Hermione sabía de antemano que no sería fácil terminar esa prueba, se había esforzado mucho para lograrlo, con lo que no conto en sus previsiones es que al final, tuviera que intervenir de la manera en la que lo estaba haciendo, sin embargo, ya no podía dar marcha atrás.
Sus dedos se tornaron blancos de tanto apretar el palo de Golf que le había cedido Blaise para defenderse, aspiro con fuerza, llenando sus pulmones de aire para intentar apaciguar su nerviosismo.
-No olviden que sea lo que sea que nos espera al otro lado de la puerta, es producto de nuestros miedos más profundos, que pueden hacernos daños si se lo permitimos, pero también que siempre tienen un punto débil, una manera de debilitarlos o aniquilarlos, así que entre más rápido encontremos esos puntos, mas rápido avanzaremos. –Advirtió mirándolos una última vez.
Blaise y Theo tenían que admitir que la leona podía resultar bastante intimidante si se lo proponía a pesar de no ser muy alta y tener una figura más bien menudita, sabia imponer con su presencia, cuando se concentraba su rostro adquiría una seriedad y concentración admirable, pero también un tanto espeluznante. Al verla pensar con esa tranquilidad aparente, casi podrían jurar que escuchaban su cerebro trabajar a una velocidad vertiginosa.
-No se separen por ningún motivo, voy a entrar primero. Zabini tu vas en medio encárgate de Draco, Nott tu cubres la retaguardia. No tenemos nuestras varitas pero si nuestros cerebros si trabajamos juntos saldremos rápido de esto. –Sus ordenes no dejaban lugar a replica ninguna.
Los muchachos cuadraron los hombros, no sería menos, harían lo necesario bajo las órdenes de Granger con tal de salir de aquel espantoso lugar.
La castaña abrió la puerta y entro con sigilo a la habitación, tras de ella entro el moreno, llevando bien sujeto a Malfoy del brazo, de ultimo entro el castaño ajustándose el cubo en la cabeza. Era una habitación en penumbras, solo la tenue luz de una lámpara iluminaba un poco sus pasos, sobre largas mesas estaba varias jaulas pequeñas vacías, los delgados barrotes habían sido forzados.
Un olor desagradable le golpe de improviso, encontraron restos de comida a su paso y algo parecido a crisálidas o capullos de tamaño jumbo ya abiertos.
-¡Gremlins! –susurro Hermione
-¿Las cosas afelpadas con aspecto de oso de peluche?
-Sí, aunque por los restos de comida dudo que sean de los afelpados.
Zabini cayó en cuenta a que se refería Hermione cuando un ser de grandes ojos le miraba fijamente detrás de una de las mesas. Su pequeño cuerpo estaba cubierto con una piel parecida a los reptiles, orejas puntiagudas y una boca llena de dientes en punta.
-Gizmo es tierno, pero saben que estos son muy diferentes. Detestan la luz, el sol los mata.-Recito Hermione con seguridad mientras veía alrededor de 15 Glemlins acechándolos.
-¡Las ventanas! –Exclamo Nott. –Al darse cuenta que estaba cubiertas con papel periódico para que la luz del sol no entrara.
Uno de esos pequeños seres, el que parecía el líder y tenia una cresta de cabello blanco se lanzo contra la castaña, esta con la adrenalina reacciono como pudo golpeándolo con fuerza con el palo de golf, logrando que se estrellara con una de las ventanas, rompiendo el cristal.
La luz entro a raudales por el cristal roto haciendo que retrocedieran asustados y aullando de dolor algunos de ellos al ser expuestos a ellas.
-Nott rompe las ventanas.
Este obedeció, no sin antes patear a un par de Gremlins que se habían aferrado a sus piernas, arañándolo un poco.
Con la luz entrando por las ventanas, se dieron cuenta que estaban en algo parecido a un laboratorio, habia frascos de cristal con varias sustancias de colores y al parecer aquellas criaturas habían estado experimentando en ellos mismos las pociones contenidas en ellos, tal como habia pasado en una de las películas.
Draco seguía en estado de Shock por lo que no tomo conciencia que una "femina de especie no humana" lo estaba besuqueando que daba gusto en lo que Zabini estaba ocupado arremetiendo con sartén en mano a otros dos de aspecto más peligroso. Tuvo que ser Hermione quien lo salvara de las "garras" de aquella trepadora que le habia dejado embarrado en todo el rostro sus besos con labial rojo intenso.
Cuando todo termino la sala quedo en silencio. Aun en contra de sus principios de no violencia, la Gryffindor tuvo que hacer de tripas corazón para aniquilar aquellos terroríficos seres cuando estaban en frente de la siguiente puerta parecían un poco mas repuestos y animados.
