Vale, estoy de vuelta. Tenéis todo el derecho del mundo de mandarme todos los Crucios que queráis, pero cuidado con el ministerio de Magia. He estado completamente bloqueada, y el verano me ha servido para reinventarme.

Volviendo a la historia: Este es un capítulo más que corto, pero introduce una parte bastante importante en la historia... Seguramente vuelva al horario de subir un capítulo todos los domingos, pero ya se verá. Muchas gracias a los que han comentado!


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA... ¿Y GENTE NUEVA?

CAPÍTULO 11: EL ASALTO

Un grito sonó en la planta de debajo del piso de Draco, lo que produjo que éste se despertase con un salto. Volvió a sonar, y, olvidando que ya tenía una varita, cogió un bate de béisbol que tenía en el armario, y bajó las escaleras para ver qué le estaba pasando a María. La puerta de su piso estaba abierta, evidentemente forzadamente, y Draco se empezó a asustar. Entró con cuidado al piso, mirando hacia todos lados para ver si se encontraba con alguien. Las luces estaban apagadas, y vio una sombra moverse a su derecha. Movió el bate instintivamente, aunque no le dio, como había pretendido. Aunque lo que no se esperaba de ninguna manera era que la sombra le golpease con un bate parecido al suyo en el brazo. Draco soltó un gemido de dolor, e intentó volver a dar a la sombra, aunque la operación anterior se repitió, y Draco se llevó un segundo golpe en la tripa.

Ese golpe le dejó sin aire, por lo que se cayó al suelo sin siquiera darse cuenta.

-¡Quita del medio, marica!- Gritó la sombra, y le dio otro golpe, esta vez en la cabeza. Draco acertó a ver una segunda sombra salir de la habitación de María, y supo que no tenía nada que hacer contra ellos dos, si es que no había más. Aunque el insulto le había llegado hasta el fondo. No era precisamente un gryffindor, pero "detalles" como ese le ponían de los nervios, y le hacían sacar un valor de no sabía dónde.

-No es muy agradable por tu parte llamarme así.-Masculló, intentando levantarse y plantarle cara. Eso sólo le valió ganarse otro golpe, con el que sonó un crujido. Draco sintió un gran dolor en el pecho, y supuso que le habían roto alguna costilla.

-Miguel, tranquilo. No estamos aquí para darle una paliza a esta escoria. Céntrate.-Dijo el recién llegado.

-Él fue el que me atacó antes… fue en defensa propia.-Contestó con una risita.-Un momento, ya casi he acabado con él.-Lo último que oyó Draco fue el sonido de un bate estampado contra una cosa dura, y perdió el conocimiento.


No es ni de cerca lo mejor que he escrito, pero un review no mata, creo.