DISCLAIMER: Los personajes de Sherlock Holmes y su trama le pertenecen a Sir Arthur Conan Doyle. Sherlock BBC es creación de los increíbles Mark Gatiss y Steven Moffat; yo sólo tomo los personajes prestados para crear algo.

CAPÍTULO III

Greg supo desde el primer momento en que sus ojos comenzaron a ver a Mycroft Holmes de forma diferente, que se estaba metiendo en un laberinto sin salida. Que todas aquellas burlas, desprecios y sobrenombres algún día le iban a pasar cobro, sabía muy dentro de él que lograr algo con Holmes era prácticamente imposible. Sólo un milagro lograría que el pelirrojo lo mirara con algo más que desinterés en su mirada.

Lestrade hasta llegó a pensar que si se olvidaba de molestar a Mycroft y comenzaba a tratarlo con sonrisas y buenas palabras tal vez... tal vez Holmes se fijaría en él; era un pensamiento tan crédulo e ingenuo, más eso no impidió que Greg se aferrara a él con todas sus fuerzas.

Holmes siempre fue raro...raro, orgulloso, arrogante y con un enorme y grandioso cerebro en su cabeza. De alguna forma eso ocasionaba que pensara de forma distinta y que su comportamiento social con el resto del mundo fuera totalmente desmedida, Mycroft era un misántropo, su capacidad emocional sólo permitía que su hermano Sherlock se acercara y el resto del mundo le daba muy por igual. Greg lo sabía, lo sabía y aún así siempre mantuvo sus tontas esperanzas.

Él no sabe qué fue lo primero que le llamó la atención de Holmes, si era la forma en la que alzaba una ceja cuando alguien lo desafiaba, o como levantaba la barbilla al querer dar por terminada una conversación; lo que sí sabía era que de un momento a otro no pudo apartar su mirada de la presencia de Mycroft Holmes.

Greg nunca fue un conformista, siempre hacía todo lo que estaba en sus manos para lograr lo que él quería no importaba cuán difícil fuera. Tal vez por eso fue hasta lo último que tuvo esperanzas con Mycroft, porque en el fondo de su corazón siempre esperó llegar hasta el otro chico, alcanzarlo y quedarse a su lado por todo el tiempo que fuera posible.

En ocasiones él realmente se sorprendía con lo iluso que llegaba a ser.

Eso mismo era lo que ocasionaba que a pesar de todo lo ocurrido aún guardara esperanzas vanas e inútiles.

°.°.°

Mycroft ahora deja que el cabello le caiga en la frente, es evidente que quiere tapar en lo más posible el corte diagonal en la ceja que Anderson le dio de cortesía y que además le ocasionó seis puntadas. Tiene nuevamente una banda en la nariz, un parche en el ojo y la mejilla levemente inflamada. Sigue caminando con la frente en alto, la espalda recta y su inseparable libro de lomo azul debajo del brazo. Así es como lo ve Lestrade andando en el pasillo del instituto después de un par de días de ausencia.

Greg se recuesta en su locker y lo sigue con la mirada hasta que el chico desaparece rumbo a la biblioteca. Deja escapar un suspiro y pasa una de sus manos por su cabello. ¡¿En qué momento las cosas se le habían salido de las manos?! Mejor dicho ¡¿Qué demonios pasaba por su cabeza el Lunes?! ¡Había sido un completo idiota!

Su intención nunca había sido que los hermanos Holmes terminaran lastimados, nunca quiso herir a Sherlock o que Mycroft terminara con la cara llena de hematomas. Más todo había salido al revés, no sólo por haber ocasionado que Anderson golpeara al pelirrojo, también por haberlo humillado frente a todo el instituto. Por haber dicho que su cabello, pecas y nariz eran desagradables, Greg sabía que eso era una total mentira, lo que más le gustaba a él de Mycroft aparte de sus ojos y su increíble cerebro, era justamente la forma en la que los pequeños puntos barrían el puente de su nariz y mejillas, también le encantaba en tono de cabello de Holmes porque lo hacia especial, de hecho estaba seguro que Mycroft era el único pelirrojo que él había conocido en su vida.

Y sus labios...¡Sus labios eran de otro mundo! ¡Besar a Mycroft Holmes era la experiencia más maravillosa que Lestrade había tenido! El chico tenía unos labios suaves, delgados y adictivos. No era del tipo de persona sumisa, le gustaba tener el control y ser dominante, y eso, eso a Greg le fascinaba... Besar a Mycroft era de todo menos decepcionante, era más bien como ir y volver del cielo... ¡Y joder que eso sonaba malditamente cursi!