-Blaise, límpiale la cara a Draco que da grima verlo lleno de marcas de labios. –Nott se estremeció al verle con manchones de labial rojo por todos lados.
-Déjalo que sufra se lo merece. –Soltó con sorna el moreno.
-Pero ni siquiera se ha dado cuenta de nada. –Replico moviendo su mano frente al rostro del rubio que ni siquiera parpadeo.
-Pero se dará cuenta y si no lo recuerda, yo se lo recordare, me encargare de que no olvide como casi fue violado.
-Eso es demasiado Zabini, solo lo besuqueo un poco. –Dijo entre risas la castaña.
-Esas son solo cuestiones técnicas. –Movió la mano restándole importancia. –Además quien le manda estar en estado catatónico y no colaborar con la causa.
-No es su culpa. –Intento disuadirlo.
-Lo es. Aunque fue fascinante, ilustrativo y sexy verlas bailar. –Admitió, logrando que se sonrojara. –Pero por su culpa estamos aquí y tiene que pagar de algún modo.
-Como quieran. –Dijo intentando mirar hacia otro lado ahora que recordaba lo que había sido bailar pole dance, se sentía bastante incómoda y avergonzada. –Es mejor seguir adelante.
Llegaron a una sala donde había varios aparatos de reproducción de videos acomodados sobre una pequeña mesa. Al fondo en una pantalla de plasma de 42" se proyectaba una película que les puso a todos la piel de gallina.
Identificaron al momento lo que se estaba proyectando, parecían imágenes al azar, un faro, una escalera, un aro de luz sobre la oscuridad.
-¡El aro! –Exclamo con dificultad, tragando saliva.
-¡Joder!
-Hay que copiar el video. –Tomo 4 videos al azar de una pila y le tendió uno al castaño –Nott mételo en la ranura y presiona ese boto.
La pantalla se puso repentinamente negra, antes de mostrar la imagen de un pozo de piedra y una pequeña mano sobresalió del borde.
Blaise grito cuando vio como de la pantalla comenzó a escurrir agua. Con mano temblorosa el castaño saco el video cuando termino de copiarse.
-Ahora tu Zabini.
Medio cuerpo estaba fuera de aquel pozo, una niña con el cabello largo cubriéndole parte de su rostro comenzó a caminar, su cuerpo escurría agua y era de un color gris enfermizo.
Hermione puso uno de los videos en la mano del rubio e hizo que este lo metiera en el aparato y con su ayuda pulso el botón de copiado.
-¡Apúrate! –Urgieron al unisón el castaño y el moreno abrazándose mutuamente mientras cada vez estaba más cerca del marco de la pantalla, aquella terrorífica niña.
Ella exhalo frustrada, no era su culpa que ese cacharro tardara en copiar el video original que estaba en el reproductor.
Un par de manos se sujetaron de los bordes de la pantalla para comenzar a salir completamente y estar a solo un par de metros de distancia de unos asustados e histéricos chicos que tenían los ojos desorbitados y las facciones afectadas por el terror.
El último video se atoro, era el de Hermione y por mas que pulsaba el botón para intentar que comenzara a grabar, la cinta no avanzaba.
Samara tenia medio cuerpo afuera comenzaba a moverse cada vez más cerca de ellos y por mas que la castaña trataba de mantener la calma, sus ojos se comenzaron a llenar con lagrimas de miedo, pero también de frustración. A las desesperadas cuando aquella niña estaba completamente concentrada en ella, mirándole y podía ver parte de su rostro entre su mata de cabellos negros empapados, golpeo con el puño cerrado el aparato destrabándolo cuando estaba a poco más de un metro de distancia, con las manos extendidas a punto de tocarla.
Las luces parpadearon antes de apagarse por completo, cuando se encendieron de nuevo estaban completamente solos, en el piso solo quedaba un vestigio de agua por donde la niña del aro había caminado.
-¡Maldita sea Granger! Casi muero del susto.
-Si vieras que yo estoy muerta de la risa. –Le dijo bufando con sarcasmo, pálida como el papel.
Sentían la adrenalina correr por sus venas, al menos era una película menos, aunque no estaba del todo seguros cuantas más faltaban. Antes encaminarse al siguiente horror, la chica vio sobre la mesa un vaso de cristal con agua, tuvo una idea.
Sin decir agua va, le hecho el liquido sobre el rostro del rubio, este soltó un grito ahogado y comenzó a parpadear varias veces saliendo de su letargo.
-Zabini, yo que tu no perdería la oportunidad de darle una buena bofetada para que termine de espabilar. –Le dijo con una sonrisa torcida más propia de Malfoy que de ella que hizo sonreir a los otros dos Slytherin.
Obediente, como si siguiera la ordenes de su general, cuadro los hombros y poniéndose en frente del atontado rubio, levanto la mano alto, para después dejarla caer como una ola vengativa que chocaba con furia contra el rostro de Malfoy. Con la fuerza del impacto le hizo girar completamente la cara.
