El plan

(Ginny)

«¡Josh! ¡Oliver! ¡Tráemelo, por favor!» grité desde la cocina al oír a mi hijo llorar en el cuarto.

Esa semana estaba siendo una condenada carrera. Estaba hasta arriba con textos que aprender, la familia de Josh de visita y mi madre con algunos problemas de salud, y se encontraba hospitalizada. Para empeorarlo todo, la niñera de Oliver estaba de vacaciones. ¡Quería morir!

Mientras estaba dándole el pecho a mi hijo, Josh nos observaba con amor. Me sentí completa. Siempre quise tener mi propia familia. Y esta era exactamente como la soñé.

«¡Te amo, Josh!» realmente amo a este hombre

«¡Oh, Ginny! ¡Yo también te amo!»

«Sé que esta semana es un caos, pero cuando todo vuelva a la normalidad, ¿qué te parece si nos escapamos a nuestro rinconcito?»

«¡Creo que es una gran idea, esposa!»

Nuestro rinconcito era como llamábamos a nuestra casa de campo. Un chalé, para ser sinceros. Pequeño y acogedor. Fue nuestra primera adquisición como pareja. Lo compramos cuando aún queríamos esconder nuestra relación a los medios. Es un óptimo refugio. ¡No se necesita salir de la casa para nada!

Rodeada de árboles, cascadas y montañas. Dentro de la casa hay una chimenea para calentar los inviernos. Lo mejor: queda cerca de los estudios y lejos de la agitación de la ciudad.

«Ginny, estoy preocupado por Jennifer» dijo mi marido rascándose la cabeza

«Lo sé, amor, yo también lo estoy por Lana»

«Hace un mes que todo pasó y solo se han vuelto a hablar lo necesario»

«¡Es horrible! Pero no consigo imaginar por lo que han pasado en este tiempo…»

«Ya. Me gustaría tanto poder hacer algo, Ginny»

«Si la dama de hierro hubiese dicho algo, tal vez hubieras podido ayudarla un poco más» dije irritada "¡Era Jennifer, siempre!"

«¡Pero esta vez fue Lana la que retrocedió, Ginny! ¡Admite que ha sido una cobarde!»

«Lo sé…» Bajé la cabeza y coloqué a Oliver en el otro pecho «Pero ella tuvo un motivo»

«Ah, Ginny, Perdóname, pero tener miedo de la familia de Jennifer no es un motivo. Además, no creo que Julia haya sido tan intransigente como ella te contó, la conozco, es una buena chica»

«Josh, y yo conozco a Lana, sé que es verdad. El motivo para alejarse no fueron solo las amenazas de Julia»

«Entonces, ¿qué más?»

«¡Oh, Josh! Fred continúa chantajeándola…Lo que la prensa publicó después de la convención…todo el mundo acusó a Lana, como si ella hubiese hecho todo sola»

«Amor, Jennifer intentó hablar con los medios millones de veces…»

«¿Y tú crees que sería fácil para Lana enfrentarse a Jennifer delante del resto del mundo? ¡Está enamorada, Josh! ¡No entiendes nada!» me irrité con mi marido «Solo ves el lado de la dama de hierro y ella ni siquiera te habla de lo que siente»

«Amor, ¿cómo puedes decir eso? Conozco a Jen. Sé que también ella está pasando por una pesadilla»

«¿Sabes? Creí que sería genial tener otra pareja en el elenco, pero todo ha sido una gran mierda» tapé mi boca con mis manos «Disculpa Oliver, no escuches a mamá»

«Si pudiéramos hacer algo por ellas…»

Josh me dio una idea brillante. Claro que podríamos hacer algo por ellas. No aguantaba más ver a mi amiga en el fondo del pozo. Vivía llorando por las esquinas, no se parecía en nada a la Lana Parrilla-latina-corazón caliente que conocíamos.

Le expliqué lo que deberíamos hacer. A pesar de que Josh no tenía mucha fe en mi plan, acabó aceptando por no habérsele ocurrido otro mejor.

Desde que ellas se habían separado, o mejor, desde que Lana nunca regresó con Jennifer, las cosas estaban muy mal entre ellas, lo que afectó directamente al clima en las grabaciones.

Aun siendo ambas muy profesionales, aquella tensión no dejaba a nadie tranquilo. Hasta los extras se sentían perdidos en presencia de ellas.