— ¿Has escuchado los rumores Greg? — Pregunta Donovan apenas Lestrade entra a clase de Historia.

— ¿De qué hablas?

— Al parecer el padre de Holmes está furioso con lo que le ocurrió a sus hijos, escuché por ahí que planea llevárselos; el mocoso tendrá un tutor privado hasta que pueda entrar a Eton y Holmes irá allí directamente.

— ¿De...de quién lo escuchaste?

— Lo escuché en el pasillo — se encoge de hombros —. Parece bastante plausible, además también se dice que un tal Sherrinford Holmes planea venir a recogerlos.

¿Sherrinford Holmes?... nunca pensó que existiera otro, ¿sería igual de inteligente que los otros dos? ¿Una persona normal o más bien otro con complejo de genio? Lestrade se estremeció, tres Holmes ya eran demasiado para el mundo, ¡con dos era más que suficiente! ¡Que tal fuera peor que el duende y Mycroft juntos! ¿Tendría el pelo negro o sería pelirrojo? ¿Sería igual de viperino a Sherlock o tan frío y calculador como Mycroft? Greg niega, sí es así más de uno va a perder la cabeza cuando el tal Sherrinford haga su aparición...claro, si es que los rumores de su existencia son ciertos.

— ¿Puedes creerlo? ¡Otro maldito psicópata en este mundo!

Greg rueda los ojos ante el comentario. Lleva su vista al frente haciéndole entender a Donovan que no quiere hablar más. Escucha a la chica volver a decir algo, más Lestrade la ignora y en cambio posa su vista en la ventana. Allí afuera puede ver a Sherlock, el niño está con su inseparable John; ninguno de los dos habla, sólo están sentados en una de las bancas del patio. Holmes tiene la vista fija en sus manos y John luce algo deprimido...

¿Acaso...acaso los rumores son ciertos? ¿Los Holmes se irán? Lestrade estrella su cabeza en el pupitre. No puede evitar pensar que todo lo que está pasando es su culpa, si él no hubiera armado semejante escándalo nada de esto estaría ocurriendo. Si sólo hubiera cerrado su boca y hubiera dejado a Mycroft tranquilo...pero no, Greg se había revelado por primera vez a su naturaleza pacífica y bueno...lo que estaba pasando era el resultado. Las cosas no se podían poner peor.

— Saquen un hoja, hoy hay parcial.

De acuerdo, ahora ya lo es.

°.°.°

Lestrade tiene el corazón latiendo a mil. Mycroft Holmes está frente a él, le mira con los ojos azules vacíos, el cabello rojo con mechones cayéndole en la frente, las gafas de pasta puestas aún con el parche en el ojo, la banda en la nariz, la hinchazón en la mejilla y las manos empuñadas. La sutura en diagonal que atraviesa el centro de su ceja se ve claramente y casi le llega al parpado del ojo, Greg está seguro que tiene por lo menos unos cuatro centímetros de largo. Puede jurar que una cicatriz fea va a quedar apenas el corte cierre.

— ¿Hola? — La voz apenas le sale.

— Voy a cobrar el premio que gané con nuestra apuesta hace unos meses — sonríe falsamente —. Ese que incluía los tres besos tan desagradables que compartimos.

Lestrade siente como si algo golpeara su pecho.

— Mycroft...

— Gané aquella vez, así que a cambio quiero que te alejes de mi hermano, de John Watson y de mí por supuesto — Mycroft pasa una mano por su cabello y hace una mueca apenas roza su ceja —. Fue un error mio usarte como objeto de pruebas, de todas formas no obtuve una respuesta satisfactoria, más bien todo lo contrario querido Gregory. Como tú mencionaste, fue decepcionante y no me brindó aquella información que quería. En conclusión, una gran perdida de tiempo.

Lestrade trata de ignorar aquellas palabras, en cambio se enfoca en algo más.

— Nunca quise dañar a tu hermano, todo fue una maldita equivocación — se levanta del banco y se acerca a Holmes —. Sí quería humillarte, pero mi intención nunca fue que tú y tu hermano terminaran...así. Yo sólo...

