Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, solo la satisfacción de que la gente lo lea.


Capítulo 10 : ¡Bye,Bye Dragon World!

Tras una hora conduciendo, ChiChi finalmente se encontraba en Capsule Corp. Estaba muy nerviosa por saber quien sería el padre de su hijo y de que su amiga se enterase de su historia con Piccolo. Así que, cogiendo el valor necesario, logró llamar a la puerta de la casa de su amiga.

- Hola Chichi. ¿Que tal te ha ido? ¿Cómo llevas lo de Goku? - Preguntó Bulma preocupada por su amiga, podía entender que perder a un esposo no era tarea fácil.

- Bien, supongo. Solo que.. bueno... - Dijo Chichi muy nerviosa, no le salían las palabras.

- Vaya, parece que tienes algo importante que contarme. Pasa, mi madre ha preparado té. - Dijo Bulma dejando pasar a la pelinegra. Una vez acomodadas en aquella espaciosa sala, finalmente Chichi se decidió a hablar.

- Bueno... lo que pasa es que... - Dios mío que difícil era esto, no sabía como se lo iba a tomar, más sabiendo que aquella mujer era muy amiga de Goku. - Bulma, estoy embarazada y ... no quien es el padre. - Dijo ChiChi mirando fijamente a Bulma, sin embargo, la peliazul no dijo nada, se quedó inmóvil durante unos segundos, los cuales fueron eternos para Chichi. - Vamos Bulma, respóndeme.

- ¡¿Cómo que no sabes quien es el padre?! - De repente Bulma volvió en si. - ¿De que estas hablando? ¿Has engañado a Goku? - Preguntó Bulma algo inquieta, parecía que esto no le hacía mucha gracia.

ChiChi no respondió, pero su silencio lo decía todo. Bulma intentó calmarse, si quería enterarse de que es lo que estaba pasando, no debía alterarse.

- Se que Goku esta poco en casa, y que recientemente has estado muy sola, pero no creo que Goku se merezca esto. - Dijo Bulma molesta, pero en un tono más calmado.

- ¡Ya lo se! - Dijo ChiChi reprochando, no le gustaba la forma en que su amiga la estaba juzgando. - Pero Goku sabía lo que pasaba entre nosotros, por ello nos pidió que no lo reviviéramos con las esferas del dragón. - Gritó Chichi tratando de justificarse.

- Pobre Goku. - Dijo Bulma dando un suspiro, y cogiendo valor para hacerle la gran pregunta - ChiChi.. ¿Quien es el otro posible padre?

- No creo que quieras saberlo. - Contestó bruscamente Chichi.

- Eso significa que es alguien que conozco... - De repente se levantó de su silla exaltada. - ¿¡No será Vegeta verdad!?

- No, no te preocupes, tu marido no me interesa en lo mas mínimo. - Dijo Chichi molesta por la suposición.

- ¿Entonces de quien se trata? - Preguntó Bulma con curiosidad, esto era algo muy extraño.

ChiChi tenía que decirlo. Piccolo iba a ser quien estuviese con ese niño, no podían ocultar su relación por siempre, así que la miró fijamente a los ojos, preparándose para hablar.

- Es Piccolo. - Dijo Chichi finalmente.

- ¡¿QUEEEEE?!.. - Gritó Bulma, cayendo de espaldas. No, no podía creérselo. - Pe... pero en Namek no hay mujeres.. y supuestamente es... asexual.

- Pues por experiencia propia te puedo decir que no lo es, por lo menos el. - Explicó Chichi.

- Bueno, puede ser por el hecho de haber nacido en la Tierra o por ser de una raza mas antigua de Nameks. En fin... Creo que no es el asunto ahora. Tienes que decirme como ocurrió todo esto. - La intriga de Bulma saltaba a la vista.

ChiChi empezó a contarle toda la historia a Bulma, la cual se quedó impactada con cada palabra. Además se sentía fatal por Goku, realmente era una víctima en todo esto. Ahora podía entender por que no quería volver a la tierra.

Sin más preámbulos, Bulma llevó a ChiChi rápidamente a hacerse las pruebas de paternidad, y gracias a la tecnología de Capsule Corp, estuvieron listas en solo una hora. El padre resultó ser Goku.

