Alrededor de las 12 de la tarde, Aomine despertaba de una siesta en la terraza de la escuela, con una revista porno encima de su cara, tapando sus ojos para que no se dañaran por la luz del sol.

Sonó la última campanada de la escuela, era el momento de salir y entrar a los clubs. Como siempre faltaría, y no solo porque quisiera, sino porque siempre después de la escuela Ryouta lo invitaba a algún lugar, un parque, un restaurante, a jugar baloncesto, etc.

Y le agradecía internamente el que hiciera esto. Era molesto tener que ir a las prácticas.

―Maldición… ―Dijo refunfuñando entre dientes al levantarse del suelo― Kise no debe tardar en llamar… ―La revista cayó en sus piernas y saco su teléfono del bolsillo de su pantalón algo fastidiado― Esta rubia a veces sí que es molesta ―Chasqueó la lengua y reviso el celular.

No habían mensajes ni llamadas del modelo.

―¿Hm? ―No mentiría en decir que eso no le sorprendía.

Pero en el preciso momento el celular comenzó a sonar.

―Ah… Kise no soporta estar ni siquiera un día sin mi ―Sonrió algo victorioso el moreno― Oi Ki—

―¡Dai-chan, el entrenador esta furioso y esta preguntado por ti, ven ahora mismo a las practicas! ―Se podía escuchar en el fondo como Wakamatsu comenzaba a gritar y a maldecir a Aomine.

―Nah, Satsuki, voy a salir con Kise. ―Aun no se confirmaba nada, pero todo valía para no ir a las prácticas.

―¿¡Eh, y no le puedes decir que mañana salgan!? ―Los gritos comenzaban a aumentar.

―Ya sabes cómo es Kise… ―El moreno agarro otra vez la revista y la volvió a hojear ―No le puedo cancelar porque si…

―¡Pero Dai-chan!

―Nos vemos Satsuki ―Colgó el teléfono dejando a la peli rosa sin respuesta y más problemas de los que se podía imaginar.

Aomine coloco el teléfono a un lado, esperaría por la llamada, el rubio nunca lo dejaba sin cita, o sin algo que hacer. El peli azul se volvió a recostar y continuo observando la revista, incluso había comenzado a leerla.

Pasaron 2 horas desde la última campanada. El moreno termino de leer la revista, y seguía esperando por esa llamada que Kise siempre hacia.

―¡Tsk!, ese Kise bastardo… ―Se reincorporo y volvió a tomar el celular, y este seguía sin llamadas ni mensajes, y por esta vez, por solo esta vez, se tragaría su orgullo e invitaría a su rubia a cenar. En cierta parte sentía algo de culpa por no haberlo hecho antes, y el tener que haberse refugiado en la terraza para que no lo atraparan los de su club.

El moreno peli azul tomo el celular y marco el número de Kise.

Este estaba apagado. Bueno, tal vez estaba algo cansado por lo de ayer.

El moreno mantuvo esa idea en su cabeza y decidió salir de la terraza finalmente, de seguro ya no corría peligro alguno de que lo cacharan y lo obligaran a entrenar.

―2 semanas después―

¿¡POR QUÉ SU NOVIO YA NO LE LLAMABA NI LE MANDABA MENSAJES!?, ¿¡ACASO FUE TAN RUDO EN ESE 1 CONTRA 1!?, ¿¡ACASO SE INDIGNO POR NO ESFORZARSE EN LA ÚLTIMA CITA QUE TUVIERON!?, ¿¡O ACASO FUE POR LO DE SUS FANS!?

Un moreno tomaba de su cabeza y la ladeaba de un lado a otro, mientras estaba recostado en su cama con su dispositivo móvil al costado. Esas y más preguntas surgían por la ausencia de su Ryouta.

―Le volveré a marcar, y más le vale contestar… ―El sonido de la llamada se interrumpió por la voz del rubio diciendo; ¿Quién habla?

"¿Por qué me hierve la sangre escuchar eso de ti?"

―¿Quién más crees que te hablaría?

¿Uh?, ¿Aominecchi?

"¿Solo no te miro por algunas semanas y ya me tratas como extraño?"

―Oye, solo quería saber si, uh, tenias mañana libre, ya que podríamos ir a algún lugar, y bueno…―Espere por tantos días a llamarlo pero no me salen las palabras ¿¡QUÉ ME HICISTE IMBECIL!?

―… Yo am… tengo planes Aominecchi…

"Al menos podre volver a ver tu hermosa cabellera y… Espera… ¿Qué?"

―¿Uh?

Quedamos Kagamicchi y yo en ir al centro comercial…pero… ¡podemos organizarlo otro día!

―…Uh, si, está bien, será en, otra ocasión… creo… ―Comenzó a rascarse la nuca y el cuello.

Sí, ¡nos vemos luego Aominecchi!

El moreno finaliza la llamada al instante.

¿Kagami?

¿El idiota de Bakagami?

¿Qué hace el idiota de Bakagami con mi rubia?

En ese caso, si Kise estaba con Bakagami, él también iba a estar con alguien.

El moreno toma con más fuerza el dispositivo y comienza a buscar entre sus contactos hasta llegar al contacto "Tetsu". La llamada estaba entrando y se pudo escuchar finalmente un; ¿Bueno?

―Oi, Tetsu, ¿Qué te parece ir al centro comercial mañana?

―… ― La línea quedo un buen rato en silencio― Aomine-kun, ¿Por qué esa invitación tan de repente?