— Mi hermano tiene razón Lestrade, sólo eres un perdedor. De ese tipo de personas que dejan a sus emociones tomar el control, eres débil. No tienes la capacidad de pensar antes de actuar. — Mycroft le perfora con los ojos azules.— No mereces siquiera que yo te esté hablando. Así que por tu bien espero que no me vuelvas a dirigir la palabra ni a mi ni a mi hermano.

— ¿Por qué yo? — Pregunta apenas lo ve con intención de irse.

Holmes sólo le mira.

— ¿Por qué me escogiste a mi para hacer tu maldito experimento? — Greg no puede evitar escupir molesto —. ¿Querías vengarte de mi? ¿Es eso?

— Pensé que ambos saldríamos ganando. Erá más que evidente que tú estabas ...o estás interesado en mí, yo, por otro lado, tenía esta sana curiosidad de saber qué se sentía besar a alguien. ¿Por qué no hacerlo entonces? Yo obtendría mi respuesta y tú saciarías tu deseo — Sonríe con ironía —. Más tú lo mal interpretaste, pensaste que después de eso yo estaría feliz de tener una relación contigo — esta vez rueda los ojos—. Pobre iluso resultaste ser Lestrade. Te besé y permití que me besaras por beneficio propio, no porque tuviera algún interés escondido por ti, ¿acaso pensaste que me iba a olvidar de todo lo que has hecho?¿Borrón y cuenta nueva? Que no te odiara en aquel momento no quería decir que me cayeras bien, más bien todo lo contrarío. No posees el coraje suficiente para afrontar las cosas y aceptarlas. Así que sólo graba esto en tu lastimoso cerebro: Alejate de Sherlock, John y por último, alejate de mi.

Mycroft da la vuelta y se aleja a paso lento. A Greg únicamente se le ha quedado grabado en la cabeza algo: "Que no te odiara en aquel momento..." Eso quiere decir que ahora si lo hace. Mycroft ahora de verdad lo odia, lo odia por atreverse a dañar a Sherlock e involucrarlo en algo en lo que el niño no tenía nada que ver, lo odia por haberlo humillarlo frente a toda la escuela nuevamente y por burlarse de su aspecto; pero sobre todo, lo odia por se un cretino cobarde que no tiene ni idea de que hacer con sus sentimientos y que a cambio hace daño a otros sin pensarlo dos veces.

Lestrade se deja caer en la banca nuevamente, aprieta los puños en sus piernas y se muerde el labio inferior hasta hacerlo sangrar. Se lo merece. Mycroft tiene razón, ¿de verdad creía que por sólo besar al chico todo iba a quedar olvidado? ¿Que sólo por eso Holmes lo iba a ver diferente? ¡Imbécil crédulo! ¡Eso es lo que es! Se siente tan impotente y lleno de rabia consigo mismo ¡Maldito el día en que conoció a Mycroft! ¡Maldito el día en que decidió poner sus ojos en él! Y sobre todo...¡Maldito el día en que comenzó a agredirlo física y verbalmente! Todo lo que había hecho no eran más que una serie de errores que finalmente habían explotado.

Greg suelta una risa seca y lastimera. Él sólo es un maldito idiota que no sabe qué hacer con su vida. Los Holmes tienen razón, sólo es un perdedor.

°.°.°

Una semana después Lestrade se encuentra en el parque que queda frente a la biblioteca local. Tiene un cono de helado en sus manos que está próximo a derretirse gracias al terrible calor del día y, además, porque Greg está tan sumergido en sus pensamientos que ni se ha dado cuenta.

No es para menos, su vida ha dado un gran giro desde los acontecimientos de los días pasados. Anderson parece haberlo perdonado por haberlo golpeado hace unos meses tratando de proteger a Mycroft, lo que significa que ahora le habla como si nada hubiera pasado. Sherlock ahora le gruñe sin decir ni una sola palabra cada que lo ve cerca, como si esperara que en cualquier momento Greg lo fuera a golpear; lo que ocasiona que Lestrade se sienta profundamente decepcionado de si mismo, porque bueno ¿a quién le gusta que un niño de nueve años le tenga miedo? ¡Sobre todo uno como Sherlock! Además la sombra fiel del pequeño Holmes, es decir John Watson, lo ve con la guardia arriba y siempre empuña las manos cuando lo ve cerca. Está seguro que si Watson pudiera, le saltaría encima sin pensarlo dos veces.

