La conversación

(LP)

«No sé qué más decir. Ya lo he dicho todo, Alix…»

«Lana… por favor, tú sabes…»

«¡No! No hay manera»

«No entiendo…Lo último que me dijiste, ¿te acuerdas?»

«¿Cómo podría olvidar algo que me pesa hasta hoy?»

«No seas tan dura, Lana…Ahora estoy aquí, preparada para enfrentar lo que venga»

«¡Ahora es tarde!»

«Nunca es tarde…»

«Para mí, lo es»

«Yo solo quería haberte dicho que también te amaba»

«Pero no lo dijiste. Es más, ¡huiste! Alix, ¡te marchaste y me dejaste atrás!»

«Yo no estaba lista para ti. Pero ahora lo estoy. Por favor, ¿perdóname?»

«Es tan difícil creer en ti. Creer que ahora estés preparada, ¿sabes?»

«¿Cómo te lo puedo demostrar?»

«No quiero que demuestres nada. No quiero estar contigo, nunca más. Te esperé por mucho tiempo»

«No estás pensando correctamente, Lana. Me dijiste que…»

«Que te amaba, lo sé. Pero de eso hace más de diez años. Por Dios, ¡huiste!»

«¿Y acaso ahora la amas a ella?»

«¿A Jennifer? Mucho»

«¿Y ya se lo has dicho?»

«Eso no importa»

«¡Claro que importa! Si todavía no lo has dicho es porque no lo sientes. Te conozco, LP»

«Ya no me conoces. Y deja de llamarme así. ¡He cambiado! Por tu culpa, ya no soy esa persona…»

«Siento mucho haberte herido. Pero para mí, sigues siendo la misma, mi LP, lo puedo ver…también sé que tus sentimientos por mí todavía están ahí dentro, vivos»

«No te acerques más a mí. Yo…no quiero…»

«Déjame demostrártelo. Déjame demostrarte que aún tenemos una oportunidad para reconstruir nuestra historia, Lana»

«¿Qué estás haciendo…? No…»

«Besándote. Sé que también quieres besarme»

«Para. Alix»

«No voy a parar hasta que me eches»

«Alix…»

«Lana…»

[…]

«Yo…»

«¿Tú qué, Lana? ¿Sentiste lo mismo que yo? Todavía somos las mismas. ¡Nuestro beso sigue siendo perfecto!»

«No»

«¿No qué?»

«Ya no puedo hacer esto…»

«Pero ya lo has hecho. Esto me demuestra que aún tienes dudas»

«Alix, discúlpame. Pero creo que es mejor que te vayas»

«No me voy a ningún sitio. Vamos a hacer el amor»

«¿Acaso estás loca? ¿No estás escuchando nada de lo que te estoy diciendo?»

«Lana, te estoy demostrando que aún puedes ser feliz. ¡Tu piel siempre tan suave, te deseo tanto!»

«No me importunes más, por favor. Ya te he aguantado demasiado»

«¿Me estás diciendo que Jennifer puede hacerte feliz?»

«Sí»

«Entonces vamos, dile en voz alta que la amas. Haz por ella lo que hiciste por mí. Demuéstrame que quieres quedarte con ella»

«Alix…Ya te he dicho…»

«No. No lo has dicho»

«¡Mierda, Alix! ¡Déjame en paz!»

«Solo cuando te des cuenta de que soy la persona adecuada para ti. ¡Siempre lo fui!»

«¿Por qué te marchaste? ¿Por qué diablos me dejaste aquí?»

«Eso es tan complicado, mi amor…»

«No me cojas así la mano, por favor, solo habla de una vez. Explícame»

«No necesitamos pasar por eso de nuevo, Lana. No ahora…»

«Sí, lo necesitamos. Si quieres quedarte conmigo, me tienes que explicar lo qué pasó»

«Tienes razón. Pero acuérdate, yo no estaba aún preparada»

«Estoy esperando…»

«Cuando me dijiste que me amabas, las cosas, bueno, las cosas estaban complicadas…Estabas estrenando serie, las personas empezaban a reconocerte en la calle, ya no era como antes»

«Ahora es mucho peor, las personas me paran en la calle. ¿Qué te hace pensar que esta vez será fácil?»

