Capítulo 2
"El cumpleaños de James Potter"
Ese 27 de Marzo tampoco sería olvidado por Lily Evans, por mucho que odiara conservar tales recuerdos, sabía que iba a ser imposible que olvidara un 27 de Marzo como aquel, en que las chicas de la escuela, principalmente las gryffindors, parecían en estado de euforia por el cumpleaños de James Potter, Lily estaba hasta la coronilla con la sarta de niñitas con sonrisillas estúpidas que se acercaban a la mesa de Gryffindor durante el almuerzo, obstruían las entradas a las aulas durante los recreos entre clases solo para saludar al cumpleañero, e inclusive las más atrevidas, osaban auto invitarse a la fiesta que se desarrollaría aquella noche en la sala común de Gryffindor. En aquellos momentos Lily fruncía el ceño y miraba con su peor cara a las "cerebro de hormiga del club de fans de Potter", que era el nombre que había decidido darles.
- Si no te encargaras de dejar en claro que odias a Potter 27 horas al día, casi podrías pasar por una novia celosa- comentó Rocky al ver la cara que ponía su amiga pelirroja al ver a los merodeadores entrando al gran comedor para cenar, rodeados de 5 chicas de Ravenclaw.
Tal fue la impresión de Lily al escuchar las palabras de su amiga, que se atoró mientras tragaba unas albóndigas, la chica comenzó a ponerse roja, y si no fuera porque alguien la tomó por la espalda y le presionó el abdomen con fuerza, la chica hubiese terminado morada.
Luego que la pelirroja hubo recuperado de apoco su color normal, se volvió hacia su "rescatador", quien estaba de pie junto a ella.
- ¿Black?- dijo la chica con brusquedad- ¿Qué haces aquí?
- Salvándote la vida- respondió el chico con una sonrisa.
Rocky rió levemente sin embargo la mirada furibunda que le dedico Lily la hizo cortar el gesto en seguida.
- Ni si quiera esperes que te lo agradezca- replicó la pelirroja mirándolo con desconfianza, percatándose que James se había acercado también.
- No esperaba eso, o quizás si, sería muy útil que te comprometieras a no acabar con la fiesta de hoy antes de tiempo- dijo Sirius.
La chica lo miró entornando los ojos.
- Te recuerdo que soy prefecta, y si no se comportan, me veré en la obligación moral- y recalcó esa última palabra- de imponer orden entre tú, tu pandilla y el resto de las chicas de la escuela Black.
- ¿Escuchaste eso Cornamenta? Tooooodas las chicas de la escuela- dijo Sirius mirando con una sonrisa cómplice a James, sin embargo este último estaba más interesado en observar el ceño fruncido de Lily que de responderle a su amigo.
Sirus rodó los ojos ante la actitud de James, y lo arrastró hacia un sector de la mesa donde ya estaban sentados Remus y Peter.
- Presiento que hoy será una noche para recordar - dijo Lily mientras miraba a los merodeadores sin quitar el gesto de recelo en su rostro.
Rocky solo miró a la pelirroja y asintió con la cabeza mientras una enigmática sonrisa se articulaba en el rostro de la morena, sonrisa que Lily no percibió por estar mirando hacia el grupo de alborotadores unas cuantas sillas más allá.
OoOoOoO
- ¿James?- preguntó Remus con cierto temor en su voz mientras veía entrar a la sala común a sus tres amigos con las manos cargadas. Los cuatro se habían retirado antes que terminara la cena para preparar las cosas para la fiesta de James, por lo que la sala común se encontraba vacía en ese momento.
- ¿Si Lunático?- preguntó el chico quien se encontraba ahora de espaldas, junto a Sirius y Peter, dejando las provisiones para la fiesta sobre un mesón.
- ¿No crees que esto es demasiado?- preguntó el chico mientras se levantaba del sillón para ir a revisar las cosas que estaban sobre una de las mesas de la sala común.
- Nunca es demasiado Lunático- replicó Sirius con un tono excesivamente serio mientras parecía muy ocupado revisando que no olvidaran nada.
- Once botellas de whisky de fuego, decenas de cerveza de mantequilla, pasteles robados de las cocinas...- comenzó a enumerar Remus.
