12. Los planes de Zalgo.

Jeff The Killer se encontraba al lado de su novia matando gente en un edificio, los gritos aterrados se podían oir a kilometros de distancia al igual que las risas divertidas de Angie y las psicópatas de Jeff.

Los policias que se habían atrevido a intentar detenerlos resultaron cruelmente asesinados por la pareja.

Jerson por otro lado sonreia divertido viendo como su cuñado sacaba las tripas de un hombre que tenía finta de ser profesor, este había mirado sin querer a Angie mostrando un sonrojo y pensando si era un castigo o un regalo divino de que ella venga a matarlo, pobre hombre.

Angie mordía la yugular de otro hombre con desesperación. Desde hace días que su sed no se saciaba fácilmente, sus cambios de humor eran más frecuentes y sus sueños no eran para nada agradables por lo cual la joven vampira no había dormido en días.

Tenía una leve sospecha y le aterraba, no quería pasar por eso de nuevo. Sus sueños iban más allá de ser de un bonito color rosa a un negro, bastantes sombríos y tétricos.

Llantos de un bebé, Gritos desesperados de ella, la risa maniatica de Jeff a la vez que decía su típica frase y despues se ve a ella misma abrazando a un bultito blanco ensangrentado y acariciando ausentemente la manita de la criatura.

Angia arrojó con violencia el cuerpo al piso y se limpió con brusquedad la sangre. Observó a su pareja dandose cuenta de que ahora ya se llevaba mejor con su hermano, la mirada de Jeff ahora se mostraba menos desolada y triste.

Pero si en algo debía ser realista la joven vampira era que, si tendría un niño del asesino de la sonrisa… Entonces debía separarse de Jeff, él núnca aceptaría a un hijo suyo. ¿O si?

Jeff The Killer, daba fin a las vidas, más no las creaba. No tenía para nada una imagen paternal ni siquiera con Sally o con Alex, era más bien el típico hermano mayor que te molestaba a cada rato por cualquier cosa hasta exasperarte.

Aunque Jeff siendo padre, Angie no lo podía imaginar. Y tenía miedo, Miedo por la posible criatura que crecía en su vientre, hijo de un asesino.

—¡Hey, Ang!—Jerson la llamo, Angie alzó la vista para observarlo.—; ¡Hora de irnos! ¡Quiero ver si Emma ya termino su transformación!

—¡Ahi voy!—Respondío ella sonriendo de forma seca, más ninguno de los varones la notó. Angie fue a ellos siendo tomada de ambas manos por su hermano y su pareja, en silencio ambos se retiraron de ese lugar, no sin antes que Angie y Jerson provocaran un incendio con sus dones.

Hace semanas que Masky, Hoodie y Toby habían revelado sus sospechas con Efraín, la primera vez que Angie se había entregado a Jeff y que se decidiera que Emma fuera una vampira si Jerson la quería para él.

Por otro lado Andrea y Toby sostenían una relación que comenzó a ir más allá de lo amistoso, fue raro… ya que nunca se había visto la relación entre ambos castaños.

Mateo por otro lado había desaparecido por un tiempo, dejando a unos cuantos preocupados por el muchacho, mientras que Alex seguía con sus hermanos y sosteniendo una relación de compañerismo con BEN.

Volviendo con los protagonistas, Angie en un descuido de ambos varones, se soltó de su novio y fue en busca de su creador o como ella le llamaba: Su padre.

Xavier posiblemente le diría si sus sospechas de estar esperando un niño de Jeff The Killer eran ciertas cuando ella había perdido posibilidades de ser madre.

Con ese pensamiento Angie se dirigió donde estaba Xavier, en su nuevo laboratorio internandose más en el bosque.

Entró sin decir nada viendo a Xavier estudiando algo que se formaba en una capsúla, este tenía forma humanoide y estaba en posición fetal, su rostro era similar al de una calavera.

—Ehm… Xavier… —Lo llamó timidamente, Xavier al voltear su rostro con seriedad ablando su mirada a una cálida al notar a su querida hija adoptiva en su laboratorio.