Martin, nuestro director, siempre se volvía un manojo de nervios cuando estaban ellas. Las escenas muy pocas veces quedaban de su agrado y el mal humor planeaba sobre todos nosotros. Todo comenzaba de nuevo. Y de nuevo, era un estrés diario.

Emilie y Bob ya no hablaban con ellas. ¡Estaban hartos! Huían de las preguntas de los medios como el diablo huye de la cruz.

Jared, pobre. Era bombardeado en las redes sociales hasta que sus padres le prohibieron entrar sin la supervisión de un adulto. ¡Todo era un infierno!

Colin se separó completamente de nosotros. Ya no salía con nosotros porque no quería ver su nombre envuelto en los rumores, yo lo entendía.

Sean se lo tomó todo a broma y continuó coqueteando con Lana delante y detrás de las cámaras, poniendo a la dama de hierro aún más enfadada. No era novedad para nadie que Sean sentía una debilidad por Lana, y las cosas se complicaron bastante después de que sus personajes se volvieron pareja. ¡Pobre de mi amiga!

Adam no daba la cara en los estudios, estaba informado de las novedades y no quería que su proceso creativo se viera afectado con la vida personal de los actores. Como resultado, no sabíamos cómo se desarrollaría la historia de la serie, cosa que dificultaba nuestra creación y el desarrollo de estos personajes tan complejos.

Trabajar se convirtió en un infierno. Si antes era divertido ver a todas esas personas, ahora era agotador y yo quería vacaciones lo antes posible.

El cumpleaños de Josh estaba cerca. Mi plan es hacerle una fiesta de cumpleaños, así, podría unir a todo el mundo de nuevo. Y claro, nuestro objetivo final, sería devolver a Lana a Jennifer, o a Jennifer a Lana, da igual. Así la paz regresaría a la ABC.

La noticia de la fiesta de Josh corrió más rápido de lo esperado. Quedamos muy satisfechos con la repercusión y la confirmación de asistencia que recibimos. Excepto la de nuestros objetivos. Pero aún teníamos tiempo para hacerlas aparecer.

Esa tarde estaba acabando mis grabaciones cuando vi a Fred parado en la puerta de los estudios. Desde que amenazó a Jennifer de muerte, se le prohibió entrar en cualquier zona de la ABC. Cosa que había logrado Tony, o eso me contó Josh.

Me escondí entre un árbol y mi coche, todavía dentro del aparcamiento, y lo observé, desde la distancia, unos minutos. "¿Qué estaba haciendo aquí?"

Fred estaba bien vestido. Su coche rojo italiano llamaba la atención de quien pasase por allí y parecía que le gustaba esa exhibición barata.

Se alisó la ropa. Miró el reloj. Esperó unos minutos, y finalmente cogió su móvil. Estaba hablando con alguien.

Pocos minutos después, divisé a Lana caminando en su dirección. Pensé en impedírselo, pero quería ver lo que haría sin que yo me entrometiese.

Ella estaba firme y tenía una mirada furiosa.

Lana no llegó a atravesar la puerta. Se dirigió a la garita, habló con el guardia de seguridad y pidió que sacase a Fred de allí.

Antes de irse, dijo, de forma exaltada, algo a Fred. No conseguí escucharla.

Finalmente él entró en el coche y se marchó rezongando enfadado.

Mi amiga caminaba de regreso, y pensé que era un buen momento para que hablásemos.

«¡Lana!» la llamé

Apresé mis pasos y llegué hasta ella. La envolví en mis brazos y le di un fraternal abrazo.

«Ginny, ¿no te habías ido?»

«Eh…lo estaba haciendo, pero vi a Fred ahí parado y no tuve el coraje de salir»

«¡No te iba a hacer nada! ¡Quédate tranquila!»

«Lo sé, Lana. Pero me preguntaba qué estaría haciendo aquí»

Esperé a que ella me respondiese algo. Se calló. Mi amiga se quedó turbada.

«¡Por lo menos, ya se fue!» Sonreí débilmente «Lana, ¿vienes a la fiesta de Josh?»

«Creo que no. Lo siento mucho, Ginny. Pero últimamente estoy muy cansada y además, Jennifer es la mejor amiga de Josh, no estaría bien que apareciera yo por allí…»

«¡Nada de eso! ¡Jennifer no va a ir a la fiesta!» mentí descaradamente

«¿No? ¿Por qué? ¿Está bien?»