- Parece ser que la reproducción de los Nameks por otra vía que no sea asexual es complicada, justo al contrario que los Sayayins, que son bastante fértiles. Yo la primera vez que lo hice con Vegeta me quedé embarazada de Trunks. - Explicó Bulma.

- ¡Buff! - Dijo ChiChi sin saber si era buena o mala noticia - Bueno, creo que tengo que hablar con Piccolo. Espero que no le moleste. - Concluyó tristemente.

- No creo. Si lo que me has contado es cierto, eso le dará igual. No te preocupes. - Le Dijo Bulma tranquilizándola.

Y así fue. Piccolo estuvo con ChiChi todo su embarazo, haciéndose cargo de ella y de Gohan. Finalmente cuando Goten nació, Piccolo ayudó a ChiChi en todo lo que pudo para ayudar a criarlo. ChiChi estaba muy contenta, ya que aunque no fueran sus hijos, Piccolo los trataba como tales. Piccolo estuvo con ellos toda la adolescencia de Gohan y la niñez de Goten. A Piccolo no le importaba, además se sentía en deuda con Goku por su manera de reaccionar ante su relación.

Goten empezó a crecer, y Gohan empezó a notar que lo que había entre su maestro y su madre no era sólo amistad. Al principio le costó asimilarlo, pero en el fondo lo entendía. Piccolo ayudaba bastante en casa y hacia feliz a su madre, y eso a Gohan le quitaba bastante peso de encima, ya que había quedado muy dolida con la muerte Goku.

Pasaron siete años, y llegó el gran Torneo de las Artes Marciales, ya hacía mucho que no se presentaban a uno debido a las múltiples batallas, así que decidieron reunirse allí para inscribirse todos juntos. Goku desde el otro mundo no podía perderse un evento como este, además Vegeta se moría por pelear con el, así que le pidió a Uranai-Baba que lo llevase de vuelta a la Tierra solo por ese día para poder participar en el Torneo como en los viejos tiempos.

Videl estaba muy emocionada ya que al fin conocería al padre de Gohan. Piccolo y Chichi estaban cuidando del pequeño Goten, mientras Bulma y Vegeta discutían como siempre. Krillin estaba muy feliz hablando con su esposa mientras cargaba a su pequeña niña. De repente, una voz muy familiar, los hizo paralizarse por unos segundos.

- ¡Hola chicos! - gritó Goku que recién había llegado al Torneo. Todos sus amigos rápidamente corrieron hacia el y lo abrazaron llorando de alegría. Sin embargo, Goku estaba mirando hacia otro sitio, su mirada se dirigía a un pequeño niño que era idéntico a el. Así que una vez que todos sus amigos lo dejaron libre de su ataque de cariño, se acercó lentamente a donde se encontraba el pequeño niño, pero Chichi lo interrumpió.

- Goku, este es tu hijo, se llama Goten. - Dijo Chichi señalando al pequeño niño. Después de esto, Goku se acercó aun más al pequeño niño. - Goten, quiero que conozcas a tu padre, el es Goku. - Terminó de explicar Chichi.

Chichi había hablado unos días antes con Goten acerca de su padre biológico, explicándole cómo se había convertido en un héroe y de cómo había sacrificado su vida en el Torneo de Cell, pero que volvería del más allá para poder participar en el gran Torneo de las Artes Marciales. Goten no entendía muy bien lo que le estaba contando su madre, ya que no comprendía a que se refería con que era su padre,, Piccolo era el que lo había criado y a pesar del parecido que tenía con aquel señor, no lo sentía como tal. Chichi entendía como se sentía Goten con respecto a ese tema, pero sólo quería que le prometiese que no llamaría a Piccolo papá durante la estancia de Goku en la Tierra.

