Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, solo la satisfacción de que la gente lo lea.
Capítulo 6: El cumpleaños de Gohan
Krillin no había salido de su escondite hasta ese momento. No sabia que estaba pasando, ni como reaccionar. Sin embargo, cuando vio a Chichi empezar a llorar incontroladamente, se sintió con la obligación de ir a ver como se encontraba. Krillin se acercó hacia donde ella se encontraba y lentamente puso una mano sobre su hombro para que supiese que el estaba allí. ChiChi sin darse cuenta de lo que sucedía, se dio la vuelta y empezó a llorar en el pecho de Krillin, sin embargo Krillin no sabía que hacer, notaba la angustia de la esposa de su mejor amigo, sin embargo le molestaba muchísimo más la manera en la que había engañado a su amigo Goku por tantos años.
Después de llorar durante largo rato en el hombro del mejor amigo de su esposo, por fin Chichi se encontraba más tranquila y finalmente cayó en la cuenta de que Krillin estaba allí. Por un momento no supo como reaccionar, pero finalmente tomó el valor de hablar.
- ¿Cuando llegaste, que has visto? - Preguntó temblorosa pero a la vez firme mientras limpiaba las lágrimas de sus ojos. En el fondo tenía miedo de que alguien más se enterara de lo que estaba pasando.
- Si tu pregunta es que si te vi besarte con Piccolo, la respuesta es... Si, lo vi todo. - Contestó seriamente poniendo sus manos en la cabeza.
- ¡Maldita sea! ¡No quería que nadie se enterara de esto! - Lo dijo poniéndose de pie y girándose para que Krillin no pudiese ver su rostro.
- Lo que no entiendo, es... ¿Como demonios te has podido enamorar de alguien como Piccolo? Es un ser malvado, además, casi mata a Goku en el Torneo de las artes marciales.
- Piccolo nunca ha sido una mala persona. Nos conocemos desde antes de que me comprometiera con Goku, pero mi padre no quiso que estuviese con él, y por eso me case con Goku.- Paró un momento, dio un suspiro y sentándose al lado de Krillin continuó. - Piccolo nunca quiso dominar al mundo, en el torneo quería eliminar a Goku porque no soportaba que me fuera a casar con el. Todo ha sido una farsa y lo peor de todo es que fue mi culpa. - Y terminando esta frase se tiro al suelo y empezó a llorar de nuevo.
Krillin se sentía muy confuso con esta nueva información. No sabía cómo debía proceder. ¿Debía contárselo a Goku? Si lo hacia, seguramente Goku no lo soportaría e intentaría acabar con Piccolo provocando una pelea innecesaria en estos momentos, además Gohan sufriría mucho con todo esto y él no tenía la culpa de nada. Krillin estaba en un gran dilema, de verdad esto jamás se lo hubiera esperado de ella.
- Krillin, por favor, te ruego no digas nada - Le dijo mirándolo a los ojos. - Se que esta mal, pero no puedo hacerle esto a Goku. Lo se, tienes que creerme, pero no había visto a Piccolo desde aquella vez en el Torneo de las artes marciales. He tratado de olvidarme de Piccolo y de enamorarme de Goku créeme, pero no he podido. Además Goku tampoco me ayuda mucho, ya que no es nada romántico y no está mucho tiempo en casa, solo piensa en entrenar todo el día, muchas veces paso el día sola, y algunos días la única compañía que tengo es la de mi padre que a veces viene a visitarme. - Dijo desahogándose con con el guerrero.
Krillin, a pesar su amistad con Goku, accedió a guardarle el secreto a Chichi, en el fondo entendía sus sentimientos, y podía entender perfectamente que no era fácil estar con alguien como Goku. Además, no era momento para enemistarse nuevamente con Piccolo, dentro de un año llegarían los sayayins y no debía haber rivalidad entre ellos. No, si iban a discutir esto ya sería una vez que todos estuvieran fuera de peligro.
