Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Gracias Lini por dejarme subir aqui esta historia.
LA VISTA DEL INEFABLE
Ron regreso a con su esposa e hija a su casa, llegaron ya bien entrada la noche, luego de la cena Ginny les sirvió Té y una porción de torta a la que Ron, no pudo negarse.
Bajaron del auto y Ron tomo a su hija en brazos, Bernice estaba completamente dormida, la niña había recibido mucha atención esa noche, paso por todos los brazos que quisieron sostenerla, todos jugaron con ella dejándola agotada hasta el extremo.
Al llegar al cuarto de la niña, su madre cambio su pañal y la recostó en su cama, beso la suave frente de su hija y salió del cuarto, su marido estaba en el cuarto de baño, el chico estaba en cuclillas junto a la tina de baño, ella camino hasta el umbral de la puerta y apoyo su hombro en el marco,
-¿Qué haces?
Inquirió con una sonrisa, el chico se quito la camiseta mientras respondía,
-Ven aquí mi amor
Ella camino hasta él y se colgó de su cuello mientras el agua que salía del grifo seguía llenando la bañadera, el pelirrojo desnudo a su esposa entre suaves besos, luego se quito la ropa que le quedaba puesta y entro el tina con ella, Ron apoyo su espalda en la bañadera y Hermione se sentó delante de él apoyando su morena espalda en el pecho de su esposo, el baño estaba lleno de vapor, un vapor relajante y perfumado, el chico tomo una pequeña botellita del costado y desenrosco la tapa,
-No sé que son estas cosas muggles que tienes, pero me encantan
Le murmuro divertido, ella se pasó las manos húmedas por el rostro mientras sonreía,
-Son sales de baño Ron
Comento ella alegre,
-Ya lo sé, me lo has dicho, pero me encantan
Agrego él. Después de dejar caer un poco de las sales en el agua, el chico envolvió con sus brazos el cuerpo de su esposa,
-Perdóname Herm, hoy te he dicho cosas que no siento
Musito el chico en el oído la castaña, ella tomo la mano de su esposo y la apretó,
-Tú también perdóname Ron, solo quiero que…Me gustaría que confiaras en mí, no haría nada que ponga en peligro a mi hija o a Ti
El pelirrojo Auror cerró los ojos al escuchar las palabras de su esposa, dejo caer su cabeza sobre el borde de la bañadera y hablo con una voz suave,
-Confió plenamente en ti mi amor, eres una gran mujer, una excelente Auror, sabes que eres la persona más inteligente que conozco, pero me gustaría que no te acercaras a esa mujer, los dos sabemos que es peligroso y yo te amo tanto Herm
Dijo el muchacho al tiempo que alzaba su cabeza y le besaba la mejilla derecha a su esposa,
-Los dos sabemos que hace falta más que valentía para enfrentar un mago tenebroso, no sé cómo, pero haremos esto juntos Herm, solo quiero cuidarte
Finalizo el Auror, ella se giro y pudo ver los celestes ojos de su esposo entre la bruma del vapor, Ron llevo suavemente su mano, casi en cámara lenta, hasta la mejilla de su esposa y la tomo del rostro, lentamente se fueron acercando hasta que sus labios finalmente se rozaron, primero solo unieron sus bocas en un beso cálido y lleno de sentimientos, un beso con el cual se decían todo aquello que sentían y pensaban, había momentos en donde no necesitaban hablar, ellos podían comprenderse a la perfección, pero a veces perdían esa conexión especial y quedaban incomunicados, el carácter de ambos era fuerte, ambos eran apasionados y extremistas, podían amarse con locura y enfadarse con la misma pasión, no conocían los términos medios, las medias tintas no existían en la esencia de estos jóvenes, casi todo era blanco ó negro, la pasión irrefrenable que sentían el uno por el otro era la misma que ponían para todo en sus vidas, Ron no dejaría de investigar y seguir a Narcisa y Hermione no desistiría en su afán de ayudar, tanto ella como él tenían la misma preocupación: Bernice.
Hermione no dejaría que nadie lastimara a su hija ni a su esposo, para el joven Auror era igual, le pasaba lo mismo, no estaba dispuesto a exponer a sus hermosas mujeres, a las mujeres que eran el tesoro más grande que tenía, ahí era donde los dos enamorados chocaban, los dos eran testarudos hasta el hartazgo, era increíble que dos personas con un carácter tan fuerte y un genio tan particular, pudieran estar juntos, pero ellos permanecían unidos, unidos por un amor que estaba destinado a ser, un amor poderoso, ese amor que los unía los llevo a tener a Bernice, ella era el resultado perfecto de ese amor poderoso y enceguesedor.
Ron no podía dejar de besarla, sentirla tan cerca de él lo hacía renovar sus fuerzas, Hermione podía enloquecerlo, pero era como un motor para él, un motor que lo cargaba de energía y lo llenaba de fuerzas.
Algún tiempo atrás, el había llevado a Hermione a su casa por primera vez, la chica había tomado de mas y le pedio al pelirrojo que le dijera lo que veía al mirarla, en ese entones él le había dicho
"Veo a una mujer increíble, eres bella, sensual…Veo a una mujer a la quiero mucho, cuando te miro…Me siento capaz de hacer cualquier cosa, es como si me llenarás de fuerzas…Eso veo".
En ese momento, mientras la besaba incansablemente, el chico comprendió las palabras que habían salido de su boca de forma inconsciente hace tanto tiempo atrás, ella lo colmaba de la forma más profunda, no era solo amor, era ese vinculo especial que los tenía atados el uno al otro por el resto de sus vidas.
