N/A: ¡Se acerca el cumpleaños de Kuroko y este es un capítulo dedicado para nuestro sexto hombre fantasma! *besos para todos*
[Kuroko no Basuke no me pertenece, es propiedad de Tadatoshi Fujimaki y he creado esto sin fines de lucro, con el propósito de entretener simplemente]
Regalo de Cumpleaños
Kuroko Tetsuya
Hacia unos cuantos meses desde que fuiste sincera con tus sentimientos y te le declaraste a Kuroko, había sido especial ya que el acepto tus sentimientos y luego de muchas citas, estaban oficialmente saliendo y eran pareja, pero era bastante difícil al principio tratar con el debido a su falta de presencia, había veces en las que lo esperabas en la entrada y no aparecía, hasta que de un susto te avisaba que estaba junto a ti, fue entonces que para evitar que te diese un ataque cardiaco te sugirió que lo esperases en el gimnasio y vieras como entrenaba, pero cuando no te dabas cuenta él estaba en la otra esquina de la cancha, aunque sus pases te emocionaban ya que el chico tímido que era en Teikou desaparecía por completo, sin embargo estar en el equipo de Seirin le ayudo bastante a destacarse más, y habían veces en la que te sentías un tanto celosa de que las chicas en los partidos lo estuviesen observando continuamente, le hacías un puchero como si tuvieses cinco años y él te consolaba diciéndote:
-Eres la única para mí.
Cuando Satsuki se enteró de su relación al principio estuvo un tanto distante, pero ya que habían sido amigas desde que ingresaron juntas a Teikou decidió que algo así no debía interponerse entre ustedes y Kuroko le dijo que lo sentía mucho pero que su corazón te pertenecía y entonces Satsuki comenzó a Salir más seguido contigo y Aomine aunque trataba de encontrarse con Kuroko. Fue entonces cuando te comenzaron a llenar de preguntas, especialmente Aomine, cuando debieron irse a casa, ya que eran vecinos.
-¿Tetsu, aun no te ha besado? – Te pregunto provocándote un leve sonrojo, le pegaste una palmada en la espalda.
-¿Qué te importa, Ahomine? – Le dijiste abriendo la reja de tu casa. – Solamente aún no ha sido el momento indicado.
-El cumpleaños de Tetsu se aproxima, ¿Qué le vas a regalar? – Te pregunto, lo miraste seria, obviamente no olvidarías un día tan importante como el cumpleaños de tu novio.
-Un suéter – Te miro un tanto extrañado y chasqueo la lengua.
-Eso es algo muy simple, quizás no lo tomes en cuenta porque lo digo yo pero crea la atmosfera – Dijo cruzando los brazos y entrando a su casa – Nos vemos.
Lo miraste sorprendida, no era común que Aomine diese consejos en especial sobre relaciones, pero en cierto modo tenía razón, el suéter lo guardaste y decidiste hacer algo más para él, estuviste pensando un buen rato antes de irte a dormir.
-Crear la atmosfera… ¿Eh? – Murmuraste cuando te acostaste.
En el día de su cumpleaños luego de que salieras del club de música fuiste a buscarlo al gimnasio y te sorprendiste de que estuviera vacío, te asustaste un poco y le enviaste un mensaje, escuchaste las vibraciones del teléfono que venían desde su bolso el cual estaba seguramente en el vestidor.
-¿Tetsuya? ¿Estas cambiándote? – Le preguntaste mientras golpeabas levemente la puerta de los vestidores y decidiste entrar para ver si estaba allí, efectivamente se estaba colocando la camisa dejando su torso blanco y un tanto tonificado al aire, te cubriste los ojos mientras evitabas de que el notase tu sonrojo. – L-lo siento, no debí entrar así sin preguntar.
-Está bien, (T/N)-san – Te dijo, mientras se abotonaba la camisa y tomaba su bolso - ¿Vamos a casa?
-Ah… Tetsuya, yo tenía pensado que… ¡Fuéramos a comer algo! ¿Te parece bien? – Dijiste mientras tomabas sus manos, el peliceleste accedió un tanto confundido.
Lo llevaste tomado de la mano a distintas partes del centro y encontraste una tienda, donde vendían una bufanda celeste con líneas negras que te recordó al peliceleste, mientras él estaba revisando las zapatillas, dispusiste comprarla sin que él se percatara.
-¿Es para su novio? – Te pregunto la cajera mientras te entregaba el vuelto junto con el recibo y tomaba la bufanda para meterla en una bolsa. -¿El chico de cabello celeste? De seguro que le vendrá bien.
-(T/N)-san ¿Nos vamos? – Te pregunto mientras tomabas la bolsa entre tus manos, cuando salieron del local se dirigieron a Maji Hamburguesas y el muchacho miraba con cierto interés la bolsa que llevabas en tus manos.
-Esto es…
-¡Hola! Kuroko, (T/N) – Kagami apareció con una tonelada de hamburguesas, interrumpiendo el momento – Toma, esto es por tu cumpleaños.
Le entrego dos cupones para canjear en tres batidos por el precio de uno, lo miraste enfadada.
-¿Lo improvisaste? – Le sonsacaste al pelirrojo el cual se delato solo, riendo nerviosamente. – Bueno, yo debo irme a casa, Satomi me pido que me aprendiese las partituras del el Nocturne de Chopin. Nos vemos mañana.
-Iré a dejarte a tu casa – Dijo el muchacho mientras tomaba su bolso.
-No es necesario, Tetsuya – Le dijiste tomando tu bolso y la bolsa con la bufanda.
-Aun si te niegas te acompañare a tu casa – Dijo mientras te seguía hacia la puerta – Nos vemos, Kagami-kun.
El pelirrojo miro como se marchaban mientras se comía su quinta hamburguesa.
-¿Qué pasa? Estas actuando raro hoy – Te pregunto, te diste la vuelta, estaban en el parque que quedaba a unas cuadras de tu casa.
El lugar estaba lleno de nieve debido a la época y unos copos comenzaban a caer desde el cerezo que estaba encima de ustedes, el muchacho estornudo.
-Hace frio ¿No lo crees? – Le preguntaste tomando la bolsa, y sacando la bufanda – Con esto podre protegerte y cuidarte de que no te resfríes, feliz cumpleaños Tetsuya.
Sonreíste, mientras enrollabas la bufanda en su cuello y el chico se sonrojaba levemente, cuando terminaste tu trabajo acaricio tus mejillas lentamente y te miro directamente a los ojos.
-Tu eres el mejor regalo que siempre podre tener – Dijo antes de colocar sus labios contra los tuyos en un movimiento lento y delicado para no asustarte, colocaste tus manos sobre las de él y cuando el oxígeno ya era una súplica por de parte de tus pulmones, el chico se separó de ti lentamente para continuar disfrutando de la sensación a pesar de que sus labios estaban separados, tus mejillas se sonrosaron y el peliceleste sonrió con los ojos – Espero que este sea el primero de muchos besos.
-Yo también – Musitaste volviendo a la realidad. – Feliz cumpleaños otra vez, Tetsu…- No alcanzaste a terminar la frase ya que el chico te interrumpió con otro beso.
Definitivamente le había gustado el regalo que le diste.
Notas finales: Espero que el capitulo especial les haya gustado, nos vemos.
Saiko-Sawa
S-S