—Dime mi princesita.—Respondio meloso, Angie se removió incómoda por lo que preguntaría a continuación.

—N-nosotros… ehm…—Xavier le miró confundido por su reacción, Angie solo jugueteó con sus dedos mirandolo de vez en cuando notando como este adoptaba un poco de seriedad.— ¿Jerson y yo podemos pro-crear?

Xavier frunció el ceño más confundido por la pregunta que su hija le daba, Aún asi le dió una respuesta.

—Si, si pueden pro-crear. Solo que Jerson al egendrar un niño en una mujer humana El bebé puede tardar 6 meses solamente en desarrollarse Si tú con ese … —Xavier frunció los labios con desagrado.—; Degenerado asesino llegan a tener un niño, en tí el bebé se desarrollaría en 3 meses.

Angie ensancho sus ojos y llevo inconsientemente las manos a su vientre, Xavier lo notó y puso expresión horrorizada.

—Angie… No me dirás que tú… —El pobre cientifico estaba asustado, sacudió su cabeza tratando de concentrarse, pero solo tenía en su mente las maneras de asesinar a Jeff The Killer por tocar a su "princesita".

—N-no está confirmado… —tartamudeo ella con miedo, Xavier fue a Angie y la abrazo cálidamente.

—Sé que tienes miedo de perderlo de nuevo, así que… te ayudaré a saber si tienes un niño dentro de ti y si es así creeme que no dejaré que nadie te lo arrebate, de que nacerá, nacerá. —Le aseguro con firmeza, y Angie se relajó un poco y retuvo las lágrimas que amenazaban con salir, le sonrío a su padre y este limpió sus lágrimas antes de depositar un beso en su frente.

—Gracias, papá. —Murmuro ella con dulzura.

—No agradezcas, pero anda. Sientate que debo sacarte estudios para saber si realmente tienes una criatura creciendo en tu vientre. —Señalo una silla giratoria con su barbilla y sonriendo de forma angelical enseñando una aguja, ahí Angie palideció. Odiaba las inyecciones.

Zalgo, el mismo terror en persona se encontraba observando con interés a Xavier y Angie desde un portal estando todavia en el laboratorio, Angie apretaba sus ojos por el dolor y apartaba la vista de la aguja que Xavier le metía en su brazo.

Después con un chasquido de dedos cambio la escena para observar a Jerson y a Jeff asesinando a unos pobres diablos que se metieron al bosque de Slenderman.

—Dalila.— La voz de este extraño ser era siniestra, ronca y autoritaria, a cualquiera que le escuchara le daría miedo incluso hasta a el más valiente.

A la habitación entró un ser de aspecto humanoide, blanco como una hoja de papel, su cabello era de un tono blanco hueso y por lo que se veía era una mujer, dicha mujer humanoide tenía las facciones algo toscas y el lugar donde deberían estar sus ojos se encontraba vacío.

—Señor Zalgo.—Su voz era delicada aunque carecía de emociones, sus dientes afilados se curvaron en una sonrisa respetuosa a la vez que le hacía una reverencia a su "Señor".

—¿Como va nuestro pequeño amigo?

—Va perfectamente bien señor, según Helius planea despertarlo una vez que la mocosa Walker tenga los 3 meses de embarazo.

Zalgo fruncio sus labios en una fina linea.

—Mejor que sea en un mes, Dalila. Informaselo a Helius. —La mujer peliblanca asintió educadamente y se dispuso a retirarse. —Dalila.

—¿Qué se le ofrece señor? —Pregunto pacientemente.

—Que todo salga de acuerdo al plan. El mocoso Walker acá. Y ese bicho quiero que Efraín lo use para desatar la ira de la chiquilla vampira. Con eso ambos gemelitos finalmente se romperan.

—Como usted ordene señor.—Zalgo sonrío complacido y le hizo una seña a su fiel sirvienta para que se retirara.

