Bueno... estoy de vuelta, un domingo más. Aunque he tenido la evaluación 0 esta semana, sorprendentemente me ha salido un capítulo un poco más largo de lo normal. ¡Muchas gracias a los que comentaron y se subscribieron! Me alegráis el día. Espero que os guste el capítulo, creo que he dejado ver un poco de la personalidad de Harry que me gustaría enseñaros. Es de las pocas cosas claras que tengo sobre esta historia, así que, ¡feliz lectura!


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¿Y GENTE NUEVA?

CAPÍTULO 15: DECLARACIONES

[...]Sin embargo, en el sillón que ya había llamado "el sillón de Harry", había una nota. Con un contenido un tanto desconcertante:

He salido a visitar al jefe, para explicarle las razones por las que no hemos ido a trabajar durante estos días. "¿Qué? ¿Harry no le ha dicho aún por qué he estado faltando? ¿Qué clase de organización es ésta?" Pensó Draco, antes de seguir leyendo. No he podido ir antes porque estaba haciendo los trámites necesarios para denunciar el ataque a tu casa. La policía llegará sobre las dos del mediodía para hacerte unas preguntas, también he ido a avisarles esta mañana. Y al abogado de María habrá que ir a visitarle cuando te den de alta, ha estado intentando contactar contigo desde que se enteró de… Bueno, ya sabes. Los medimagos me han dicho que probablemente te den de alta mañana, pero aún tienen que hacerte unas pruebas. Volveré a verte para cuando vengan los policías, pero si no estoy ahí aún, podéis empezar sin mí.
Besos, Harry.

"Esto tiene más sentido" Pensó Draco, después de acabar de leer la nota, y de sonrojarse con el "besos" final. "¿Pero qué querrá decir con "ataque"? Fue sólo un robo, ¿no? ¿Y lo del abogado?" Esperaba no haberse metido en ningún lío legal, era lo último que le faltaba, ser deportado. Los papeles del alquiler los tenía en regla, y no tenía ninguna deuda… Solo esperaba que no fuese nada grave. No estaba seguro de qué hora era, ya que no tenía reloj al lado de la cama, como solía hacer en su casa. Su casa… María… para evitar ponerse nostálgico, buscó a ver si por casualidad Harry le había llevado su nueva varita, y, sorprendentemente, la encontró debajo de su almohada. No quería saber cómo había llegado ahí… Convocó un tempus y comprobó que ya casi era la una y media. ¡Los agentes llegarían en media hora! Tenía que darse prisa si quería estar presentable.

Después de diez minutos en el baño, se consideró preparado, después de pasar por el baño y darse una ducha. No tenía ninguna maquinilla de afeitar, ni cuchilla, ni nada, así que se dejó la barba que le había crecido esos últimos días. Aún le costaba un poco moverse, se mareaba si estaba mucho tiempo de pie, pero el baño estaba muy bien preparado, así que no tuvo problema a la hora de usarlo. Cuando volvió a la habitación, se encontró a un Harry con su cazadora de cuero y el casco en la mano, con cara de preocupación.

-¿Dónde estabas? Pensé que te habías ido…-Dijo, nada más verle, acercándose a él como para darle un abrazo pero quedándose a medio camino.

-¿En el baño? Lo digo porque acabo de salir, y eso…-Dijo, recuperando el tono sarcástico que le había caracterizado toda su vida, pero después, fijándose en lo realmente preocupado que parecía Harry, le aclaró.-Estaba aseándome un poco para cuando venga la policía… no quería estar después de cinco días sin ducharme.

-Claro… lo comprendo.-Harry recuperó su actitud normal, y Draco volvió a su cama.-Podrías haber esperado a que yo viniese, te podría haber ayudado…

-Puedo hacerlo solo, ya estoy mucho mejor, casi no me mareo cuando me levanto.-Le aseguró Draco, intentando hacer que Harry parase de preocuparse.- Oye, tengo una duda. ¿Cómo es que va a venir la policía muggle a un hospital mágico?

-A ellos les parecerá un hospital normal, es lo que se hace aquí. Los aurores en España son bastantes escasos, la mayoría de los delitos que no tienen casi magia los llevan los muggles. Y antes de que preguntes, me documenté bastante antes de venir. Quería estar seguro de que era una ciudad segura. Bueno, ¿qué tal te encuentras? ¿Tienes alguna duda más, antes de que llegue la…-Tarde, justo en ese momento dos agentes de policía de unos treinta años, ambos chicos, entraron poco después de llamar a la puerta. El más alto, que parecía el jefe, se presentó como Carlos, y el bajito como Luis.