- Y faltan las 8 cervezas de mantequilla que Peter irá a recoger...- añadió Sirius como si fuese un ínfimo detalle.
Remus arrugó el ceño mirándolos con reprobación.
- Oh, vamos Remus, te pareces a Evans con ese gesto de enfado- dijo Sirius, ganándose una mirada de reclamo de James.
- Precisamente es eso- añadió el castaño- Lily dijo que esta vez...
- ... no permitiría desordenes como los del año pasado- le continuó la frase Peter- eso lo sabemos, pero también sabemos que las amenazas de Lily de acusarnos nunca son ciertas.
- Peter esta en lo cierto- dijo Sirius mientras abrazaba por los hombros al chico que continuaba con el ceño fruncido- Vamos Lunático, deja de ser prefecto por una vez en tu vida y disfruta de la fiesta.
- No se cuantas veces he oído eso de ti- dijo Remus quien no pudo evitar sonreír al verse nuevamente involucrado en los planes de sus amigos.
- Así me gusta- dijo James mientras con su varita articulaba complicadas florituras decorando la sala común para el festejo.
Los cuatro terminaron de decorar la sala común y arreglar los sillones justo a tiempo antes que comenzaran a llegar los primeros de vuelta de la cena.
Las exclamaciones de júbilo y el ambiente de festejo no se hicieron esperar, y a la hora y media de terminada la cena, la torre de Gryffindor era una completa fiesta.
- ¡BLACK!- gritó una furibunda Lily Evans mientras apuntaba hacia el pecho del aludido con brusquedad; la chica, aparte de gritar por el enfado, lo hacía para hacerse oír entre la música que habían conseguido sintonizar en una radio mágica, más la algarabía de los presentes, quienes gracias principalmente al whisky de fuego, se encontraban más eufóricos y alborotadores que de costumbre.
- ¿Si Evans?- dijo tranquilamente el merodeador, quien sostenía un vaso a rebosar con whisky de fuego.
- ¿QUE FUE LO QUE TE DIJE SOBRE ESTO?- dijo la chica señalando la torre de Gryffindor con un amplio movimiento de su brazo.
- ¿Esto? ¿Te refieres a la celebración de mi mejor amigo?
- ¡Tú y tus amiguitos se han encargado de convertir esto en Sodoma y Gomorra!- dijo hastiada la pelirroja mientras veía con escándalo como una pareja parecían dos babosas de tan acarameladas que se encontraban en un sillón de la sala común.
- ¿En Sodoqué?- preguntó el merodeador sin entender.
- Olvídalo – dijo Lily con abatimiento.
- Ahora si me disculpas Evans, tengo una misión que cumplir – añadió el chico mientras miraba a Camille Vasnier, quien se encontraba cerca de ellos, al parecer buscando algo, o a alguien.
El chico se fue dejándola sola y con la palabra en la boca, la pelirroja se sintió totalmente aparte de aquella celebración, veía como todos reían, conversaban y charlaban animadamente, mientras ella continuaba con el ceño fruncido, quizás, solo QUIZAS, estaba siendo demasiado dramática, y debía disfrutar como todos la fiesta, "aunque sea la fiesta de Potter"- se dijo la chica.
La pelirroja comenzó a caminar entre la multitud de gryffindors para encontrar a Rocky, pero al parecer su amiga había desaparecido, eso la hizo enfadarse más aún, ya que aún no terminaba de calmarse de su pseudo discusión con Black.
- ¿Bebes? – dijo de pronto una voz a sus espaldas.
Lily se volteó y se encontró con James frente a ella, con una actitud de completa ingenuidad.
- ¿Disculpa?- dijo la chica cruzándose de brazos y mirándolo con expresión inquisitiva.
- Te preguntaba si bebías algo- explicó el chico mientras se acercaba unos pasos hacia la pelirroja, invadiendo su espacio personal como siempre lo hacía.
- Solo cerveza de mantequilla- replicó Lily sin dejar su pose recelosa.
James le tendió con amabilidad una de las botellas que estaba en la mesa más cercana.
- No he dicho que quiera beber ahora, Potter- replicó la pelirroja aunque ya tenía el brazo en dirección a la botella.
