Holii, aquí la continuación de esta rareza de fic (?
Lean si gustan...
Después de salir de la feria, no le importo que había dejado sus cosas en la casa de Taiga y se fue de frente a su propia casa, mañana las recogería. Al llegar noto que solo estaba su papá, lo saludó y se fue directo a su habitación. Toda su alegría se había drenado, volvía a ser el pinche emo de siempre; echo a la verga lo de cortarse el flequillo, si su vida amorosa no tenía esperanzas, su cabello tampoco. Estaba analizando si de verdad ir a recoger sus cosas mañana, que pasaba si se encontraba con Emma, no estaba preparado para verla con su único ojo descubierto.
Estuvo despierto hasta las 3 de la mañana, no le daba sueño, se quedaba pensando en todo lo que había sucedido ayer. Lo único que agradeció es que Kagami no estuviera ahí en el momento que se enteró que ella tenía novio, se hubiera sentido más humillado.
A la mañana siguiente, se levantó cerca de las 12 del día, esas eran las consecuencias de amanecerse pensando en huevadas como decía su mama. Fue a la cocina para buscar algo de comer y se encontró solamente con su mama furiosa, porque se supone que tenían que ir a la iglesia temprano. Si, a pesar de la poca moral de Tatsuya, eran una familia que asistía a todos los eventos de la iglesia, aunque él solo iba para buscar chicas y hacer amistades, que muchas veces no eran las que impulsaban al bien. De ahí aprendía más lisuras y palabras vulgares que del colegio, pero como no quería malograr la inocencia de su amigo Taiga, no las solía hablar en su presencia.
Esperó a que el reloj marcara las 2:30 para llamar a Taiga, ya que sabía q si llamaba más temprano probablemente este almorzando. Timbró el celular del pelirrojo hasta que contestó.
-Taiga, al fin contestas
-Bruh, que tal te fue ayer! Ya son novios? – pregunto su amigo emocionado, Tatsuya no quería hablar de eso ahora.
-Oye, puedes traer mis cosas que deje en tu casa ayer? Y de paso vamos a la cancha a jugar básquet – dijo cambiando el rumbo de la conversación.
-Sí, claro. Pero todavía no me has dicho que pasó ayer, se besaron? – parece que el pelinegro no pudo cambiar el tema.
-hmm, después te cuento bruh – almenos prefería contárselo en persona que deprimirse por teléfono – entonces vienes a mi casa
-Llego en 20 bruh – dijo Kagami cortando la llamada
Sabía que el tigre se demoraría menos si había básquet de por medio, asi que se fue a su habitación a ponerse sus zapatillas y unas bermudas para sentirse más cómodo jugando. Como adivinó, Kagami se apareció 10 minutos después de la llamada.
-Hola bruh - lo saludo Tatsuya abriéndole la puerta para que entrara
-que paso bruh? – dijo el pelirrojo al ver a su amigo
-A que te refieres? – lo miro con curiosidad
-Te ves tan… emo – le respondió Taiga, y era cierto, sin darse cuenta se había puesto bermudas negras, camiseta negra y zapatillas grises con negro. – no es por ofender Tatsuya, pero ya no está de moda vestirse así desde hace tiempo – Kagami no era quien para hablar de modas, pero alguien aparte de la narradora tenía que decírselo.
-No es que me importe mucho – le contesto, no estaba de humor como para molestarse en vestirse bien.
-Entonces vamos yendo a jugar – dijo Taiga con una sonrisa resplandeciente, almenos él le alegraba un poco el día a Tatsuya.
Se notaba que no era su día, cuando llegaron a la cancha, ésta ya estaba reservada todo el día por unos chicos mayores que ellos, Tatsuya se encabronó y les iba a buscar pelea, pero Taiga no quería que se metieran en problemas así que lo detuvo. Después, decidieron ir a comer algo a McDonalds y cuando ya iban a pagar el pelinegro se dio cuenta de que no tenía su billetera, al parecer se le había caído por algún lado. Por último y lo peor de todo, se encontraron con Emma de camino a la casa de Tatsuya.
