Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, solo la satisfacción de que la gente lo lea.


Capítulo 9: La Saga de Cell

- Goku, Gohan, Piccolo, cuídense mucho. ¿De verdad no quieren llevarse el almuerzo? - Les gritó Chichi mientras los guerreros se preparaban para emprender el vuelo.

- No muchas gracias mamá. - Y con esto se retiraron hacia la batalla.

Como era de esperarse la llegada de los androides no taró en hacerse presente. La primera víctima de su aparición fue Yamcha, quien quedó mal herido tras haber sido atravesado por las manos del androide No.19. Desgraciadamente la enfermedad de Goku llegó en el momento menos esperado, haciendo al guerrero jadear fuertemente mientras trataba de eliminar a sus enemigos. Yamcha que ya se encontraba curado gracias a las semillas del ermitaño, fue quien le ayudó a regresar a casa para tomar reposo ante los fuertes síntomas de su enfermedad. Goku pasó uno de los momentos más dolorosos de toda su vida, ya que constantemente le invadían pesadillas espantosas por culpa del dolor. Constantes sueños en los que todos sus seres queridos eran asesinados, e imágenes muy explicitas sobre su esposa y aquel namekusei le recomían por dentro. Era increíble, aún en aquellos momentos, no podía evitar sentirse hecho pedazos el corazón, y nunca mejor dicho. Escenas tan explícitas como el hecho de ver a su mujer tumbada en su cama mientras el namekusei jugaba con su cuerpo, despertaba terribles ataques de ira en su sueño, y más al ser incapaz de interferir en aquello, para colmo los androides llegaban a su casa y mataban a su pequeño, ciertamente sus pesadillas no fueron para nada agradables.

Después de varias horas, Goku finalmente recuperó su salud, aquella medicina resultó milagrosa, y con ello por fin despertó. Sin embargo le sorprendió ver que lo primero que veían sus ojos después de aquel periodo de agonía era a su esposa cambiando sus vendajes. Fue tanto su regocijo que no tardó en lanzarse a los brazos de su esposa, dándole un fuerte abrazo, entendía que las cosa entre ellos no iban bien, y seguramente acabarían pronto, por lo que la besó gentilmente en los labios como seña de despedida, para su esposa esto fue extraño, ya que su esposo nunca solía hacer tales demostraciones de cariño y mucho menos en momentos de batalla. Sin embargo, aquel momento fue muy corto, ya que segundos después Goku desapareció frente a sus ojos, reapareciendo junto a sus compañeros de batalla.

Lo primero que notó fue la reciente fusión de Piccolo con Kamisama. Sus amigos pusieron al día a Goku acerca del malvado monstruo Cell y su famoso Torneo, lo cual emocionó bastante Goku, siempre deseando enfrentarse a retos cada día más difíciles. Finalmente se dirigieron al Templo de Kamisama, donde todos se turnarían para entrenar en la habitación del Tiempo.

Un día antes del Torneo de Cell, Goku decidió que quería aprovechar para despedirse de su esposa. Ya sea porque Cell lo mataría o por el hecho de que sabía lo que había ente ella y Piccolo, esta iba a ser la ultima noche que podría pasar a su lado. Antes de irse con ella quiso tener una ultima charla con Piccolo, así que salió a su encuentro.

Piccolo se encontraba meditando como de costumbre, tratando de relajarse debido al torneo que tendrían al siguiente día. Goku primero se cercioró de que no hubiese nadie merodeando, ya que se trataba de un tema delicado, y entonces cogió todo el valor que tenía para dirigirse al Namek.

- Piccolo. Necesito hablar contigo. - Le dijo Goku seriamente. El tono de su voz preocupó bastante a Piccolo, pero siguió con los ojos cerrados, y Goku tratando de tranquilizarse un poco, continuó - Quiero que sepas que.. se lo que está pasando.

En ese momento los ojos de Piccolo se abrieron repentinamente y lo miraron fijamente.

- ¿De... de que estás hablando? - Dijo Piccolo disimulando, pero empezando a sudar.

- No te hagas el loco.. Sabes perfectamente de lo que hablo. - Le dijo Goku seriamente. Piccolo se quedó callado unos instantes, no sabía si se trataba de lo que él más temía. - Vamos Piccolo, ¿Cuando piensas decírmelo? Creo que es hora de que me lo digas tu mismo.

- ¿Que? - Dijo Piccolo sorprendido y avergonzado a la vez.

- La verdad no esperaba esto de ninguno de los dos. Pero no quise decir nada para que no afectase nuestro entrenamiento. - Dijo Goku seriamente.

- Goku, déjame explicarte... - Interrumpió Piccolo, la verdad no esperaba todo esto.

- No tienes que explicarme nada. - Dijo Goku mientras extrañamente empezó a sonreír. - Krillin me contó todo acerca de su relación. Ya se que ChiChi se casó conmigo por compromiso, se que nunca me ha querido.

- Go... Goku... - Piccolo no sabía que decir, se sentía avergonzado.

