Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a Stephenie Meyer y a otros. No pretendo ninguna ganancia y lo único que invierto es mi tiempo.
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Sobre Edward
Aunque me hubiera podido quedar otro rato observando lo "normal" que era ahora mi apariencia, acompañe a los dos hombres a la sala donde Esme estaba esperándonos con una cajita de costura en su regazo.
-Pero señora, no…- rezongue mientras ella me llevaba a trompicones hasta el cuarto de baño más cercano.
-Dime Esme. Nada de señora, solo Esme.-
-Bueno. Esme no es necesario, no tiene que coser mi ropa y mucho menos comprarme ropa nueva. No quiero dar molestias.- me empujo de nuevo. Para ser una persona que en estatura apenas me llegaba al pecho era sorprendentemente insistente.
-No es ninguna molestia, además no puedes quedarte con esa ropa desgarrada y sucia. ¡Mira nada mas!- señalo un hoyo en la espalda de mi camisa.- No puedo hacer nada por la camisa pero los pantalones puedo salvarlos, aunque no voy a dejártelos mucho tiempo, solo hasta que vaya a comprarte ropa a la ciudad. Mañana mismo será mejor.- No estaba seguro si lo decía para convencerme o se lo decía a sí misma.
Para cuando salí de la ducha mi ropa había desaparecido y en su lugar había una bata de baño y ropa limpia que me quedaba algo justa.
Me percate de que ahora que tenia ropa limpia y no olía a sangre, me era más fácil distraerme de la apremiante sensación de hambre, pero incluso ahora que estaba más tranquilo sentía que en cualquier momento la sed seria más fuerte que yo y pude imaginarme más de un plan para escaparme de la casa dando patadas a todas las puertas o personas que se me cruzaran en el camino. Incluso pensé en alguna forma de llevarme a Rosalie en mi huida.
"Si quieres marcharte… nadie te detendrá." El doctor me lo había dicho claramente y en esos momentos en verdad que lo estaba pensando seriamente. Tenía una lucha interna que me estaba partiendo la cabeza.
Por un lado, quería quedarme y agradecer de alguna forma a estas personas que trataban de de acogerme. Por otra parte, sentía un impulso de violencia que quería saciar y del que no encontraba otra fuente que la sed que me abrasaba la garganta. Me arroje agua en la cara y me dispuse a salir.
En cuanto abrí la puerta me encontré con Edward, estaba sentado en una silla y me miraba con precaución. No vi a nadie más alrededor y lance una ojeada en dirección de la puerta principal. Si iba a hacer algo ese hubiera sido el momento idóneo, pero una parte de mi no quería irse. Las palabras de Carlisle me saltaron de nuevo en la cabeza.
"Si quieres marcharte… nadie te detendrá."
Regrese la mirada a Edward, que seguía sentado pero me observaba con más cautela que antes.
-Si quieres marcharte…- comenzó muy despacio, me sorprendí cuando dijo lo que yo estaba pensando.- nadie te detendrá. Pero si lo vas a hacer, por favor no lastimes a mi familia.- Me quede boquiabierto.
-¡¿Qué?! No sé de qué hablas. Es decir… Claro que no voy a lastimar a nadie… es solo que, esta "sensación" me está volviendo loco.- las palabras se me salían sin poder detenerlas.- ¿Cómo sabes eso? ¿Cómo sabes lo que pensaba en el baño?-
-Puedo escuchar los pensamientos de las personas.- respondió tajante.
"Si claro. Este mocoso engreído…"
-… cree que me voy a tragar ese cuento.- Edward enarco una ceja mientras decía mis ideas en voz alta.
-¡Wow!-
Nos quedemos analizándonos el uno al otro. ¿Cómo culparlo por su actitud huraña? Si en verdad podía escuchar lo que yo estaba pensando era natural su reacción, sobre todo por las cosas que se me habían ocurrido en el baño. Seguro yo era el ser más amenazante a 10 kilómetros a la redonda, aun que no quisiera lastimar a nadie y en un segundo pensé que irme seria la salida más sencilla, pero de nuevo algo me detubo. También recordé mi plan sobre Rosalie y una mescla de pánico y pesar me lleno el pecho. "Estúpido Emmett, como no lo pensaste antes. Míralo. Es lógico que él y ella estén… "
Edward soltó una carcajada.
-No, no, no, dios me libre. Rosalie es solo mi ehmmm… podría decir que mi hermana.- me observó un instante mas y su actitud se relajo.- Perdóname, me deje llevar, tus ideas son muy erráticas pero es normal en esta etapa. Me queda claro que no quieres lastimarnos y eso me basta. Solo te pido que resistas tus impulsos, créeme que no es divertido escucharlos siempre.-
-Hare lo posible, pero no prometo nada. Tu discúlpame por llamarte mocoso engreído.- le recordé.
-Es cierto. Bueno creo que estamos a mano.- me observo con expresión de curiosidad.- ¿Te parezco engreído?-
-Hmmm.- fingí meditar, coloque mi mano derecha sobre mi boca y lo analice de pies a cabeza. Luego dije en tono deductivo.- Sip. Pero aun tienes salvación.-
-Sí que eres sincero.-
-Eso intento. Uff. ¿A quién hay que matar para comer aquí?- "¿Eso lo dije o lo pensé? Idiota, qué más da, igual él puede escuchar lo que piensas."- Solo estoy bromeando, no lo digo en serio…-
Él se rio de nuevo.
- Calma, entiendo tu punto. Si tienes mucha hambre creo que será mejor que te llevemos a cazar mañana, claro está, si es que quieres quedarte. Sera fácil convencer a Carlisle para que venga con nosotros.-
"Dijo. ¿Cazar? Este chico empieza a caerme bien."
Edward sonrió.
-Eso es un alivio. Porque creo que vamos a convivir un laaaargo tiempo.-
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Nota de Autora: Prometo por la vida de mi erizo de resina que hare capítulos más largos, es solo que en estos no le he visto sentido. Tenía ganas de meter un poco a Edward, después de todo cualquiera podría pensar que había algo entre él y Rosalie a primera vista. ¿O ustedes que piensan? En fin que le propine un pequeño susto a Emmett pero no pasa nada. De nuevo mil gracias por leer, nos vemos pronto.
Saludos
A quien me deje review se le cumplirá un deseo, pero solo si lo manda dentro de los próximos 15 segundos. (Como las cadenas nn je je)