-Tatsuya hola – saludó la chica con una sonrisa – te fuiste temprano de la feria
-… - no le contesto nada, iba a pasar de largo cuando a cierto pelirrojo se le ocurrió hablar
-Hola, emm… como te llamabas? – pregunto Taiga después de saludarla
-Emma, no llegamos a hablar mucho cuando salimos ayer – le respondió la chica
-Si, lo sé ; es que no quería interrumpir su conversación – dijo Taiga, el pelinegro recién se acordó que no le había contado todavía al pelirrojo lo que había sucedido
-Bueno, ya nos tenemos que ir. Vamos Taiga – reaccionó Tatsuya para evitar que sigan hablando, prefería explicárselo él a que se entere como había sido humillado por parte de la chica
-Pero que dices? , acaso no están saliendo? Sé un poco más considerado con tu novia bruh – lo dijo! Sabía que en ese momento se desataría toda la historia de la peor forma
-haha te equivocas Taiga – interrumpió Emma – yo ya tengo novio, se llama Jhon, eso te pasa por desaparecerte antes de presentártelo
-Eh? Pensaba que ustedes habían empezado a salir después de lo de la feria – el tigre miró a Tatsuya buscando respuestas
-No, como crees no le quitaría el novio a mi vecino – respondió la chica
-No somos novios, el es mi mejor amigo y siempre lo será – BUM! Golpe por los dos lados para Tatsuya, estaba en la frienzone con su primer crush y su actual amor tenía novio, simplemente ese día se había tornado en uno horrible, a parte de el de ayer.
-…Me voy… - dijo Tatsuya y empezó a caminar a paso acelerado
-Oii, espérame – exclamo Taiga – bye Emma – se despidió y trato de alcanzar a su brother
-Por qué no me contaste lo que había pasado ayer? – le preguntó el pelirrojo cuando al fin lo alcanzó
-Te lo iba a contar… otro día… no pensé que nos fuéramos a encontrar con ella – estaba molesto y triste a la vez
-Enserio lo siento bruh, y al parecer solamente empeoré las cosas – lo consoló haciendo una pausa para abrazarle – quizás ella no era la chica para ti, pero sé que pronto vas a encontrar a alguien que te corresponda
-Gracias Taiga – se aferró al abrazo de su amigo, no iba a llorar por algo así, sabía que habían peores cosas que ser rechazado, pero igual estaba deprimido.
Siguieron caminando y Taiga trataba de subirle el ánimo al pelinegro, Tatsuya decidió que acompañaría al pelirrojo a su casa y de ahí se iría. Tomaron la ruta más larga mientras conversaban y se pasaban el balón que habían llevado para jugar y no pudieron. Todavía era un poco temprano así que se desviaron un poco y fueron al gimnasio donde Alex se ponía a practicar.
Al llegar, preguntaron por su entrenadora la cual estaba alistándose para empezar jugar, se unieron a un grupo de chicos que estaban practicando canastas hasta que Alex los llamo para jugar un pequeño partido con todos los que estaban practicando. Después de que vieran que el reloj marcaba las 8 de la noche pararon para al fin volver a sus casas.
Llegaron a la casa de Kagami y afortunadamente no se toparon con Emma otra vez.
-Bueno, te veo mañana en la escuela bruh – se despidió con una sonrisa radiante
No supo si fue por lo que había pasado o se estaba enamorando nuevamente de él. Lo único que sabe es que sus labios llegaron a juntarse en un beso, que rápidamente fue cortado cuando Tatsuya entro en razón.
-L-lo siento Taiga – se disculpó velozmente a pesar del tartamudeo – fue un error disculpa
El tigre por su parte se quedó estupefacto, qué había sido eso?, corrió hasta la puerta de su casa, sin siquiera voltear a ver a su amigo y la cerró.
-T-taiga! – al parecer su impulso malogro su amistad, se sentía un idiota por hacer eso. Era mejor si no insistía en ese momento, mañana aclararía que fue un error y se disculparía, para entonces el tigre ya estaría calmado también.
En su casa comió su cena en silencio, se notaba que era su peor día, su mama para colmo había cocinado y había quemado la comida. Comió lo que pudo y el resto lo dejó.
