Disclaimer: Nada es mío.

Gracias por los reviews :)

Nota: No me termina de gustar.

Rojo.

–Yo iré a Glyffindorr, por supuesto –lo interrumpe James orgulloso, terminando su tostada.

Albus se lo pensó un poco. Fue únicamente un instante, pero eso le bastó a James para mirarlo con los ojos desorbitados y entreabrir los labios.

– ¡Albus irá a Slytherin! –sentenció.

– ¡No! –chilló el niño, cruzándose de brazos, ofendidísimo.

– ¿A dónde va a ir Teddy? –interrumpió Lily con sus palabras atropelladas. A sus escasos dos años, tenía una melena larga y brillante, y unos ojos grandes, y hablaba hasta por los codos con su voz aguda y chillona.

El mayor de los niños, que esperaba a que todos terminaran de desayunar para poder ir a comprar los últimos útiles que le faltaban para pasar su primer año en Hogwarts, la miró inquieto. Hasta ese momento, extasiado con la idea del castillo y asustado por todo el tiempo que estaría sin la abuela Andy, jamás se había parado a pensar en eso de las casas.

–No lo sé. –admitió.

James pareció emocionado al respecto.

–Gryffindor. –fue todo lo que dijo con gesto serio. –Es la mejor. Los buenos van a Gryffindor. –aseguró.

–Entonces, James, te quedarás en Slytherin –bromeó su madre, que estaba prestando atención a la conversación mientras terminaba de hacer unas cuantas tostadas y servía dos vasos de zumo de calabaza.

El aludido la miró dolido. Teddy sonrió.

–Yo soy bueno. –protestó Albus enfurruñado.

–Claro que sí, mi vida. –respondió Ginny nuevamente.

–No importa la casa a la que vayas. –dijo Harry, dejando El Profeta a un lado para participar de la conversación. –Las casas no definen a las personas. Gryffindor es la casa de los valientes de corazón, y sin embargo, la persona más valiente que yo he conocido, era un Slytherin. –comentó.

Ginny hizo una mueca. Los años pasaban pero Snape seguía siendo su horrible profesor de pociones.

–Los motlígafos eran Slytherins. –agregó James ceñudo.

–Mortifagos, Jammie. –lo corrigió su madre con dulzura.

–Eso.

–También había mortifagos en Gryffindor, en Hufflepuff y en Ravenclaw. –dijo su padre. –Conocí un hombre, un Gryffindor, que tenía grandes amigos. Ellos hablaban de libertad, de bromas, de Quidditch. Eran cuatro. Este hombre, el cuarto, acabó uniéndose a los mortifagos–James se mostró escéptico. Quizás cuando fuera más grande podría escuchar la historia completa, porque después de todo, Harry temía tener la síntesis de los cuatro Merodeadores de Hogwarts en su primogénito– Yo iba a ir a Slytherin. –admitió finalmente.

James lo observó incrédulo.

–Pero…

–Pero al final el sombrero me envió a Gryffindor. –concluyó alegremente.

–Harry… –susurró Teddy tras pensárselo un segundo. – ¿A qué casa iba él?

Harry lo observó un momento y luego sonrió.

–Gryffindor.

–Entonces ya sé a cuál quiero ir.

Si llegas hasta acá y no dejás un review, James te va a mandar a Slytherin.

.flowery.