Los besos en el medio del vapor se transformaron en un pandemonio de lenguas y gemidos profundos, ese deseo delicioso que sentían el uno por el otro estaba en plena ebullición, la chica se giro sobre él, se sentó sobre su esposo extendiendo las piernas por los costados del cuerpo del Auror, Ron la tomaba del rostro y seguía besándola, acariciando su lengua con la de ella, sus manos masculinas bajaron por los hombros de la chica mientras ella lo tomaba de la nuca, el pelirrojo beso su cuello perfumado y suave, su piel morena y brillante por el agua lo enloquecía, bajo sus manos hasta envolver sus pechos, los acarició con suavidad, con amor,
-Te amo Ron
Le susurro la chica antes de morderse los labios, con movimientos torpes el pelirrojo logro ponerse de pie, se envolvió con una toalla y tomo otra para envolver a su esposa, la seco con cuidado mientras la seguía besando, llegaron a su cuarto todavía algo mojados, sin importar las gotas de agua que salpicaban el suelo, el muchacho la recostó en su cama, en la cama que compartían cada noche, se subió sobre ella besando sus hombros, su cuello, Hermione se sentía en el cielo, Ron podía ser terriblemente fastidioso, pero ella lo amaba, ella podía ser terca como una mula, pero de alguna manera esa cualidad de ella, era lo que él mas amaba en su esposa, ese carácter que lo enloquecía y lo hacía amarla y respetarla, era terca, pero autentica, sincera, no importaba cuanto amara a su esposo, eso no le impedía decir lo que pensaba y enfrentarse a él como una leona furiosa.
Las manos del chico se apoderaron de los pechos de su esposa, bajo sus labios para sentirlos con su lengua y saborearlos, ella se dejaba hacer, se dejaba amar, las manos de Ron recorrían su figura, el delineaba su cuerpo con sus manos, la exploraba con las yemas de sus dedos, acarició su sexo hasta hacerla vibrar, mientras ella recorría su espalda blanca y pecosa, el chico le separo las piernas para hacerla suya, la penetro con lentitud, sentía como una agonía penetrándola con tanta suavidad, pero quería sentirla lentamente grabando esa sensación maravillosa en su cuerpo, todo el cuerpo de él llevaba las huellas de ella, las huellas de sus besos y caricias, sin querer ella le clavo las uñas en la espalda mientras su esposo la besaba con desesperación, sus bocas se movían con furia, la chica arqueo la espalda y él empujo con mas fuerzas contra ella, entre gemidos ahogados y suspiros de amor, se dejaron caer sobre las sabanas,
-Te amo Ron, te amo con toda mi alma
Le dijo la chica abrazándolo por la cintura, él la rodeo con sus brazos cansados,
-Yo también te amo, eres la mujer de mi vida
Le respondió el auror, cuando termino de hablar, Bernice los sorprendió con un llanto agudo, Hermione hecho la cabeza en la almohada,
-No puedo creerlo
Dijo con una sonrisa, su marido le dio un corto beso en los labios,
-Al menos debes reconocer que nos ha dado tiempo
Le respondió su esposo mientras salía de la cama,
-No, quédate Ron-Ordeno la castaña, -Yo voy, tiene hambre
Agrego la chica. Los padres llegaron al cuarto de su hija y Ron la tomo en brazos, inmediatamente la niña dejo de llorar,
-¿Qué pasa preciosa?, estabas muy dormida, ¿Tienes hambre?
Cada vez que Ron le hablaba a su hija Hermione se sonreía ampliamente,
-Eres un gran padre Ron
Le susurro la chica mientras tomaba a su hija, el pelirrojo se mordió el labio inferior, todavía recordaba las crueles palabras que le había dicho a su esposa, a pesar de que ella lo había disculpado, él todavía no se perdonaba, la castaña se sentó en la silla del rincón y alimento a su hija, su esposo se arrodillo junto a ella mientras la niña comía con voracidad, acaricio la mejilla de su mujer y le hablo en voz muy suave,
-Tú eres una gran Madre, yo solo soy padre porque tú me enseñas a hacerlo, me das tanto amor Herm que no puedo más que darle a Bernice eso que tú me das a mí, eres la mejor madre del mundo, y la más bella también
A la chica se le llenaron sus castaños ojos de lágrimas, pero esta vez eran de felicidad.
Los días fueron pasando, Bernice fue creciendo y con ella su cabellera cobriza, su pelo anunciaba ser tan tupido como el de su madre, sus ojos se definieron, los tenía de un color celeste oscuro, muy oscuros, su mirada era cautivante y especial, su nariz perfecta y delicada la hacían dueña de una belleza increíble, con cada mes que pasaba Ron se enloquecía mas por su hija, también se enloquecía con las bromas que debía soportar de parte de sus hermanos y de Harry, era común escuchar a Fred decir:
-Por Dios Bernice, eres tan bella que los chicos se desmayaran de solo verte pasar
Ron entornaba los ojos y trataba de no responder, pero sin ningún lugar a dudas, Ginny era la que mas disfrutaba al hacer estos comentarios mordaces,
-Con algunos consejos de tu tía Bernice, tendrás a todo Hogwarts comiendo de tu mano
Decía a menudo, Ron no respondía pero se ponía como Dobby, el elfo domestico, sus ojos saltaban y parecía dispuesto a golpearse la cabeza contra una puerta, Hermione reía y tomaba a su esposo de la mano para calmarlo.