-¡Hay! –Se quejo, llevándose la mano a la ardiente mejilla que acababan de golpearle. –Que demonios te pasa Blaise. –Bufo molesto y como toda respuesta recibió un efusivo abrazo del moreno.
-No me agradezcas hermano a sido un placer poderte ayudar.
-¿Agradecer? Y porque tendría que agradecer que me arres a bofetadas.
-Fue por tu bien Draco, no reaccionabas. –Lo justifico Theo.
-Dejen de discutir. –Ordeno. –Es mejor seguir.
El castaño y el moreno se callaron al instante, en esos momentos la palabra de Granger era ley, no por nada les estaba salvando el pellejo.
-¿Granger?
-No Malfoy soy Lady Gaga.
-¿Lady… que? -Pregunto aturdido.
-Nada Malfoy olvídalo, pues claro que soy Granger.
Dejando atrás las ultimas señales de su aturdimiento se enderezo completamente contrariado.
-Por tu culpa estamos aquí. –Acuso señalándole con el dedo.
Zabini se apresuro a ponerse en medio para que no se le acercara demasiado a la leona.
-Yo que tu pensaba muy bien lo que vas a decir. –Acoto con Nott con molestia.
Nunca antes sus amigos se habían puesto en su contra, ni aun cuando sus ideas eran de lo más descabelladas y les habían traído serias consecuencia, sin embargo, ahora veía con sorpresa como sus dos mejores e incondicionales amigos estaban defendiendo a Granger de el mismo, cuando deberían esta apoyándolo considerando que después de todo era por causa de ella que estaban en ese lugar.
Como si Nott pudiera escuchar en voz alta sus pensamientos, le contesto. –No estamos de lado de Granger, pero tampoco vamos a permitir que la tomes contra ella, cuando se ha tomado la molestia de venir por nosotros cuando no era su obligación.
-Por ella estamos aquí. –Soltó con exasperación el rubio.
-Si estamos aquí es por tu culpa, por pasarte de listo.
-Pero fue su idea esta locura de las jodidas películas de Terror.
-Como fue tu idea lo del jodido Pole Dance.
-Eso es otra cosa.
-Sera para ti, pero no para mí. Yo me vi forzada a hacer algo que no me agradaba, perder el sentido completo del ridículo y el pudor para subirme a un escenario y bailar para que me miraran como si fuera solo un pedazo de carne.
-Pues no parecía desagradarte tanto. –Pico furioso el rubio.
Hermione empujo por el hombro al moreno para quitarlo del camino y encararse a Draco. Podía ser que él fuera mucho más alto que ella y estuviera igual de cabreado que un basilisco, pero ella también estaba furiosa, sus labios apretados y el ceño fruncido no eran una buena señal, aun asi no es que el rubio estuviera precisamente muy brillante cuando sonrió con cinismo, mofándose de ella.
Una segunda bofetada le cruzo la otra mejilla. Temblando la castaña se dio la vuelta para darle la espalda. –Ustedes deciden si quieren rendirse, Malfoy ya esta consiente para tomar esa decisión.
No alcanzo a tener una respuesta cuando la puerta colapso dejando pasar a un enorme ser, de nuevo la creación de Viktor Frankenstein llegaba a su encuentro. Todos retrocedieron menos Hermione que parecía demasiado alterada, sus ojos estaban llenándose muy rápido de lagrimas, dejo caer el palo de gol y sin que nadie pudiera detenerla se abrazo a aquella criatura mientras lloraba abiertamente.
-¡Cuanto lo siento! Debes de sentirte muy solo. –Se lamento. –Tu creador ha sido un desconsiderado que no se ha preocupado por ti. –Dijo entre lagrimas. –Pero nosotros no somos como el. ¿Te gustaría que te pusiéramos un bonito nombre?
Se hizo el silencio, solo se escuchaba los sollozos de la chica que no dejaba de abrazarse al cuerpo de aquel enorme monstro de terrible apariencia, mismo que levanto la mano haciendo que los tres muchachos se tensaran pensando que había sido una estupidez de parte de la que se suponía era la bruja de su generación.
Una enorme manaza se poso en la frágil cabeza de cabellos castaños, todos contuvieron el aliento creyendo que le aplastaría el cráneo, sin embargo, nada malo paso. Un extraño y profundo sonido salió por la garganta de aquel ser.
-¿Un nombre para mi? –Pregunto acariciando torpemente la cabeza de esa pequeña que le abrazaba haciéndole sentir por primera vez algo que no era rabia u odio contra el mundo y su propia existencia.
-Lo mereces.
-Víktor como mi padre.