Pasaron varios meses desde aquel encuentro. Piccolo, como había prometido, llevaba a Gohan una vez al mes a ver a su madre, la cual siempre le ofrecía quedarse y Piccolo generalmente accedía a la invitación, a pesar de que ya no había nada entre ellos, estar con ella le hacía olvidar un poco su soledad. Esos días eran los favoritos de Gohan, ya que podía estar con su madre y variar un poco aquellos días de duro entrenamiento.
Sin embargo, hubo un día en que hubo una excepción en los planes. El pequeño Gohan iba a cumplir seis años y Chichi le pidió a Piccolo que ese mes trajese a Gohan a visitarla en esas fechas, ya que quería estar con él y festejar su cumpleaños adecuadamente, prometió que no le iba a regalar nada, porque sabía que en la selva Piccolo no le permitía llevar objetos personales. Muy a regañadientes, Piccolo accedió a su petición. No le gustaba que Gohan desperdiciara su valioso tiempo en ese tipo de tradiciones humanas, pero bueno, tampoco se atrevía a negarle ese pequeño favor a Chichi, después de verla esos últimos meses, estaba empezando a recobrar el cariño que sentía hacia ella. Lo que más le irritaba era el hecho de que invitaría a los amigos de Goku, toda esa gente le parecía tan indeseable, en fin... ese día tampoco creía que fuera imprescindible su presencia.
Finalmente el cumpleaños de Gohan llegó. Era un gran día y todos estaban preparando la llegada del pequeño. Esa mañana Piccolo llegó temprano como había prometido para dejar al pequeño Gohan, todos se asustaron con su llegada, ese hombre los aterrorizaba, no sabían bien cuales eran sus intenciones después de todo lo que había pasado. Sin embargo a Piccolo no le importaba lo que pensaran, para el, esas personas eran basura. No le interesaba crear vínculos con ellos.
- ChiChi aquí esta tu pequeño mocoso. Volveré por el cuando se ponga el sol. Mañana vamos a entrenar y no quiero que se desvele mucho. - Le dijo Piccolo directamente a la madre del pequeño.
- Si esta bien, gracias Piccolo.- Le contestó amablemente ChiChi.
- ¡No se vaya Señor Piccolo! - Gritó Gohan cogiéndolo de la pierna. - Es mi cumpleaños, yo también quiero que usted este aquí conmigo.
Piccolo no sabía que hacer con el pequeño, no iba a quedarse, y menos con todos esos invitados tan desagradables. Además, todos lo miraban asustados, tampoco era una situación agradable para él.
- No Gohan, hoy voy a entrenar por mi cuenta. - Le contestó Piccolo.
- Pero casi siempre se queda en los días que vemos a mamá. Por favor, quédese con nosotros señor Piccolo. -Dijo el pequeño inocente.
Con estas palabras todos se quedaron un tanto confusos, las palabras del pequeño les sorprendieron bastante, todos a excepción de Krillin, que simplemente miraba a Chichi con cara de desaprobación, no le gustaba que estuviera haciendo esto mientras Goku se encontraba entrenando en el otro mundo.
- ¡Jajaja! Gohan que cosas dices, el Señor Piccolo no suele quedarse. Solo te trae por la mañana y te recoge por la noche. Niños, cosas que se inventan. - Dijo Chichi con una risa nerviosa. Debía arreglar esto, nadie podía enterarse de lo que pasaba entre ella y Piccolo.
- Pero mamá... yo... - Dijo Gohan confuso.
- Vale Gohan, me quedaré. Pero cállate de una vez. - Contestó rápidamente Piccolo para evitar que sospechasen más de la cuenta, generalmente no accedía a caprichos del pequeño niño, pero esta vez tenía que asegurarse de que el chiquillo no metiese la pata.
Finalmente Piccolo cogió una silla y se sentó en la mesa donde se encontraban todos los demás. Gohan estaba tan contento, que fue hacia el y empezó a cantarle el "Piccolo Dai Dai Suki" (¿Recuerdan esta canción?). Piccolo nervioso y avergonzado por aquella horrible canción y la manera en que todos le miraban, saltó de su silla y empezó a gritar.
- ¡Ya cállate! ¡Deja de cantar que pareces estúpido!- Dijo con la cara roja como un tomate.