«Bueno, antes te quería mucho, pero no estaba lista para asumir ante todo el mundo que me gustaba una mujer. Te acuerdas de que las revistas hablaron de mí»

«Por el amor de Dios, eran dos notas a pie de página. Ni tu madre leyó aquello. No necesitabas huir…»

«Aquello fue suficiente para que me diera cuenta de que no aguantaría lidiar con toda esa atención puesta en mí, en nosotras…¡No sabía qué hacer, mierda, Lana!»

«¿Tuviste que huir? ¡Fuiste una cobarde! ¿No podías haber hablado conmigo?»

«Si hubiera hablado, quizás no habría tenido el coraje de sepárame. No, mi amor, mírame, perdóname. No quería herirte, dije que teníamos que dejar esta conversación para después»

«Si quieres resolver esto, ningún asunto quedará para después, Alix. ¿No crees que ya he esperado demasiado para estas explicaciones? ¿Y por qué ahora? ¿Por qué has vuelto?»

«Mi vida sin ti en Francia era miserable. Estaba cansada de que en mi vida todo saliera mal…»

«Me casé después de que te marchaste, ¿lo sabes?»

«Claro que lo sé, nunca dejé de buscar noticias sobre ti. Imagino que la señora Dolores tuvo que quedarse satisfecha al ver a su hijita casada con el famoso billonario de Vancouver, bien lejos de las sábanas de esta desarrapada francesa»

«¡No revires los ojos cuando hables de mi madre!»

«Disculpa. Pero parece que te has olvidado del infierno que te hizo pasar desde que apareció en casa…»

«No me he olvidado de nada, Alix. ¡Pero tú no estabas aquí y no sabes nada de lo que pasé cuando te marchaste!»

«Tu madre me echó en cara que tu boda era solo una apariencia. Yo lo imaginaba, pero Dolores me lo confirmó»

«¿Acaso has hablado con mi madre? ¿Has hablado con mi madre y no te has molestado en todo este tiempo en llamarme?»

«¡No! Yo no quería tener contacto con nada que me llevase hasta ti, quería comenzar de cero. Fue tu madre la que me llamó. Me pidió que no te buscase más…»

«Alix, ¿tienes idea del infierno que pase por tu culpa? ¿Sabes cuántas veces pensé que nunca más sería feliz con alguien? Tantas que pensé que mi vida amorosa no valía la pena, hasta el punto de casarme con un hombre, en una boda llena de enfermizos acuerdos…»

«¡También por eso lo siento mucho, Lana! Pero tu madre, si ella hubiese estado a tu lado, nunca te habrías casado con él. Sabes que lo hiciste para agradarla…»

«Mi madre no tenía problemas conmigo, ella no confiaba en ti. Al final, estaba en lo cierto, ¿verdad?»

«Te estoy intentado demostrar lo contrario. Y a ella también puedo demostrárselo, si tú quieres. Ahora estoy aquí, y no pretendo marcharme, te lo juro»

«Estás perdiendo tu tiempo…»

«No lo estoy. Sé que esas tres palabras pesan para ti, y tú me las dijiste…Fue lo último que me dijiste…Y no me voy a olvidar de eso»

«Pues deberías. Ya te he dicho que he cambiado»

«Lana…Te he visto con Jennifer. Sé que no es lo mismo que teníamos tú y yo»

«Lo que viste es completamente diferente. ¡Ya te pedí que no cogieras mi mano! No tengo que justificarte mi relación, pero estábamos visitarlo a la hija de nuestros amigos, en un sitio lleno de gente. Tú estabas ahí…Fue…fue extraño. Solo eso»

«¿Tu novia, Jennifer, sabe quién soy yo?»

«No lo sé. Ella sabe que tengo una ex que me dejó, pero no sé si se dio cuenta de que eras tú. Honestamente, espero que no. No quiero problemas con ella»

«¡Escucha lo que estás diciendo! Ella no sabe quién soy y no pretendes contárselo, y aun así te fue extraño estar con ella en mi presencia, ¿acaso no te das cuenta, Lana? ¡Fue extraño porque todavía me amas!»

«¡Deja de tergiversar lo que digo! No fue eso…Fue…¡No sé exactamente lo que fue! ¡Ha sido una mierda de día!»

«Mi amor…»

«Por favor, Alix…»

«No…No voy a perderte»

«Yo…yo…»

«Tus labios, Lana…Ah, nada cambió para mí, aún me dejan loca. Míranos…»

«Yo…creo…que necesito pensar»

«Está bien, Lana. Creo que te debo eso. Piensa. Tus manos…cómo echaba de menos poder entrelazar de esta manera nuestros dedos»

«¿Qué pasa Alix?»