—"Falta poco… Y ustedes de nuevo despertarán para ayudar a los gemelitos a traer caos al mundo. " —

Por otro lado, en un laboratorio Dalila se acercó a una capsula, donde de ella tenía un extraño líquido rojizo burbujeante. Dentro de esa capsula, yacía un joven con ropa oscura con un extraño simbolo por delante.

Dicho joven, era similar a Jerson Walker.

—Te falta poco para despertar niñato.— Dijo Dalila con voz suave aunque con un deje burlón—; La confusión y dolor que crearas en la pequeña Walker cuando piense que es su hermano quien la intentará matar me llena de tanta ansiedad por que despiertes. —Posó una de sus manos blancas acariciando con sus dedos huesudos la capsula, entonces escucho como el corazón del joven brincó señal de que comenzaba a tener vida.

Al mismo tiempo Jerson junto con BEN jugaban Halo 2 en la consola del fantasma rubio, ambos al tener la lengüa de fuera daba la sensación de que sufrieran un retraso en vez de aparentar concentrarse. Mallene miraba entretenida todo mientras le cepillaba el cabello a Sally.

Y fue ahí donde Jerson dejo caer el control del Xbox a la vez que adoptaba una mueca de dolor y soltaba un grito mientras se tomaba la cabeza, alarmando a los demás quienes llegaron a socorrerlo.

—¿Que ha pasado? — pregunto Slenderman alarmado entrando a la sala seguido de Eyeless y Nina, Emma venía detrás de ellos y para nada le gustó ver a su querido Jerson sufriendo.

—¡No lo sé! ¡Sólo comenzó a gritar! —Respondio Sally asustada poniendo las manos en la cabeza de Jerson, Andrea entro a la sala usando su típica máscara de gato la cual estaba manchada de sangre.

—Jerson, ¿Te encuentras bien?—Pregunto algo preocupada, Jerson no respondío, dejo de gritar y cayó inconsiente en brazos de su amiga. —¡Joder Jerson!

—¿Qué le habrá ocurrido? —Pregunto Nina curiosa y en cierta parte preocupada por su amigo.

Eyeless a pesar de que tenía su típica máscara azúl mostro seriedad en sus palabras.

—Jerson por un momento no era él mismo.

Angie permaneció dandole la espalda a Jeff con expresión inexpresiva solo se dedicaba mirar a la nada acariciando el pelaje rojizo de Smile el cuál azotaba su cola contento mientras restregaba su cabeza en el vientre de la vampira.

En eso Jeff entró a su habitación ampliando su sonrisa al ver a su novia donde debía estar, pero al notar su expresión inexpresiva adopto una mueca de seriedad.

—Hey. —La llamó, Angie volteó a verlo y Jeff no supo por que le dió mala espina la expresión de su novia.

—Hey.—Le devolvió el saludo con sequedad, Jeff sintió como su pecho se oprimía al no estar acostumbrado a la frialdad de su vampira.

Quizó gruñir con molestia, esa vampira desde que llegó lo hizo débil.

—¿Qué sucede Angie? —Pregunto el asesino con cautela acercandose a ella como si fuera un cazador asechando a su presa.

—Jeff. —Tragó pesado y titubeo en decirle o no sobre el asunto de un posible bebé. Temía su reacción, pero debía ir al grano. —; Creo que tu y yo debemos terminar esta relación.

Tanto Jeff como Angie sintieron pesado su corazón, pero al contrarío que Angie, Jeff no lo demostró, toda esa tristeza que se acumulo en su interior se transformo en ira.

Esa vampira le pertenecía,no tenía por que dejarla ir.

—Escuchame bien Angélica Walker, Tu eres mía. ¿Entendido? ¡No voy a aceptar que tu dejes de serlo! —Angie se hecho para atrás cuando Jeff la acorraló entre la cabecera de la cama acercando amenazante su rostro al de ella. Ambos pelinegros respiraban de forma agitada, uno por furia y otra por miedo.

—¡Es que esto no va a funcionar Jeff! —Le grito de vuelta igual de furiosa aunque con lágrimas amenazando salir de sus ojos.

—¡¿Y por qué lo dices?!