- Estamos en una celebración Evans, no es bueno andar con las manos vacías- dijo el castaño mientras articulaba una de sus mejores sonrisas.
Lily tomó la botella, estaba a punto de tomar un sorbo cuando la cara de felicidad de Potter la alertó de algo, haciéndola alejar la botella de su boca.
- ¿Y cómo se si no le echaste una poción de amor a mi botella?- dijo la chica mirando por el orificio superior hacia el líquido de la botella, como esperando encontrar evidencias de la poción.
James comenzó a reír, haciendo que su cristalina risa llegara a Lily como un viento fresco, sintiendo un leve estremecimiento en su espalda.
- Por mucho que este enamorado de ti, jamás utilizaría una poción de amor contigo Lily... Cuando te enamores de mi, quiero que lo hagas de verdad, y no por efecto de una insulsa poción...- respondió el chico mirándola fijamente a los ojos.
Lily no pudo evitar sonrojarse por el comentario de Potter, por la simpleza con que le confesaba de frente que estaba enamorado de ella, si el caso fuese al revés, Lily sabía que jamás se atrevería a decirle a Potter algo así en su cara, es más, estaba segura que para evitar la vergüenza escondería su cabeza bajo tierra hasta saber que hubiesen pasado muchos años antes de reconocerlo.
- ¿No te rendirás jamás, eh Potter?- preguntó Lily mientras comenzaba a caminar hacia un sillón en el extremo norte de la sala común.
- Hasta que tú aceptes salir conmigo- respondió James siguiéndola en su caminar.
- ¿Y si pasan muchos años y sigo diciendo que no?
- Te seguiré preguntando.
- ¿Y si me pongo vieja y arrugada, me salen canas y tengo un gato arisco?
James se encogió de hombros.
- Probablemente yo también este viejo y arrugado y con más canas que tú, eso te lo puedo asegurar, la herencia de mi padre lo evidencia... además los gatos no me desagradan...
Lily no pudo evitar reírse por la respuesta del chico. James la observó fijamente, realmente estaba coladísimo por Lily Evans, no podía precisar el momento exacto en que se fijó en ella, pero no podía dejar de admirar su cabello rojizo, las pecas en su nariz, su ceño fruncido dirigido el 90 por ciento del tiempo a él (lo cual lo tenía orgullosamente dichoso), su carácter fuerte, sus frases rebuscadas, sus respuestas acertadas en clases que dejaban a más de alguno frustrado por saber que Lily Evans era una alumna ejemplar.
- Potter deja de hacer eso- dijo la chica frunciendo el ceño mientras se sentaba en el sillón.
- ¿Hacer qué?- preguntó James con una sonrisa mientras se sentaba junto a Lily, sabía perfectamente a lo que se refería la chica.
- Eso, mirarme como si encontraras la formula para crear la piedra filosofal en mi rostro.
- ¿Te molesta?- preguntó James con expresión divertida
- Es obvio que si- respondió Lily mientras bebía un sorbo de su botella.
- Dejo de hacerlo con una condición...
- Se cual es esa condición Potter y la respuesta es no...
- Algún día me dirás que si.
- Algún día te aburrirás... además tienes millones de admiradoras como Vasnier que morirían por una cita contigo- replicó la chica sin poder evitar un tono levemente despectivo al mencionar a la chica rubia.
James enarcó una ceja, porque había captado a la perfección el tono de la pelirroja.
- Pero ninguna de ellas es pelirroja ni tiene una peca justo debajo del ojo derecho.
Instintivamente Lily se llevó su mano hacia la peca que acababa de señalar James, esa curiosa peca siempre le había agradado, sentía que la hacía ser única, aunque era una peca muy diminuta y estaba segura que nadie se había percatado de ella de entre todas las pecas que cubrían sus mejillas, hasta ahora…
- No puedes estar hablando en serio- replicó Lily con voz quizás demasiado ruda pero no pudo evitar la turbación que le producía James Potter- ¿Estas diciendo que quieres salir conmigo por una peca?- dijo en tono burlón mirándolo fijamente.
James sonrió y sostuvo la mirada de aquellos ojos verdes.