El resto del instituto trata a Greg como si fuera una gran celebridad, su popularidad ha subido e incluso Moran le pidió unirse al equipo de fútbol. En otro momento eso lo hubiera hecho saltar literalmente en una pata, gritar de felicidad e inflar el pecho lleno de orgullo, más ahora lo único que hacía era deprimirlo. Sabía que la razón de todo eso era el enfrentamiento que había tenido con Mycroft, que más de uno le había gustado ver a Holmes siendo humillado y golpeado.

No se ha vuelto a escuchar nada sobre la posible ida de Mycroft a Eton o Harrow, lo que obviamente es como una bocanada de aire para Greg. Más si se rumorea la posible llegada del hermano mayor de los Holmes, una persona que nadie en el instituto conoce y eso ocasiona que se inventen historias falsas sobre él. Lo único seguro es que su nombre es Sherrinford, estudió en Harrow y ahora se encuentra en Cambridge. Sí es más o igual de inteligente a Mycroft y Sherlock, nadie lo sabe.

Bueno, lo más seguro es que la genialidad sea genética, así que es bastante probable que Sherrinford sea igual de inteligente a sus dos hermanos, también que sea un bastardo orgulloso y que además sea un antisocial casi llegando al punto de ser un misántropo.

Greg aterriza nuevamente en su mundo cuando se estrella con alguien. Su helado ha quedado estampado en la camisa blanca del pobre desgraciado que se tropezó con él. Al levantar su vista, se encuentra con un hombre joven de pelo castaño casi negro más alto que él por una cabeza, los ojos azules terriblemente familiares brillan llenos de humor. Lo cual Lestrade confirma a penas lo escucha reír.

— Lo siento — Lestrade se llena de vergüenza.

— ¿Te conozco? — Alza una ceja mientras lo perfora con los ojos ignorando la mancha de helado en su ropa— Siento que te he visto en alguna parte.

Greg niega.

— Tengo memoria fotográfica — el otro sonríe —. Estoy seguro que ya te he visto...

Greg se rasca la cabeza avergonzado.

— ¿Esa camisa es muy cara?

El hombre parpadea y después mira su ropa, alza una ceja apenas se da cuenta del parche de helado café que ha manchado su camisa. Por un momento Lestrade piensa que el hombre va a gritarle, más el aludido se limita a fruncir las cejas y a encogerse de hombros, casi restando importancia al asunto. Saca un pañuelo de su bolsillo en cuya esquina Greg puede ver bordado las letras S-H, al verlas el corazón comienza a palpitarle a mil. El hombre sin darse por enterado, pasa el pañuelo repetidamente sobre la mancha.

Lestrade no lo piensa dos veces antes de echar a correr calle abajo ignorando las miradas extrañadas del resto de personas a su alrededor. El parecido del extraño joven es innegable comparado con los otros dos hermanos Holmes, Greg maldice, no sabe si haber conocido al famoso Sherrinford ha sido un alivio o una maldición, Lestrade puede decir a simple viste que aquel personaje no es tan...arrogante como los otros dos, ni siquiera luce como el tipo de persona que desprecia a los que lo rodean o que disfrute de burlarse de la inferioridad mental del resto. A simple vista Sherrinford Holmes luce bastante...normal.

¿Cómo se vería Mycroft con los ojos igual de brillantes a los de su hermano? ¿Su risa sería igual de suave? Greg detiene sus pasos, ¿le gustaría a él Holmes si fuera más sociable? ¿Sentiría lo mismo si el pelirrojo fuera más normal? Tal vez si Mycroft fuera como todo el mundo las cosas serían mucho más fáciles, o tal vez si Mycroft fuera normal, a Greg ya no le llamaría tanto la atención; tal vez lo que le gusta a Lestrade del chico es justamente que no es como el resto...lo que le llama la atención es que Mycroft es adorablemente extraño.

No es de ese tipo de persona que se encontraría al cruzar la calle, o alguien que se tropezaría en una esquina, ni siquiera alguien que le daría una sonrisa sin conocerlo...o que tampoco se la diera así lo hiciera. Mycroft nunca sería del tipo cursi romántico apegado a las personas, ni siquiera luce como el tipo de persona a la que le gustaría que lo dominaran...Holmes sería un perfecto cabezota, tal vez al punto de pasar desapercibido el interés que otros puedan tener en él.

Greg no puede evitar reír ante la ironía, Mycroft Holmes ve todo, excepto el abierto y autentico interés romántico que tiene alguien hacia él...o simplemente le gusta ignorar ese tipo de cosas. ¿Será asexual? ¿Realmente no habrá sentido nada cuando ambos se besaron? Tiene catorce años... ¡Algo debió haber sentido! ¡Mariposas debieron haber volado en su interior! ¡Sus pálidas mejillas se debieron haber sonrojado y su corazón debió haberle latido a mil!