-Bueno, cuanto empecemos con este desagradable asunto, antes acabamos.-Se dirigió Carlos a Draco.- Usted es Draco Lucius Malfoy, ¿verdad?

-Así es, señor.

-Y usted…-Dijo, esta vez preguntando a Harry. –Soy un amigo. Yo denuncié el robo y encontré a Draco y a María.

-Cierto. Bueno, comencemos. Voy a necesitar que me describa lo que pasó esa noche, señor Malfoy, aunque si es muy doloroso podemos tomarnos todo el tiempo que necesite.- Draco les contó exactamente lo que había pasado, desde los ruidos hasta la paliza y los insultos. Harry, que no había oído la historia antes, cada vez parecía más horrorizado y afectado, tanto que tuvo que acabar limpiándose los ojos con la manga para que no se le corriese el maquillaje. El policía dejó que pensase un tiempo cuando acabó de contar la historia antes de volver a preguntar.

-¿Recuerda algo más? Como, por ejemplo, si conocía a alguno de los atacantes, o si tenían algún tatuaje, o algo distintivo… -Draco intentó hacer memoria… No había mucha luz, pero… la cara del que le había pegado le sonaba de algo… ¿Quién sería?-Dijo que le insultaron por su orientación sexual, ¿verdad?-Draco asintió, haciendo una mueca al recordarlo.-Eso significa que le conoce, probablemente sea de un círculo cercano. ¿Le suena ahora alguno?-Entonces, Draco sintió como si una bombilla se encendiese en su cerebro.

-Creo que sé quién es.-Una noche de las que había salido con sus amigos, uno se había traído a unos compañeros de clase de baile. Uno de ellos… ¿Cómo se llamaba? ¡Lorenzo! Eso era, Lorenzo… Pedraza. Lorenzo Pedraza había entrado a su casa a robarle y pegarle.- Lorenzo Pedraza. –Contestó con voz fúnebre. No se podía creer que alguien hubiese hecho eso.- Coincidimos alguna vez con mis amigos, y una vez me acompañaron a casa. A lo mejor se quedó con mi cara, o no le gustaría que fuese gay…

-Muchas gracias, señor Malfoy. Sé que habrá sido muy duro revivir todo esto otra vez, pero hemos sacado mucha información gracias a su colaboración. Esperamos poder identificar al segundo asaltante, no sabrá quién es, ¿no?-Preguntó el policía, esperanzado. Draco intentó hacer memoria, pero no le vino ningún nombre a la cabeza.

-No, lo siento…-Dijo. Los agentes se levantaron y le dieron la mano a Harry y Draco, y se despidieron.

-Esperamos traerle buenas noticias pronto, Señor Malfoy. Señor Potter.-Cuando salieron, Harry corrió a la cama de Draco a darle un abrazo.

-¡No sabía que habías pasado por todo eso! Si me lo hubieses dicho habría hecho que investigaran más antes, o que pusieran a más investigadores o…-Harry estaba al borde de las lágrimas, y Draco le hizo un hueco en su cama.

-¿Quieres tumbarte?

-¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Acabas de revivir un horrible momento…

-Habló, nuestro héroe de guerra. Estoy seguro que has vivido cosas mucho peores que ésta.- Draco se arrepintió al momento de decir eso, pues al cuerpo de Harry, que ya estaba fuertemente abrazado a él, le recorrió un fuerte escalofrío. –Bueno, no tenemos por qué revivir momentos tan duros. ¿Quieres dormir una siesta?-Harry asintió, aún abrazado a Draco, y se acurrucó más entre sus brazos, quitándose las botas de una patada. Draco se quedó ahí tumbado, simplemente abrazando a Harry fuertemente, pensando en la ironía del asunto.


¡Tachán! ¿Qué os ha parecido el Harry emocional? ¿Y la brutalidad de los "amigos" de Draco? Sabremos más sobre ello y seguiremos descubriendo más sobre sus historias en el siguiente capítulo, el domingo que viene!

(Y no os olvidéis de darle al botoncito de la felicidad, que gracias a él el Sol brilla más en el cielo)