Una noche la familia Weasley estaba cenando en la cocina de su casa, Bernice tenía seis meses, su padre le había comprado una sillita alta para que la niña se sentara a la mesa con ellos, mientras su madre le daba de comer una papilla, Bernice hacía sonar la cuchara contra el plato,
-Ya no hagas eso hija
Decía su madre, Ron que estaba sentado frente a ellas, las miraba juntas y comprendía que su vida estaba completa,
-Déjala, se ve que le gusta la música
Decía el joven excusando a su hija,
-Yo diría que le gusta el ruido
Agrego su esposa riendo, cuando la cena termino, Hermione se levanto y dejo los platos en el fregadero, tomo su varita y apuntando a la pila de platos, estos comenzaron a lavarse solos,
Bernice balbuceaba constantemente sonidos sin forma, esa noche, Ron se puso de pie para ir a la sala cuando Bernice dijo claramente:
-Papá
Ron se giro con brusquedad, Hermione dejo caer una taza,
-Que…qu…Que ¿Cómo?-Musito el chico,
-Ha dicho Papá
Dijo su esposa, Ron la tomo en brazos y le beso las mejillas llenas de papilla de zapallo,
-Dilo de nuevo mi amor
Decía el chico muy emocionado,
-Bernice, ¿puedes decir Mamá, di Ma-Má cielo
Murmuraba la castaña emocionada,
-No, déjala no la presiones Herm, además dijo Papá
Repetía el chico, Bernice solo se reía y movía sus brazos tratando de alcanzar la nariz de su padre,
-Oh, vamos hija, dilo de nuevo
Repetía el auror, pero la niña ya no tenía ganas de hablar, había sido su primera palabra pero no estaba dispuesta a repetirla.
Antes de que Bernice cumpliera un año de vida, su madre regreso al trabajo, no estaba en la oficina de Aurores, daba clases, de momento era eso lo que quería hacer, además, había planificado con su esposo esta actividad, tres veces por semana a la noche se reunían en su casa, Harry, Ron y ella y continuaban con la investigación de Narcisa, en silencio y alejados de las miradas del ministerio, todos en el ministerio de magia creían que los chicos habían dejado el caso, pero en realidad, investigaban con más ahínco que nunca.
Hermione impartía clases de encantamientos y seguimiento, mientras hacía esto, caminaba por los sub. suelos entre clase y clase y trataba de ubicar la oficina de los inefables, pero era una tarea imposible de realizar, la castaña había llegado a la conclusión que las oficinas de los inefables era como la sala multipropósito de Hogwarts, debía ser una puerta invisible a los ojos de los magos comunes, los Aurores habían sido designados a otros casos y el tiempo que tenían para dedicarle a Narcisa era muy poco, sin embargo, las tres noches que compartían por semana, se esmeraban en el caso tratando de llegar a algo, las pistas eran pocas, pero el esfuerzo de los tres daría fruto en algún momento.
Los meses siguieron pasando y llego el dos de Junio, Hermione preparo un almuerzo a orillas del lago para festejar el primer año de vida e su hija, la niña ya caminaba, y debía ser controlada por sus padres constantemente, más que caminar parecía correr, se balanceaba hacia los costados y tomaba impulso, en la casa de los Weasley era común ver pasar a Ron corriendo detrás de su hija, todo le causaba curiosidad a la pequeña Bernice, pero por sobre todas las cosas, la varita mágica de su padre, era su objeto más preciado, a pesar de solo tener un corto tiempo de vida, se las ingeniaba para tomarla cuando su padre se distraía, Ron le quitaba la varita inmediatamente para evitar un accidente, pero la curiosidad de Bernice, haría que los Weasley, recibieran una visita muy especial.
El Dos de Junio amaneció con un sol brillante y la calidez natural de la época, Hermione le dio un beso a Ron en los labios y el chico abrió los ojos,
-Vamos a buscar a Bernice
Dijo Ron, su madre saco del placard un pequeño paquete envuelto en un colorido papel de regalo, los padres se miraron a los ojos y se tomaron de la mano, salieron de su cuarto y caminaron hasta el de su hija, el pelirrojo corrió las costinas para dejar entrar el sol, Bernice dormía plácidamente y sus mejillas estaban sonrojadas, Hermione le acaricio las manitas y la niña suspiro, sin importar que estuviera profundamente dormida, Ron la tomo en brazos y le beso la frente
-Feliz cumpleaños hija
Le dijo con una gran sonrisa, Bernice abrió los ojos algo sorprendida, todavía estaba muy dormida como para reaccionar, la pequeña niña no tenía idea de lo que significaba un cumpleaños, pero la euforia de sus padres hizo que poco a poco fuera despabilándose, su madre le dejo en las manos el paquete con el regalo y su padre le ayudo para abrirlo, luego de rasgar el papel, quedo a la vista un hermoso libro lleno de figuras coloridas de animales, cada vez que Bernice pasaba su dedo por sobre alguna figura, esta hacia el sonido natural del animal, las figuras eran móviles cosa que a Bernice le fascino, los animales se cruzaban de hoja en hoja, Ron pasaba el dedo sobre las figuras y estas mientras se movían, emitían sonidos, su madre señalaba en el libro un elefante que caminaba lento, pero Bernice estaba con la vista fija en un Dragón Peruano de gran Tamaño,
-Le gustan los dragones como a su tío Charlie
Murmuro Ron, su esposa se rió como loca mientras Bernice aplaudía.
Los tres desayunaron en la mesa de la cocina, la niña tomaba su mamadera y cada tanto mordisqueaba algo de las galletas de miel de su plato, luego del desayuno, Hermione vistió a su hija y la dejo en la sala con los juguetes.
