Heey! Siento mucho el retraso, mis queridos lectores, pero tengo que ganarme la vida de alguna manera y una forma de invertir al futuro es estudiar. Lo cual es parte de la razón de por qué he tardado tanto en subir este capítulo, pero os puedo decir que cosas buenas están por llegar. En realidad no lo sé porque ni yo sé qué va a pasar, pero bueno. Disfrutad, y no os olvidéis de darle al botoncito después de los tics. Nos hacen muy felices.


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¿Y GENTE NUEVA?

CAPÍTULO 16: ESPERANZA

Harry notó un olor diferente cuando se despertó. No extraño, porque ya lo había olido antes, sólo… diferente. Como que no había tenido suficiente tiempo para olerlo. Y se arrepentía, porque olía muy bien. Tan bien que no se iba a mover de ahí. Se quedaría hasta que el olor se fuese. Siempre se van los que huelen bien. La experiencia le había enseñado eso. Los malolientes también se iban, pero no dolía tanto. Por eso no dejaría escapar este olor. Nunca. Y se abrazó más fuerte a él, para que no se fuese.

Cuando Draco despertó, fue básicamente porque sentía que no podía respirar. Algo le oprimía el pecho y no dejaba que el aire entrase en sus pulmones, notaba que se ahogaba… Y no era una pesadilla, porque el dolor era físico, real. Presa del pánico, se movió lo poco que podía, intentando escapar de ese cepo que tenía su pecho oprimido… y notó que se movía. Y que le dejaba respirar. Después de respirar un par de veces, su cerebro desactivó el modo alarma y se puso a pensar. Lo primero de todo sería saber qué es lo que no le dejaba respirar. En la oscuridad de la habitación, no veía nada, así que acercó su mano con cuidado al lugar donde estaba aún la presión, que aunque se había aflojado un poco, seguía ahí. Palpó tentativamente lo que había… eso era un brazo. El pánico volvió a apoderarse de él. ¿Quién sería? ¿Le habían secuestrado? ¿Por qué le había dejado sin respiración? ¿Serían los atacantes del apartamento? "Respira, Draco" A ver, estaba aún en la habitación de hospital. No era posible que le hubiesen secuestrado. Entonces, ¿el brazo de quién era? "Ayer no me fui a dormir con…" Y entonces se acordó, y estuvo por patearse mentalmente. ¿Cómo había podido pensar que Harry, el héroe de la sociedad mágica que lentamente se estaba convirtiendo en su héroe personal, intentaba hacerle daño? Era un pensamiento estúpido.

Después de asegurarse de que era capaz de respirar como es debido, Draco analizó un poco más detenidamente su situación. Lo primero de todo, necesitaba ir al baño… y no sólo para mear. Esperaba que Harry no se diese cuenta, porque sería un momento un poco incómodo como poco. También estaba el pequeño problema, o no tan pequeño, de Harry. Aparte de provocar reacciones no deseadas en Draco, éste estaba seguro de que a Harry no le haría ninguna gracia despertarse en esa posición, por lo que mejor le pareció fue levantarse intentando no despertar a Harry. Parecía haberse tomado muchas molestias los días que había estado en el hospital, y necesitaba descansar. Pero el maldito brazo no parecía que quisiese dejarle ir. Un poco molesto ya, lo cogió de encima de él y lo quitó, cambiando de posición al otro chico. Harry se revolvió un poco sobre sí mismo, y cogió una de las almohadas sobre las que Draco había estado durmiendo y se abrazó a ella.

Dracó soltó un suspiro de alivio, y, levantándose de la cama, se dirigió al baño, disfrutando de la soledad de la noche.

Harry volvió a despertar poco después, y se encontró que "su" olor se había ido. Aún quedaban restos de él, pero la fuente le había abandonado, como sabía que pasaría. Sólo esperaba que no hubiese sido tan pronto. Tendría que lidiar con un trocito más de su corazón maltratado, esperando a que alguien por fin consiguiese arreglar todas esas brechas. Sólo deseaba que ese chico no tardase mucho en llegar, ya que todo tiene un límite. Incluso él.

Oyó el sonido de una puerta que se cierra, y, perezosamente, abrió los ojos, esperando una luz deslumbrante y encontrándose… Una silueta. Con una luz detrás, pero que no era deslumbrante ni nada. Pero el corazón de Harry pegó un pequeño saltito, reconociendo, semidormido, al dueño de esa esencia.

-¡Estás despierto!- Exclamó, acercándose a él para darle un abrazo. No era típico de él, pero sabía que a Harry sí que le gustaba dar abrazos.

-Sí… soñé que te habías ido, ¿sabes? No fue bonito…-Contestó Harry, poniendo cara de perrito abandonado.

-Sabes que yo no me voy a ir, no tengo ningún sitio al que ir. Creo que ahora mismo no tengo ni casa…-Dijo Draco con un tono triste.

-¿No has hablado aún con el abogado de María?-Al ver que Draco negaba, Harry se incorporó rápidamente, mareándose.

-Pues tienes que hacerlo rápido. Como ya te conté, vamos a ir a verle en cuanto te den el alta, que en teoría es hoy. Tenéis que revisar los temas de la herencia, ya que María no tenía parientes cercanos, ¿no?

-No que yo sepa…-Contestó Draco un poco desconcertado. ¿María le había dejado algo? ¿A él? Eso era más de lo que nadie le había dado desde que salió de Azkabán.-¿María me ha dejado algo en serio?

-Y creo que más que algo. Tenemos que revisarlo con el abogado, pero creo que te ha dejado prácticamente todo lo que tenía.- Draco, que aunque aún estaba bastante triste por la muerte de María, sintió que algo cálido se encendía en su interior. Había sentido eso mismo cuando María aceptó a darle el piso a cambio de un alquiler mínimo, y cuando consiguió entrar en la universidad, y cuando consiguió el trabajo. Y más importantemente, cuando re-conoció a Harry. Esa luz a la que; gracias a Merlín, Dios, Alá, Buda, Gaga o quien sea; ya se estaba empezando a acostumbrar. El calor del futuro. La luz de la esperanza.


Bueno, sí, ha sido un poco cortito, y qué? No sabéis lo dormida que estoy ahora mismo, así que dad gracias que lo haya podido subir al menos. Nos leemos el domingo!