- Por esa peca, por tu ceño fruncido, por la manera en que humillas a Sirius frente a todos, porque eres perfecta en Pociones, porque eres la única que me llama Potter y porque podría pasar la eternidad viendo tus ojos verdes Lily Evans- respondió James con una sonrisa en su rostro.
La pelirroja se sonrojó ante la simpleza con que le decía eso con todo el descaro sin siquiera inmutarse.
- Esa peca es de nacimiento- añadió Lily quitando la vista de Potter y pretendiendo replicar con indiferencia.
- Es maravillosamente única- añadió James.
- Black es un papanatas insufrible y merece que alguien lo ponga en su lugar- continuó.
- Y lo haces de manera fantásticamente ruda- le siguió James riendo levemente.
- Soy buena en Pociones porque es mi ramo favorito.
- Eres la única que ha pasado Pociones con "Extraordinarios" desde que estamos en primero… sin contar a Quejicus…- dijo James, Lily apretó los labios ante la última frase de él
- Y te llamo Potter porque es la única manera de hacerte recordar en tu cabezota que soy prefecta, y por lo tanto tengo jerarquía por sobre ti y tus amiguitos…- replicó Lily con un tono de falsa superioridad.
James comenzó a reír.
- Remus también es prefecto Lily- dijo el muchacho mientras tomaba un sorbo de su cerveza de mantequilla.
- Si, pero ustedes se encargan de corromperlo con sus actitudes de niños de primero- replicó la pelirroja arrugando levemente el ceño.
- Créeme que Remus no es la santa paloma que crees.
- ¿A no?- preguntó Lily con recelo- pero apuesto a que es el único sensato de ustedes cuatro.
- Puede ser…- opinó James de manera pensativa- pero aún así esta al tanto de todo lo que hacemos señorita prefecta- dijo con una sonrisa resplandeciente.
Lily lo miró y se perdió unos pocos segundos en el rostro de James, segundos en que distinguió con nitidez sus facciones, nunca se había detenido demasiado tiempo a mirar en detalle el rostro de James Potter, la mayoría de las veces estaba mas preocupada de regañarlo en sus fechorías y de evadirlo cuando la invitaba a salir, pero nunca había observado su rostro con detenimiento, su pelo despeinado caía en todas direcciones, sus anteojos estaban más debajo de su tabique y amenazaban con caer pronto de su nariz, sus labios estaban entreabiertos en una sonrisa tan típica de él, y sus ojos la miraban fijos y expectantes.
La pelirroja se aclaró la garganta y cortó el contacto visual.
- De todas formas sabes que no saldré contigo Potter- dijo Lily por milésima vez, aunque esta vez sonó mucho menos convincente que otras veces.
- Apuesto a que la pasarías genial.
- ¿A si?- dijo Lily en tono monocorde.
- Si- respondió James ignorando el tono de Lily- te invitaría a Hogsmeade, recorreríamos las vitrinas, te invitaría a Las tres escobas a beber algo, luego nos escaparíamos al callejón Diagon, te regalaría el último libro de Pociones que publicó Bartolomeus Edmerk y hasta concretaría una cita con él para que lo conocieras y te entregara firmado tu ejemplar, luego volveríamos a Hogsmeade y caminaríamos hasta Hogwarts, tú irías feliz por tu nuevo libro, llegaríamos a Hogwarts y yo te diría que me esperases fuera del gran salón, iría en busca de mi escoba y te llevaría hasta la torre de astronomía volando, ahí estaría una cena espectacular para los dos, cenaríamos al aire libre y terminaríamos el día en la sala común comiendo ranas de chocolate junto a la chimenea.
Lily abrió los ojos como platos, las palabras de James estremecieron algo en su interior y le hicieron erizar imperceptiblemente los pelos de la nuca mientras un calor se extendía por su columna vertebral, sonrió, por primera vez sin burla, sin reproche, solo sonrió, como una chica le sonríe a un chico cuando la invita a salir por primera vez, porque en la cabeza de Lily algo ocurrió al escuchar la descripción de la cita que le relataba James, porque en su interior algo saltó al imaginarse por unos leves segundos a ella y James cenando a la luz de la luna en la parte más alta del castillo.
- Vaya imaginación ¿eh Potter?- dijo luego de unos segundos de silencio, o quizás minutos, no lo supo bien.