La casa del joven matrimonio ya no era la misma, ahora los juguetes de la niña aparecían por todos lados, los padres debían tener mucho cuidado al sentarse, era común encontrar en las sillas ó el sillón los juguetes de Bernice, tanto sus abuelos paternos como maternos, la llenaban de obsequios, sus tíos no se quedaban atrás, parecían competir entre sí para ver quien le daba el mejor regalo a Bernice y a James.
Mientras Ron preparaba las mesas a la orilla del lago, llegaron Ginny, Harry y James, el pequeño Potter bajo del auto con la ayuda de su padre, luego corrió a toda velocidad hasta la puerta de entrada de la casa de los Weasley, con golpes fuertes llamo a la puerta, Hermione, que ya había escuchado el auto, entre abrió la puerta divertida,
-¿Quien está ahí?
Preguntaba con una sonrisa, James se puso a saltar,
-Mione
Murmuraba el chico que no podía pronunciar el nombre de su madrina, James se quedo solo unos segundos para dejar que su madrina lo besara, luego salió corriendo por el pasillo de entrada para llegar a la sala, finalmente encontró lo que buscaba, Bernice, la niña estiro los brazos cuando lo vio y James se sonrió, se sentó junto a ella y los dos niños comenzaron a jugar, Ginny entro en la casa con un gran paquete en la mano,
-Hola Ginny
Dijo feliz la castaña, la pelirroja beso la mejilla de su amiga y luego se llevo el dedo índice a los labios pidiendo silencio, camino casi en puntas de pie hasta la entrada de la sala, quería sorprender a su sobrina, ambas madres espiaron el juego de los niños,
-Son inseparables
Susurro la pelirroja mientras su amiga asentía con la cabeza, los pequeños estaban muy divertidos jugando con unas naipes para niños, los naipes les hablaban y las figuras se movían, Bernice diviso a su madrina he intento ponerse de pie, pero no podía debido a la gran cantidad de juguetes que la rodeaban, Ginny sonriente se acerco a ella y le entrego su regalo,
-Feliz cumpleaños preciosa
Musito alegre, entre James y Ginny rasgaron el papel de regalo, luego de unos segundos, una escoba voladora de juguete quedo a la vista, Hermione dejo salir un grito de horror,
-No te aláteres Herm, no vuela
Aclaro su amiga,
-Pero Ginny, es muy pequeña, no sabrá ni cómo montarse en ella
Reprochaba la castaña, pero para su sorpresa, Bernice tomo la escoba y como si lo hubiera hecho cientos de veces, se monto sobre el fino y cortó mango de madera, James no perdió tiempo y se subió atrás,
-¿De donde aprendió eso?
Inquirió la castaña anonadada, de pronto su cara se transformo y frunció el seño, se fue hasta la entrada de la casa y vio a los lejos a Harry y a su esposo que estaban colocando unas sillas junto a la mesa, la castaña se encamino hacia ellos con el seño aun mas fruncido,
-Hola Harry
Dijo saludando a su amigo pero con la vista fija en su esposo,
-Ronald Weasley, ¿has estado volando en la escoba con nuestra hija?
El pelirrojo estaba justo con una silla en la mano, abrió los ojos de forma exagerada y dejo caer la silla, Harry dijo,
-Bueno, los dejo, voy a saludar a mi ahijada
El moreno se retiro divertido,
-Yo… eh, bueno…No lo sé, no me acuerdo
Murmuro Ron, su mujer se llevo ambas manos a la cintura mientras su rostro se ponía más colorado,
-Oh está bien, bueno si…Hemos dado unas vueltas cortas, nada más
Hermione no lo podía creer, le tenía prohibido a su esposo los viajes en escoba con Bernice,
-Ron, ¿Acaso no te he dicho que no quiero que vuele?, es muy pequeña
El pelirrojo entorno los ojos,
-Mira Herm, me lo has dicho, es cierto, pero…No pude resistirme, le encanta
Dijo ufano el pelirrojo, su mujer se tapaba el rostro con las manos, estaba furiosa, apretó los ojos con fuerzas hasta ver solo puntos de colores, cuando se quito las manos del rostro y abrió los ojos, Ron ya no estaba ahí, la chica giro su cabeza para buscarlo y lo vio corriendo por el campo, ella se largo a correr tras él,
-No huyas Ron, estoy furiosa
Gritaba la castaña, Ron por su parte se partía de risa, entro en su casa corriendo como un niño que se esconde de una madre furiosa, paso entre medio de Harry y Ginny y tomo a su hija en brazos, cuando llego la castaña a la sala el pelirrojo le sonrió, la chica apretaba los dientes mientras su esposo decía,
-Recuerda que acordamos jamás discutir delante de Bernice
Harry casi lloraba de la risa, no podía creer el descaro de su amigo, Ginny como siempre, se puso del lado de su amiga, aunque no sabía cuál era el problema,
-¿Quieres que me lleve a Bernice afuera Herm?
Inquirió con malicia mirando a su hermano, Ron se puso colorado hasta las orejas,
-Oh no, yo tengo a Bernice en brazos y no te la entregare
Se adelanto a responder el chico, mientras tanto James saltaba en el piso tratando de alcanzar los pies de Bernice,
-Nice, Nice
Gritaba James,
-Ya basta los dos
Dijo Harry secándose las lágrimas de la risa que tenía,
-Ron ha estado volando con Bernice y Hermione no quiere que la niña vuele
Le aclaro el moreno a su esposa,
-¿Por eso estas así Hermione?, No seas tonta, es bruja, debe familiarizarse con esas cosas
Dijo Ginny dando por zanjado el tema. Hermione finalmente se rió, estaba molesta, pero ver su esposo con su alta figura, resguardándose detrás de Bernice, le causaba mucha gracia.
