieres ir?
Pregunto la chica mirando la calle, no había ningún café a la vista,
-Tomate de mi brazo
Ordeno George, la chica lo tomo del brazo y sintió ese hormigueo en el estomago que sentía cada vez que él se le acercaba, desaparecieron rápidamente para reaparecer en el medio del puente de Londres,
-Oh, no hay muchos cafés sobre el puente
Bromeo la chica, George se sonrió, camino con la chica hasta la salida del puente y la llevo a un café muggle, el lugar era muy amplio, eligieron una mesa apartada al fondo del reciento, la confitería tenía un parque privado en la parte de atrás, se acomodaron en la mesa que daba al jardín y pidieron los cafés, Sofía jugaba con una servilleta de papel para ocuparse de algo, a esa altura ya estaba arrepentida de estar en ese lugar con el gemelo.
Cuando llegaron los cafés, no les quedo más remedio que hablar,
-¿Y cómo van tus cosas?
Inquirió George antes de sorber su café, Sofía estaba revolviendo su café con la cucharita,
-Bien
Respondió secamente,
-¿Y Justin?
Dijo el Gemelo, la chica se puso algo colorada y sorbió un poco de Café,
-Trabajando, supongo
Musito la chica, George se tomo otro sorbo de café,
-¿Y tu amiga?, ¿la que besaste en la fiesta?
Inquirió Sofía con una gran sonrisa, George pereció atragantarse con su café, comenzó a toser al punto de ponerse Rojo,
-¿Estás bien?
Dijo la chica con serenidad,
-Oh, si…estoy bien-Murmuro él tratando de recomponerse, -La verdad, no lo sé, no la he vuelto a ver
Afirmo George, Sofía se quedo en silencio, sus ojos brillaban y parecía que tenía ganas de decir muchas cosas, pero no emitía sonido.
-Veo que no cambias
-¿Qué significa eso?
-Que no puedes estar con una chica, llegas a una fiesta, bailas con ella, la besas y luego…Bueno, la olvidas.
-No es exactamente así.
-Oh, me había alegrado.
-¿Alegrado?
-Si, al menos no era a la única a la que tratabas con tanto desinterés.
George bajo la cabeza, imaginaba que ella podía recriminarle algo, pero no era esa su idea al invitarla a tomar un café, solo quería poder mirarla nuevamente, ver sus ojos, su cabello, observarla.
Quería saber más acerca de su relación con Justin, sabía que la había perdido, pero al menos quería saber si era feliz.
-No has dicho mucho de Justin, ¿Cómo van las cosas con él?
- Bien.
-Solo bien…No hablas mucho de él. Yo los vi muy bien en la fiesta, parecían entenderse muy bien los dos
-Hum, si, es un gran chico.
-Si, algo creído, pero supongo que es un buen chico.
-No es creído, es muy amable y sensible.
-¿Sensible? Por favor, es un petulante y bastante egocéntrico.
- Te equivocas.
-Por favor, seguro que debe llevar con él una fotografía de su propia cara para ver lo bello que es…No debe haber nada en este mundo que no quiera más que a él mismo.
-Te equivocas, a diferencia de otros hombres, Justin puede ser cariñoso, atento y no tiene problemas en hablar de sus sentimientos, es muy maduro, un hombre, todo un hombre.
-¿Y yo no lo era verdad?
-No los estoy comparando George.
-Pero dijiste a diferencia de otros hombres, ¿De qué otros hombres hablabas?
-Bueno, debo irme, gracias por el café.
-No te vayas, lo siento…La verdad es que me molesto verte con él en la fiesta.
-Voy a tratar de no cruzarme contigo, así te ahorro la molestia.
-¿No entiendes lo que trato de decirte verdad?
Sofía se puso de pie con suavidad, elevo su alta figura y miro a George, luego se reclino sobre él y le dio un corto beso en la mejilla a modo de despedida,
-Te di mucho tiempo para que me expliques George, ya no necesito tus explicaciones
Le dijo Sofía, luego se giro y salió del café, George se quedo solo en la mesa, su pecho estaba cerrado, se sentía mareado, angustiado, Sofía le demostraba que ya no lo necesitaba, que ya no lo extrañaba, George sentía que Sofía lo había olvidado.
Se hecho sobre el respaldo de la silla y miro la confitería, trato de recordar a donde iba antes de encontrase con Sofía,
-Oh, la fiesta
Se dijo mentalmente, se pidió otro café y se quedo en la misma mesa, ya no quería ir a la fiesta, las palabras de Sofía le retumbaban en la cabeza,
-Es un hombre, es maduro, no tiene problemas en hablar de sus sentimientos
Se repetía, todo parecía ser perfecto en Justin. Se quedo encerrado en sus pensamientos y se olvido de su taza de café, para cuando quiso tomar un sorbo, la infusión, ya estaba fría.