— ¡Acá estás!

Aquella voz hace que Greg deje de respirar.

— Estoy totalmente seguro que te he visto en alguna parte...como dije antes tengo una memoria prodigiosa.

— Me seguiste...

— Lucías bastante alterado hace poco, no sería correcto de mi parte dejarte ir en esas condiciones.

Greg fija sus ojos en la mancha que aún está en la camisa del hombre, no es capaz de mirarlo a los ojos, no es capaz de reconocer aquel color en alguien más, sabe que apenas lo haga Mycroft llenará nuevamente sus pensamientos. Lestrade cierra sus puños frustrado.

— Ya sé quien eres.

La risa del hombre hace que levante su cabeza.

— ¿Eh?

— Eres el chico que en el cumpleaños 13 de Mikey le obsequió una caja vacía...

Greg se sonroja ante el recuerdo.

— Creo que ese día todos nos sorprendimos, no es fácil con mi familia — se ríe —. Mikey por otro lado lucía...

...Como si nada hubiera pasado...Greg piensa amargamente.

— Sabes que es alérgico a los perros, por eso sacaste a Redbeard de la caja sin pensar en que Sherly lo vería y se quedaría con él...preferiste darle una caja vacía a hacer que mi hermano estornudara incomodo por la pelusa del animal... — alza una ceja —. Oh...te gusta Mikey.

Lestrade siente la sangre subirle a las mejillas.

— Siempre me pareció tan extraño que alguien se tomara la molestia de venir a nuestra casa sólo para dar como regalo una caja sin nada más que pequeños pelos de perro dentro de ella — Sherrinford suspira —. Mycroft lo supo, lo supo y lo confirmó a penas vio a Sherlock llegar con Redbeard en sus brazos, pero aún así no te dijo nada. ¿Por qué lo crees?

Greg mira como la lástima llena los ojos del otro y la rabia comienza a llenarlo.

— No está interesado en ti Greg Lestrade, no sé si en algún momento lo esté. Vi aquel día como tus ojos se llenaron de decepción cuando Mycroft te ignoró. — sonríe —. Nunca pensé que alguien podría interesarse en él, y de alguna forma me alegra saber que una persona aparte de nosotros lo quiere como tú lo haces, que alguien se da cuenta de aquellas pequeñas cosas que no todos verían.

— Yo...

— Para que Mycroft te ponga un mínimo de cuidado tendrás que hacer algo increíblemente sorprendente. Algo que lo toque y lo haga replantearse las cosas. Mucha suerte.

Lestrade apenas parpadea cuando el otro sin más se va. Se pregunta si aquel Holmes le daría los mismos consejos si supiera lo que le ha hecho a sus hermanos. Si le sonreiría igual o lo miraría con la misma lástima que ahora.

Está seguro que Sherrinford sabe que Greg había llevado el perro como obsequio sólo para ver la reacción de Mycroft, había sido un acto egoísta con el objetivo de disfrutar de la incomodidad del pelirrojo, más al final se había arrepentido y había sacado el perro para dejarlo no tan bien escondido en el patio de la enorme casa Holmes.

La preocupación de que Redbeard hiciera que Mycroft se enfermara más de lo necesario había hecho que una horrible culpa llenara a Lestrade y al final dejara de lado sus no inocentes planes. Bien pudo haber llegado con las manos vacías, sin ninguna caja, pero Greg quería ver la expresión de Holmes a penas abriera el regalo, quería saber qué cara pondría; si aquello lo enfadaría o le daría igual. Si le preguntaría a Greg por qué le había dado una caja vacía, más era obvio que Mycroft había visto también pelos del animal allí y había deducido todo.

Greg Lestrade había sido un total idiota aquel día de la misma forma en la que lo es ahora.

El por qué Sherrinford ignoró aquel enorme detalle es algo que Greg quiere averiguar.

OoOoOoOoOoOoO

Hola nuevamente!

Acá el nuevo capítulo de esta historia. Como ven un nuevo Holmes se ha unido a la trama, si se quieren dar más o menos una idea de como luce Sherrinford, me inspiré en Tom Hiddleston, no soy muy fan de él pero me parece que cuadra con el look de los otros dos XD.

Espero les guste y muchas gracias por sus comentarios!