Ron dejo a su hija en el piso y esta enseguida siguió jugando con James.
Al ser los únicos niños de la familia, eran inseparables, les encantaba estar juntos y era normal que lloraran cuando llegaba el momento de separarlos.
Uno a uno los invitados fueron llegando, para el medio día Bernice ya contaba con muchos regalos, pero su escoba de juguete, parecía ser el que más le gustaba de todos.
Los abuelos estaban encantados, la niña era encantadora y se dejaba abrazar y besar por todos, Molly la tomaba de sorpresa mientras la pequeña caminaba y la abrazaba dándole enormes besos en la mejilla, James que veía la escena miraba muy serio la situación, cuando Molly dejo a Bernice, el pequeño Potter se fue sobre ella y la abrazo, todos dejaron salir de sus bocas unas exclamaciones de ternura, pero James no controlo la fuerza de su abrazo y ambos cayeron de bruces al suelo, el resultado fue que Bernice se largo a llorar como loca y James también, los padres no sabían cómo calmar a los niños
Fred sacaba chispas de colores de su varita para llamar la atención de los pequeños pero estos no dejaban de llorisquear, la Sra. Granger intento cantarles una canción, pero fue peor, James se asusto y chillo con mas fuerzas, de pronto, Percy metió la mano en su bolsillo y saco una armónica, toco una melodía y los pequeños se lo quedaron mirando,
-¿Desde cuándo tocas la armónica?
Inquirió su padre mirándolo con asombro, Percy solo se encogió de hombros, de un salto Bernice bajo del regazo de su padre para ir con su tío, James se zafo de las manos de su madre y corrió a ver su tío Percy, el chico se puso de pie con la armónica aun en la mano y camino por el pasto mientras los chicos lo seguían embelesados,
-No sabía que Percy supiera música
Murmuro la castaña mientras se llevaba un sorbo de bebida a los labios,
-Ágata le ha enseñado
Comento George, Molly Weasley sacudió la cabeza como si no hubiera escuchado bien,
-¿Ágata?-Inquirió la regordeta bruja,
-Sí, se han hecho amigos, el padre de Ágata es muggle y es músico, me dijo que cuando ella era pequeña le enseño a tocar la armónica, se que le ha estado enseñando a Percy
Dijo Fred en voz baja para que Percy no escuchara, todos automáticamente giraron sus cabezas para ver a Percy que saltaba como una rana mientras James y Bernice trataban de alcanzarlo,
-No puedo creerlo
Murmuro el Sr. Weasley mientras se secaba la calva con un pañuelo.
El día era esplendido, el sol de Junio se hacía sentir, las jarras de jugo fresco corrían de un lado a otro en la mesa, el almuerzo no tardo, entre Ron, Hermione y Ginny atendieron a los comensales trayendo la comida, los niños comieron poco, les importaba mucho mas seguir jugando, Fleur se había quedado contemplando a Bernice, su marido reconoció en su mirada ese sentimiento triste que embargaba a la platinada cada vez que veía a un niño, Bill quería más que nada en la vida tener un hijo, pero su temor a que heredara su mal era mucho más fuerte que su deseo, Belinda también miraba a los niños, pero esta no estaba triste, la bella medica tenía cita con su médico para dentro de unos días, estaba segura de estar embarazada, lo que más deseaba en ese momento era confirmarlo para decírselo a su esposo.
Luego de la estupenda comilona, los hombres levantaron la mesa para que las mujeres siguieran con su charla,
-Harry quiere tener otro hijo
Declaro Ginny apoyando los codos en la mesa,
-¿Y tú no quieres?
Inquirió Fleur, la pelirroja pareció pensar su respuesta,
-No, no eso, lo que pasa es que he estado pensando…Me han dado ganas de trabajar
Hermione abrió los ojos y esbozo una enorme sonrisa,
-Ginny que bueno, regresar a ser Auror
Dijo la castaña con felicidad, la pelirroja se adelanto negando con la cabeza,
-No, no quiero ser Auror, estaba pensando en hacer otra cosa, no sé bien qué, pero me gustaría trabajar
Fleur se acomodo el cabello y luego de meditar sus palabras hablo con voz temblorosa,
-Si quieres trabajar, yo podría cuidar de James, como Molly se ocupa de Bernice…yo…Bueno, solo si tú quieres
Finalizo, Ginny le guiño un ojo,
-Claro que si Fleur, me quedaría muy tranquila si tú cuidaras de James
A Molly le hubiera gustado replicar diciendo que ella era perfectamente capaz de cuidar a sus dos nietos, pero al ver la cara de felicidad de Fleur, no pudo hacerlo.
Las mujeres estaban muy divertidas conversando cosas de chicas, cada tanto Ginny y Hermione miraban a sus hijos que estaban cerca de ellas para ver que todo estuviera bien, el Sr. Weasley regreso con una fuente de postre en la mano, cuando se reclino sobre la mesa para apoyar la fuente, su varita mágica se deslizo por su bolsillo y cayó al pasto sin hacer ningún ruido, Bernice observo la varita y reconoció en seguida ese instrumento, gateo por el pasto hasta tomar la varita, luego se alejo seguida de James, los dos niños caminaban de espalda a los adultos, Bernice llevaba la varita estrujándola contra su pecho, tantas veces su padres la habían regañado por tomar ese madera delgada y larga, que para ella no tenía mayor valor, que se la llevo sabiendo que debía ocultarla si quería conservarla, la idea de la pequeña era jugar con ella como hacían sus padres.
El Sr. Weasley regreso a la casa para buscar los cubiertos y las cosas que faltaban, Harry estaba en la cocina terminando de secar los platos, y los demás estaban de pie conversando alegremente.
