tu hija con un corazon de guitarra
Valla, este lugar sí que ha cambiado desde la última vez que vine. Si mal no recuerdo, papa estaba en el block siete… ¿pero dónde está el block siete? Lo único que veo son senderos con los nombres de los doce apóstoles y uno que otro evangelista de la biblia. Las cuadras ya no tienen letras y números, e incluso el pasto esta más verde que hace doce años.
Realmente han pasado muchos años desde la última vez que vine: perdóname papa. Sé que debí haber venido antes, pero, mudarnos a estados unidos nos alejo de nuestra rutina anual: venir a verte en la fecha de tu aniversario.
Mama dice que lo entenderás y quiero creer en eso. Papa solo… perdona, no quiero llamarlo papa frente a ti, pero, los dos sabemos que él se ha ganado ese título. Te guste o no, Sho-oto-san, el también es mi padre… aunque tú eres mucho mas especial; tranquilo, no te cambiaría por nada del mundo. Solo tú, has podido ser quien guie mi camino… si no hubiera sido por ti, yo creo que no sería quien soy hoy en día.
Sabes Sho-oto-san, hoy compuse una nueva canción. Anteanoche no pude dormir por el viaje y me vi en la obligación de transformar mi corazón en una guitarra, para así poderte cantar todo lo que siento.
Me siento agradecida de la vida, de ti, de mama y de papa. Desde pequeña siempre supe la existencia tuya y la de papa, al igual que la existencia de dos madres en mi vida. La abuela Julie se encargo de mostrarme los beneficios de aquella singularidad familiar y sin entender muy bien lo que sucedía, aprendí lo afortunada que era mi vida.
Quiero que estés orgulloso de mí, por eso, más que hacerlo en tu nombre… lo he hecho por pasión: yo he escogido el camino de la música. Mi vida es cantar y entonar dulces melodías para consolar aquellas almas perdidas, pero también es componer alegres melodías para el despertar de los corazones. – mi última canción es para ti… mama dijo que te gustaría.- por eso dejare escrita la letra para ti, aquí en una hoja y lo pondré junto a tu placa. –bueno, yo realmente venia solo a dejarte la letra de la canción y asegurarme que tu placa se leyera aun.- digo deslizando mi mano sobre la placa de mármol. –mama pronto vendrá a recogerme y no podre estar mucho tiempo aquí, pero eso no significa que no esté junto a ti… tu siempre estarás en mi corazón. Gracias por darme la vida, Fuwa Shotaro.- susurro cruzando la correa de mi guitarra. – espero con alegría el día en que pueda estar junto a ti, aunque también espero vivir mucho tiempo más antes de que aquello ocurra… sabes, lo que realmente deseo: es encontrar el amor. Toda mi vida lo he intentado y por alguna extraña razón, siempre resulta ser solo una ilusión…- agrego antes de sonreír. Si Shotaro oto-san… yo se que tu eres el responsable de eso. Mama ya me lo advirtió y papa se encargo de confirmarlo. ¿Sabes que es lo más molestoso que puede hacer un padre para impedir que salga con un chico? Ser un hombre como tú, ser un padre omnipresente…. Que está en todos los lugares y lo sabe todo. Si dios escuchara mis plegarias, de seguro que ya te hubieran bajado al infierno por impedir la felicidad amorosa de tu hija… aunque, saber que te encargas uno por uno de mis pretendientes, me roba el sueño entre risa y risa.
Muchas gracias papa. –Nos vemos pronto, lo prometo Shotaro... prometo volver convertida en la mejor cantante de Asia, ser digna de portar tu apellido y el de mis padres. solo por verlos sonrreir, por hacerlos feliz... prometo volver hasta ti, oto-san.
gracias a todos por leer este fic, por llegar hasta aqui y sonrreir. muchas gracias por todo.
