Vale, vale, tengo un día de retraso. Los avadas por review, por favor. Tengo excusa, sin embargo. He vuelto a empezar fútbol y el partido me ocupó más de lo esperado del sábado, y apenas tuve tiempo de escribir. Este capítulo es un poco más largo que los otros, así que compensa. Gracias por los reviews y por leer!
Y gracias también a liziprincsama, que aunque no la pueda responder, aprecio también mucho los comentarios. A leer!
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA... ¿Y GENTE NUEVA?
CAPÍTULO 13: DECISIONES Y MEDIMAGOS.
La siguiente vez que Draco despertó, no oyó pasos. Ni cuando abrió los ojos vio a nadie. Y el pánico empezó a apoderarse de él. ¿Y María? No tenía a nadie más en el mundo. ¿Qué sería de él?
-Vaya, señor Malfoy, veo que ya ha despertado. ¿Qué tal se encuentra?-Preguntó un medimago de mediana edad y pelo ya un poco canoso que acababa de entrar por la puerta.
-Pues… un poco confuso. Y mareado. ¿Qué…-El medimago le cortó en cuanto empezó la pregunta.
-No se preocupe, es efecto de las pociones. Tuvimos que darle unas cuantas, no estaba en muy buen estado cuando llegó. Tuvo suerte de que le trajeran tan pronto, si no habría estado en peligro su vida… El chico que le trajo parecía bastante preocupado. En seguida se encontrará mejor, no se preocupe.-Abrió la carpeta que tenía entre las manos y empezó a mirar papeles.
-¿Qué…-El medimago, del que Draco se estaba empezando a cansar ya, volvió a cortarle.
-La mayoría de las pruebas que le hemos hecho han dado buenos resultados, pero tiene una conmoción bastante fea. Es la que le ha hecho estar en coma estos últimos días, pero ha tenido buena compañía…-Dijo el medimago con un gesto de complicidad.
-Pero...-El medimago le cortó otra vez, y Draco se empezó a cabrear.
-Una enfermera vendrá dentro de poco con su comida, ha perdido sangre, y las pociones no tienen nada en lo que apoyarse si no las ayuda. Una buena nutrición es en su mayoría lo más importante para una buena salud, debe saber eso, señor Malfoy.-El medimago se dispuso a salir, pero Draco le cortó.
-¿Me puede decir qué ha pasado con María, por favor?-Preguntó, nunca olvidando sus modales.
-¿María? No me suena…-Contestó el medimago, un poco descolocado. Draco se incorporó un poco para describirla.
-No muy alta, pelo un poco canoso, bastante morena…-Dijo, gestualizando.- ¿No le recuerda a nadie? Debería haber llegado conmigo…
-Lo siento, pero no me suena. A mí me asignaron su caso porque corresponde a mi zona de la medimagia, pero ella… no tengo ni idea, a lo mejor la tiene otro colega en otra planta. Si quiere voy a preguntar, le digo a la enfermera que venga a traerle la comida que le diga de lo que me he enterado, si me entero de algo… De todas formas, nos veremos pronto, así que si encuentro algo se lo diré…-Esta vez fue Draco el que le cortó, viendo cómo era capaz de enrollarse.
-Muchas gracias, señor…
-Pérez, pero me puedes llamar Jaime, no tengo ningún problema con…-Esta vez lo que le cortó fue un enfermero entrando a llamarle, y Draco dio gracias. El pobre chico no parecía muy complacido con la tarea, y Draco podía entender por qué.
-Señor Pérez, le llama el jefe…-El chico salió en cuanto dio el mensaje, queriendo escapar de la lengua de Jaime, supuso Draco.
-Parece que me tengo que ir… Le veré en cuanto me entere de algo.-Dijo sin enrollarse mucho, cosa que sorprendió a Draco.
-Hasta luego…-Contestó éste, un poco cortado. Y se volvió a quedar solo. Repasó todos los recuerdos de esa noche, que, aunque físicamente sí, no le habían afectado mucho emocionalmente. Antes de entrar a Azkabán había recibido insultos y ofensas mucho peores. A ver, había oído ruidos donde María, bajado y recibido un montón de golpes. Y ahí se acababa la historia… pero faltaba algo. ¿Por qué le habían llevado "tan pronto" a ahí? ¿QUIÉN le había llevado tan pronto a ahí? Por lo que había dicho… el medimago… bueno, el-que-no-se-calla (después de la guerra se le hizo difícil dejar de usar guiones) había sido un chico… que se había quedado con él los días que había estado en coma. ¿Cómo es que no estaba ahí? Entonces, se dio cuenta del gran ventanal que ocupaba una pared. "Idiota" pensó. Claro que no iba a estar ahí, sería alrededor de medianoche. Vale… sigamos repasando. Un chico le había traído al… lo llamaría hospital, no sabía el nombre completo y la palabra muggle no estaba mal. Bueno, el chico, el misterioso chico… sería el de los pasos. Draco recordaba poco de la primera vez que se despertó desde el asalto, pero recordaba los pasos que le dieron dolor de cabeza. ¿Pero qué chico se preocuparía lo suficiente de él como para a) haberle encontrado poco después del ataque y b) haberse quedado con él el resto de días, mientras dormía? Y sólo un nombre le vino a la cabeza.
Harry Potter se levantó con un gruñido de la cama y apagó el conjuro que había puesto para que le despertara. Después de salir de la ducha y tomarse un té, más relajado, se dispuso a salir de su apartamento, dirigiéndose al hospital. A lo mejor su Draco ya se había despertado y… Espera. ¿Su Draco? Algo estaba mal. Muy muy muy mal. No era posible que… no, no después de todo ese tiempo, no podía pasarle otra vez. No quería volver a pasar por eso, por un enamoramiento tonto de alguien imposible. Que nunca tendría. Que probablemente nunca tendrá. Con un suspiro, subió a la moto y cogió el camino del hospital. Porque, creíble o no, en el mundo mágico sí que se llamaban igual. Sabía que probablemente la estampa que se encontrase sería la misma que toda la semana, pero cuando llegó… Oh, cuando llegó. Aún se reía cuando lo recordaba. Nunca había visto comportarse de una manera másdivertida a Draco.
Muchas gracias por leer! ya sabéis, si queréis algo, el botoncito está ahí abajo y me hará muy feliz :)
