Si, aquí con ayuda de mi amigo el insomnio, les traigo el último capitulo de esta extraña historia, espero no me maten.

Una parte del capitulo pueden acompañarla con una canción, Someday, de Nickel back. (Darle gracias a, que según yo ella la puso en uno de sus Fics no recuerdo bien, Mad Aristocrat por llevar esta canción a mis oídos, así que en parte esta dedicado a ella.)

Cuando aparezca este signo "&" deben ponerla.

Espero sus comentarios

Besos.

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Un fuerte trueno los hizo reaccionar, se miraban esperando pacientemente alguna señal, él esperaba un comentario por parte de ella, ella...no sabía que decir.

La oscuridad comenzó a apoderarse de la tienda, solo la tenue luz de la lámpara de aceite alumbraba parte de esta, él aún seguía en pie, ella, sentada y con una expresión de confusión y miedo en el rostro.

Poco a poco ella comenzó a removerse, se le veía inquieta, pero a pesar del hecho de que se movía bruscamente, no apartaba su mirada de la del moreno. Él esperaba un poco intranquilo, estaba decidido a ponerle fin a esa angustia que sentía, y por esta única vez, no dejaría que nadie le interrumpiera.

- Harry ¿que...que cosas dices? - logró musitar la castaña

- Solo quiero hablar de lo que sentimos - el moreno acercó una silla y se sentó a un lado de la chica

- ¿Lo que sentimos? Harry yo...yo no entiendo - dijo ella poniendo cara de confusión, haciendo que Harry soltara un sonoro suspiro

- Solo por esta vez Hermione, déjame hablar ¿si? - preguntó serio

- Esta bien - accedió

- Desde el primer momento en que te vi, supe que serías alguien importante en mi vida, y no me equivoque. Desde el día en que interrumpiste en mi vagón, me di cuenta de que dependería totalmente de ti, eres mi pilar, mi cable a tierra, esa persona que pone el equilibrio a mi vida y te agradezco enormemente por ello - se inclinó a la muchacha y le tomó la mano - Han pasado muchas cosas buenas y malas en mi vida, entre las malas esta, esta estupida profecía, la muerte de Dumbledore, mis padres, sirius, cedric y muchas mas, de las buenas, están los Weasley, Ron, Tonks, Remus, Neville, Luna y los demás, pero por sobre todas las cosas, estas tú.

Hermione abrió los ojos desmesuradamente, no podía creer lo que sus oídos escuchaban, Harry le decía que era una de las cosas mas importantes en su vida, y a pesar de que ello no era necesario decirlo, ya que lo sentía así, una calidez se instauró en su pecho.

- Harry yo...-susurró siendo interrumpida por él

- Déjame terminar - se levantó y le dio la espalda - Siempre te vi como una compañera de aventuras, como la amiga fiel e incondicional, como la hermana que nunca tuve y quise tener, pero...aunque todo eso es así, cuando te escuche hablar ayer con Ron, una tibia sensación me recorrió el cuerpo - se volteó y la miró detenidamente - por un momento, anhele que mi nombre se escurriera por tus labios, que yo fuese con quien deseabas estar, y al momento de tu respuesta comprendí el porque.

Entre la tenue luz y el ruido de la tormenta afuera, Harry se acercó a Hermione sudando de pies a cabeza, se agachó a su altura y la penetró con esos ojos verde esmeralda.

- El por que, es sencillo Mione - le tomo las dos manos y reuniendo el valor Gryffindoriano que poseía, le confesó sus sentimientos - Pasa, que me gustas Hermione, como mujer me gustas.

La castaña no podía apartar sus ojos mieles de los de él, la confesión la dejo shockeada, sentía las calidas manos de Harry sostener las suyas, provocándole una serie de descargas que entibiaban su cuerpo a pesar de seguir completamente mojada. Se sentía aturdida, toda esta información sin ningún tipo de anestesia le había provocado un dolor punzante en el pecho, se sentía sucia e insignificante, contenta y triste, dolida y traicionada, pero por sobre todo se sentía aliviada.