Pobre amiga mía. Pero era por su bien.

«No sé si ella está bien, Lana…Pero sé que tú no lo estás. Y necesitas salir un poco de casa»

«No sería justo que yo me airease la cabeza y la dejase sufriendo con todo…Lo peor es saber que todo es mi culpa, Ginny»

«Eh, eh, eh. ¡No tienes culpa de nada! ¡Pero ahora, para delante! Eres una mujer hermosa y ahora estás soltera. Vamos, venga. Por favor»

«Gennifer, ¡no me hagas esto!»

«Por mí, Lana…»

Ella respiró profundamente. Arqueó su ceja y me sonrió.

«¿Qué quiere Josh por su cumpleaños?»

«¡Nada, Lana! ¡Solo quiere que tú estés allí!»

«Está bien. Entonces, estaré»

"Espero que Josh haya podido convencer a la dama de hierro"

¡No veía la hora de recibir la invitación para ser madrina en su boda!

Estaba tan nerviosa que me olvidé completamente que todavía no le había comprado el regalo a mi marido.

Era frustrante no saber que regalarle.

Acabé comprando, on line, una mesa de billar para poner en el sótano de la casa. Josh adora este tipo de cosas, y con seguridad le gustaría el regalo y yo me habré ganado más puntos. Me convencí de que por él valdría la pena el sacrificio.

Aproveché que tenía el ordenador encendido y decidí mirar las noticias de Lana y Jennifer del último mes.

"¿Las estrellas de la serie OUAT mantiene un romance? ¿Qué quiso decir la actriz Jennifer Morrison cuando dijo que asumía parte de culpa de la separación de Lana?"

¿Lana sedujo a JMo? ¡Es lo que están comentando!"

"¡Amor de cuento de hadas! ¡Lana saca a JMo del armario!"

"El marido de Lana dice que se ha sentido engañado todos estos años"

·¡Billonario de Vancouver, ex de Lana, está destrozado y le desea suerte a su ex! ¡Qué amable!"

"JMo es vista llevando un esmoquin masculino por petición de su compañera de trabajo!"

Aquello era horrible. Las noticias eran de una exageración sin tamaño. Nadie asumió nada y los medios las trataban como pareja, y a Fred como víctima.

«¿Amor?» la voz de Josh detrás de mí interrumpió mis búsquedas.

«¡Hola, bebé!» Me saludó con un piquito en los labios. «¿Cómo fue tu día con Oliver?»

«Fuimos a pasear al parque. Cominos en una barraca que había por allí. Lo he dejado con mi madre, ¿ y adivina? ¡Fui hasta la casa de Jen!»

«¿Y?» "¡Que vengan buenas noticias, por favor, por favor, por favor"!

«Bueno, ¡va a venir! Pero no me condenes…Tuve que mentirle. Le dije que Lana no venía»

«¡Joder!»

«¿Qué pasa, amor?»

«¡Hice lo mismo con Lana! Lana también viene. Pero, también lo dije que Jennifer no iba a venir»

Nos reímos de nuestro infantilismo.

«¡Mejor así, la sorpresa sería mayor!»

«¡Así lo espero, Josh! Las noticias que hay por Internet no les son nada favorables»

«¡Olvídate de eso! ¡Todo va a salir bien!»

«¡Ah! Creo que Fred anda persiguiendo a Lana…»

«¿En serio? ¿Ella lo sabe?»

«¡No lo sé exactamente, pero vamos a centrarnos en la misión madrina de boda!»

«¿Cómo?»

«Cuando todo esto acabe, y ellas estén juntas y felices, ¿quién crees que será la madrina de la boda de Lana?» puse una gran sonrisa y me señalé a mí misma «¡Yo! ¡Y sabes cuánto adoro ser madrina de bodas!»

«¡Mientras yo sea el padrino de Jen, por mí, está bien!»

Nos reímos de los planes en los que habíamos envuelto a nuestras amigas.

«Ginny, ¿por qué crees que será Lana la que tendrá madrina? ¿Por qué no Jen?»

«¡Venga, Josh, por favor! ¿Quién crees que va a querer usar vestido? Piensa bien…La dama de hierro ya ha dejado claro que siente debilidad por los trajes masculinos»

«Creo que tienes razón, Ginny»

«Como siempre, Josh, como siempre…»

Mi marido me abrazó y me llevó en brazos hacia nuestro cuarto.