«¿Y este anillo? ¿Te vas a casar?»

«¡No! Quiero decir, un día…»

«Piensa en tu futuro con esa mujer. ¿Quiere tener hijos? Siempre has querido ser madre, Lana. ¿Acaso conoce tu deseo?»

«Ah, ¿ahora también has decidido que quieres ser madre? Porque de eso sí me acuerdo bien. Cuántas peleas porque rehusabas pensar en esa posibilidad…»

«Por ti puedo ser lo que quieras, por ti hago cualquier cosa, mi amor. Puedo darte los hijos que quieras…Lo que más quiero ahora es formar una familia contigo»

«Alix, ¿por qué? ¿Por qué ahora? ¿Por qué has aparecido ahora precisamente? Sufrí tanto…»

«¡No llores, Lana! ¡Ahora estoy aquí, amor! Eso. ¡Sonríe! ¡Eres hermosa! Ven aquí, apoya tu cabeza en mi hombro, así…Quédate conmigo y seamos la familia que tanto querías»

«No sé si confío en ti, si soy capaz de dejar a Jen. Te lo he dicho, necesito pensar mucho sobre todo esto»

«Está bien, voy a quedarme en un hotel, aunque no quiera. Mañana vuelvo y comenzamos nuestra vida juntas, ¿está bien?»

«No necesitas responder nada, Lana. Si quieres, podemos mudarnos de casa, olvidar completamente tu pasado. Comenzar todo de cero. Solas tú y yo, como si nunca hubiese acabado»

«Son muchas promesas de repente, Alix. Creo que me estoy mareando…No sé qué pensar de todo esto. Déjame sola»

«Te amo, ¿ok?»

«Está bien. Ahora, vete»

«¿Todavía me amas, Lana?»

«Por favor, ¡marchate!»


«¿Jen?»

«Lana. ¿Estás bien?»

«¿Tienes algún compromiso ahora?»

«No, mi amor. Anulaste nuestra cena, estoy ordenando los armarios, ¿sabes? Me he dado cuenta de que tengo que ir más veces al mercado…No tengo nada en casa»

«Escucha, ¿podemos ir a cenar?»

«¿Eh? ¿Y tu amiga? ¿Alix, no? ¿Ya se marchó o ha decidido acompañarnos?»

«Ya no está en mi casa…»

«¿Ah? Pensé que estaba enfadada y que le harías compañía esta noche…¿Al final, de dónde apareció, Lana?»

«Del pasado, Jen. De la mierda de mi pasado»

«¿Estás bien? No tiene buena voz, ¿qué ha pasado?»

«¿Te puedo ver en una hora en el parque?»

«¿Quieres ir a la barraca de sushi? ¿En serio?»

«Sí. Exactamente ahí es donde me gustaría ir. ¿Tienes algún problema?»

«Lana, ¿qué está pasando? ¿Estás bien?»

«Tenemos que hablar, Jen»

Mi barriga me dolía por las náuseas, era casi un dolor en el alma. Sentía todo mi cuerpo quemando. Quizás si estuviese realmente en llamas el dolor fuera menor. El dolor me consumía rápidamente y necesitaba acabar con aquello antes de que me arrepintiese de mi decisión.

Mi único deseo era no herir a Jennifer todavía más. Era mi pasado. Mi historia. Nada podría cambiar cómo habían sido las cosas, pero ahora tenía esperanza. Necesitaba escoger con cuidado mis palabras durante la conversación.

Felizmente, la visita de Alix me ha demostrado que es posible que pueda entregarme completamente a alguien. Vi que soy capaz de volver a ser quién era antes de que ella me dejara. Decir "te amo" por primera vez y ser abandonada por la persona que amaba ya no era un gran problema para mí. Eso se lo debo a la visita de mi ex.

De repente, el miedo de mi interior se evaporó, era como si nunca hubiese estado. Alix tenía razón, todo lo que siempre fui todavía vivía en mí, y todo lo que más quería era liberarme de las cadenas que arrastraba de mi pasado. Todo lo que me dijo comenzó a tener sentido.

Me sentí segura de que no sería abandonada de nuevo. Las cosas pasan como tienen que pasar. Me di cuenta de que estaba exactamente donde necesitaba estar, solo tenía que respirar profundamente y tener fe de que las cosas saldrían bien.

Al final, me sentí lista para entregarme al amor.