Reencarnación
Aclaraciones: Los personajes en la historia no me pertenecen, son de su respectiva empresa, yo solo me divierto con ellos, sin fines de lucro.
Capitulo ll – Almas
Cinco días habían pasado, desde su primera visita con aquella mujer. La visito durante esos cinco días, en sesiones de dos horas. Las interpretaciones a las que llego no le había gustado mucho y no porque le sacara de dudas, si no porque resultaban ser demasiado extrañas. No le dijo que algo le decía su subconsciente, si no que algo dentro de él, se lo decía y eso era a lo que le llamaban alma. Al principio tomo eso como mera charlatanería, pero conforme le explicaba fue comprendiendo el porqué de sus sueños y muchas cosas de su vida. Según la mujer su alma le mandaba todos esos sueños para que recordara esa vida pasada, para que la uniera con la suya y fueran una misma. Le explico que su vida pasada había dejado marcada a su alma y que esta quería que la recordara. También le explico que el velo que hace que se olvide las vidas pasadas se había roto por alguna razón, razón que aun no podía descifrar, pero que tenía que ser algo tan fuerte como para hacerlo. Pero ¿qué podía ser aquello tan fuerte que hacía que recordara su vida pasada en sueños?
Continúo acudiendo al local todos los días después del trabajo, para contar sus sueños que padecía. En todos ellos había un patrón que se repetía y era que siempre salía el mismo tipo rubio de ojos azules, al cual no le veía el rostro por completo. Según la mujer, podía interpretarse que ese personaje era el que ocasiono que el velo de sus vidas se rompiera. No se había atrevido a contarle aun que ese tipo le había besado en una ocasión, temía que solo fuera algo de su subconsciente y no un mensaje de su alma.
– ¿Ya me has contado todo? , ¿Solo te lleva a la habitación y no sabes que sucede? –Frustrada la mujer trataba de atar cabos de lo que quería decirle su alma sobré ese tipo y los titanes.
–Si es todo… tal vez este olvidando algo. –No sabía cómo decirle que le había besado, le daba cierta vergüenza decirle a la mujer algo tan íntimo que rebelaría sus gustos. Pero después de meditarlo por un minuto decidió que era mejor decirlo.
–Bueno falta algo, después de que me lleva a la habitación, recuerdo sus ojos azules mirando a los míos y…. luego me besa. – No sabía cómo ocultar su vergüenza así que agacho la cabeza para que su mirada huyera de los ojos vivaces de la mujer.
–¡Ahora entiendo todo! –El grito de la mujer hizo que se sorprendiera a tal grado que casi cayera de la silla. A veces resultaba ser casi como una niña.
–El amor rompió el velo, el amor entre tu alma y el alma de ese tipo que posiblemente también reencarno en este mismo tiempo. – No sabía cuándo pero la mujer lo agitaba al tomarlo de los hombros con fuerza, mientras le decía todo aquello.
–Basta – Hizo que se detuviera de agitarlo y luego continúo profiriendo.
–Entonces ¿ese tipo reencarno y está en la misma situación que yo?
–Sí y no, tal vez ni siquiera se ha dado cuenta, pero de que su alma busca la tuya eso es seguro.
– ¿Cómo mierdas sabes eso? –Le cuestiono de nuevo a la mujer.
–Teorías de reencarnación, te he dicho que sé muchas cosas y tengo fuentes muy confiables de eso. –Volteo hacia donde le apuntaba la mujer después de sus palabras, observando que tenía muchos libros en una repisa.
–Pásame ese libro azul. –Tomo el libro que le indico y se lo paso. La mujer al abrirlo le señalo un parte y se lo paso.
–Lee ahí Levi. Explica que cuando dos almas se aman y quieren estar unidas, reencarnan juntas para encontrarse. – Con esa explicación entendió lo que leyó, ciertamente la lectura decía aquello, pero entonces su alma ¿Estaba enamorada?, sonaba muy loca esa pregunta en su cabeza, pero explicaba porque desde niño soñaba con esos ojos azules, un logotipo extraño de alas y tazas de té. Con el paso del tiempo sus sueños se habían intensificado, además de esos ojos azules, soñaba con sangre, cuerpos y muros enormes. Pero en el periodo de su adolescencia olvidaba todo lo que soñaba apropósito, provocando que ya no soñara en un largo tiempo, hasta en ese momento, donde poseía una vía acomodaba, volvía su alma aclamar encontrarse con su alma amada.
–No lo puedo creer del todo, pero no se me ocurre otra cosa que explique todo esto. ¿Cómo sabré quién es? – Clavo su mirada al cuestionar a la mujer que siempre le miraba con atención con sus ojos saltones.
–Según ese libro, cuando dos almas que reencarnaron y se buscan se encuentran, muchos recuerdos vienen a tu cabeza. En pocas palabras recordaras todo lo de tu vida pasada. –"¿Sera cierto?" pensó después de la explicación de la mujer. El siempre había sido escéptico en todas esas cosas, siempre había adjudicado a sus sueños como productos de todas las películas y libros que leía sobre la mitología de su mundo sobre los titanes. Pero al aparecer si era real todo eso de las vidas pasadas y sobre los titanes que olvido la humanidad como recuerdo doloroso al parecer.
– ¿Como lo busco?, ¿Qué debo hacer? , dime Zoe. – Volvió a cuestionarle a la mujer llamándola por su apellido, sin dejar de mirarle mientras que ella distraída pensaba picándose la nariz, era un poco desagradable.
–Hay formas. Una de ellas es que tenemos que sacarte el nombre de tu cabeza… – Dijo tranquila la mujer mientras cruzaba una pierna y se acomodaba en su asiento.
– ¿Cómo? –Volvió a cuestionarle, ya padeciendo ansiedad por saber ya de una vez como debía encontrar a esa persona.
–¡Fácil! Bajo una técnica de hipnosis que abrirá aun más tu mente y podrás acceder con facilidad. – Alzando una ceja la mujer le dijo con un tono presumido, como si lo supiera todo.
–Pero ¿tiene el mismo nombre que su vida pasada? –No creía que fuera posible que tuviera el mismo nombre.
–Tú lo tienes Levi… tu alma nació de nuevo con el mismo nombre, porque desea vivir lo que no vivió en su vida pasada. Sé que suena muy loco, pero es así, según las teorías que he hecho yo y lo que he visto en sueños. –Sonriéndole la mujer no dejo de mirarlo, con los brazos cruzados en su pecho.
–A veces creo que son teorías falsas y quieres mi dinero…pero… algo en mi dice que te conozco también. – Era extraño una parte de él dudaba en todas las palabras que la mujer de anteojos le decía, pero otra parte de él, una que no entendía, le creía por completo, ¿sería su alma acaso? Medito por unos minutos en silencio hasta que decidió apoyando su brazo en la mesa con fuerza e inclinándose hacia la mujer.
– Si la única forma de encontrar a ese tipo, que no me deja dormir es buscando su nombre en mis sueños. Acepto. Aplícame hipnosis.
Fin del capítulo ll