Los hombres regresaron juntos caminando lentamente las cosas que faltaban en la mesa, de pronto Ron se quedo muy quieto mirando a los niños, dejo caer las servilletas mientras gritaba llamando a su esposa, la castaña se giro para mirarlo e inmediatamente busco con la mirada a su hija, Harry también corría, James estaba levitando en el aire y Bernice estaba apuntando las piedras del piso con la varita haciéndolas saltar por todos lados, la primera en llegar a la niña fue su madre, antes de que pudiera tocarla una piedra le dio en el brazo, quería acercarse a ella pero la pequeña hacía saltar las piedras del piso formando un capo a su alrededor, parecía imposible tocarla, Ron llego agitado y se abrió paso con su propia varita, apunto a la mano de su hija y la varita le salió volando de la mano, Harry tomo a su hijo cuando ya estaba a casi un metro del piso, Bernice hizo un enorme puchero, parecía a punto de estallar en lagrimas por que había perdido su juguete, su padre la miro con severidad,
-Ni te atrevas a llorar Bernice
Rugió el Auror, Hermione tomo a su hija en brazos mientras los demás ya estaban rodeando a los niños, Ginny estaba furiosa pero no sabía cómo retar al pequeño James, el niño levitaba cada tanto pero nunca tan alto como esta vez, sus padres le llamaban la atención pero el chico era muy pequeño para entender de que le hablaban, Bernice que sabía muy bien que no debía tocar las varitas escondió el rostro en el pecho de su madre, Ron se la arrebato de los brazos, la puso de pie y se inclino para hablar con ella, la tomo del rostro y le hablo muy serio,
-Te he dicho muchas veces que no debes tocar la varita de tus padres, si vuelves a hacerlo jovencita, tendrás grandes problemas
Bernice hizo otro puchero pero su padre levanto el dedo en señal de advertencia, inmediatamente, la pequeña desistió en su intento de llorar.
Una lechuza enorme y plomiza voló sobre ellos dejando caer un sobre, Hermione se apresuro a tomarlo y leerlo en voz alta.
Srta. Bernice Weasley.
Queda usted informada que el uso de la magia en menores de edad, está totalmente prohibido por el ministerio. Le recordamos que no debe hacer magia, queda usted advertida, sus padres deberán responder por el hecho en el ministerio de magia el lunes 3 de junio a las 9 en punto AM.
Atte.
Meridian Hobit
Dto. Contra el uso indebido de magia en menores de edad.
-Como pueden reprender a una niña que acaba de cumplir un año
Se quejo Belinda,
-Esta niña con solo un año acaba de infringir la ley
Agrego Ron molesto,
-Vaya Bernice, tendré que enseñarte como infringir la ley sin ser descubierta
Murmuro George divertido,
-No tiene gracia George
Rugió la Sra. Weasley,
Si le festejas la gracia, pensara que está bien
Declaro el Sr. Weasley,
-Pero no podemos negar que el apellido Weasley será honrado por esta muchachita
Agrego Fred.
-Ya basta-Grito Hermione, -No tiene gracia, podría haberse causado daño, podría haber lastimado a James
Todos hicieron silencio,
-¿De quién demonios es esta varita?-Rugió el pelirrojo, inmediatamente todos revisaron sus bolsillos y sacaron sus varitas, el Sr. Weasley se puso muy colorado y buscaba con ahínco su varita en todos los bolsillos que tenía, finalmente declaro,
-Es mía
Su regordeta mujer se llevo las manos a la cintura,
-Arthur, ¿Cómo pudiste perder tu varita?
Lo reprendió,
-Bueno, todos están bien, fue solo un descuido, no ha pasado nada malo, por lo tanto, creo que deberíamos calmarnos
Dijo Percy con mucha razón, pero la calma duro muy poco.
A lo lejos, una figura masculina se acercaba a ellos, al principio solo parecía un punto en la lejanía, Harry y Ron sacaron sus varitas con sigilo, hicieron una seña con la mano para que el resto de los presentes retrocediera, los demás dieron unos pasos para atrás sin dejar de sostener sus varitas,
-Párate detrás de mi Belinda
Ordeno Fred a su esposa, Hermione tomo a su hija en brazos pero con la otra mano sostuvo firmemente su varita, Ginny tomo a James e imito a su amiga, la figura se hizo mucho más nítida,
-Ese no es…
Murmuro Harry,
-¿Delius?
En efecto, el inefable caminaba solo hacia ellos, cuando ya estaba a unos metros se percato de que todos estaban con la varita en la mano, cualquier mago en sus cabales se hubiera quedado quieto ó hubiera retrocedido, pero Delius no dio un paso atrás, se paró a un metro de Ron y Harry que seguían con la varita en la mano,
-Buenas Tardes, no hace falta que me apunten
Dijo con voz clara y sin quitarles de encima su mirada penetrante, Belinda estiro el cuello para verlo mejor, nunca había visto a un hombre de semejante mirada, sus ojos eran negrísimos y las iris de de sus ojos más grandes de lo normal.
Hermione le entrego la niña a su madre y camino hasta el visitante,
-¿Qué hace en mi casa?
Inquirió desafiante. Delius le hizo una reverencia con la cabeza y dijo,
-Buenas tardes- La castaña dio otro paso, -¿Le pregunte que hace mi casa?
Delius se arremango las mangas de la túnica y saco de unos de sus bolsillos un sobre del ministerio, se lo entrego a la chica mientras Ron se paraba junto a su esposa para leer la nota.
Estimados Señores Weasley, el ministerio de magia envía al Funcionario Delius Fustber para hablar con ustedes antes de la audiencia aclaratoria del día Lunes 3 de Junio.