―Solamente tenía pensado mañana salir, pero Kise no podrá acompañarme.―

Así que soy el remplazo de Kise-kun.

―¡No me refiero a eso!, maldición…

No te preocupes Aomine-kun, de todas formas tengo planes con Kagami-kun.

"¿¡Qué, acaso todos tienen planes con el maldito de Bakagami!?"

A menos que fuera en la mañana, en la tarde es cuando tengo que ir a ver a Kagami-kun.

―Uh, creo que está bien entonces. Te veo mañana a las 10 Tetsu.

Está bien Aomine-kun, mañana nos vemos.

El peli azul corto la llamada y lanzo el celular hasta la otra punta de la cama, se volvió a tirar en la cama con su revista en mano, y esperando a quedarse dormido, y olvidar a ese Kise y a ese Bakagami.

―12:00 del mediodía―

Estaba un peli celeste esperando afuera de una de las tiendas del centro comercial, con una malteada de vainilla en la mano y 3 en el suelo. Revisando a cada rato su celular y fijándose en la hora. No podía esperar menos de Aomine-kun.

―¡Tetsu! ―Se escuchó un grito a lo lejos, y pudo notar el pequeño celeste que era ese moreno al que estuvo esperando por dos horas, se levantó del suelo y recogió los otros tres vasos de malteadas. ―Lamento la demora Tetsu, me quede dormido― Dio un gran bostezo, y mientras alzaba los brazos para estirarse, Kuroko le deposito un golpe entre sus costillas, igual como se lo hacía a Kagami ―¡Oi, Tetsu!, ¿¡Por qué esto!?―

―Te estuve esperando por dos horas, Aomine-kun ―La voz del peli celeste sonaba monótona, pero podía sentirse la molestia que esta cargaba, por parte del moreno, decidió guardar silencio, no quería ser golpeado nuevamente.

―Kuroko suspira algo resignado ― Pero bueno Aomine-kun, ¿por qué me invitaste? ―Al celeste no le cuadraba esta salida "porque sí".

El moreno suspira algo agotado, lo que menos quería era hablar de eso.

―En realidad Bakagami iba a salir con Kise, y, creo que me moleste por ello ―Alza su brazo colocándola en la cabeza y levantando la mirada, mientras que Kuroko lo miraba atentamente, no parecía que mentía.

―Aomine-kun, creo que lo que tuviste fue un ataque de celos.―

― ¿¡Ah!?, ¿¡Celoso de Bakagami!?―

―¿Eh, Aominecchi, Kurokocchi?― Una voz sonó aun lado de la puerta del centro comercial.

―Oh, Kuroko… ―El peli rojo salió justo después del modelo.

Ambos quedaron en silencio, ¿Aomine como iba explicar tal situación?

―Que coincidencia encontrarlos Kise-kun, Kagami-kun ―Actuó de la forma más natural posible, mientras que el peli rojo se sonrojaba, pero era de esos casi indetectables.

―Kuroko, ¿podemos hablar un momento? ―El rubio sonrió felizmente.

―… Está bien… ―Ambos alumnos de Seirin desaparecieron en el sendero del centro comercial.

Mientras que un moreno y un rubio a un permanecían en frente de la entrada.

―¡Wuaaaaaaa Aominecchi!, ¿¡no te causa esto felicidad!? ―El rubio comenzó a dar vueltas con su mochila en las manos.

―¡Oi, Kise!, ¿¡Qué significa todo esto!? ―El moreno estaba al borde de la histeria.

―… ¿Ah? ―El rubio paro de dar vueltas.

―¿¡No me hablas por 2 semanas, no me das señales de vida, y aparte te la pasas con ese idiota de Bakagami!? ―El peli azul levanto la voz en la última frase.

―Aominecchi… ―El asombro había apoderado a sus ojos.

―Tú… ¿cómo crees que me sentí en todo ese tiempo? ―Desvió la mirada.

Kise guardo silencio. Y mientras más miraba a su Aominecchi, más podía contemplar esa tristeza en sus ojos. Una sonrisa se dibujo en los labios del rubio, y una felicidad indescriptible recorrió por su pecho hasta su estomago.

El moreno estaba a punto de dar la vuelta e irse de esa situación bastante incómoda, pero sintió como alguien recorría unos brazos cálidos por su cuello tapando completamente la nuca, una pequeña opresión en su pecho y que una cabeza se posaba en su hombro.

―Todo este tiempo ayudaba a Kagamicchi a confesarse con Kurokocchi… pero… digamos que también lo hice para ver si te seguía importando… ―utilizo un tono de voz bastante melancólica.

―¿!Eh!? ―

―Me alegra saber que a fin de cuentas si le importo a Aominecchi ―Susurro acurrucado en el hombro del peli azul.

―Idiota… no pienses esas cosas ―Agarro los hombros del rubio― Tu eres todo lo que me importa ―Lo junto aun más a su cuerpo.


Lon: Seré sincera, pensaba poner un omake de que Kagami ya se le confiesa a Kuroko, pero eso ya no estaba en la descripción de mi clienta, así que, sorry…

Usuyase!, espero que te haya gustado!, y recuerda dime tus quejas y puedes lanzarme la comida a la cara si se te apetece~

Te mando besitos y abrazos!

Aviso súper mega rápido para los que leen mi fic Una vida solo para ti: Ya me libere del reto y ya puedo pasar a digital el siguiente cap. Besos!