Con una parsimonia desesperante, se acercó a Harry, soltó las manos de su agarre y las con ellas tomó el rostro del moreno, lo miro detenidamente, disfrutando de la calidez del cuerpo del muchacho, acercó su rostro peligrosamente y reprimiendo un suspiró comenzó a hablar.

- Cuando me dijiste que querías hablar sobre nuestros sentimientos...podría haber apostado que te referías a las sensaciones que este viaje nos va dejando a cada paso, dijiste que yo era importante para ti, que agradeces muchas cosas de las cuales no deberías, ya que yo no te hago favores para que me des las gracias, yo todo lo hago por que te quiero Harry - apoyó su frente con la de él - la pregunta que me hizo Ron fue una de las mas difíciles de las que alguna vez me han hecho, creí por un momento que por primera vez en mi vida, no tenía una respuesta coherente, pero al igual que tu, en ese momento me dí cuenta de algo muy importante, al decirle "Con los dos ron, los dos son parte de mi" comprendí que con los dos quiero estar, lo sé, soy egoísta, pero que alguien me maté por querer estar con las personas que mas quiero en este mundo - dijo con los ojos inundados en lagrimas, que al primer pestañeo, se deslizaron por las pálidas mejillas de la chica - desde el día en que te conocí, supe que serias, de alguna manera, parte de mi, y ahora lo sé, tú me necesitabas a tu lado, y yo estaba dispuesta. Te protegí de muchas, pensando a veces que no era nadie en tu vida ni en la de Ron, pero siempre que quería alejarme, tu surgías como mi salva vidas y me dabas, sin quererlo, una palabra de aliento, un motivo para compartir mi vida con ustedes - seguía llorando, dando pequeñas sacudidas de vez en cuando - Ron me dijo que sentías algo por mi, algo fuera de la amistad y la hermandad...esto me lo confirma, por eso me siento la escoria mas podrida de la faz de la tierra y a la vez alagada en sobremanera.

Harry escuchaba silencioso el discurso de Hermione, la veía llorar con sentimiento, y se maldijo mentalmente, mas veces que lo había hecho para Malfoy, Snape y Voldemort juntos, por que una vez mas, él, era la causa del llanto de su amiga.

- Hermione, lo que menos quiero es que te sientas mal, no pretendo que correspondas mis sentimientos, estaba confundido hace muy poco, solo lo dije por que te debo fidelidad aunque tu no lo consideres así, siempre has sido sincera conmigo y yo debía serlo contigo - concluyó

- Te equivocas Harry - murmuró lentamente la chica

- ¿De qué hablas? - preguntó

- Que el año anterior, cuando comenzaste a salir con Ginny yo me moría de celos, eso no es sinceridad Harry, aun sabiendo que ella te amaba desde el primer momento en que conversó contigo, yo la retuve en su intento de conquistarte. Vez por que me siento podrida - dijo rehuyendo por primera vez su mirada

- ¿Porque lo hiciste? - quiso saber

- Porque...porque...- le miro a los ojos - por que me gustas Harry, me dí cuenta hace un tiempo, y no te lo dije por temor, soy lo peor Harry, lo peor.

El león que dormitaba en el pecho del Gryffindor despertó rugiendo a viva voz, en la cara una pequeña sonrisa comenzó a ganar terreno, ya no habían obstáculos entre ellos, o eso creía él.

"&"

Acortó la distancia que se interponía entre los dos, ella cerró los ojos instintivamente, dándole un completo permiso para lo que quisiese hacer, poco a poco se fueron acercando, haciendo realidad lo que sus inconcientes esperaban por mucho tiempo, quizás días, quizás semanas, quizás años, quizás desde siempre, el añorado primer beso.

Posaron sus labios lentamente, tanteando terreno desconocido hasta ahora, una descarga eléctrica los hizo estremecerse, se saborearon mutuamente en un beso bastante tímido, pero pronto las cosas cambiarían.