- Perdóneme Señor Piccolo. No quería molestarlo. - Dijo escondiendo su cara tras la mesa. No pensaba que le fuera a molestar tanto. Era la primera vez que le cantaba aquella canción, pensaba que le gustaría, la verdad empezaba a tomarle cariño a su maestro, sabía que no era tan malo como todos decían.
- No pasa nada, pero que no se repita. - Contestó severamente Piccolo.
- Si, Señor - Le contestó Gohan, y siguió jugando tranquilamente. Todos estaban un poco nerviosos con la presencia de aquel demonio, pero trataron de llevar la fiesta en paz y no hacerle mucho caso para evitar roses.
Después de una gran tarde de charla y juegos, llegó la hora del pastel y Gohan se apresuró para coger un poco, estaba tan desesperado por comerlo que iba a cogerlo con las manos, además llevaba meses comiendo de esa manera y en cierto modo ya no usaba muchos sus modales.
- ¡Gohan! - Le gritó Piccolo.
Gohan entendió rápidamente el mensaje y se sentó rápidamente en su silla, esperando a que llegase su madre para partir su pastel.
Todos se encontraban cotilleando a espaldas de Piccolo, pero nadie sabía que escuchaba todo, no sabían que los nameks tienen un gran sistema auditivo. Bueno, aún ni el propio Piccolo sabía que era de otro planeta, pero conocía bien sus habilidades.
- El hijo de Goku se ha vuelto loco, cree que el malvado de Piccolo es una buena persona. Yo creo que le lavó el cerebro o algo por el estilo. - Decía Bulma.
- Yo no entiendo nada, pero parece ser que se llevan bien, supongo que si se llevan bien, significa que tenemos oportunidad de que se redima y que no intente gobernar al mundo, ¿No les parece? - Dijo Yamcha.
- A lo mejor Piccolo ya no es tan malvado como antes, y ahora de verdad se ha quitado esa estúpida idea de la cabeza de gobernar al mundo. - Contestó Tien-Shin-han.
- ¿Como crees? Yo creo que sigue siendo el mismo monstruo que conocimos hace cinco años. - Vuelve a decir Bulma.
- ¡Deberían callarse de una vez! ¡Que oigo todas sus tonterías! Y no se molesten en preguntar, ya que sigo siendo el mismo de antes, ¡Y cuando acabe con los sayayins me encargaré de matarlos a todos ustedes!
Todos retrocedieron espantados. Piccolo se alejó un poco y se puso a meditar en lo que acababa la dichosa fiesta, después de oír la cantidad de sandeces que decían los demás, decidió esperar a Gohan alejado de los demás. No le interesaba nada de lo que estaban hablando, ni participar en esos estúpidos juegos infantiles que estuvieron jugando toda la tarde. Cuando llegó la noche fue un alivio para Piccolo, ya que por fin podía retirarse a seguir entrenando con el pequeño. Todos se despidieron de Gohan cariñosamente y finalmente Piccolo y Gohan volaron lejos de allí.
- ChiChi eres muy valiente al dejar a ese monstruo quedarse en tu casa. - Le dijo Bulma.
- Si, puede ser. - Dijo con una cara larga mirando en la dirección en la que su hijo y el namek se dirigían y finalmente entrando a su casa para empezar a limpiar. Todos la siguieron para poder ayudarla a recoger todo el desorden que había tras la fiesta.
- Bueno ChiChi ha sido una gran fiesta, nosotros también tenemos que irnos. ¡Gracias por todo! - Le dijo Krillin preparando sus cosas. Sin embargo, antes de irse se acercó a ella.
- Chichi, debes tener cuidado con lo que haces. Goku va a regresar a la vida, y no sería justo si sigues viendo a Piccolo. Nada más vas a enredar más las cosas. - Le susurró al oído para evitar que sus amigos le oyeran.
- Si, no te preocupes Krillin, sólo somos amigos. - Krillin asintió con una sonrisa ante su respuesta y siguió a todos los demás a la salida,era hora de volver todos a su respectivo entrenamiento.
Continuará...