-Te pasa algo cariño? – le pregunto su mamá
-Aparte del dolor de estómago que me ha causado la comida, mi vida amorosa y mis amistades están pésimas hoy – le respondió
-Otra vez pensando en tonterías mijo, eres muy joven como para sufrir de algo – lo dijo con una sonrisa que parecía de enojo en vez de alegría – y no vuelvas a insinuar que mi comida es mala – siguió mandándole una mirada fulminante.
-Si mamá… – y se fue a su cuarto a dormir, tenía suerte de que era el protagonista, porque si no hubiera tenido que hacer tarea en vez de flojear todo el fin de semana. Se metió a su cama y se quedó dormido hasta el día siguiente.
Ya en la mañana, se alisto para salir a esperar el bus, tenía que arreglar lo de ayer con Taiga, y si era posible expresarle lo que había sentido por él hace unos años.
En el colegio, entró a su salón y espero a que ingresara el pelirrojo, ya que ese año compartían la mayoría de las materias y horarios, cuando lo vio entrar le iba a hablar, pero el otro se escabulló y se metió en un grupo de personas que estaban en círculo hablando. A la hora del break, lo estuvo persiguiendo por toda la escuela, pero no logro alcanzarlo. Al llegar a las aulas, al fin pudo acercarse a hablar, pero el otro lo ignoraba completamente.
Los siguientes días fueron iguales, lo ignoro por completo y cuando estaba hablando con sus otros amigos y Himuro se acercaba, Kagami se iba. Los demás ya lo habían notado, pero esperaban que tarde o temprano lo arreglen, ya que eran mejores amigos. Esos días Taiga se iba solo a su casa y no iba a jugar básquet con los demás a la cancha publica, enserio se había enojado por lo del beso, jamás pensó que fuera a afectar tanto.
Ese fin de semana se la paso alone, les habían dejado muchas tareas a sus amigos y como no eran protagonistas, ellos si tenían que hacerlas si querían pasar de año. Por primera vez, Tatsuya decidió hacer su tarea, ya que no tenía nada que hacer. Casi le explota el cerebro al ver que no podía resolver casi nada. Estaba pensando seriamente en convertirse en emo como profesión, iba a empezar a cortarse las venas y escribir frases deprimentes en su face.
-Mamá! Me pasas el bisturí?
-Para qué?
-Decidí volverme emo, necesito cortarme
-A bueno – se lo entrego – yo hubiera preferido que se vuelva sacerdote, pero gustos son gustos
-Gracias por preocuparte mamá – le dijo de forma sarcástica y se metió a su cuarto.
Estaba a punto de hacerlo cuando sonó su celular, quién podría llamar a las 12 de la noche del domingo? Estaban interrumpiendo su depresión
-Aló, quien habla – pregunto Tatsuya, que no se fijó en el nombre del contacto
-Tatsuya, soy yo Taiga – escucho por la línea telefónica, porque le estaba hablando? Pensaba que le estaba haciendo la ley del hielo
-Q-que paso? Ya vas a dejar que te explique? – le dijo el pelinegro, aunque por dentro estaba muy feliz que le hable
-…Quiero hablar contigo mañana, en el break… - le dijo de manera pausada
-Está bien, nos vemos detrás de la cafetería – acordó antes de colgar, parecía que las cosas se iban a arreglar. Hecho a la verga su fase emo y se fue a dormir más tranquilo, mañana se resolvía todo.
En la escuela, Tatsuya no podía esperar a que ya fuera el break, cuando por fin llegó la hora, vio a Taiga que le hacía señas para que lo siguiera, iba con pasos rápidos hasta que llegaron atrás de la cafetería donde no había nadie por el momento.
-Taiga… déjame explicarte lo que sucedió – empezó a hablar el pelinegro – yo enserio lo sien… –
No pudo terminar su frase cuando sintió que el pelirrojo se le acercaba para darle un beso, Tatsuya se quedó sin palabras.
-Tatsuya… - dijo sonrojándose – tú me gustas – termino diciendo Taiga.
To be continued :p
En el proximo cap ya empieza lo bueno 7u7