- Piccolo, seguramente yo muera mañana y por eso quería decirte esto antes del Torneo. - Dio un suspiro, y girando su mirada la cielo, continuó - Lo he estado pensando mucho, y quiero que cuides de ChiChi y Gohan. Quiero... quiero que te quedes con ChiChi. - Dijo finalmente.

Piccolo no sabía que contestarle. Realmente Goku quería a ChiChi, y quería lo mejor para ella.

- Pero... - El sayayin interrumpió los pensamientos de Piccolo - ...Quiero estar con ella sólo este día. Mañana cuando hayamos acabado con Cell, será toda tuya, te lo prometo.

Piccolo se quedo extrañando con la petición del sayayin, después de todo lo que había pasado... realmente hacer esto era lo mejor. ¿Qué estaría pensando? En fin, decidió no meditarlo mucho, de todos modos Goku sabe lo que hace.

- Esta bien. - Piccolo no podía negarle ese ultimo favor a Goku. No los odiaba, solo quería que fueran felices. Nunca hubiese creído que fuese tan noble.

- Bueno, nos vemos mañana en el torneo. - Se despidió Goku sonriendo. - ¡Gohan! ¡Es hora de irnos a casa! - Gritó mientras buscaba a su pequeño hijo.

Goku volvió a aquella casa que por ultima vez sería su hogar. ChiChi no sabía nada de la charla que tuvo antes con Piccolo, Goku se lo ocultó para poder estar tranquilamente con ella, sólo les quedaba ese último día. Y se despidió de ella como todo un caballero, fueron de Pic-nic en familia, descansaron, y esa noche Goku lo hizo por ultima vez con su amada esposa.

Finalmente el Torneo de Cell dio comienzo, y todo acabó con la trágica muerte de Goku al sacrificarse para matar a Cell. Aunque mas tarde llamaron al nuevo Shen-Long creado por Dende, del cual usaron sus deseos para revivir a todos los que habían sido asesinados por Cell. Sin embargo, Goku decidió no volver ya quería entrenar en el otro mundo con Kahio-Sama, además de que no tenía un hogar al cual volver. Piccolo entendía perfectamente a Goku, y aunque fuese algo que no esperaba, no iba a perder la oportunidad que le había dado el sacrificio del sayayin.

Después de todo el proceso, Piccolo finalmente se dirigió a casa de ChiChi a darle la noticia. Ella se encontraba mirando a través de la ventana, con la mirada perdida en las nubes, pensando hacia sus adentros como estaría Goku, Piccolo y Gohan. Y de repente, frente a ella, apareció un rostro verde que por un minuto le dieron un gran susto, pero segundos después notó que se trataba de Piccolo y saltó por la ventana a darle un fuerte abrazo. Después de un rato abrazados, decidió alejarse unos centímetros de el, para poder hablar con Piccolo.

- ¿Y Goku, esta bien? - Dijo Chichi angustiada.

- Ha muerto otra vez, y no quiere que se le reviva de nuevo. Quiere entrenar con Kahio-Sama en el otro mundo. - Dijo Piccolo seriamente.

-¡Que! ¡Otra vez de irresponsable! Eso es típico de Goku y eso... - Decía Chichi enfadada.

- No es así. - interrumpió Piccolo a ChiChi tomando su barbilla con una de sus manos. - Goku hablo conmigo antes de morir. Sabia lo nuestro, y me ha pedido que cuide de ti y de Gohan en su ausencia. - Explicó Piccolo.

Esas palabras hicieron llorar a ChiChi. Goku se había quitado de en medio para dejarla estar con Piccolo. Era el gesto mas noble que jamas había presenciado de parte de Goku, al fin podía estar con la persona que tanto amaba sin problemas, aunque esto no era como lo habían planeado, Chichi entendió la noticia sin rechistar. Y con esto, Chichi se acercó a Piccolo y le dió un beso.

- Puedes quedarte conmigo. Al fin. - Dijo Chichi con lágrimas en los ojos.

Los días pasaron y todo transcurría en paz. Piccolo y Chichi decidieron esperar para contarle a Gohan lo que había entre ellos, ya que podría ser un golpe muy duro para el pequeño. El apreciaba mucho a Piccolo y no quería arruinar esa amistad, querían que lo fuese aceptando poco a poco y para que el día que se enterase no fuese tan terrible. Usaban la misma táctica que con Goku, peleaban a cada rato, y eso a Gohan le irritaba, aunque poco a poco fueron peleando menos, y Gohan era feliz de que al fin su madre y su maestro fueran "amigos".

Unos días mas tarde ChiChi se dio cuenta de que estaba embarazada. El problema era que no sabía quien era el padre, ya que esas semanas habían sido un poco revoltosas. No quiso decirle nada a Piccolo, ya que antes quería saber quien era el padre de su hijo, así que sin pensárselo dos veces, se preparó para resolver ese problema de raíz.

ChiChi cogió su Air-Car y se dirigió rápidamente a Capsule-Corp.

Continuará...