- He tenido tiempo para pensarlo…- añadió James mientras observaba de lejos a Sirius quien intentaba atraer la atención de Vasnier sin mucho éxito ya que la chica miraba en su dirección y luego hacia Lily, eso hizo poner nervioso a James, por primera vez estaba teniendo una conversación relativamente amigable con Lily Evans y no quería que terminara tan luego.
- Apuesto a que si- coincidió la pelirroja sin quitar la sonrisa de su rostro.
Volvieron a quedarse en silencio por unos segundos, James mitad observando a Evans, y mitad preocupado de si Sirius estaba cumpliendo bien su tarea. Lily perdida en sus pensamientos, donde la imagen de ella y Potter paseando por Hogsmeade se repetía continuamente ¿Qué le estaba pasando? Su cerebro de seguro iba mal… ¿O es que las palabras de Potter le habían llegado realmente?
- En instantes como estos es donde eres soportable, Potter…- comentó finalmente.
James la observó fijamente y sonrió con plenitud, por primera vez Lily Evans le estaba dedicando palabras gentiles y una sonrisa verdadera, gesto que la hacía aún más hermosa a los ojos de él, observó sus labios y las pequeñas margaritas que se formaba en sus mejillas.
- ¿Y mi regalo, Evans?- preguntó de pronto él.
La pelirroja alzó una ceja y lo miró con cierto matiz burlón en el rostro.
- ¿Tu regalo?- replicó ella.
En ese instante ya varias parejas bailaban al son de la música que tocaban, mientras el estruendo era bastante intenso, Lily observó la hora y el reloj ya marcaba media noche. Sonrió.
- Ya he terminado el día de tu cumpleaños, Potter… lo siento - comentó la pelirroja con una sonrisa traviesa.
James miró en dirección hacia el mismo reloj que se encontraba sobre la chimenea y comprobó que las palabras de ella eran ciertas. Suspiró y bufó algo abatido. Su sueño de conseguir la cita con Evans de nuevo se iban a la basura, aunque no por eso se daría por vencido.
Lily terminó su botella y la dejo a un costado antes de levantarse del sillón, inmediatamente James se levantó con ella, se observaron unos segundos, Lily no supo porqué se sonrojó.
- Te haré un regalo para tu próximo cumpleaños, Potter…- comentó mientras lo observaba hacia arriba.
James se perdió en los ojos verdes de ella.
- ¿Saldrás conmigo ese día, Evans?- preguntó James casi por inercia.
Lily rió y en un movimiento rápido besó la mejilla de él antes de alejarse.
- Esta bien, James…
James Potter se quedó estático en su lugar, aún sintiendo la tibieza de los labios de Lily en su mejilla derecha, no pudo hacer nada más que sonreír mientras la veía alejarse entre la multitud, ondeando su cabello rojo cada paso. Se palpó la mejilla torpemente y volvió a sonreír. Faltaban 364 días para su próximo cumpleaños, y después de todo si había conseguido una cita con Lily Evans.
Vaya… James siempre supo que sus 16 años no los olvidaría, aunque ya contaba los minutos para sus 17…
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Vaya…. Siglos sin pasar por aquí…demasiado tiempo. Se que muchos me deben detestar por dejar las historias mias abandonadas, sólo puedo pedir mis más sinceras disculpas… pero aquí estoy… terminando este "two shoot" que subí el año pasado por el cumpleaños de unos de mis personajes favoritos de los libros de Rowling, mi amado James…dedicado a él… fue casi simbólico el haber sufrido una epifanía anoche con respecto a esto… casi mágico saber que el cumpleaños de James es el 27 de Marzo.. y precisamente HOY es esa fecha…por eso hoy me conecté y terminé esta historia.
Se aceptan comentarios, críticas, aportes, maldiciones, etc… después de todo hace mucho que no escribía… así que se que no salí del todo bien xD
Pero volveré a hacerlo…
Vuelvo a pedirles disculpas por abandonar esto…
Nos leemos pronto? Espero que si!
Estaré atenta a sus reveiws… a ver si aún me recuerdan ahaha
Muchos Besos
Y James…
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
[[Pamina]]