Goten estuvo con su padre la mayoría del tiempo, el sabía que no vería a su padre por mucho tiempo, así que estuvo todo el torneo indiferente hacia Piccolo. El evento transcurrió bastante bien, aunque desgraciadamente fueron interrumpidos por algunos invitados indeseados. Después de atacar a Gohan y finalmente conocer a ese terrible Mago Babidi y por supuesto su peor enemigo MajinBoo, nuestros amigos fueron tomados por sorpresa y finalmente acabaron escondidos en el Templo Sagrado, debido a que sus fuerzas no eran suficientes para poder derrotarlos. Y si su suerte no fuese lo suficientemente mala, Goku tenía que regresar al otro mundo, pero no antes de que hablase con Piccolo.

- Piccolo. Necesito preguntarte algo. - Le dijo Goku, Piccolo sólo lo miró fijamente haciéndole saber que le estaba escuchando. - Bueno... he aprendido una nueva técnica en el otro mundo, es la técnica de la Fusión, pero desgraciadamente no puedo quedarme a enseñársela a los niños. ¿Podrías entrenarlos por mi en esta técnica? - Preguntó Goku.

- Claro Goku, estoy en deuda contigo, no puedo negarte ningún favor. - Piccolo respondió.

- Si, lo se. Por cierto, ¿Como están Chichi y tu? - Goku le preguntó al Namek.

- Bueno, creo que todo va bien. A Gohan le está yendo bastante bien en la escuela y Goten estudia en casa. - Piccolo respondió.

- Ya veo. - Dijo Goku con tristeza en sus ojos. Piccolo se dió cuenta de que esa respuesta le había hecho daño, así que Piccolo trató de solucionar el problema siendo sincero con Goku.

- Gohan te extraña y aunque no lo creas, todos nosotros te hemos echado de menos. Creo que deberías volver al mundo de los vivos. Se que no será lo mismo, pero todos te necesitan.

- Si, puede que tengas razón. Además, quiero relacionarme más con mis hijos, y como puedo ver, creo que pronto seré abuelo.

- Si, Gohan se ha enamorado de esa chiquilla. - Dijo Piccolo. Pero cuando se dieron cuenta de lo que estaban comentando, se quedaron paralizados unos segundos. - Bueno, eso sólo podría ocurrir si podemos derrotar a ese malvado de MajinBoo y reviviendo a Gohan con las esferas del Dragón.

- Tienes razón, no perdamos más tiempo empecemos el entrenamiento. - Dijo finalmente Goku.

Finalmente Goku le mostró su nueva técnica a Goten, Trunks y a Piccolo, pero desgraciadamente tuvo que volver al otro mundo momentos más tarde. Piccolo decidió entrenar a Goten y a Trunks en la técnica de la fusión mientras tenían tiempo, pero desafortunadamente MajinBoo los encontró antes de que pudiesen acabar con su entrenamiento. Y para colmo, Chichi fue asesinada frente a los ojos de Piccolo y Goten, lo cual los hizo rabiar de una manera inimaginable. Sin embargo, Piccolo sabía que si podían acabar con MajinBoo, prodían revivir a Chichi y a Gohan con las esferas del dragón, así que trataron de mantener la calma y continuar con su plan para derrotarlo. Y eso fue lo que ocurrió, después de una ardua batalla, Vegeta y Goku finalmente pudieron acabar con el monstruo de MajinBoo, trayendo paz nuevamente a este mundo.

Pasaron siete largos años después de aquello, Goku se había dedicado a entrenar a su pequeña nieta Pan.

Las batallas empezaron y Goku finalmente conoció a Ubb, la reencarnación de Boo. Goku estaba feliz de pelear por fin con un nuevo y poderoso guerrero, así que sin pensárselo dos veces, se lo llevó al templo Sagrado donde lo entrenaría como es debido para que se convirtiese en uno más de los guerreros Z.

En su camino se cruzó con todos sus amigos, despidiéndose de ellos, pudo observar a Bulma cargando a una pequeña niña llamada Bra, a Vegeta muy molesto porque Kakaroto se había escapado nuevamente de su futura pelea, a Gohan haciendose cargo de su hija Pan y su esposa Videl, y por supuesto a Chichi cogiéndole la mano a Piccolo mientras lo veía alejarse en su nube Kinton.

Y como dice el Manga:

¡BYE BYE DRAGON WORLD!


Cuando vean Dragon Ball Z otra vez, acordaros de este Fic.

Gracias a todos los que hayáis llegado a leer hasta aquí :)