Atte.
Meridian Hobit
Dto. Contra el uso indebido de magia en menores de edad.
-¿Un inefable?, ¿Por un menor de edad?-Inquirió desconfiado Ron.
-Es cierto, soy inefable, pero también soy funcionario, como los dos son Aurores, consideramos que lo mejor sería hablar con ustedes antes de que se presenten mañana en el ministerio
La castaña lo miro recelosa, no le gustaba la presencia de ese hombre en su casa y mucho menos por un tema menor como ese,
-¿De qué quiere hablar? Inquirió, Delius les hizo una seña con la mano y los invito a caminar, Ron no estaba seguro de hacerlo pero su mujer siguió al hombre y al pelirrojo no le quedo mas remedio, la castaña se paró a un costado del hombre y Ron del otro, Delius se sonrió,
-Son buenos Aurores, regla número veinte tres del manual de seguridad: Sin un sospechoso desconocido se acerca, rodearlo con discreción, son muy discretos, pero no hace falta conmigo, no he venido a atacarlos
Ron y su mujer cruzaron miradas,
-Es un hermoso día, ¿Qué están celebrando?-pregunto Delius como quien no quiere la cosa,
-El cumpleaños de mi hija
Respondió la castaña, pero Delius ya lo sabía.
-¿Y Cuántos cumple?
-No me diga que no lo sabe
Respondió Ron, Delius se paró en seco,
-He venido porque al ser Aurores este es un tema complicado, he hablado con el ministro y no quiere que este sea un escándalo, se supone que al ser Aurores y muy buenos por cierto, no pueden tener este accidente domestico
La castaña miro el campo como si fuera la primera vez que lo viera,
-Ese es un argumento muy pobre Sr.
Le dijo sin mirarlo.
-¿Por qué tanto resquemor?, solo estamos tratando de no ponerlos en ridículo
Dijo Delius en un tono muy serio,
-Solo he venido a decirles que el ministro no permitirá que los lleven a una audiencia por esto, pero no deben mencionarlo con nadie. Bueno terminemos con esta charla, tienen una fiesta pendiente y no quiero demorarlos, mañana cuando vayan al ministerio deben presentase con el ministro, no se preocupen
-Finalizo el inefable, Delius camino hacia la mesa familiar, los jóvenes lo siguieron sin decir palabra alguna, Delius llego hasta el Sr. Weasley que estaba con la niña en brazos, el inefable acaricio suavemente la mejilla de la niña,
-Pero que muchacha tan bella
Dijo jocoso, la pequeña niña le sonrió,
-Y a propósito, ¿Qué magia uso esta pequeña?-Inquirió Delius, su madre cruzo la mirada con la de su esposo,
-Hizo saltar las piedras del suelo
Murmuro la castaña,
-Vaya, serás muy buena en encantamientos
Dijo Delius con aplomo,
-¿Y este otro niños es?
Pregunto el inefable,
-Oh, es mi hijo
Aclaro Harry acomodándose los anteojos,
-El hijo del famoso Harry Potter, bien, ya debo irme, disculpen las molestias, recuerden lo de mañana, a las nueve en punto
Saludo con la mano a los presentes y camino por el campo hasta perderse.
-¿Qué ha pasado?
-Dijo que debemos presentarnos con el ministro por la falta de Bernice,
-Es muy raro que envíen a un inefable para esto
Murmuro Harry,
-¿un qué?
-Nada mamá, después te explico-Murmuro la castaña,
-Sigamos con el almuerzo
Propuso Ron, poco a poco retomaron la normalidad y dejaron el tema para después, a las tres de la tarde Hermione coloco la torta en la mesa y Bernice soplo su velita, la primera de su vida.
Uno por uno los invitados se fueron yendo y solo quedaron Harry y Ginny, mientras la pelirroja jugaba con los niños Harry conversaba sobre la extraña visita del inefable,
-Es muy extraño, ¿Por qué lo habrán enviado a él?-Inquirió,
-Ya te lo dijimos, dice que al ser Aurores no nos puede pasar esto, dice que haremos el ridículo si no manejamos este tema con discreción, mañana debemos ver al ministro
Concluyo Ron,
-Todo esto es muy extraño, por un lado nos estamos enloqueciendo buscando la oficina de los Inefables para saber que pistas tienen de Narcisa y por otro, sin siquiera pedirlo, uno de ellos se presenta en mi casa
Comento Hermione. La tarde paso casi sin que ellos se dieran cuenta, para cuando se hizo de noche, tanto Ron como su mujer estaban agotados y con la cabeza llena de preguntas.
Delius estaba en la oficina secreta conversando con otros inefables,
-¿Es ella Delius? Inquirió una bruja de aspecto temerario,
-Podría serlo, nació el 2 de Junio, ha hecho magia a la edad de un año…Podría serlo, pero quizás solo sea una coincidencia
-¿Cómo haremos con esta niña?
Pregunto un inefable mayor que fumaba pipa a un costado de la sala,
-Haremos lo mismo que hacemos con el otro candidato, la vigilaremos
Dijo Delius con seguridad.
A la mañana siguiente Ron y su esposa estaban a las nueve en punto en la oficina del Ministro, el hombre los hizo pasar y los chicos se sentaron en las sillas que estaban frente a su escritorio.
-Bueno, al ser padres primerizos, esto se les puede disculpar. Como ambos son Aurores no quiero que se comente por ahí que no son lo suficientemente precavidos, les ruego que tenga cuidado y no dejen la varita al alcance de su hija.