Angie le miro en silencio quedandose muda con un nudo en la garganta, no podía decirle nada sobre su hijo, todavía no.

Esta vez salvaría a la criatura de su vientre de un padre que era un asesino.

La joven se levantó y salió de la habitación sin decir pío, ignorando los gritos de Jeff exigiendole que vuelva y le explique el por qué de la situación.

Nina al estar pasando por ahí después de haber ido por un vaso con agua, chocó cuando Angie iba en dirección a la habitación que compartía con su hermano.

—¡Oye Angie, Casi me tumbas! —Reprochó molesta, pero al verle la expresión aflijida ablando su mirada molesta.

—¡Lo siento mucho Nina!

—Venga Angie, ya esta bien.— No estaba en su naturaleza ser tan amable, su amistad con Angie en si era como la de una tipica hermana mayor fastidiando a la menor, pero verle esa expresión desolada sentía como su alma pedía a gritos ser escuchada. —¿Estas bien?

Y tal como Nina lo sospechó, Angie sacudió su cabeza. Nina le tomó la muñeca y se la llevo a su habitación.

Ambas se sentaron en la cama donde finalmente Angie pudo llorar libremente siendo consolada por Nina.

—Joder Ang, dime que te sucede. —Insistió la asesina de morado, Angie tuvo que reprimir sus lágrimas para poder hablar bien.

—¿Prometes no decirle a nadie?—Pregunto en un murmullo quebrado, Nina asintió rodando sus ojos. La vampira a veces era tan infantil…

—Lo juró.

—Nina… Yo no sé que hacer, tengo demasiado miedo de lo que pase con Jeff. ¡No quiero que me lastime ahora que voy a estar un poco vulnerable!

Nina si tuviera todavia las cejas las hubiera alzado por la confusión.

—¿Ah?

—Nina… —Angie respiro hondo y después miro con firmeza los ojos de Nina. —Estoy embarazada de Jeff.

Nina ensancho más sus ojos y sus labios formaron una "O". Estar sorprendida era poco, si no igual se sentía feliz, envidia y celos. Angie tendría un bebé de la persona que ama, Nina no sabía si podía concebir el hijo de un fantasma demonio, pero por otro lado, un bebé en casa ablandaría a todos por un buen tiempo.

—¡Felicidades Angie!—Exclamo feliz abrazandola rápidamente pero con suavidad, Angie sonrio con timidez cuando Nina puso las manos sobre su vientre que comenzaba a abultarse un poco. —¿Y cuál es tu miedo? ¿Que Jeff no acepte a su hijo?

Angie asintió timidamente.

—Será un embarazo de tres meses, no podré ocultarselo por mucho tiempo…—Angie ahogó un sollozo que amenazo con salir de su garganta.— Temo que rechaze a su hijo y me abandone o peor aún… qué le haga daño.

Nina soltó una risita ronca y se separo un poco de ella tomandola de los hombros en son de apoyo.

—Ang, Por mas despiadados que seamos nosotros por asesinar a sangre fría, al momento de encontrar a alguien que valga la pena y nos soporte tal y como somos, es cuando entra el amor, de amor a obsesión. Si nos recuerda a alguien de nuestro pasado para bien, es dificil que podamos olvidarnos de esa persona. Incluso los asesinos, tenemos nuestros sentimientos cuando encontramos esa luz que ilumine un poco nuestro mundo de oscuridad y locura . — Angie la miro sorprendida por sus palabras, pero no pudo negar que tenía razón. —Y si ese holgazán de Jeff dice amarte, no te lastimaría a tí y a su própio hijo con tal de que la luz de su oscuridad no desaparezca. En otros casos no los lastimaría, a pesar de haber asesinado a sus padres, ustedes serían los únicos por amar a su verdadero yo.

Angie sintió una calidez en el pecho al mismo tiempo que su vientre se removía un poco, al poner su mano sintiendo la cálidez que añoro desde su primer embarazo supo que nada tenía que perder intentando una familia con un asesino que decía amarla con locura.

Y esta vez, su hijo tendría que nacer. Sí o sí.

Continuará…