El olor embriagador de Harry la hizo marearse a pesar de estar con los ojos completamente cerrados, sintió que era jalada por una mano invisible hacia el suelo, e improvisadamente se aferro a la chaqueta del muchacho, logrando con esto que él quedará pegado a su pecho.

Sintió la delicada mano de ella aferrarse a su chaqueta, y gracias a merlín que lo hizo, creía que en cualquier momento desfallecería, pero no pensó en las consecuencias de ese inocente gesto, chocó descaradamente contra el pecho de la castaña, sintiendo, a pesar de las telas, sus senos que imagino firmes.

Un suspiro por parte de Harry le permitió profundizar el beso, sus neuronas se estaban desconectando o por lo menos le daban el pase a las hormonas, pasó sus manos por el cuello del chico atrayéndolo más a ella, si eso fuese posible.

Se besaban con pasión, con anhelo, y desesperación. Se pusieron de pie, la tomo de la cintura levantándola del suelo unos centímetros, llevándola hasta la cama, la recostó sin dejar de acariciarla y se acurruco a su lado.

Tímidamente, recorrió el cuello de la chica, la que por más que trató de reprimir unos gemidos, estos desobedientemente se escapaban de sus labios. Con una paciencia infinita se besaron hasta que ese contacto no les era suficiente, se necesitaban más, sus corazones y cuerpos pedían a gritos más cercanía.

De la manera mas inexperta posible, él fue despojándola del abrigo que cubría su cuerpo, torpemente ella fue deshaciéndose de la chaqueta del moreno, sin dejar de mirarse, sin romper ese pacto de silencio que con la mirada mantenían, fueron dejando en el olvido todos los pesares que acarreaban en sus hombros, y con ello, la mayoría de las prendas.

El contacto ya era mas intimo, solo sus ropas interiores le prohibían sentirse completamente, se recorrían cada centímetro de piel al descubierto, besaban cada parte donde les era posible, logrando que la temperatura ambiente subiera unos grados sin importar la tormenta de afuera. Estaban en otra dimensión, disfrutando de lo prohibido, de lo que por incorrecto se les había negado. Ya ninguna prenda cubría sus cuerpos.

En esa tienda, en ese lugar apartado de la realidad, en ese escondite, se acariciaron por lugares inimaginados, los gemidos iban en aumento, se tocaban casi con desesperación y el placer los segó de la realidad.

Completamente sudados y extasiados, se dispusieron a concretar su amor ilógico, porque por sobre todas las cosas, ellos solo eran amigos.

Se acomodó entre sus piernas, frotando su sexo con el de ella sin intención por el momento de penetrar, sus respiraciones aumentaron en demasía, disfrutando la sensación placentera de la humedad y dureza de aquellos cuerpos.

- Será mi primera vez - confesó ella con un poco de vergüenza

- La mía también - respondió con las mejillas encendidas

- Amo a Ron - soltó de pronto

- Y yo amo a Ginny - dijo el besando su nariz tiernamente

Con el último roce y gemido de parte de los dos, Harry se puso a un lado de la castaña y la abrazó fuertemente.

- Me gustas Hermione -

- Tú también Harry -

A pesar de sus sentimientos, a pesar de que tanto el uno como el otro sentían que era lo correcto entregarse a los placeres que sentían, desistieron por el solo hecho de que gran parte de sus corazones pertenecían a otras personas, impidiéndoles consumar su anhelo.

"Ron, confía en mi, confiad en nosotros" pensaba ella cerrando sus ojos, "Ginny, confía en mi, confía en nosotros" decía mentalmente él, y aun desnudos y con el último beso, se entregaron a los brazos de un desconcertado Morfeo.

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Ufff, espero que les guste como quedo, acepto todo tipo de criticas, tomatazos y crucios.

Esta de más decirles que se pasen por mis otras historias, y me hagan saber como están.

Besos a todos, y si llegaron a leer hasta aquí, pues les agradezco el doble =D

Aniiia, la chica loca en busca de la verdad.