-¿Es eso es todo?- Pregunto Ron
-No, hay algo mas, no hablen de este episodio con nadie.
-¿Sabe?, es muy sospechoso todo esto, envían un inefable a mi casa por un simple caso de magia en un menor de edad y nos habla como si debiéramos guardar un secreto de estado.
-Querida, si lo andan comentando por ahí, todos los padres querrán que perdonemos las faltas de sus hijos, ¿qué crees que diría el profeta si se enterara?, diría que mis Aurores son unos idiotas, eso diría y yo no les voy a dar ese gusto.
-¿A sí que ese inefable ahora es funcionario?- Pregunto el pelirrojo
-Oh si, Delius es un gran colaborador, sé que su cara asusta un poco, pero créanme, es un gran mago. Bueno muchachos, solo quiero pedirles silencio sobre este asunto, no voy a hacer la vista gorda la próxima vez.
-¿Y por qué lo hace ahora? Si mi hija ha cometido una falta por error nuestro, debería penalizarnos como a cualquiera.
-Amas mucho reglas jovencita, bueno, si deseas que tu hija tenga el legajo manchado antes de cumplir los dos años, lo haré, los multare a los dos por descuido, anotare el nombre de tu hija en el registro y si tiene suerte antes de que le compres su primera varita, ya tendrá prohibido usarla.
-Claro que no queremos eso.
-¿Entonces por qué se quejan?
-Lo siento, gracias por su amabilidad, es solo que me sorprendió la visita de ese hombre.
-Los visito Delius porque es de mi confianza, yo se lo pedí, él no se lo dirá a nadie y todos tranquilos. Bueno, gracias por venir.
El ministro dio por terminada la charla y el matrimonio se retiro,
-Quizás estamos algo paranoicos, no creo que el ministro nos mienta
Dijo Ron mientras bajaban por una escalera,
-Sí creo que tienes razón
Esa misma tarde el ministro se reunía con Delius,
-¿Crees que pueda ser la hija de Ron Weasley? preguntó el ministro,
-Puede ser, no estamos seguros, aunque debo reconocer que ha hecho un encantamiento avanzado para una niña tan pequeña
Musito Delius,
-Pero…Quizás estaba enojada ó muy feliz, esas cosas pasan con los niños
Dijo el ministro acercándose a Delius,
-Lo sé-Se apresuro a responder el inefable, -Pero no hizo volar una sola piedra, si no varias, no se preocupe, la vigilaremos
Finalizo el inefable,
-No quiero que esto se sepa, si Narcisa se entera, buscara a la niña
Agrego el ministro, Delius asintió con la cabeza, solo querían guardar el secreto para no levantar sospechas sobre aquel niño especial que buscaban.
Los días fueron pasando y los Weasley seguían con su rutina, solo que desde el cumpleaños de su hija, la niña era muy vigilada, Bernice era muy curiosa, todo lo quería tocar, deseaba explorarlo todo, pero sus padres la controlaban para que no se metiera en problemas.
Todo parecía normal en la vida de la familia Weasley, los chicos tenían una familia feliz y estabilizada, la investigación por Narcisa continuaba, pero lo primordial era que ellos estuvieran bien y seguros, con el correr de los meses los tres Aurores no lograban dar con pistas certeras, todo era un secreto al cual ellos no podían acceder, pero Hermione no se rendía, seguía patrullando con cuidado los pasillos del ministerio, quería a toda costa encontrar la oficina de los inefables, sabía que ahí estaba la clave de todo.
El mundo mágico se torno nuevamente en calma, no estaba Voldemort, los seguidores de Narcisa estaban detenidos, no había nada para temer, la población parecía haber olvidado ya el incidente convencida de que el ministerio tenía todo controlado.
Solo tres Aurores continuaban, tres valientes y leales jóvenes dispuestos a llegar la verdad y a encontrar la bruja que los amenazaba, el tiempo traería a Narcisa de regreso, pero por ahora la comunidad mágica seguiría gozando de esa paz inusitada y renovadora.
Una bella tarde en la madriguera Molly estaba sentada con su tejido mientras sus nietos jugaban con unas gallinas, Ron estaba sentado en el pasto abrazando a su esposa,
-No puedo creer lo bella que es nuestra hija
Decía el auror, la castaña le apretó la mano, y alzo el rostro para mirarlo,
-Qué bueno que un día decidiste regresar de Suiza
Murmuro Ron al tiempo que su esposa le besaba la mejilla,
-Qué bueno que regresaste mi amor
Finalizo Ron, ella se giro y miro a su hija y a James,
-Lo mejor he hecho en toda mi vida fue regresar de Suiza y encontrarme contigo
Susurro la castaña mientras miraba la belleza de su hija, se abrazaron fuerte sintiendo el calor de sus cuerpos y disfrutaron de ese momento, ya tendrían tiempo para ocuparse de Narcisa, el destino…Los cruzaría nuevamente con ella.
FIN.
Bueno es el capitulo final, me había resistido mucho a subirlo, a demás de que no tenía mucho tiempo pero bueno ya está.
Quería poner una lista agradeciendo y decirles lo importante y todo lo que deja esta historia en esta página, pero hay veces que las palabras sobran o simplemente no alcanzarían para expresar lo que se siente, esta es una de esas veces pero sé que ustedes lo entenderán perfectamente porque aun sin "conocernos" nos conocemos.
Así que espero que más personas conocieran esta historia y la disfrutaran y para quien ya la conoce se le facilite encontrarla y releerla, así que:
Gracias !!!! Por leer
Y a ustedes (ya saben quiénes) son lo mejor de esta historia:
¡¡¡Las quiero mucho!!!!
Foaby
