Dalia T. Argueta Garca, skarllet northman, mutemuia, ¡Muchas gracias por los comentarios!
quiero agradecer a todo aquel que leyó el primer capitulo y hoy va por el segundo. mi gran agradecimiento a ustedes.
disfruten el final de este two-shot.
"una semilla de luz y sabiduría en nuestros corazones." (felicidades por tu segundo aniversario, melón)
El dia más especial
Ha pasado un tiempo; ¿Uno o dos años?… dos años exactos desde el último día que estuve aquí, pisando estos verdes prados santos. Hoy es tu día, hoy es tu cumpleaños… hoy estoy aquí para verte nuevamente, para recordar tantas horas vividas en tu compañía, para recordar los bellos gestos que tuviste conmigo, para recordar las peleas que teníamos, y para conmemorar aquel cariño que ambos escondíamos dentro de las sombras del corazón.
Hoy estoy aquí por ti y para ti, Sho-chan…
…pero no estoy sola, sabes. Hoy he venido acompañada de una persona muy especial en mi vida y todo gracias a ti.
Seguramente estas con la boca abierta frente a nosotros, mirándonos con unos ojos enternecidos que solo recuerdo haberlos visto en mi infancia. O tal vez nos miras con una sonrisa de oreja a oreja, sintiéndote superior y la piedra angular de mi vida ya que tú fuiste el creador de todo esto. Yo lo sé… sé que sea cual sea tu reacción en este momento; tu corazón no puede dejarse de ensanchar de alegría. Tu estas feliz y lo sé porque te conozco, Sho-chan.
–Oka-sama.- me llama mi pequeña princesa en miniatura. –¿Ati eta?- pregunta y asiento, tomándola entre mis brazos para sentarla entre mis piernas; entregándonos a la contemplación de tus memorias. – Me guta.- dice robándome una sonrisa. A mi pequeña Mei-chan le gustas porque tus fans se han encargado de adornarte con un sinfín de pétalos de colores, molinos de vientos y decoraciones florales. A ella le gustas tanto como a mí, Sho-chan.
La niña que tengo en mis brazos, Shotaro. Para tu sorpresa; Esta pequeña no es mi hija, es por este motivo que he venido a presentártela.
Sabes, a veces quiero llorar… pero cuando esas ganas me invaden, solo pienso en lo maravillosa que ha sido mi vida y en que no debo desperdiciar ni un segundo de la felicidad que el destino se encarga de surcar en mi camino. En esos momento, cierro los ojos y respiro; me concentro y recuerdo nuestros mejores momentos. Yo simplemente recuerdo nuestra infancia, cuando la envidia, rencor o enemistad aun no crecía en nuestros corazones. Éramos almas puras. Éramos niños e inocentes… al igual que la pequeña que me acompaña. Tu pequeña.
–Claro Mei-chan, aquí esta oto-san. …Tu oto-san.- digo acariciando su cabeza y reordenando su fino cabello rubio; tan rubio y bello como tu cabello. De seguro que no puedes creer el parecido que tiene contigo… es una niña muy preciosa.
Sho-chan, sé que no sabias nada de esto. Sé que es una sorpresa para ti, pero, ahora tienes que convertirte en la estrella que guié el camino de tu pequeña, pues ella te necesita. Hace dos años, cuando acepte las insistentes suplicas de Lory para volver a casa, una chica interrumpió nuestra sigilosa marcha y me pregunto si yo tenía algún parentesco contigo, si yo era tu familiar o conocía a tu familia. En ese momento pensé que solo era para entregar las condolencias y le señale el grupo de gente en donde debían estar tus padres. Acompañamos a la chica en la búsqueda de los abuelos de su hija, pero no los encontramos. Fue ahí cuando Lory me pidió que por favor dejáramos el lugar, ofreciéndonos a llevar a la joven. En el camino hasta el departamento de ella, nos contó su historia:
Ella estaba embarazada de ti, se habían vuelto amigos y tras una noche de bohemia, junto a un pasional amor consumado, en su cuerpo se había sentado una pequeña semillita de amor. Ella pensaba decírtelo apenas se le diera la oportunidad, pero ¿Quién iba a pensar que tu vida terrenal duraría tan poco?
Sin pensarlo dos veces, luego de unas semanas, contacte a la chica y empecé a conversar con ella. Su estado de salud y vida no era muy bueno. Sus padres no sabía de su embarazo y todo se veía realmente complicado. Lory se ofreció a ayudarla para impedir un posible aborto, le aconsejo entregar el bebe en adopción y ayudarla a buscar una buena familia. Yo, por mi lado, me encargue de ayudarla con los malestares de embarazo, compartir anécdotas de embarazada y convertirme en su amiga.
El tiempo pasó, los meses se nos vinieron encima y ya no éramos una pareja de jóvenes amigas, sino una pareja de embarazadas amigas. Era muy gracioso vernos juntas.
Cuando la madre de Mei dio a luz, sentí un pequeño impulso dentro de mi pecho y de inmediato le pedí a Lory ser yo la mujer que quedara con la responsabilidad legal de tu hija; yo me ofrecí a ser quien cuidara de ella. Firme los papeles y hoy en día, luego de dos años, la pequeña Mei es mi bebe.
Con la madre de tu pequeña somos grandes amigas, nos juntamos mínimo una vez al mes y Mei la quiere mucho. Siempre espera con ansias que llegue la fecha para ver a su tía regalona. Sinceramente me gustaría que en un futuro su madre tomara el valor de decir que si se siente lista para cuidar de la pequeña que ustedes trajeron al mundo… mientras tanto, yo cuidare de ella. Confía en mí, Sho-chan.
Confía en mí, como yo confié en la pequeña luz que trajiste a mi vida. Si no hubiera sido por Mei, seguramente mi corazón se hubiera sellado para siempre entregándose a las tinieblas de la vida.
Muchas gracias Shotaro. Muchas gracias por salvar mi alma… confía en mi y ahora solo se la estrella de Mei, de tu pequeña. Ilumina sus pasos y no la dejes caer en la desesperanza. Ella te adora y quería conocerte, es por eso que he decidido traerla.
Feliz cumpleaños hermano mío. Este día es el día más especial del calendario, porque es el día en que naciste y el día en que te convertiste en la estrella más valiosa para nosotras.
Brilla y no dejes de componer bellas sinfonías entre las estrellas, Sho-chan; ya que hoy, te has convertido en una semilla de sabiduría y luz en el corazón de tu niña.
Descansa en paz Fuwa.