-Es un bonito nombre. –Le dijo levantando el rostro para sonreírle aun con las mejillas humedas por las lagrimas.
-Pueden irse pequeña. –Indico acariciándola una última vez y haciéndose a un lado para dejarlos pasar por el hueco donde antes había estado la puerta.
-Gracias Víktor Jr. Ha sido un placer conocerte. –Volvió a sonreír limpiando con el dorso de su mano las lágrimas restantes. Les hizo una seña a los muchachos para que la siguieran.
Mudos de la impresión se limitaron a seguirla pasando por un lado de aquel imponente ser de más de dos metros de altura.
Cuando estuvieron lo suficientemente lejos Blaise dejo escapar el aire que tenia contenido.
-No sé si eres muy valiente o muy estúpida Granger, pero eso ha sido impresionante.
-A veces hay que entender el sufrimiento de los demás para poder entenderlos, lo único que siempre quiso era alguien se preocupara por el, que su vida tuviera un sentido y como tenerlo si ni siquiera se ocuparon de darle un nombre y una identidad. –Su voz sonaba segura aunque un poco triste.
Caminaban por un largo pasillo que terminaba frente a una puerta de madera oscura con un picaporte antiguo. Se detuvo y se giro para hablarles.
-Ustedes deciden siguen o se retiran.
-Seguimos. –Le corto el rubio.
-Como quieran. –Se encogió de hombros y volvió a poner su mano sobre el pomo de la puerta. -¿Están listos?
-Estamos Listos. –Contestaron desafiante apretando sus armas para enfrentar la siguiente pesadilla.
En algún punto Draco perdido la olla con la que había protegido su cabeza, al igual que el cuchillo para filetear carne, lo único que le quedaba era la sombrilla azul con flores amarillas a la cual se aferraba como si esta fuera una espada. Por su parte Blaise había descubierto que el sarten era un artefacto muy util aunque no sabía bien para que se utilizaba, le habia servido para machacarles el rostro a los fastidiosos Gremlins. Nott llevaba con tal gracia el cubo sobre la cabeza que no resultaba del todo ridículo, incluso podía decirse que tenia cierto aire digno como si en lugar de un cubo de plástico llevara un casco o una corona, mientras blandía con gracia su bate de beisbol que lógicamente tampoco sabía para que lo podían utilizar los muggles.
Antes de abrir completamente la puerta Draco se dio cuenta que un espejo estaba colgado en la pared del pasillo cuando paso a su lado no presto demasiada atención, pero cuando reacciono tuvo que regresar un paso atrás para ver de nuevo su reflejo.
Ahí estaba su rostro el que antes había lucido siempre perfecto, tan palido y cenizo como el pergamino, su cabello era una maraña alborotada y sucia con sustancias pegadas a el que prefería ni siquiera saber de que tipo u origen tenían, su ropa aun humeda conservaba las manchas de vomito de Rigan, pero haciendo a un lado todo, lo que lo tenia pasmado y con miedo a preguntar como se habia hecho esas manchas, eran las marcas de unos labios enormes y deformes pintados por todo su rostro, el cuello y sobre la camisa sucia en un color rojo encendido.
-¿Cómo…? –Pregunto con voz temblorosa haciendo que los demás se giraran a verlo.
-Eso amigo, son las marcas de tu deshonra. –Se apresuro a decir el moreno en un tono de fingido pesar.
-¿Mi qué?
-No pudimos evitarlo Draco. –Secundo Nott con todas las intenciones de reírse un poco a las costillas del rubio.
-¿Que demonios me paso?
-Te violo un Gremlin travesti, pero no te sientas mal, era atractivo para los de su especie. –Dijo apesarado Blaise.
Hermione tuvo que llevarse la mano a la boca y girarse para darles la espalda para contener una carcajada.
Draco se había puesto aun más pálido de lo que ya estaba ante la información que acababa de recibir, tuvo que sostenerse de la pared, mareado.
-Pero ve el lado positivo Draco, piensa que cuando acabe todo esto posiblemente serás padre de una pequeña criaturita de una nueve especie, eso te hará muy famoso. –Se burlo el moreno palmeándole la espalda. -No es nada que no puedas superar con algo de terapia, es como cuando descubrí a mi padre con aquel traje entallado de cuero a juego con una máscara, con una correa atada al cuello, mientras le azotaba el trasero con una fusta de caballo mi niñera polaca, solo me llevo media fortuna y 15 años superarlo.
El rubio ahogo un grito estrangulado no sabía que le generaba un mayor trauma saber que abuso de él un engendro travesti de labios gruesos o enterarse de las retorcidas manías del padre de Zabini.
La leona se sentía sofocada por estar conteniendo la risa, como pudo se aguanto para que no lo notara Malfoy. -Pónganse serios es hora de entrar. –Advirtió abriendo la puerta.
